Discurso del Presidente Javier Milei en la Gala Anual 2026 de la Fundación Faro
Bueno, antes que nada, quiero arrancar, antes de lo que va a ser mi discurso, porque quiero preguntar: ¿Y ahora quién me compensa por un año, 8 meses y 9 días de mentiras, calumnias e injurias que buscaron manchar mi buen nombre y honor?
La Justicia volvió a poner las cosas en su lugar y quedó al descubierto la tremenda operación política y mediática cuyo único objetivo fue dañar la investidura presidencial con fines golpistas: Intentaron un golpe de Estado por la vía institucional y no pudieron, porque somos honestos, porque estamos limpios.
Por ende, celebro el correcto funcionamiento de las instituciones republicanas y de una justicia que no se dejó arrastrar por el circo de los operadores de siempre. Tal como dice Epicteto: “La verdad triunfa por sí misma. La mentira necesita de cómplices”.
Y, hablando de cómplices, esta causa fue utilizada políticamente, además de por sectores de la oposición que creyeron que nos volteaban para recuperar sus privilegios, por entre otros el Grupo La Nación y sus secuaces para extorsionar al Gobierno a cambio de salvarse y evadir impuestos. A los periodistas ensobrados, corruptos, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones como: Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrigues, Natalia Volosin, Luis Novaresio y todos los demás que utilizaron este tema, que me expliquen: ¿quién se hace cargo ahora de toda la basura que difundieron?
Por eso, en esta breve intro quiero citar una frase de Ludwig von Mises que, en realidad, él usaba recurrentemente, pero que era de Virgilio y que está en el libro Eneida, en el sexto libro, verso 95, y dice: “Tu ne cede malis, sed contra audentior ito”, que, en español, quiere decir: “no cedas ante el mal, combátelo con mayor audacia”. Y los vamos a combatir con mayor audacia; vamos a sacar a la Argentina de este pozo. Y eso implica ir contra todo el statu quo y lo voy a hacer.
Ahora, empezamos la parte formal. Pero que sepan muy bien que los hijos de puta en Argentina no van a tener piedad. Porque como decía Adam Smith, tener piedad con los hijos de puta es ser injusto con los buenos. Y acá, a los buenos le tiene que ir bien, los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta.
Si no lo había dicho, buenas noches a todos. Es una alegría para mí poder estar aquí hoy en la Fundación Faro, un hogar para tantos intelectuales que dan día a día la batalla por las ideas. Esta es una batalla que subyace a todas las otras y que sienta las bases para que todos los argentinos en el futuro puedan vivir sus vidas en libertad.
Por eso, quiero agradecer especialmente a Agustín Laje por esta invitación y brindar con ustedes por muchos años más de esta empresa conjunta que nos convoca. Y, como esta fundación trata de ideas, a ellas quiero dedicarme en esta exposición, quiero hablar desde el momento histórico que estamos atravesando como civilización y como país y hacia dónde nos dirigimos y de lo que está haciendo la Argentina al respecto.
Según el historiador Arnold Toynbee, toda civilización se basa en algún mito fundacional. El de Occidente es ni más ni menos, el de Prometeo. El titán que les robó el fuego a los dioses para dárselo a los hombres. Zeus lo castigó encadenándolo a una roca para siempre, pero el daño ya estaba hecho y bendito sea ese daño, ya que, gracias al fuego, el hombre pudo calentarse, cocinar y forjar metales, pudo entender el mundo que lo rodeaba y empezar a transformarlo.
Seguro que los tecno-pesimistas del momento habrán dicho: “ay, seguro que va a haber incendios, matemos el fuego”. Para que veamos desde donde… lo mismo habrán dicho con la rueda y cosas por el estilo, ¿no? O sea, es una batalla permanente.
Esa llama encendió una luz donde antes sólo había tinieblas y le permitió al hombre ir dejando atrás de a poco la lucha desesperada por la supervivencia y gracias a ese fuego, logramos la inimaginable, movidos por una insatisfacción que nunca se apaga, usamos la imaginación y la osadía para inventar tecnologías, sistemas políticos y sistemas económicos. Elevamos nuestra condición y emprendimos el largo camino de redimir a nuestra especie. Ese es el camino de occidente, pero hay algo más en el mito, el fuego Prometeo se puede pasar de mano en mano, una llama enciende a otra y la que recibe cada generación arde más fuerte que la que la recibió la anterior.
Somos capaces de acumular lo que aprendimos, enseñárselo a nuestros hijos y lograr que cada generación arranque desde donde llegó la anterior. La historia de Occidente es la historia de cómo ese fuego sagrado fue pasando de mano en mano. Isaac Newton lo dijo mejor que nadie: “Si he visto más lejos es porque me paré sobre los hombros de gigantes”.
Pero, esta chispa tuvo que ser cultivada generación tras generación para que iluminara el mundo y ese cultivo requirió de la experiencia de múltiples pueblos que transformaron por ella. Los griegos recibieron un mundo de mitología y superstición donde la divinidad de la naturaleza era incuestionable. En ese marco comenzaron a encontrar la razón del mito, cultivaron el arte de la palabra, de la observación y del pensamiento y dieron origen a la filosofía como reflexión sistemática sobre el cosmos.
Los romanos tomaron esa herencia griega y desarrollaron el Imperio más glorioso de la antigüedad y lo hicieron a fuerza de comprender la sacralidad de los contratos. Porque el derecho romano se sustentaba en la profunda fe que ellos tenían en sus dioses. Nace así la tradición del derecho natural y su distinción del derecho positivo, la legitimidad de la ley descansa en que sea justa, es decir que sea moralmente adecuada.
Y, la tradición judeocristiana tomó estos fundamentos y los llevó más allá. Comprendió que la esencia de esta llama era la chispa divina que habita en cada uno de los seres humanos y que llamamos con un nombre muy claro: libertad.
En el libro del Éxodo, antes de dar el primer mandamiento, Dios expresa así: “yo soy tu Dios, el que te sacó de la casa de la esclavitud, el que te dio la libertad, el que te sacó de Egipto”. La libertad es el primer fundamento de don divino y el que subyace al derecho y al descubrimiento del cosmos. De ahí nace el valor de la persona, en tanto que es persona, la igualdad ante la ley y el límite al poder.
Ya no es el Estado el que fundamenta el derecho del hombre, sino que su esencia como ser libre de la que parten todas las cosas y de esa verdad se deriva también la sacralidad de la propiedad, que es una aplicación de la libertad humana.
