Discurso del Presidente Javier Milei en el Nueva Economía Forum 2026, en el Real Casino Gran Círculo de Madrid
Buenos días a todos. Antes que nada, quiero comentar que este es un lugar que me trae muchísima alegría porque fue, en este mismo lugar, donde me entregaron el Premio Juan de Mariana, así que para mí, es una alegría.
Al margen de esta alegría que me implica estar en este lugar, quiero agradecer a Nueva Economía Fórum y a su Presidente José Luis Rodríguez por la invitación a esta tribuna por donde pasaron tantos líderes relevantes del mundo. Es un honor sumarme a esa lista. También quiero saludar a las autoridades presentes, a los embajadores y miembros del Cuerpo Diplomático, a los empresarios e inversores que nos acompañan, y a los amigos de la prensa.
Como todos saben, España tiene un lugar muy esprecial en mi corazón tanto por ser el Presidente de la Nación argentina como por ser un liberal libertario acérrimo. Desde mi lugar como Presidente argentino pondero la nación española porque es la que trajo la civilización occidental a América. Esta hazaña civilizatoria es y debe ser siempre un motivo de orgullo para España pues nos dio a los hispanoamericanos las instituciones, el conocimiento, la religión, el progreso y la incorporación al mundo.
Conectaron las Américas con una tradición muy profunda y la más inigualable de la historia humana. Una línea que comienza en Grecia, atraviesa Jerusalén, funda Roma y se solidifica en Europa de la mano del cristianismo. Es un legado de amor por los valores, por el descubrimiento, por las ideas y fundamentalmente por la libertad de sus múltiples formas. Es una herencia que busca permanentemente elevar al hombre por sobre las condiciones, a las que la naturaleza lo somete siendo consciente del enorme esfuerzo y disciplina que eso implica.
En otro episodio de nuestra búsqueda de libertad para América liderada por la Argentina de la mano de nuestro prócer General San Martín quiso definir su propio destino y determinó su independencia. Pero precisamente por esto nos sabemos herederos y beneficiarios de esa gran gesta civilizatoria y por ese motivo seguimos manteniendo con España un vínculo profundo y estrecho. Así hemos acogido millones de españoles escapando de la guerra y el hambre a principio del siglo XX y, en los últimos años, España ha sabido acoger a cientos de miles de argentinos que escaparon de la miseria y falta de futuro, fruto del siniestro socialismo del siglo XXI y su sucursal Argentina, que es el kirchnerismo, y que ustedes padecen regularmente con el impresentable dictador de Pedro Sánchez.
Hoy, muchos de nuestros amigos, familiares y compatriotas viven aquí, y agradecemos el refugio que le proveyeron cuando el destino de nuestro país parecía oscuro y sin salida. Esto último, si bien no nos enorgullece, tampoco nos acongoja porque desde nuestro gobierno estamos generando las condiciones para que todos los argentinos quieran regresar a su hogar, y desde hace años muchos deciden quedarse en su patria o regresar del exterior. De hecho, estudios recientes muestran que mientras que en el gobierno de la condenada presidiaria, la reina de la tobillera, la corrupta Cristina Fernández de Kirchner, cerca del 45% de los jóvenes se querían ir del país, con Mauricio Macri trepó al 55, con Alberto Fernández superaba el 70 y hoy el número de jóvenes que se quieren ir de la Argentina cayó a 25% y sigue en caída. Así que estamos reconstruyendo los cimientos de la Argentina para que nuestros jóvenes se quieran quedar en el país.
Y, dicho todo esto también valoro enormemente a España como liberal libertario, y el motivo es sencillo: muchos pensadores muy cercanos a mi corazón como Hayek, Rothbard, Jesús Huerta de Soto consideran a España como la cuna del liberalismo político, una ideología que tiene como fin darle la libertad al mundo y una continuación de esa gran gesta civilizatoria que fue el descubrimiento de América con el liberalismo, la propia libertad se hace nombre y bandera suprema.
Muy interesante este punto porque una de las cosas que descubrió Murray Rothbard es que los verdaderos inicios del liberalismo estaban en Salamanca, en la Escuela de Salamanca justamente, o sea en lo que conocemos también como los escolásticos, y es interesante también porque uno de los patriotas argentinos más renombrados y más importante dentro de nuestra historia, Manuel Belgrano, justamente estudió en la Escuela de Salamanca. Así es que vaya que tenemos motivos para celebrar a España como cuna del liberalismo. Por lo tanto, es una deuda de honor que tienen con su propia sangre sacar a los socialistas a patadas porque ustedes son la cuna del liberalismo.
