Discurso del Presidente de la Nación, Javier Milei, en el 142º aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario
Buenas noches. Bueno, en primer lugar, deseo agradecer a las autoridades de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires… perdón, de Rosario, cosas que pasan, les pido perdón.
Arranco de vuelta. Pido perdón por el furcio y nuevamente deseo dar las gracias a la Bolsa de Comercio Rosario por invitarme nuevamente. Es para mí un placer, un honor estar aquí y también, es muy importante, porque recuerdo que hace un año hice una presentación que estaba totalmente fuera de los parámetros convencionales de lo que era una presentación. Recuerdo que hice gráficos que, de hecho, los hice a mano y se podían ver en la pantalla; que era un tema muy importante que vinculaba a la tasa de interés con el tipo de cambio.
También recuerdo que en aquel momento los periodistas corruptos, ensobrados, sicarios del micrófono, sostenían que era un discurso ajeno de lo que estaba pasando con la realidad; que ellos esperaban otra cosa. Y, casualmente, y afortunadamente están los videos, que un año antes estaba anticipando desde la política lo que se iba a venir para adelante, y que es lo que vamos a discutir hoy en esta charla, que es sobre el riesgo país, ciclo económico y morosidad. Es decir que, si los medios, la gran mayoría de los economistas y la política no tuvieran una mirada que excede a los 3 segundos, hubieran entendido ese discurso y nos hubiéramos ahorrado bastantes problemas.
Pero bueno, lo que voy a hacer ahora es una charla que va a tener tres bloques. El primer bloque voy a hablar sobre algo que en la literatura se llama mercados controvertidos que, obviamente, va a traer cola hablar de este tipo de cosas y cómo este tipo de situaciones, que en el caso puntual del que vamos a hablar entra en una categoría que se llama mercados repugnantes. Sí, son los nombres de la literatura, yo lo único que hago es replicarla. Son utilizados políticamente para hacer campaña sucia. Así es que la primera parte tiene análisis económico y tiene cómo eso se vincula con la política sucia, y hacer campaña sucia, campaña de difamación.
El segundo bloque, básicamente tiene que ver con la macroeconomía y lo que voy a desmontar en esa parte del análisis macroeconómico, es decir, miren: yo hace un año estaba acá, expliqué todas estas cuestiones, es decir, ustedes se podrían quejar de la política si la política hubiera sido discrecional y no anunciada. El tema es que cuando yo vine acá dije lo que iba a hacer y lo hice. Consecuentemente, no hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando en términos de morosidad. Es decir, están utilizando políticamente una categoría de mercado que entra en la definición de repugnante y se le está tratando de cargar esas culpas sobre el Gobierno, cuando el Gobierno anunció la política que iba a hacer y la cumplió. Entiendo que la política tiene un historial de no cumplir ninguna promesa y yo tengo la obsesión de cumplirlas todas.
Entonces, a veces, se ponen a testear la credibilidad y el anuncio de una política. La verdad es que no me voy a quejar porque es un proceso de aprendizaje, pero yo recuerdo que el Tesoro norteamericano, o sea el Tesoro de Estados Unidos de Norteamérica, nos dio un swap, dijo que nos iba a dar apoyo y en Argentina salieron y corrieron contra el Tesoro de Estados Unidos. Es una cosa verdaderamente rara. Pero bueno, les gustó especular contra los dólares del propio tesoro de Estados Unidos. Después tuvieron una linda pérdida de más de 1500 millones de dólares, pero lo intentaron.
Y, la última parte, habiendo probado que esto es parte de la mugre de la política, habiendo probado que el Gobierno no tiene responsabilidad sobre esta situación, en la parte final voy a entrar en el análisis propio del mercado. Si ustedes quisieran, la micro del crédito y explicar que, además, los números no justifican ninguna de las barbaridades y atrocidades que están diciendo. No me voy a quejar de los periodistas porque son seres muy precarios intelectualmente, pero los economistas se supone que estarían formados. Y, además, voy a mostrar que las propuestas que se hacen son: el remedio es peor que la enfermedad. Es decir, no hay un problema y lo pueden generar, que es peor todavía. Y, además lo voy a poner en un análisis de tipo moral, porque también es importante saber qué tipo de sociedad queremos. Dicho esto, voy a arrancar.