Esta llama sobrevivió a la caída del Imperio Romano gracias a la labor de la Iglesia y fue potenciada durante el renacimiento. Esto inauguró una forma de pensamiento puramente occidental, en donde el hombre libre como creación divina, es la llave para la comprensión del universo.
Desde este humanismo fundamental, el hombre occidental se dedicó a descubrir las leyes de un universo constante, mediante un invento que significó un salto de calidad respecto a los antiguos: el método científico.
Paralelamente, la noción de la libertad individual y la profundización de los derechos naturales a la vida, la libertad y la propiedad, crearon las condiciones para lo que vendría después: el paso de las monarquías absolutas a los estados-nación moderno y, con ello, la propiedad pasó de ser una dádiva del monarca, a ser un derecho inalienable del ciudadano. Así, la libertad humana encontró el campo de juego perfecto para desarrollarse y darle nacimiento a la ciencia económica con Adam Smith. Podríamos hacer algún cuestionamiento, pero es la fecha oficial.
Y este gradual proceso de innovación, apertura y comercio y derecho natural tuvo dos grandes puntos de inflexión: la Revolución Industrial, cuyas consecuencias fueron que el 90% de la población mundial logró salir de la pobreza; y la Revolución Norteamericana, que estableció los principios del derecho natural como una doctrina universal. No es casualidad que La riqueza en las Naciones y la declaración de la independencia de las colonias americanas justo haya pasado el mismo año.
Y los resultados de estas revoluciones que fueron frutos de la idiosincrasia occidental transformaron el mundo. Vivimos el salto de productividad y bienestar más grande de la historia humana; inventamos maravillas tecnológicas que cambiaron la vida cotidiana y que serían consideradas milagros por nuestros antecesores. Bueno, hasta por nosotros mismos, hace 30 años si nos hubieran dicho que un auto podía volar, seguramente lo hubieran tratado de loco. Gracias Elon Musk.
Y, como no podía ser de otra manera, a comienzos del siglo XX el optimismo era innegable, pero al mismo tiempo muchos intelectuales se enamoraron de una ilusión. Sostenían que el Paraíso podía llegar instantáneamente con solo dejar que el Estado rompiera los contratos, destruyera la propiedad y la repartiera. Así, el progreso pasaría de la iniciativa privada a manos de burócratas iluminados. Dicho en criollo, querían robarle al que produce, llamándolo redistribución y de paso quedarse con una parte. A la luz de los hechos se quedaron evidentemente con la mejor parte. Por eso vinimos nosotros a sacársela. Por eso le devolvemos a los argentinos entre el ajuste fiscal y la baja de impuestos 19 puntos del PBI. Le dimos a los argentinos más de 100 mil millones de dólares. ¡Vaya que sí estamos haciendo liberalismo en serio!
Volviendo a lo anterior. Es así cómo empezó la traición de Occidente contra sí mismo. Olvidó la sacralidad de la propiedad, olvidó la sacralidad de los contratos y olvidó que en la base de todo lo que construyó está la llama de la libertad. De la mano del bolchevismo y del fascismo, ese olvido le costó al mundo cientos de millones de vidas y a los argentinos nos costó más de un siglo de decadencia de la que recién hoy empezamos a salir.
Y al comunismo no le alcanzó con quedarse con medio mundo después de la guerra. Se dedicó a infiltrar al mundo libre, formó intelectuales, compró artistas, compró artistas, compró artistas, entrenó guerrilleros y apoyó dictadores hasta corromper a nuestras instituciones.
Me olvidé de decir que también compraba periodistas.
Nos quisieron convencer de que nuestra civilización era ilegítima, cuando la suya era infinitamente peor. Y, para colmo, muchos se la creyeron y dedicaron su vida a deshacer la herencia que sus padres les legaron. Ya lo dice el Evangelio: si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer y todo lo que sabemos… esto está también en el Martín Fierro ¿no?
Además, este plan sistemático de desgaste y de desmoralización tuvo una consecuencia muy concreta: dejó a occidente indefenso frente a los ataques externos que hoy estamos viendo, porque una civilización que deja de creer en sí misma también deja de defenderse. Pensar que en enero de 2024 cuando me paré en Davos y dije: “Occidente está en peligro”, todo el statu quo y toda la casta doméstica y todo el sistema político argentino, no se privó de decirme ninguna barbaridad. Me encantaría saber qué piensan ahora.
Y esa desmoralización se observa principalmente en dos fenómenos: en la caída de la natalidad y en las fronteras abiertas. Empecemos por la primera: la natalidad se desplomó producto de que la población fue bombardeada con la propaganda desmoralizante y malthusiana, entre la que se encuentra el ambientalismo radical, la agenda asesina del aborto y un desprecio generalizado por el legado de nuestros antepasados. Y la caída de la natalidad deja al borde del derrumbe todo el edificio del infame Estado de bienestar. En un sistema previsional de reparto los jóvenes trabajan para las jubilaciones de los mayores: mientras hay muchos jóvenes y pocos jubilados, la cuenta cierra aun cuando el sistema es injusto. Pero cuando dejan de nacer chicos, cada vez menos trabajadores tienen que mantener a cada vez más jubilados y el esquema se cae.
Concretamente, hay algo que se llama transición demográfica. La transición demográfica tiene cuatro etapas, que tiene que ver con la dinámica de la tasa de natalidad y la tasa de mortalidad. En la primera etapa, la tasa de natalidad y la tasa de mortalidad las dos son muy altas, entonces la población permanece prácticamente constante.
La segunda etapa es cuando cae la tasa de mortalidad, en ese momento es cuando se empieza a expandir la población. En general, ustedes lo que van a ver es que se habla de pirámide poblacional, es un gráfico que tiene hombres y mujeres y, en la medida que la transición demográfica empieza a tener la etapa 2, es esta que cae la mortalidad con alta natalidad, se convierte en una pirámide, donde la base tiene muchos jóvenes y, conforme va subiendo, tiene menos adultos mayores.
La tercera etapa de la transición demográfica es la parte en la cual empieza a caer la tasa de natalidad. Cuando empieza a pasar eso, esa pirámide se va angostando en la base. Si ustedes tienen esa parte que se llama bonus demográfico, tiene determinadas características: permite aumentar el ahorro, por lo tanto, genera el financiamiento de la inversión, eso es un elemento que potencia el crecimiento económico. Alguna vez en la Argentina vamos a discutir también el daño que le hizo el kirchnerismo al bonus demográfico.