En este sentido, hagamos un poco de historia: la palabra liberal, como etiqueta política, nace en la Corte de Cádiz, a inicios del siglo XIX. La palabra liberal denominaba a los defensores de las libertades individuales contra los absolutistas. Estos últimos pensaban que todo debía gestarse al designio del monarca, es decir del Estado. Los absolutistas consideraban que los seres humanos no tenían derechos innatos sino que los derechos de los súbditos son otorgados como una dádiva por el poder político. Algunos creen que tienen esas facultades no siendo emperadores también pero bueno es decir para ellos no son verdaderos derechos inalienables sino con sesiones temporales del poder de turno. Tanto las propiedades como las vidas de los súbditos estaban a disposición del Estado y cualquier resistencia ala autoridad suprema era vista como traición. Si bien las ideas liberales tienen antecedentes claros en grandes autores como John Locke, el Liberalismo político como tal tiene su cuna en esta Nación. Es decir, la primera vez que alguien alzó la voz contra el totalitarismo estatal diciendo “soy liberal” fue aquí en este país. Y no es menor porque aquellas naciones donde más se vive la falta de derechos individuales, la tiranía y la sujeción al poder político son aquellas en donde más necesario se vuelve el liberalismo. Así en donde el poder se vuelve arbitrario tiránico y liberticida es donde nace y florece la respuesta liberal.
Pero hay quienes dicen que el liberalismo ya no es necesario porque ahora tenemos Estados democráticos que responden a la voluntad popular y Corte supuestamente independiente, entre otras cosas. El liberalismo supuestamente triunfó, ¿no? Esto no es así. La victoria sobre la tiranía fue breve porque pronto desde el seno mismo de la democracia liberal aparecieron nuevas formas de tiranía. Los mismos sistemas democráticos encontraron la forma de pervertirse, de separarse de sus fines originales y volverse armas al servicio de políticos y burócratas para avasallar los derechos a la vida, la libertad y la propiedad. Por algo decimos que el precio de la libertad es la eterna vigilancia. Por poner un ejemplo sencillo: la función original del Congreso era limitar las pretensiones de gasto exorbitante del Ejecutivo. En Argentina, el año pasado vimos muy por el contrario a un Congreso que quería obligarnos a gastar dinero que no teníamos para quebrar al Estado para que así tuviéramos que subir impuestos o eyectarnos del Gobierno. Es decir, la política pervirtió la función original del Congreso y la institución le sirvió a ella y no a la gente. Esto es tan solo una de las formas en las que hoy nuestros derechos son pisoteados una y otra vez por un Estado que quiere hacerse omnipotente y omnipresente.
Un Estado que, por su estructura y su tamaño, ha dejado de responder a las demandas genuinas de la población, que son la libertad y el crecimiento económico. Un Estado que usa la democracia como escudo frente a las críticas mientras esconde decisiones y procedimientos con los que nadie jamás estaría de acuerdo. Y esto lo sé y lo digo porque es lo que vivimos en Argentina. Vivíamos bajo la sombra de un Estado tiránico, pero sin siquiera un monarca que se haga responsable de esa tiranía. Era la opresión de las mil y una oficinas y despachos que destruían la vida de la gente, destruían la economía, destruían la salud y destruían la moneda sin que nadie pudiera ponerle fin al sendero decadente. Y como si esto fuera poco en simultáneo psicopateaban a la población diciendo que eran ellos o el abismo y la destrucción, lo cual es sadismo de manual.
Y justamente porque fuimos quienes vimos y vivimos este camino hasta sus últimas y nefastas consecuencias. Es que Argentina fue el primer país en el mundo en votar a un presidente liberal libertario. Esto no sucede en condiciones normales de presión y temperatura, obviamente. Porque en Argentina bajo una falsa máscara de empatía y solidaridad, ¿la conocen, no? Ellos son los empáticos, los solidarios pero siempre con la ajena, eh. O sea eso nos hacía vivir bajo un nivel de opresión y violencia desoladoras y requerían de una respuesta de igual magnitud pero en dirección opuesta. Bueno aquí me tienen con mis formas, mis ideas y mi compromiso con la libertad.