Entonces, lo primero es: ¿por qué tanto debate? y la pregunta ¿por qué tanto debate? Después los vamos a ver, los números que estamos enfrentando, no son distintos a los que tiene Estados Unidos en morosidad y ni como Chile ni como nuestros vecinos o Brasil o algo por el estilo. Entonces la pregunta ¿por qué tanto ruido? No sé, salvo que tengan una compulsión por querer salvar a los bancos, parece una cosa bastante particular.
Y el tema es que entonces la realidad es que estamos entrando en el año electoral, aunque las elecciones sean el año que viene. Y, claramente, una es parte de la estrategia de los que no quieren que entremos y abracemos el futuro y quieren retener el statu quo prebendario y corrupto. Obviamente, que la estrategia radica en generar todo, todo, todo el ruido posible y todas las distorsiones posibles y todo el daño que sea posible, a ver si logran hacer subir el riesgo país y que eso frene la expansión de la economía. El dato de ayer fue un dato fuerte: 0,8 mensual desestacionalizado del estimador mensual de la actividad económica, es un dato fuerte. Que 13 de 15 sectores productivos estén creciendo quiere decir que es bastante extendida la expansión. Y, además, hace 27 meses seguidos que crecemos, que es el mejor track récord de los últimos 15 a 16 años. Vamos ¿qué les pasa? ¿por qué tanto desprecio por los datos?
Nuevamente, entiendo que me odien y, es más, hasta puedo tener argumentos adicionales para que me odien. Pero, los datos son los datos. Es decir, entonces, en ese sentido ¿cómo es que utilizan esta situación para hacer campaña negativa? Esto de usar mercados controvertidos para hacer campaña negativa no es nuevo, no es nuevo. Lo que pasa cambiaron de mercado o a ustedes quizás, no sé, quizás no lo recuerdan, pero en el año 2023 los mismos impresentables que no quieren la solución de abrazar el futuro y el progreso y quieren el statu quo decadente que nos lleva a Cuba con estadio intermedio en Venezuela, hablaban, no sé si ustedes se recuerdan, mercado de órganos. ¿Ustedes tienen registro de alguna transacción de mercados de órganos a lo largo de estos más de dos años y medio? Ninguno, era parte de lo que se llaman mercados repugnantes.
No solo eso ¿se acuerdan que decían que se iban a vender armas en los kioscos del colegio para que los nenes se caguen a tiros? ¿Ustedes recuerdan todas las cosas que hicieron los que quieren que volvamos al pasado? Y, ahora, entramos como imbéciles nuevamente: “No, el problema es la morosidad”. Me niego a creer que seamos tan pelotudos.
No voy a seguir con todos los casos que hicieron durante la campaña, no sé, como que iba a cerrar las universidades y los hospitales, cosas que no pasaron, ¿no? O como que el Garrahan yo lo quería destruir; sucede que acabamos de ser condecorados por ser de los países más avanzados con todas las inversiones que hicimos. Un detalle.
Pero al margen de eso, lo primero es la definición de asco. Digo, esto es muy interesante, porque una determinada transacción de mercado nos genera asco. Digo, cuando es una situación que genera asco, bueno, lo normal es que todos odiemos esa transacción. Con lo cual, lo más probable que la sociedad frente a algo que le genera asco termine generando leyes que prohíban eso. Eso puede pasar y lo que uno define como asco puede cambiar de sociedad en sociedad. Ustedes van a la India, no se les ocurra querer comerse una vaca ¿Okay? Si usted está en un grupo de judíos ortodoxos no se le ocurra estar comiendo un cerdo ¿Okay? En algunos lugares no se come caballo, en Kentucky no se comen caballos, creo que es. Bueno, el ejemplo del whisky, que ahora después lo traigo.
Entonces, nos hemos comido otra opereta también, ¿no se acuerdan lo del burro, que ahora comíamos burro? Que fue una operación armada desde un estudiante de periodismo en Argentina, que trabaja para Lula. Miren ustedes qué casualidad. ¿Y alguien probó burro? Nadie. ¿Y por qué hay todo un asco sobre comer burro? Porque la reflexión histórica era que el burro era el animal con el que ustedes trabajaban. Por lo tanto, si se terminaban comiendo el burro era porque estaban recontra cagados de hambre. O sea, era como una pésima señal. Entonces quisieron instalar eso. Yo lo aviso para que vean la cantidad de barbaridades que está haciendo el mal, porque son el mal; son los responsables de 100 años de decadencia argentina. Con lo cual estoy englobando más que a los chicos malos, los feos, sucios y malos.