Pero, al margen de eso, si hay interesados les dejo la cita, porque si me pongo a hablar de esto no me sacan más de acá. Hay un libro de Oded Galor, que se llama La teoría unificada del crecimiento, y mete las cuestiones demográficas, mete el capital humano, todo dentro de un modelo de crecimiento, que la primera etapa genera un crecimiento, un modelo malthusiano de PBI per cápita constante; y cuando se pasa un determinado nivel de población, se genera un modelo de crecimiento endógeno y se genera el efecto palo de hockey. Y salgo de acá, porque si no los voy a aburrir y no es la idea.
Y cuando ustedes entran en la etapa 4 de la transición demográfica, donde coincide la natalidad con la mortalidad, se convierte en un tubo eso. Cuando ustedes eso se convierte en un tubo, automáticamente, como están perfectamente distribuidos jóvenes y adultos mayores ¿qué es lo que pasa? el sistema no puede hacerse cargo de la deuda previsional que tomó. Es decir, la deuda que tienen… Si a ustedes les parece que los países europeos tienen mucha deuda, además deberían corregirla por la deuda previsional, se van a espantar.
Ahora, hay algo que es peor. Entonces, ¿cómo intentó Europa corregir esto? Bueno, en lugar de admitir que había fracasado el Estado de bienestar, que habían fracasado en su modelo de política socialistoide ¿sí? de apropiarse de los ahorros del sector privado. ¿Qué hicieron? Bueno, esto, primero le empezó a costar más impuestos, entonces subieron la presión fiscal y empezaron a ahogar la economía, pero no les alcanzó. Entonces, ¿qué inventaron estos genios? la teoría del reemplazo y entonces ¿qué empezaron a recibir? inmigración de todos lados. Inmigración que cuando no respeta la cultura del lugar donde están, deja de ser inmigración y se convierte en una invasión y cuando ustedes tienen una invasión, tienen un problema.
Dicho esto, ¿qué es lo que inventaron estos genios? Bueno, claro, permitieron la invasión. Es más, si ustedes miran a Europa, todos los perfiles demográficos son tubos, pero tiene un agravante y esto es lo que está poniendo en jaque a Europa. Si ustedes al tubo lo corrigieran por los inmigrantes, no solo que tienen un tubo que es la quiebra del sistema, sino que además tiene forma de un embudo.
Por lo tanto, cuando ustedes… se los planteo con un caso: Después de los problemas que hubo recientemente en Francia, la popularidad de Le Pen volvió ¿no? y le dijeron: “Ah, usted va a echar a patada a los inmigrantes”. ¿Y qué dijo? estaban todos esperando que sí ¿y qué dijo? que no. No los puede echar. ¿Por qué no los puede echar? Porque si los echa la quiebra del sistema es irremontable. ¿Se dan cuenta de la gravedad de lo que está pasando Europa, ¿no?
No solo eso, tienen algunos problemas más. Por ende, fueron invadidos y no los pueden echar. Y, al mismo tiempo, como es una población que se ha envejecido, tampoco va a tener hijos. Por lo tanto, tienen un problema demográfico, tienen un problema migratorio que es una invasión. Además, es una invasión de una cultura que quiere destruir Occidente, que no es compatible con los valores de Occidente. Vayan y lean a Tocqueville. Entonces, Europa claramente estás en peligro. La buena noticia es que América irá al rescate de Occidente.
Y ¿cuál es la solución que proponen para tratar este agujero que tienen? Que son más impuestos al trabajo, que frenan el crecimiento y ahogan a los más jóvenes. Y esos jóvenes sienten con toda razón un enorme rencor contra un sistema que les cobra cada vez más y les devuelve cada vez menos. ¿Y quién armó este esquema? Los políticos. En la Argentina, por ejemplo, manotearon los ahorros que la gente había juntado con su trabajo para la vejez y lo reemplazaron por una promesa. Y después, como si fuera poco, se dedicaron a destruir las condiciones que hacen que una familia quiera tener hijos.
Es interesante cómo fue la destrucción acá. Estos sistemas siniestros los inventó alguien no menos siniestro que es un señor que se llamaba Otto von Bismarck, que les prometía jubilaciones a la gente después de los 65 años, cuando la expectativa de vida era 45. O sea era una auténtica estafa piramidal. Bueno, pero afortunadamente tuvimos enormes progresos y la expectativa de vida de los seres humanos creció, creció fuertemente. Entonces, a inicios del siglo XX podría, según el país, oscilar entre 25 y 40 años; y ahora es en los países importantes 80 o 90.
Entonces, es interesante esto, porque frente a esa situación que el sistema está quebrado. Es el mismo sistema que acá agarró y copió el General. Que no se olviden que era General y que fue parte de un golpe de Estado, Juan Domingo Perón. Y dicho eso, armaron esa misma estafa piramidal para robarse la plata de las jubilaciones. Ese error quiso ser enmendado por Carlos Saúl Menem con el sistema de AFJP, con sus errores, con sus virtudes, con los problemas que haya tenido y eso genera una transición que, además, hizo subir la deuda del déficit previsional. Lo cual era evidente. Pero cuando eso estaba arreglado, los Kirchner ya se habían patinado toda la guita y necesitaban cajas y, es más, quisieron nacionalizar el sistema de jubilaciones y pensiones y más del 95% de la persona decidieron seguir el sistema privado. Entonces, al año siguiente agarraron y directamente lo manotearon. Y no solo que lo manotearon para patinarse la del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, que, dicho sea de paso, cuando nosotros llegamos el Fondo de Garantía de Sustentabilidad era de 20 mil millones de dólares y hoy está en torno a los 85 mil millones de dólares. Vaya que hicimos un buen trabajo para rescatar a los jubilados.
Claro, a los Kirchner no les alcanza con manotearse eso, sino que, además, otra de las cosas que hicieron fue jubilar personas sin aportes. Entonces, el monto ¿sí? el monto que está… Es una torta y si ustedes ponen más manos que no han aportado, lo que están haciendo es estafar al resto de los aportantes. Es decir, y que hoy se quejan tanto de las jubilaciones que están algo por encima de los 300 dólares, cuando ellos las dejaron en 80. Son unos inmorales. Se dan cuenta que son unos caraduras. Nunca se dejen psicopatear por los kukas.
Y, encima, además, han impulsado con violencia la agenda asesina del aborto, con lo cual, cuando ustedes miran cómo se cayó la tasa de natalidad, están armando, armaron acá y en el mundo el combo perfecto. Aviso que el sistema nuestro tiene solución, porque cuando la economía pase a formalizarse, porque hoy más de la mitad del mercado está en el sector informal, y cuando aumente la PEA, es decir que la gente salga a trabajar, la PEA en un país normal es 70, 80%; en Argentina es 40 y pico, la gente va a tener que salir a trabajar en algún momento. En ese contexto va a ser posible recomponer la situación del sistema previsional y va a ser posible generar mejores jubilaciones. Y, además con el crecimiento económico va a ser que sean todavía muchísimo más. Es decir, que van a ser jubilaciones mucho más dignas que los aportes que se hicieron. Así que, bueno, lo estamos haciendo, pero demanda tiempo. Pero lo vamos a arreglar.