Pero lo ocurrido en Argentina no fue un fenómeno aislado aunque sí quizás mucho más veloz y notorio. Las ideas que desorientaron durante tanto tiempo a los argentinos son ideas que hoy están muy de moda en Europa y en Occidente todo. Estas ideas no son otras que las de los enemigos de Occidente, las de quienes quieren hacer de nosotros una civilización muerta. Nos quieren convertir en una civilización de museos a ser visitados y no de nuevos logros a ser conquistados. Una civilización que sólo preserva pero no descubre. Es decir son idea destinadas a estancarnos y a condenarnos, a ser conquistados o eliminados por completo. P ro naturalmente ninguno de sus propulsores confiese este fin en voz alta frente a la gente, no se escudan en causas nobles para intentar conseguir el apoyo popular y cuando alguno señala las consecuencias lo denigran desde los medios, la academia e incluso desde la Justicia. Un ejemplo claro es el tan inteligentemente llamado Estado de Bienestar. ¿Quién podría oponerse al bienestar sino una persona malvada con el corazón podrido? Bueno: resulta que expandir el gasto público de forma indiscriminada para tener servicios sociales sólo puede hacerse subiendo impuestos fuertemente, endeudándonos o imprimiendo billetes. Y esto impacta de lleno en el crecimiento económico produciendo estancamiento y Estados cada vez más incapaces de afrontar sus propias sus promesas.
No solo eso, sino que el estancamiento produce menos oportunidades para los más jóvenes, que son rápidamente captados por ideas revolucionarias por la falta de perspectiva de futuro. Lo irónico es que son precisamente esos
revolucionarios de escritorio —los partidos de izquierda a nivel continental— los causantes de este estancamiento brutal en primer lugar; el negocio les cierra perfecto. Otro ejemplo claro es la cuestión migratoria. Estas mismas personas
dicen que habilitar la inmigración es una cuestión de humanitarismo y caridad. Bueno, ahora mismo se están viviendo acontecimientos que pintan de cuerpo entero las consecuencias de permitir la invasión y la destrucción de la cultura
de Occidente.
Lejos de integrarse, los inmigrantes están desintegrando la sociedad europea, incendiando monumentos ancestrales y destruyendo la propiedad de los trabajadores de cuyos impuestos viven. El estancamiento económico, combinado con la irresponsabilidad migratoria, trazan un sendero de decadencia muy difícil de revertir para el futuro. Reemplazan la esperanza por la complacencia, la producción por la distribución, y la unidad política por la balcanización étnica. Occidente se enfrenta a un problema demográfico grave, que empeora aún más por las consecuencias fiscales y económicas que conlleva para los Estados de bienestar. Pero ese problema no puede ser solucionado importando ciudadanos, sobre todo si ellos se oponen vehementemente a todos los principios que sostienen a nuestra civilización.
Por eso, vemos estos desarrollos con mucha preocupación desde la Argentina y nos reencontramos con las ideas de la libertad precisamente para salirnos de este camino. Y lo que está pasando en Ceuta es emblemático del accionar de la izquierda. Los socialistas prefieren reinar en el infierno a servir en el cielo, y son capaces de transformar cualquier cielo en un infierno con tal de conseguirlo. Por eso fomentan la invasión que vemos en Ceuta. Cada inmigrante es un voto. Y si el precio es la destrucción total del país, están más que dispuestos a pagarlo. No fue un accidente, no fue una casualidad. Y las consecuencias ya se están viviendo, como no podía ser de otra manera las calles se volvieron más inseguras, sobre todo para las mujeres, que ya no pueden siquiera salir a caminar solas por las noches por muchos barrios de las principales ciudades.
Y no solo eso, sino que el argumento económico a favor de la inmigración irrestricta se cayó hace tiempo a pedazos. Las economías que más migrantes recibieron siguen igual de estancadas que antes o incluso peor, porque buena parte de los inmigrantes generan más gastos fiscales de lo que producen y obligan a grabar más y más a la población productiva. Por eso, siempre recuerden: no hay empatía ni solidaridad alguna detrás de las medidas socialistas, solo hay ansias de poder. Y de esta forma vemos que hoy estamos exactamente frente a la misma lucha frente a la que nos enfrentábamos los liberales en las Cortes de Cádiz, en la misma ansia de dominio, la misma ansia de quedarse con lo ajeno y de usar el Estado indiscriminadamente para obtener riquezas y poder sin límite.