Ahora hay algunos casos donde la sociedad está dividida sobre si algo es asco o no lo es. Cuando la sociedad está dividida, en una parte considera que determinadas transacciones son un asco, y otra sociedad está dispuesta a hacerlas, ahí aparece un conflicto y ese conflicto hace que ese mercado se denomine repugnante. Entonces hay una parte de la sociedad que le da asco ese mercado y, hay otra parte de la sociedad que no le molesta esas transacciones. Consecuentemente, eso genera una polarización, una discusión y un debate social. Algunas cosas que en algún momento dieron asco después se convirtió en repugnante y hasta después fue cambiando la definición de repugnante.
El ejemplo típico de un mercado que generaba asco fue en el siglo IV con Constantino, en connivencia con la Iglesia, decidieron determinar que el mercado de préstamos, es decir el préstamo con tasa de interés, eso era asco. Consecuentemente, pasaron dos cosas: ¿Quiénes eran los que estaban más experimentados en hacer operaciones a tasa de interés? Los judíos. Con lo cual, los católicos aprovecharon esa situación para sacarlos. ¿Y cuál es la parte que ganó? El Estado, que ahora se dedicaba a hacer guerra por todos lados y cuando se endeudaba, ¿cuánto pagaba de tasa de interés? Cero. Un golazo. Entonces convirtieron al mercado de crédito en un mercado de asco. En algún momento alguien se dio cuenta que, si ustedes no pagaban tasa de interés, no había incentivo al ahorro; si ustedes no ahorraban, no invertían y no crecían. Entonces, aquellos que no tenían asco por prestar dinero y tomar prestado dinero, empezaron a ver que progresaban. Entonces apareció y se habilitó el tema del préstamo con tasa de interés. Hay distintas versiones, hay sociedades que no lo permiten y hay instrumentos que lo resuelven. Muchos de ustedes, no les voy a estar explicando a ustedes que es un zero coupon o armar instrumentos de garantías, para que no figuren que la cuota quede camuflada como todo capital y no intereses, pero que después cuando hacen la cuenta le da lo mismo.
Más allá de eso, se convirtió entonces en un mercado repugnante. Entonces, las cosas que pasan en ese mercado generan alboroto y claramente, pero como es necesario el sistema financiero para el crecimiento económico porque es la parte financiera de la contraparte real del balance de las compañías y, ustedes, si quieren hacer crecer el activo, es decir, invertir, incrementar el capital, lo tienen que financiar y eso el mercado de capitales lo resuelve a la perfección y claro, tiene un costo, se llama tasa de interés.
Entonces, la discusión pasó a sí las tasas eran de mercado o las tasas eran usurarias y entonces, ahí apareció la figura del usurero. ¿Quién es el usurero? Aquel que cobra tasas por encima de lo que sería la tasa normal. ¿Quién define qué es la tasa normal? ¿Alguien se puso a pensar por qué el usurero puede hacer ese tipo de operaciones? ¿No será que hay individuos que no califican en el mercado formal y terminan yendo a un mercado que está dispuesto a tomar más riesgos? Y, obviamente, si toma más riesgo, porque no pudo calificar en el otro mercado, va al mercado de alto riesgo y la pregunta es ¿Vamos, estamos en la Bolsa de Comercio de Rosario, gente que entiende de esto, ¿acaso ustedes odian el trade-off? acaso si yo voy a tomar más riesgo, no sería normal que pida más retorno? Para pensarlo.