En el fondo, lo que promueven es que la gente no forme familias y luego se escudan en eso para abrir las compuertas a la invasión externa. Ni siquiera es que formen el ingreso de trabajadores o profesionales que mejoran la vida de los nativos. Lejos de eso, promueven el ingreso de personas dependientes que, tarde o temprano, terminan viviendo de los pagadores de impuestos. ¿Quieren un buen ejemplo de esto? España, la política del reemplazo del ladrón, corrupto Pedro Sánchez. El eslogan ese, de si hacés tal cosa es de zurdo, soy zurdo. Le faltaba decir: si ser chorro es de zurdo, soy zurdo. Hubiera cuadrado perfecto.
Por lo tanto, Europa eligió el peor de los caminos, no quiso reformar sus jubilaciones, no quiso tener hijos y para tapar el agujero abrió la frontera sin control. Como resultado, hoy está poniendo en riesgo la continuidad de su propia cultura, importando inmigrantes que odian todos los valores que la hicieron grande. Los resultados están a la vista. Miren Francia, donde la izquierda violenta y los inmigrantes salieron a sembrar el caos en las calles. O miren la España del corrupto Pedro Sánchez que regularizó de un plumazo a cientos de miles de inmigrantes ilegales para sumarle votos al Partido Socialista español.
Una de las cosas que están haciendo es entregar la nacionalidad española para que puedan votar. Eso sí, para que ustedes puedan validar eso, tienen que ser de izquierda. Es decir, están dando ciudadanía para que voten a la izquierda. Bueno, esperemos que la ola azul también llegue a España.
Y más allá de estos casos, la situación económica del continente también es preocupante. Sus estados de bienestar son cada día más insolventes y sus economías dejaron de poder competir con las de Estados Unidos y China, estrangulan la innovación con regulaciones e impuestos y se encaminan al colapso migratorio y fiscal. Es decir, suben los impuestos, los atestan de regulaciones, eso es un ataque violento y frontal a la propiedad privada. Eso mata el crecimiento económico. Y, si a eso le suman el problema migratorio y demográfico, tienen un problema grave. Al margen que tienen déficit fiscal. Nunca nos olvidemos que somos uno de los cinco países del mundo con equilibrio fiscal.
Y lo menciono porque, si uno considera que el petróleo saltó de 60 dólares a 110 dólares, que la tasa de interés americana está en los niveles más altos de los últimos 30 años, porque está en torno al cinco y medio por ciento. Yo, miro los análisis que hacen mis compañeros de ruta de mi anterior vida, también conocidos como econochantas, y digo, nosotros tenemos todo el programa financiero cerrado. Todavía recuerdo un chanta, “el chanta de la tintura”, nosotros habíamos enviado la orden de pago de los bonos y esa misma noche, o sea, la noche anterior al pago decía que no íbamos a pagar. Vos te acordás bien. Bueno, pagamos y también tenemos cerrado el programa financiero del año que viene. Si estudiaran bien la letra de nuestros contratos de SAP, sabrían re bien, ¿no?, pero bueno ¿qué le vamos a hacer? No hay más ciego que el que no quiere ver.
Dicho esto, ustedes se imaginan si ustedes hubiéramos mantenido un déficit fiscal como el que veníamos trayendo. Además de buscar 25.000 millones de dólares del rolling, tendríamos que ir a buscar 35.000 millones por déficit fiscal. ¿Ustedes se imaginan entonces ir a buscar 60.000 millones de dólares al mercado?
No solo eso, nosotros hoy tenemos superávit energético, pero arrancábamos de uno de menos 5000. Por lo tanto, hoy estaríamos en la cuenta energética por lo menos 25.000 millones de dólares abajo.
Y, no solo eso, si ustedes se acuerdan cuando nosotros llegamos la economía del conocimiento exportaba ¿cuánto? Cero; ahora 10 mil millones.
Si ustedes se dan cuenta la ecuación argentina entre el 2023 y hoy, la ecuación de divisas tuvo un cambio de 100 mil millones de dólares apenas. Eso es lo que muestra la fortaleza del programa. En otro contexto de la historia, un shock de esta característica nos hubiera metido en una hiperinflación, nos hubiera metido en una caída del PBI entre 10 y 15%, hubiera generado aumentos siderales de pobreza.
Y hoy discutimos si la tasa de crecimiento se desacelera, en cuánto. Y claro, obvio, como se desacelera el crecimiento, en un mundo que sufre un shock de oferta negativo, porque la suba de la energía contrae la oferta de la economía, hace que los precios sean más altos, hace que haya un salto transitorio de la tasa inflación y por ende una suba la tasa de interés, caída de la actividad. Es de manual, no estamos inventando nada. Nosotros estamos discutiendo que se desacelera el crecimiento y que, como consecuencia de eso, la demanda de dinero crece menos y por ende la tasa inflación baja más lento. Cuando en el escenario alternativo hubiéramos volado por los aires.
Ahora, los economistas locales no solo no reconocen el shock externo negativo, no reconocen que del otro lado tenemos los orcos. Recuerden que el año pasado veníamos creciendo al 8 y los orcos tiraron 40 proyectos para intentar voltear el equilibrio fiscal, siete intentos de juicio político, la pudrieron en la calle y ahí, lo que hicieron fue planchar el crecimiento. Por eso el año pasado terminó con 4,2% de crecimiento.
Ahora, la única solución que se les ocurre encima es, frente a un shock de oferta negativo, a los cráneos locales se le ocurre combatirlo con shocks de demanda. Es decir, tirar más nafta al fuego. O sea, no van a lograr impacto en actividad y van a lograr acelerar la tasa de inflación. Es decir, tengo sobrante monetario y quieren que emita. Es decir, hace más de 10 meses que no crece la cantidad de dinero y quiere que tire más guita a la calle, cuando todavía hay inflación.
Es decir, es como: están frente a un incendio y llaman a Nerón para que los ayude. Es decir, son piromaníacos. Yo, sinceramente, no puedo entender el nivel de brutalidad e ignorancia y mala intención que veo en los economistas ¿no? Habrán escuchado el imbécil ese que dice “si sacan la minería, el agro y el petróleo, la economía no crece”. Claro, si saco a Messi, a Dibu Martínez y a Di María, no ganaba el Mundial del 2022.