Por eso, mi recomendación hoy desde la experiencia argentina es que no le den la espalda a la política. En Argentina por demasiado tiempo los liberales cometimos ese error. Nos quedamos al margen y eso implicó una decadencia de 100 años para nuestra Nación. Y solo estamos comenzando a salir de ella gracias al esfuerzo tanto del Gobierno como de todos los argentinos de bien. Y créanme que cuando les digo que luchar contra la decadencia rinde frutos, cuando llegamos heredamos un déficit consolidado de 15 puntos del PBI y una inflación que viajaba hacia la hiperinflación. El déficit del Tesoro, que decían que no lo podíamos eliminar a lo largo de… ni siquiera en 5 años, 6, bueno, lo eliminamos en el primer mes de gestión. Y el déficit cuasi fiscal que eran 10 puntos del PBI lo resolvimos en 6 meses. Es decir que en 6 meses hicimos un ajuste fiscal de 15 puntos del PBI, le sacamos la presión de la cabeza al sector privado por el equivalente de 15
puntos del PBI y no sólo eso: hemos continuado haciendo el ajuste y nos permitió bajar impuestos por primera vez en la historia por cuatro puntos del PBI. Es decir que a lo largo de 30 meses de gobierno le devolvimos a los argentinos cerca de 20 puntos del PBI. ¡Vaya que eso sí es liberar a los argentinos y a los ciudadanos de bien de la opresión del Estado!
Es más: cuando llegamos al gobierno, la inflación viajaba al 1,5% diario, de vuelta 1,5% diario, que vendría a ser algo así como 56, 57% mensual. Además, teníamos venciendo cuatro bases monetarias a un día y teníamos venciendo deuda pública en pesos a un día por el equivalente de 10 bases monetarias. Es decir que todo el tiempo estábamos frente a la situación de multiplicar por 15 la cantidad de dinero. Aún así logramos evitar la hiperinflación. Hoy la inflación está en torno al 30% anual y si tomamos los datos Core en la punta los últimos meses ya viaja al 20%. Por lo tanto, no solo que hemos evitado la hiperinflación sino que asociado a evitar la hiperinflación hemos evitado que la pobreza explotara hacia niveles por encima del 90% de hecho. De hecho, al momento de asumir y sincerar las variables el 57% de la población era pobre, hoy ese número bajó a 32%. Quiere decir que hemos sacado a un cuarto de la población Argentina de la pobreza. Es más, en el país que pueda alimentar a 500 millones de seres humanos había 20% de indigentes. Hoy ese número ha caído al 6%, y los jóvenes de 70% pobres, hoy está en 42%.
Es verdad, no es la mejor de las fotos, pero sin lugar a dudas es la mejor película de la historia argentina. A su vez, el Riesgo País cuando nosotros ganamos las elecciones estaba en torno a los 3000 puntos. Con mucho esfuerzo habíamos llegado a bajarlo en torno a los 450 puntos, pero, bueno, vivimos en un mundo convulsionado, Argentina tiene toda una mala historia crediticia por haber sido el máximo defaulteador serial de la historia moderna, además tenemos enfrente a una peste peor que los orcos…, de vuelta en la franquicia argentina del socialismo del siglo XXI que amenaza con romper todo el tiempo, y un contexto internacional que se ha puesto más picante y como Argentina es un activo beta agresivo, bueno, hoy estamos con un poco más de Riesgo País, pero sin embargo Argentina es uno de los cinco países del mundo con equilibrio fiscal en la línea financiera, y cuando nosotros básicamente asumimos la deuda en término de PBI consolidado era del 100% y hoy es del 39%. Esto significa que, una vez que se tranquilice el contexto internacional y que el año que viene los argentinos validen este rumbo en la Argentina, sin lugar a dudas Argentina va camino a convertirse en investment grade y va a empezar a experimentar un proceso de crecimiento como nunca se ha visto en la historia argentina.