Obviamente, una transacción más riesgosa va a tener incluido más tasa de interés. Ahora cuando aparecen los shocks y que se generan problemas el tema es cómo resolvemos frente a una situación donde se generó un problema. Y ahí hay dos distintos tipos de soluciones. A veces hay prohibiciones, hay regulaciones, se trata de inducir la solución. O, a veces, se aplican soluciones paternalistas. Y ustedes lo que tienen que hacer es hacer costos y beneficios de eso, y si ustedes ven que el bienestar aumenta, avanzan con la política y si el remedio, como siempre que actúa el Estado, es peor que la enfermedad, más vale que se corran. Con lo cual, cuando llegue a la parte de crédito voy a explicar por qué todas las cosas que están proponiendo, están todas mal. Voy a demostrar que no hay un problema macro; voy a demostrar que no hay un problema de mercado; y voy a demostrar que además las cosas que están proponiendo para arreglar los problemas es generar un problema donde no lo hay, y que no tiene gollete.
Les voy a hacer algunos ejemplos, por ejemplo, de mercados normales y que de repente se vuelven en mercados repugnantes. Porque esto es divertido para que lo vean, y vemos qué hacemos. Por ejemplo, ¿alguien considera que el mercado de alcohol en gel puede ser un mercado repugnante? Si esta parte de la sala quiere comprar alcohol en gel, a la otra parte ¿qué le molesta? ¿Alguien objetaría si digamos alguien de esta parte quiere comprar alcohol en gel? Otro mercado, el de barbijos. Quiero comprar barbijos, esta parte de la sala ahora quiere comprar barbijos. ¿Ustedes tienen algo para decir si se quieren comprar barbijos? Son mercados normales: me quiero comprar un barbijo, ¿cuál es el problema? Me quiero comprar un barbijo. Ahora claro, el problema es que en una situación como el Covid, las condiciones de oferta y demanda cambian violentamente.
Una de las cosas qué pasó ¿qué fue? Lo voy a hacer con el caso del de los barbijos que bien caro nos costó en la Argentina. Ustedes, cuando aparece el Covid, la forma de combatir el Covid tenía una base sobre testeos, testigos que en Argentina no se llevaban a cabo de la manera que tenían que llevarse a cabo como se hizo en todas partes del mundo, porque bueno, había intereses de que los test sean los de alguien y no todos los tests posibles. De hecho, yo recuerdo que como yo me estaba haciendo mis primeras incursiones en política para no generar ningún problema, me conseguí barbijos y, además, me importaba tests de Uruguay. Con mi hermana nos testeábamos nosotros día por medio, para que justamente no hubiera ningún tipo de problema. Ahora, ¿cuál es el punto? Claro, se estaba escapando el negocio de los test. Entonces, ¿Qué hicieron? Prohibieron todos los test, salvo los que avalaba el Estado. Kiosco. Son kioscos que costaron muchas vidas humanas.
Otra cosa era la de las vacunas. No les voy a contar el tema de saltarse en la cola y todas esas cosas. Y otra forma de frenar era con los barbijos. los barbijos son muy efectivos para frenar. Ahora eso ¿qué hizo? Generar una demanda violenta, un aumento de la demanda violenta de barbijos. La pregunta es ustedes cuando producen, ¿producen en condiciones de que va a haber una pandemia? No, estaban produciendo barbijos como producen regularmente y de repente se encontraron con un cambio en la composición de la demanda, donde voló la demanda de barbijos. Economía para tontos, economía 101. Pregunta si tengo la oferta dada y de repente vuela la demanda ¿qué creen que va a pasar con el precio? Va a subir. Cuando el precio subió un montón adivinen qué pasó, la gente, un mercado, que era un mercado común y corriente ¿en qué se convirtió? En un mercado repugnante donde había un montón de gente que pataleaba porque subían los precios y decían “precios abusivos” Entonces el policy maker frente a la gente gritando “precios abusivos” tiene que poner, lo voy a decir en latín, tiene que poner las pelotas sobre la mesa y tomar la mejor decisión, a pesar de lo que diga la gente.
Entonces, si ustedes le hacen caso a la gente que está puteando contra un mercado repugnante, y hacen lo que hizo el gobierno inmundo de Alberto Fernández, ¿qué hacen? Ponen un control de precios. ¿Y qué pasa cuando hacen un control de precios? Bueno, van a tener varios problemas: el primer problema es que lo que cae la demanda en el mercado que tiene que caer, sigue cayendo; y la demanda que ustedes tienen en el otro mercado, no genera el incentivo porque no está el precio. Con lo cual no aumenta todo lo que tiene que aumentar la oferta de barbijos. Consecuentemente terminan mandando a la muerte a más gente. Es decir, entonces ustedes agarran, escuchan el canto de sirenas como hizo el gobierno de Alberto Fernández y que tendríamos que haber tenido 30.000 muertos si hubiéramos hecho las cosas como un país mediocre, y tuvimos 130.000 muertos. Es decir, cagarse en el análisis económico le costó la vida 100.000 argentinos. O sea, no fue gratis.