O la imbécil que dice que: “el problema con el RIGI es el costo fiscal” ¿qué costo fiscal? sí vía RIGI no había en ninguno de esos proyectos. Aun cuando quisiera recaudar el 100% de cero, es cero. Es decir, no se puede ser tan bruto. Es decir, entiendo que me odien y que quieran ser malintencionados. Lo compro. Es más, entiendo a la gente que me odia.
Escúcheme ¿Cómo se debe sentir Clarín cada vez que hablo? Le abrí la competencia con Starlink, tenemos 3 millones de personas que hoy tienen internet de buena calidad, que no podían tenerlo porque los señores de Clarín habían bloqueado eso. No voy a pretender que me quieran. ¿Sí? Así hay un montón que no me quieren. Bueno, hay otro señor “Don Chatarrín de los tubitos caros”, tampoco me quiere. Pero esos tubitos caros que, en situaciones amañadas con la anterior YPF, hacía que todos los tubos fueran caros y por el pass-through pagáramos más caro por el gas.
O sea, cuando discutían con la presidiaria, no discutían los precios, discutían la coima. Pero el problema soy yo. ¿Cómo le va a decir Don Chatarrin de los tubitos caros? Ni que hablar del caso de gomita alumínica, ¿no? Pero bueno, dejémoslo ahí.
Vamos a volver al discurso. Todo lo que conté antes es parte del lado B de la historia de Occidente. Porque ese mismo espíritu prometeico muchas veces creyó que podía saltarse las leyes de la realidad. Así como durante siglos los alquimistas buscaron la piedra filosofal para convertir el plomo en oro, en el siglo XX Occidente creyó haberla encontrado. Sí, muchos desde el Banco Central emitiendo dinero, o sea creen que todo se arregla emitiendo dinero. Es como que, no sé, vienen más, supongan que están en su casa, hicieron fideos y tienen fideos para tres personas, y vienen dos invitados: le sacan fotocopia y entonces hay para cinco. No funciona, no funciona. Es como creer que emitiendo títulos se acaba la ignorancia. Bueno, es algo que proponen los progresistas: le quieren sacar la matemática a las carreras universitarias. Qué medida más populista que esa. Bueno, pero eso es funcional a los zurdos, porque ustedes vieron como son los zurdos, tienen un conflicto con los datos enormes. Es decir, suman con dificultad, o sea las cuentas no le dan ni con un ábaco. Tanto en economistas como en periodistas, a veces uno le dice 2 + 2 y le contesta un color.
Así que… los socialistas postularon que el gasto descontrolado financiado con emisión y con deuda podía funcionar como una máquina de fabricar riqueza infinita. Es como si creen que pudieran imprimir la riqueza. Y muchos lo aplicaron, aun sabiendo que era falso por un motivo muy sencillo, les daba más poder. Esto genera poder. Sin ir más lejos, es una fábrica de pobres y después le venden la asistencia al pobre. Es decir, te rompen las piernas y después te dan la muleta y encima le pide que le dé las gracias.
O sea, esto es lo que yo llamo la falsificación económica del paraíso. Porque cuando el Estado gasta lo que le saca el sector privado y sostiene artificialmente un nivel de vida, el funcionario que decide a quién subsidiar, a quién proteger y a quién castigar, se vuelve un pequeño tirano intentando emular a Dios. Y la cuenta la pagan las generaciones futuras en forma de deuda o inflación. Prometen el paraíso, pero consiguen el infierno.
Y a lo largo de la historia, las deudas y la inflación, fueron la principal causa de la caída de los imperios dado que un país quebrado no tiene con qué defenderse y Occidente no es la excepción. El mismo Arnold Toynbee, advirtió hace casi un siglo que las civilizaciones mueren por suicidio y muy pocas veces por asesinato y Europa, la cuna de nuestra civilización, hace décadas que viene tomando este veneno.
Pero, por suerte América va en la dirección contraria, tal como las viejas almenaras que se encendían de cumbre en cumbre para dar aviso del peligro y poder organizar una defensa. En nuestra región están ardiendo faros de libertad. Cada victoria de las ideas de la libertad es una luz nueva y cada vez son menos los países que quedan a oscuras y esperemos que el domingo tengamos otra nueva oleada de azul.
De a poco y con mucho esfuerzo estamos levantando la cortina de hierro que durante tanto tiempo cayó sobre nuestra región. Desde que soy Presidente las ideas de la libertad le ganaron a la alianza comunista en casi todas las elecciones que se jugaron en el continente. Y gracias al accionar del Presidente Trump se venció al dictador Maduro en Venezuela, el último representante del régimen venezolano que expulsó a millones y se cobró la vida de cientos de miles. Y esos mismos vientos de cambio van a liberar a Cuba.
Y, este domingo, tenemos otra cita clave en Brasil, donde si las fuerzas del cielo acompañan a Flavio Bolsonaro, vamos a dar un paso más en la construcción de esta Internacional de Derecha, que le plantea cara al comunismo en todo el mundo.
El continente americano tiene todo lo necesario para redimir a un Occidente extraviado y junto a los Estados Unidos en el norte, la Argentina puede ser su faro austral. En este sentido, es importante entender de dónde venimos en esta materia. Durante décadas la Argentina pactó con dictaduras, cerró su economía y le dio la espalda al mundo libre. Nosotros dimos vuelta a la página, nos alineamos sin ambigüedad con Occidente y estamos abriendo nuestra economía al mundo.
Cuando asumimos la Argentina tenía acuerdos comerciales que cubrían apenas el 10% del producto mundial. Hoy, después de acuerdos históricos con la Unión Europea, los Estados Unidos, el EFTA y Singapur, entre otros, tenemos casi el 30%. Y nuestra meta es llegar al 80% y vamos a seguir trabajando sin descanso hasta lograrlo.
Hoy las cadenas de suministros son un frente más de la disputa entre las grandes potencias. En ese mundo, un país con nuestros recursos alineado con Occidente tiene una relevancia estratégica que no tenía hace un siglo, y por primera vez, esos recursos están explotando en serio. Y vaya que la relevancia tiene importancia en términos geopolíticos, si no vean lo incómodo que están los ingleses. Pero, tarde o temprano, las islas van a volver a ser nuestras. Van a volver a ser nuestras por historia, por derecho, por geografía, van a volver a hacer nuestras porque hemos ganado relevancia en lo económico y van a volver a ser nuestras porque Gran Bretaña se está desarmando, se está cayendo a pedazos por el problema fiscal, por el problema de impuestos, por el problema vinculado a la demografía y el problema de la invasión. Por lo tanto, hemos iniciado el camino que va a hacer que las Malvinas vuelvan a pertenecer a su legítimo dueño, es decir, Argentina.