Pero lo más importante no son los números en sí, sino lo que permitieron. Con déficit cero, el estado dejó de competir con los privados por el crédito. Con un Banco Central saneado, eliminamos la necesidad de emitir dinero fundamental
para bajar la inflación y además eliminamos el cepo cambiario. Y como si fuera poco, quitamos 18,000 regulaciones. Es decir, sacamos piedras del camino. Las regulaciones básicamente son de dos tipos: si ustedes se fijan y miran lo
que está pasando en Argentina para ver el impacto que tiene cada regulación que vamos sacando. Ustedes pueden ver que hoy Argentina se está convirtiendo en un tremendo exportador en temas de petróleo y gas. Hay una revolución del petróleo y del gas en Argentina, es decir, en el sector energético. Bueno, una de esas cosas fue en lo que se conoce el Decreto 70/23 es ni bien asumimos quitamos una regulación que era el barril criollo. Es decir: liberamos el precio del petróleo. Así estamos: digamos exportando cada vez más y más petróleo. Estamos a punto de llegar al millón de barriles de petróleo por día de producción. Además, a partir del año que viene vamos a empezar a exportar gas licuado. Por primera vez en la historia de Argentina el mes pasado llegó a exportar 10 mil millones de dólares este año vamos a superar las exportaciones los 100.000 millones de dólares y de acá a los próximos cuatro años vamos a estar en torno a los 200.000 millones de dólares de exportaciones. ¡Vaya que estamos cambiando la Argentina fuertemente!
Por otra parte, también estarán viendo los logros que está teniendo Argentina en materia minera, bueno, justamente se cambió la Ley de Glaciares y hoy Argentina…, ya es una realidad exportando litio y próximamente van a ver a Argentina exportando fuertemente cobre y oro. ¿Por qué es interesante el caso del cobre? Porque nosotros compartimos la cordillera de Los Andes con Chile. Chile exporta 60.000 millones de dólares por año, Argentina 5000. Es decir, ¿ustedes se imaginan lo que puede pasar dentro de no mucho tiempo? Argentina va a poder exportar 60.000 millones de dólares en cobre. Es decir, con lo cual estamos viviendo una verdadera revolución y eso fue porque sacamos, modificamos la Ley de los Glaciares. Es decir, vean cómo cosas que parecen chiquitas generan grandes impactos. Entonces, lo más importante es lo que está ocurriendo hoy de manera subterránea en la economía argentina, que cuando salga la luz se podrán ver con claridad las reformas estructurales y cómo estamos haciendo para que Argentina sea grande nuevamente.
Es más, el resultado es que el sector privado está empezando a invertir nuevamente y, por primera vez en un siglo, empezamos a ver nuestro verdadero potencial. Hay un tema que también es… que vale la pena hacer una nota técnica porque algunos dicen «No, bueno pero el nivel de inversión en términos de PBI todavía es bajo». Bueno, esto es interesante porque ustedes supongan que tienen dos tipos de de sectores y ustedes generan un cambio estructural que implica una reasignación de recursos donde un sector protegido, amparado en la corrupción…, porque lo primero que hay que decir es la protección que reciben los sectores son a cambio de algo, porque ustedes cuando están protegiendo un sector están decidiendo perjudicar a todos los ciudadanos de un país. Por lo tanto, cuando ustedes aplican esas medidas proteccionistas en el fondo lo que hay detrás de eso es corrupción, que es un negocio entre políticos corruptos y empresarios corruptos.
Por lo tanto, cuando ustedes empiezan un proceso de liberalizar la economía y que los recursos fluyan acorde a la ley natural, lo que ocurre es que van a tener reasignación de recursos. Y si ustedes tienen un mercado de crédito que necesita colaterals, ¿qué es lo que pasa? Aquellos que solo sectores digamos que antes estaban protegidos y son los que verdaderamente tienen colateral esos no están invirtiendo, eso se corren y en cambio los que tienen que surgir también tienen que acumular, no tienen suficiente colateral y por eso no se expanden tan fuertemente. Si a eso ustedes además le suman el desastre crediticio que fue la Argentina donde hoy el crédito en Argentina es.. esto es muy gracioso porque a veces puede llegar a escuchar de las noticias argentinas por ejemplo que la gente está endeudada. Bueno el crédito, yo no le digo el crédito al sector privado no financiero no sé en países como Estados Unidos que 150% del PBI, no les digo ni siquiera en Chile que es 120, pero nuestros vecinos tienen entre 60 y 70%, bueno Argentina el crédito al sector privado no financiero es 12% del PBI. O sea es verdaderamente magro, es decir es raquítico, por eso a veces cuando uno escucha estas referencias son bastante, está bastante de patadas con la realidad.