Pero no solo eso. Además, obviamente que cuando ustedes tienen controles de precios y hay gente que quiere un bien, lo van a ir a buscar. ¿Y qué es lo que va a pasar? Aparece algo que se llama la hipótesis del brazo corto. Entonces las cantidades van a estar determinadas por la oferta, pero hay gente que está dispuesta a pagar mucho más que el precio al que usted ustedes pusieron el precio máximo, y van a pagar un precio más alto. ¿Y quiénes son los que pueden pagar el precio más alto? Los que más tienen. Es decir que además el gobierno hijo de remil puta de Alberto Fernández no solo que mató a cien mil personas más, sino que además los que mató eran pobres. Vení a hablarme de progresismo.
Me apasioné. El otro caso es, ustedes pueden decir, pero no, bueno, usted está haciendo historia contra fáctica. Bueno, es interesante, porque el otro mercado donde se generó un quilombo de novela fue con el alcohol en gel. Esto es interesante porque en Estados Unidos liberaron el precio y ¿qué pasó con el precio? subió, obvio. Entonces, por ejemplo, en Kentucky se dedican a hacer whisky y ¿adivinen qué descubrieron? que el whisky joven servía ¿para qué? para hacer alcohol y entonces ¿qué hicieron? en lugar de hacer whisky, aprovecharon y se pusieron hacer alcohol. Fíjense cómo el mercado resolvió muchísimo mejor que el burócrata bestia que quiso poner precios máximos. Es decir, si hay algo que caracteriza el ser humano es que le busca la vuelta y le encuentra la vuelta y resuelve el problema. La máquina de vapor no salió por decreto.
Dicho esto, lo que tiene que ver con el mercado de crédito, ya expliqué que es un mercado repugnante, expliqué sus orígenes y demás. Así que ahora voy a ir a la perspectiva macro, acerca de si hay o no responsabilidad del policy maker. Ustedes cuando miran la literatura hay toda una discusión sobre rules versus discretion; o sea políticas de reglas o políticas discrecionales. Cuando ustedes siguen una política de regla, anuncian la regla, la cual puede ser creíble o no. Y frente a esa situación, si los agentes no creen, bueno habrá que pulsear. Nosotros anunciamos una regla y, es más: yo vine un día acá hace un año y lo expliqué, y lo expliqué con lujo de detalle. Hasta cambié el formato de presentación para explicar lo que estábamos haciendo con la política monetaria. Ahora los simios (pido perdón a los simios) que tienen un micrófono enfrente salieron a decir que yo estaba hablando de cualquier cosa, que estaba desconectado con la realidad. Las consecuencias de ese momento las estamos viendo hoy.
La pregunta es… entiendo que pudieran hacer un reclamo si yo no hubiera anunciado la política. Pero yo lo anuncié la política y no solo que la anuncié además la cumplí. Y el mercado vino y me corrió y le gané. Es decir, el mercado corrió por el equivalente en estricto rigor por 70 mil millones de dólares, porque no es que solamente corrieron los 41 mil millones que son el 50% de m2. Nunca en la historia argentina vimos una corrida de estas características, pero también está el desarmado de las LEFI, que tanto criticaron, y está también el aumento de los encajes. Haber sacado el equivalente de 20 mil millones de dólares por las LEFI, que eran pesos que iban a ir a correr más…La suba de encajes, que aportó 9000 millones, sumen a los 41 mil, les da 70 mil millones de dólares. Quiero saber cuándo en su vida vieron una corrida por más del 10% del PBI y el plan quedó firme. Vaya que es sólido este plan.