Con Vaca Muerta a la cabeza, estamos a punto de llegar al millón de barriles diarios de petróleo y tenemos inversiones históricas para desarrollar el cobre, el litio y la industria metalífera como nunca antes.
Por eso, firmamos un memorándum de minerales críticos con los Estados Unidos y adherimos a Pax Silica para garantizar el abastecimiento de estos insumos para el mundo libre en este siglo. Hasta hace 3 años éramos un país que tenía que quedarse sin gas en invierno y hoy vamos a abastecer a Alemania durante 8 años y además avanza Argentina LNG, la inversión más grande de nuestra historia junto a Italia y Emiratos Árabes. Gracias Horacio.
Pero aún hay quienes dicen que este modelo nos condena a hacer una economía primarizada. Ese es un pensamiento cavernícola, digno del siglo XIX. Eso también es materia precámbrica. Eso de “hay que sumarle valor y todo eso”. Miren, primero vamos a poner las cosas negro sobre blanco. Entre la alternativa que tengo un montón de riquezas abajo del suelo y la gente cagándose de hambre, prefiero que vengan a alguien y saque todos esos recursos y la gente tenga una vida digna. Punto uno. Argumento más que sólido.
Pero ahora voy a desbaratar el argumento berreta de la primarización de la economía. Ese verso de exportar valor agregado. Hay un artículo brillante de Federico Sturzenegger en uno de sus libros que cuenta la historia de unos chicos en la Universidad de La Plata, que desarrollan una tecnología que convierte la soja en autos. Entonces, frente a esa situación, donde los chicos, ustedes le llevaban soja y después de un determinado tiempo aparecían autos. Evidentemente, frente a esa situación, los chicos eran venerados por toda la ciudad y todo, a punto tal, que era tal el efecto que les dieron la llave de la ciudad, los condecoraron y todo, porque habían encontrado la forma de convertir la soja en autos. Entonces, pero como siempre hay alguien que quiere conocer el truco, fue y fue al galpón y ¿qué encontraron? que en realidad era un ducto ¿sí?, por donde entregaban la soja y del otro lado le mandaban autos. Eso se llama comercio.
En el fondo, nosotros nos tenemos que dedicar a lo que somos buenos relativamente. Hay un artículo muy divertido también en un libro, que se llama El economista en pijamas, de Steven Landsburg, porque se llama La cosecha de automóviles de Iowa. Entonces, la pregunta es si en Iowa se dedican a… decime bien a qué se dedican en Iowa. Maíz. ¿Y cómo es eso? Claro, habían tenido una buena temporada, la cosecha de maíz había sido espectacular, ¿y qué es lo que apareció en Iowa? Y aparecieron todos autos nuevos japoneses. Bueno, de eso se trata. Es más, voy a tomar otro efecto más. Hoy tengo ganas de divertirme con las boludeces que dicen los economistas. Perdón, pero de vez en cuando necesito un recreo y volver a las bases.
Pero miren esto qué divertido, porque es el caso de Arabia Saudita. Vieron que el imbécil del campeón del gradualismo dijo “Vaca Muerta no derrama; no derrama ni en Neuquén”. Al margen que es una falacia del hombre de paja hablar de derrame en el liberalismo. Es decir, si lo tomo desde el punto de vista productivo, nadie derrama en el liberalismo, porque si derrama quiebra. O sea, porque lo reemplaza otra empresa con un bien de mejor precio, mejor calidad o las dos cosas. Y si hay derrame, como los intercambios son voluntarios, hay para los dos lados. Con lo cual, nosotros no tenemos nada que ver con esa cosa del derrame, esas cosas.
Pero es interesante el caso de Arabia Saudita, porque ¿qué es básicamente? Es un barril de petróleo, multiplicado por millones de veces. Dicho esto, ¿por qué es importante? Porque en Arabia Saudita hay 10 millones de personas trabajando. ¿Y cuántos son los que trabajan en el sector petróleo? 200.000. Es decir, hay una relación 50 a 1. ¿Por qué lo digo? Porque con Federico hemos notado que cuando todos hacen la cuenta, miran la cuenta de lo que se llaman los insumos eslabonamiento, es decir todo lo que va hacia atrás; o lo que tiene que ver hacia adelante, es decir todas las prestaciones que se generan adelante. Y no se contempla el efecto riqueza. Se los voy a hacer también con un ejemplo que desarrollamos con Federico, que muestra cómo se subestima la creación de empleo y la creación de riqueza que tiene esta…
Supongan que directamente ustedes pudieron sacar las cosas sin ningún tipo de trabajo, sin ningún tipo de esfuerzo, sin ningún tipo de inversión; es más, que les cayeran los dólares como Maná del cielo. Ahora ustedes tienen todos esos dólares, ¿qué hacen? Se los van a empezar a gastar, ¿no? Entonces, cuando vayan a un hotel, van a gastar en el hotel y se van a generar puestos en el hotel; cuando vayan a comer al restaurante, en el restaurante; cuando vayan a ver un espectáculo, en el espectáculo. Es decir, fíjense todos los efectos que tiene y ahí ni siquiera se invierte un mango, porque cayó como maná del cielo. Entonces no tenemos que subestimar además del efecto riqueza.
No solo esto. Además, y como si todo esto fuera poco, nosotros estamos generando mucho valor en sectores energéticos que son los que definen ¿qué?, algo clave en los insumos. Si no, miren… ¿por qué somos tan competitivos para los data center? porque hace falta grandes extensiones de tierra, donde haga mucho frío y además, la energía sea barata. Entonces, dejemos la lógica perdedora de ese que habla con el crecimiento con forma de cada “no, porque a uno le va bien”. A ver, si hay reasignación de recursos hay sectores que se expanden y hay sectores que se van a contraer.
Es más, voy a decir algo que me encantó, que lo dijo un economista que claramente no es afín al Gobierno. Es un economista crítico del Gobierno. Pero es una reflexión que me pareció muy inteligente. Una de las cosas que criticó, dijo, “no puede ser que este Gobierno esté haciendo todas las reformas estructurales que dice que genera, porque si hubiera hecho todas esas reformas, la economía tendría que estar cayendo y el desempleo tendría que estar volando”. Cuando uno hace… Que es lo que uno ve en todos los casos de grandes reformas estructurales. Ahora, lo que pasa que no contemplaron el tipo de reformas estructurales que estamos haciendo nosotros, que esto es lo divertido. ¿Por qué digo esto? si hay algo que queda claro es que durante este Gobierno hay una explosión fenomenal de lo que es el sector de petróleo y gas. De hecho, cuando en el gobierno anterior la acción de YPF valía 3 dólares, ahora vale 54. Es decir, se multiplicó por 18. Es decir, se está generando valor.