Y eso es lo que está haciendo digamos que las inversiones digamos parezcan como que vienen un poco rezagadas, pero en paralelo nosotros creamos el RIGI. En el RIGI, nosotros ya tenemos son 210,000 millones de dólares. Es la política de desarrollo sectorial más importante de la historia Argentina donde un tercio digamos ya está aprobado y para ponerse en marcha. Por lo tanto, lo que vemos es que hacia adelante además ustedes hoy tienen dos estructuras impositivas la del RIGI y la estructura impositiva digamos del viejo sistema. Bueno, nuestro objetivo es que converjan pero no que el RIGI converja al viejo sistema sino que el viejo sistema converja al RIGI y que todo Argentina sea una gran oportunidad de inversión. Y eso es lo que va a ser grande la Argentina nuevamente.
Por todo esto, hoy Argentina es la prueba de que luchar contra la decadencia rinde sus frutos. En estos tres años de gobierno hemos crecido alrededor de cuatro veces más que el promedio argentino para los últimos 100 años, y según distintas proyecciones para finales del año que viene, habremos crecido aproximadamente tres veces más que lo estaría haciendo la OCDE para el mismo periodo. Y esto solo el comienzo, porque si reelegimos los cuatro años siguientes serán inolvidables para la Argentina. En tan solo 3 años, gracias al trabajo de esta gestión, a nuestro compromiso con las ideas de la libertad y a la decisión política que nos ordena a todos, logramos poner a la Argentina frente a las puertas de su nuevo gran renacimiento. El renacer argentino frente al mundo, motorizado por el potencial de nuestros ciudadanos que se cansaron de vivir bajo la decadencia del socialismo kirchnerista.
Gracias a abrazar las ideas de la libertad estamos cambiando el lugar de nuestro país en el mundo para mejor. Y por eso, como siempre, por ustedes y por nosotros los invitamos a mirar al sur. Mírennos para invertir, mírennos para producir, pero en estos momentos bisagra les digo que también escuchen a los argentinos en términos políticos porque hemos visto cómo nuestros propios ojos en donde se termina el socialismo cuando se le deja llegar hasta sus últimas cconsecuencias.
Queremos que la reconstrucción de Argentina sea la hoja de ruta para la reconstrucción de Occidente. Queremos que los pueblos del mundo puedan ver lo caro que nos costó apartarnos del buen camino, que entiendan la degradación económica que sufrimos por tantos años y que vean que es posible revertir ese sendero. Y no inventamos nada, simplemente volvimos a aplicar las ideas que hicieron a Occidente lo que fue, el respeto irrestricto por la propiedad privada y los incentivos para que las función empresarial se desarrolle por su cuenta, sin que el Estado se interponga en el camino.
Por eso, queremos mostrarles que la decadencia no es un destino, sino una elección. Y queremos que puedan volver a soñar con un futuro digno si se abrazan al mástil de las ideas de la libertad. La libertad no tiene precio y precisamente por ese motivo es lo más valioso en todo el mundo. En la tierra de la libertad fluye la prosperidad, mientras que los países liberticidas solo se distribuye la miseria.
Hoy les extiendo este mensaje: no queremos verlos caer ante los males que tanto daño nos causaron a nosotros. No dejen pasar la chance de actuar. Pero también quiero reiterar una invitación que ordena a toda nuestra gestión: queremos que los hombres libres del mundo vean a la Argentina como un faro de libertad en medio de un mundo que tiende a la tiranía. Queremos que inviertan, sí, pero también queremos que sepan que pueden venir a vivir a la Argentina. Encontrarán en Argentina un lugar en donde llevar adelante sus vidas y sus negocios, tal como hace ya un siglo hicieron sus antepasados. Los recibiremos con los brazos abiertos para juntos seguir extendiendo la frontera de la civilización, del comercio y la industria. Porque esa es nuestra misión, y no vamos a resignarnos jamás. Por eso, que Dios los bendiga a todos, que las fuerzas del cielo nos acompañen y viva la libertad, carajo.