Dicho esto, la pregunta es entender entonces, qué es lo que pasó con la tasa de interés y lo primero que hay que entender es ¿qué es la tasa de interés? Y esta es la parte donde yo me quejo de mis colegas que también son, en su gran mayoría, muy brutos. Porque si ustedes me dicen que la tasa de interés es el precio del dinero, son parte del problema no de la solución. La tasa de interés existe porque existe el tiempo. Es decir, esa atrocidad, de creer que la tasa de es el precio de dinero es una atrocidad keynesiana como consecuencia de un modelo que tiene un solo periodo. Afortunadamente, y gracias a Dios, la vida no es de un solo periodo. Consecuentemente, la tasa de interés es otra cosa.
Cuando ustedes determinan la cantidad de dinero lo que van a estar impactando es sobre el nivel de precios. Que dicho sea de paso también dije que iba a empezar con cero la inflación de agosto y la de julio empezó con cero. Siempre expliqué que la mayorista era la que tenía menos distorsiones y era la que había que mirar. Dicho sea de paso, cuando vino el shock externo y saltó y se movieron los precios y se movió el tipo de cambio, se movió el precio del petróleo, el mes que saltó a 5,4, ahí sí la basura de los periodistas vino y me vino a buscar por el índice de precios mayoristas. Obviamente los esperé.
Dicho esto, la tasa de interés tiene que ver con el mecanismo de coordinación intertemporal de pasar consumo del presente al futuro y viceversa y cómo van a financiar la inversión. De hecho, el consumo futuro es el ahorro. El ahorro es el consumo futuro y que eso va a financiar inversión y con eso van a acumular capital, van a aumentar la productividad, va a aumentar el PBI, van a aumentar los salarios. Pero eso no es gratis. La gente, si le dan a elegir entre consumir hoy y consumir mañana, la gente prefiere consumir hoy antes que consumir mañana. Si ustedes lo quieren inducir a que no consuma hoy a que consuma mañana, le van a tener que pagar algo, se llama tasa de interés. Y no tiene nada que ver con el dinero, tiene que ver con la tasa de preferencia intertemporal de los agentes, que prefieren consumir hoy a consumir mañana. Y, además, cuanta más incertidumbre tengan sobre el mañana, más tasa van a pedir. Porque hoy consumen seguro, mañana no saben. Entonces, la tasa de interés tiene que ver con ese mecanismo de coordinación intertemporal y si ustedes se ponen a joder con la tasa interés, el daño que generan es un daño enorme.
Y ahí, una de las cosas que hice fue explicar la relación que hay entre la tasa de interés y el tipo de cambio. Entonces eso es una relación negativa. Cuando ustedes suben la tasa de interés una de las cosas que pasa es que lo normal es que se les aprecia el tipo de cambio. Es decir, que el tipo de cambio nominal caiga. Y cuándo la tasa de interés baja, le salen los capitales, van al mercado de cambio y le hace subir el tipo de cambio. Es decir, es normal que haya una relación negativa entre tasa de interés y tipo de cambio, donde a mayor tasa interés el tipo de cambio se aprecia y viceversa.
Ustedes, lo que pasa es que se van a encontrar frente a un problema de órdago, cuando se da la situación que le sube tanto la tasa de interés como el tipo de cambio. Cuando pasa algo así quiere decir que está cayendo la demanda de activos domésticos. No es la mejor definición doméstico, de los activos argentinos. Entonces, si ustedes esa situación, ustedes modifican. A ver, vamos, lo voy a hacer más fácil. Si a mí me está cayendo la demanda de activos argentinos, la demanda de bonos argentinos cae. Al caer la demanda de bonos argentinos, el precio de los bonos va a caer. Consecuentemente, la tasa de interés en dólares de los bonos argentinos sube. Es decir, aparece un aumento del Riesgo País. Y sí, veníamos de 550 puntos básicos, ganamos la elección de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y, a partir de ahí, el kircherismo se vino con todo, con 40 leyes tratando de romper el equilibrio fiscal, con siete intentos de juicio político, tirando terroristas a la calle. El año pasado deportamos 10 mil personas, les aviso que en 7 meses llevamos 14 mil. O sea que no perdieron las mañas este año. El momento más áspero lo habrán visto cuando se votó la modernización laboral, ley que ni siquiera los militares pudieron sacar. Sino que, además, los medios de comunicación, analistas políticos y demás, trabajaron activamente para defender el estatus quo y tratar de voltear a un gobierno. No les salió porque fuimos a las elecciones y a los kuka les ganamos 41 a 24, les sacamos 17 puntos.