Entonces ¿y cuál fue el disparador? fue una cláusula, un punto, dentro del decreto 7023 que eliminó el barril criollo. Es decir, eliminamos el barril criollo y miren todo lo que pasó. Bueno, de esa hicimos 18 mil. ¿Qué quiere decir? que hay toda una economía subterránea que se está empezando a generar y que tarde o temprano va a salir a la luz.
El mejor efecto que ya empezó a salir a la luz es que hay una tremenda reasignación de recursos, porque hay cambio de precios relativos, porque hay apertura, porque hay cambio tecnológico, porque el efecto del descubrimiento del recursos naturales, porque está el efecto de la caída de la tasa de interés, porque está el efecto de la caída de los impuestos y todo ese efecto fue tan fuerte que si validan las proyecciones de mercado, si pasamos desde la más pesimista vamos a estar expandiéndonos 16%. Si se validan las más optimistas sería 20%. O sea, que en promedio sería 18. Y esto es interesante. Porque primero, porque cuando fue el gobierno de Cristina, el segundo, la economía se expandió 1,5. Es decir, un cuarto de lo que lo hacía la OCDE. Durante el gobierno de Mauricio Macri cayó 3,8. Cuando la OCDE lo hizo al 6, se expandió. El gobierno de Alberto -golperto, golperto Fernández, el feminista golpeador de mujeres, porque son así de coherentes los los kirchos, los kuka- se expandió, recuperó lo perdido por Macri y básicamente, con la OCDE al 5 o 6%. Bueno, nosotros nos vamos a estar respondiendo 20 o 16 si quieren, 18 de promedio, cuando la OCDE lo hace al 6. Es decir, vamos a estar triplicando el crecimiento de la OCDE. Vamos a estar creciendo cuatro veces y media más que el promedio histórico de Argentina de los últimos 100 años.
Entiendo que muchos, que quieran, estén consternados por la coyuntura, porque nosotros también estamos consternados. ¿O ustedes creen que? Uy que bueno, shock externo negativo, o sea, pero nos ponemos a laburar en soluciones serias. Shock de oferta negativo se combate de dos maneras: bajando impuestos, lo hacemos en tanto y en cuanto hay espacio fiscal, porque somos el primer gobierno de la historia argentina que devolvió a los argentinos cuatro puntos del PBI en baja de impuestos y la otra es desregulando, llevamos 18 mil de regulaciones. Es más, cuando termine de salir en el Senado Hojarasca, vamos a llegar a 20 mil. O sea, que estamos haciendo el trabajo para que las cosas mejoren, aún en un contexto internacionalmente muy adverso.
Entonces, es tanta la fuerza que hay desde el lado de la baja de impuestos y desde la desregulación que a pesar de todos los cambios enormes que hay, la economía aun así crece. Esto es lo que me parece interesante, de ver los contrafácticos, de qué nos hubiera pasado si no hubiéramos hecho los cambios que hicimos. ¿Qué es lo que pasa en los casos donde hay grandes cambios estructurales, que se caracterizan por cuatro años de caída y nosotros estamos con los mejores registros de los últimos 20 años de una economía que no crecía? Entonces dicen “no, crece a dos velocidades”; antes no crecía. Miren la historia argentina: de ser uno de los cinco mejores países del mundo, pasamos a estar de la mitad de la tabla para abajo, y nos íbamos camino a convertir en Cuba con etapa intermedia en Venezuela.
Miren, se los voy a poner en términos más concretos: yo ya terminé de escribir mi nuevo libro: La moral como política de Estado. Son tres tomos. El tomo 1 es cómo se gestó la idea, el tomo 2 es cómo la implementamos; y el tomo 3, que es el doble que los dos tomos, cada tomo tienen que sumar los dos tomos para igualar al tomo 3, el tomo 3 es un punteo, es una bitácora de las medidas que hemos tomado. Si ustedes ponen eso en un rollo, en un papiro, con letra del prospecto médico, tiene 20 metros; si lo ponen en una letra normal, no como la de mi discurso porque ya la edad me está pasando la factura, tiene 80 metros. Es decir, 80 metros de medidas. Perdón, si suena arrogante, pero somos el mejor gobierno de la historia.
Sobre esa base de energía barata, minerales críticos, un campo competitivo, el talento argentino y una economía abierta, nace una industria de verdad, competitiva y exportadora en un mercado y 8 mil millones de personas. Muy diferente a las fábricas de tutucas del kirchnerismo. Porque la industria se instala donde tiene… Bueno, hay que ponerle un poco de humor. Porque la industria se instala donde tiene cerca la energía y los insumos. Y nosotros los tenemos acá, a un gasoducto de distancia y no a un océano. Y, además, tenemos el RIGI.
Gracias González, Juan González, por la enorme tarea que has hecho con el RIGI. Te lo agradecemos enormemente, enormemente. La Argentina tiene una deuda con vos que la historia sabrá recordártela. Gracias.
El RIGI ya tiene 210 mil millones de dólares en proyecto sobre la mesa. Es la mejor política industrial del último siglo y va a desatar una nueva revolución industrial en la Argentina con la planta de urea más grande de Latinoamérica, la expansión de la industria automotriz, siderúrgica, petroquímica, energía nuclear y la lista sigue.
El próximo paso entonces, es seguir haciendo más competitiva nuestra economía, con más desregulación y con más baja de impuestos a medida que lo permita el superávit para ver nacer nuevas industrias en nuestra tierra. De vuelta, porque el problema de crecimiento no es un problema de demanda, es un problema de oferta. Eso también se lo tendrían que explicar a los economistas. Pero no saben de dinámica. Entonces, como no saben de dinámica todo es push de demanda. Así venimos. Cien años de push de demanda rompieron todo.
Pero, este no es solo un desafío argentino, es el desafío de todo Occidente. ¿Y cómo se sale de acá? Occidente no necesita una receta nueva, necesita volver a la receta que lo hizo grande en un principio: confiar en el capitalismo de libre empresa; sacarle encima al que produce la maraña de regulaciones que lo asfixia; desencadenar la función empresarial, que es la verdadera fuerza creadora de una sociedad, la del hombre que advierte una necesidad donde otros no ven nada y se juega su pellejo para resolverla. Y esto no es otra cosa que reencontrarse con la llama que iluminó toda su historia y que forjó en el fuego de la libertad de su destino.
Siempre me acuerdo el día que me encontré con Elon Musk y él me dijo: “Yo me dedico todos los días a ver qué problema resolverle a la gente”. Es obvio, se va a convertir en el tipo más rico del planeta. En lugar de crear un producto y metérselo por la fuerza a la gente, no, se dedica a buscar a ver qué quiere la gente. No muy lejos, uno de los cavernícolas del otro lado, al margen de todos los tecno pesimistas que tenemos acá, en Argentina quise decir, acá yo confío que acá somos todo tecno optimistas, dijo que Elon Musk era un vendedor de humo. Menos mal. Claro es que sale un montón de humo de los autos que vuelan, es buenísimo. Pero bueno, nada.
¿Ustedes se dieron cuenta que siempre muchos consultores…? Hay un tema, porque el oráculo de Delfos daba consejos, pero no toman decisiones. O sea, hay algunos que laburan de oráculo de Delfos, toda su vida laburaron de oráculo de Delfos y cuando llegó la oportunidad de que pudieron estar tomando decisión, les faltó coraje, ¿no? Para tomar decisiones. ¿Quieren muestra de coraje? El señor que está acá: vino y se sentó en la silla eléctrica. Cuando todo el mundo le decía a Toto, el mejor ministro del mundo, que no lo hiciera.
Y después están los que dan consejos, que además fracasaron. Esos son un caso patológico; algunos deberían llamarse a silencio. Pero bueno. No les alcanzó con haberle destrozado la vida a los argentinos que encima dan consejos.
Estas cosas en América ya están pasando. El continente está dejando atrás décadas de populismo y socialismo, y vuelve a apostar por la libertad y la Argentina no quiere ser un integrante más de este movimiento histórico, quiere ser protagonista. Pero sabemos que corremos con desventajas, venimos de 100 años en los que el mundo aprendió a desconfiar de nosotros, un país que no pagaba sus deudas, que confiscaba ahorros, que rompía sus acuerdos e incumplía sus promesas cada vez que le convenía. Esa fama nos la ganaron los políticos espantosos que tuvo este país y revertirla completamente llevará tiempo.
Pero hoy el mundo empieza a ver otra cosa. Nos estamos convirtiendo en un país que honra sus compromisos, todos sus compromisos. Vamos por el camino correcto y no pensamos desviarnos.
La Argentina decidió volver a ser una nación próspera y poderosa. Próspera porque tenemos la determinación de explotar los dones y ventajas que Dios nos dio y poderosa porque pretendemos construir la fuerza para asegurar la supervivencia de nuestra Nación. Las dos cosas van juntas. Sin prosperidad no hay seguridad y sin seguridad no hay supervivencia.
Pensar en clave de seguridad nacional es preguntarse qué necesita nuestro país para dentro de 20 o 30 años y comenzar a asegurarlo hoy. Nosotros, la verdad, estamos trabajando para generar un nuevo siglo de oro. Todos estamos pensando en el tercer movimiento de un siglo de Kondrátiev que sea el siglo liberal, el nuevo siglo de oro argentino. Estamos trabajando por una Argentina de 100 años.
Por eso, no hay que asustarse con lo que haga la coyuntura. Nosotros vinimos a cambiar el modo de hacer las cosas; por lo tanto, entiendo que la coyuntura agobia. Nadie dijo que estamos en la panacea, todavía queda muchísimo por hacer. 32% de pobres es un montón, es aberrante; 6, 7% de indigentes es aberrante; 42% de chicos pobres es aberrante. Pero cuando llegamos había 57% de pobres, es decir, sacamos al 25% de la población de la pobreza. La indigencia era del 20%, la redujimos a un tercio, y los chicos pobres eran 70%. Queda mucho por hacer porque la foto es mala, pero no tengan dudas de que la película es la mejor película de la historia.
Y si hay algo que tenemos que entender bien, es que la Argentina se haga rica y desarrollada con sus recursos críticos no solo es bueno para nosotros, es una necesidad estratégica para Occidente en su conjunto. El mundo libre necesita proveedores confiables de energía, alimentos y minerales que no dependan del capricho de un autócrata, ni del terrorismo sobre vías estratégicas. Nosotros podemos ser ese proveedor.
En este nuevo mundo, la reconstrucción de Occidente va a ir de América hacia Europa. Es nuestra tarea reencender la llama del Viejo Continente y reconstruir la Argentina es una pieza clave para reconstruir Occidente.
Y aquí entra la carrera por la súper inteligencia. Nos encontramos frente a la herramienta más poderosa que inventó el hombre para acumular y transmitir conocimiento, y por la magnitud de los recursos que demanda, alguien la va a dominar primero. Si una democracia occidental gana esta carrera, va a multiplicar la libertad y la riqueza, mientras que, si la gana una tiranía, va a imperar el control y el atropello de las libertades individuales, en un Gran Hermano que ni el mismo Orwell podría imaginar.
Pero hoy hay algo más: las súper inteligencias y los centros productores de energía se retroalimentan y se potencian, habilitando la exportación de energía en forma de tokens de cómputo vía internet, por lo que también podemos ver un boom de data centers y sus sectores asociados. Y, por todo esto, la Argentina pretende ser un protagonista en esa carrera tecnológica y aprovecharemos tanto nuestras ventajas naturales en materia energética y climática, como nuestra ambición desreguladora para hacerlo.
Partimos de atrás, pero el talento argentino es inigualable; es una oportunidad que se presenta una vez cada muchas décadas y no podemos desaprovecharla. Necesitamos un súper RIGI para la súper inteligencia.
Al principio de esta noche les hablé del fuego de Prometeo. Ese fuego nunca se quedó quieto, fue pasando de generación en generación y de pueblo en pueblo y cada uno lo hizo crecer antes de entregarlo. Durante siglos ardió en Europa. Hoy, mientras Europa se extingue a sí misma, ese fuego cruzó el Atlántico y arde con más fuerza en el continente americano.
Y hoy la Argentina quiere llevarlo en sus manos, hoy portamos la antorcha del futuro. Durante un siglo fuimos ejemplo de lo que no hay que hacer, pero hoy tenemos la oportunidad de redimir nuestra propia historia y al redimirla, vamos a ayudar a redimir a occidente en su conjunto. Esa es la tarea de nuestra generación y no vamos a fallar. Que Dios los bendiga a todos, que las fuerzas del cielo nos acompañen y viva la libertad, carajo. Muchas gracias.