Pero, esa situación donde nosotros teníamos salida de los activos argentinos y se disparaba el riesgo país, eso hacía que la demanda de dinero caiga. Y al caer la demanda de dinero, la tasa de inflación se aceleró y no solo que la tasa de inflación se aceleró, sino que la tasa en dólares, que había crecido por el riesgo país, la tasa en pesos ahora también creció por el efecto de… el aumento de la inflación. Por lo tanto, si yo hubiera hecho la estupidez que sugerían los economistas profesionales, los que la tienen clarísima y se la pasan errando todo, si yo hubiera bajado la tasa de interés y generaba un aumento en la oferta de dinero iba a estar generando un aumento de la oferta de dinero cuando me estaba cayendo la demanda de dinero. Es decir, hubiera estado financiando la corrida. ¿Saben adónde hubiéramos ido a buscar el tipo de cambio? A la Luna, hoy no habría gobierno. Es decir, no solo que está mal desde el punto de vista de la teoría económica la aberración que proponían, muy especialmente a la luz de cómo dolarizan los argentinos - la corrida tuvo un tamaño de 70 mil millones de dólares -, sino que además era un año electoral. Estaba todo. Entonces esos nabos, que vienen a decir “no, porque se equivocó la política económica, porque sacó las LEFIS”. Si no las sacaba, había 20 mil millones de dólares equivalente en pesos en el mercado. “No, la política económica se equivocó subiendo los encajes”. Si no aumentaba la demanda de esa manera, nos íbamos a una mega crisis.
Vamos, ¿cuál era la solución? frente a un exceso de oferta de dinero, más dinero. ¿Ustedes se dan cuenta de las barrabasadas que hay que escuchar todo el tiempo? Esa gente no sabe lo que es vivir en la silla eléctrica. Es más, yo creo que si se comen un chisporroteo van a tener que salir corriendo al baño si tienen suerte. Por lo tanto, acabo de explicar lo que pasó con el riesgo país y la tasa en dólares, qué pasó con la inflación y la tasa en pesos. Ahora, la pregunta es ¿frente a ese contexto, ustedes creen que los bancos comen vidrio? Frente a ese contexto donde toda la lógica de la economía empuja la tasa de interés para arriba, porque están todos asustados que vienen los feos, sucios y malos, más el tren fantasma, ¿ustedes que creen? ¿cuánto es la tasa de interés de eso? Obvio, el riesgo país llegó a 1500. ¿Qué creen que hicieron los bancos? Si nosotros le flexibilizábamos la tasa usaban esos pesos para atacarnos la moneda. Era para que la caución les saliera más barato y poder comprar dólares, más fácil. No. No nos metimos, no le dimos el gusto.
Pero no solo eso, los bancos ¿ustedes creen que comen vidrio? Frente a esa situación, ¿ustedes creen que prestaron más? Primer punto: o se dejen llevar por la tasa corta. Pero sí lo que hicieron es racionar el crédito, es decir, aparece el problema del racionamiento de crédito. Esto no lo inventé yo, lo inventó un señor que se llama Stiglitz, ganó el premio Nobel de Economía y le puedo asegurar que no me cae nada simpático. Pero es una gran idea. Ustedes van subiendo la tasa de interés y los beneficios suben, pero menos que proporcionalmente. Llega un momento que encuentra un máximo, después de ahí la tasa de interés puede seguir subiendo, ustedes no van a prestar más. ¿Por qué? Porque están tomando tanto riesgo que los beneficios esperados, le caen. Y entonces cuando se produce eso se produce el racionamiento de crédito, queda un montón de gente que busca crédito y no lo encuentra. Y cuando hay un montón de gente que quiere buscar créditos en el mercado… esto es interesante, porque la discusión de la mora. Sería interesante que escuchen a los bancos sobre esto. La mora que ustedes están viendo hoy no es por préstamos del año 2025. Durante el 2025 racionaron. Es mora vinculada a los préstamos del 2024, que como hubo una suba abrupta del Riesgo País, fruto del intento de golpe de Estado, se subió tanto la tasa de interés, se frenó la actividad económica, se congelaron los ingresos, los salarios reales cayeron y, como consecuencia de ello, la gente no pudo pagar. Porque aparte ahora después vamos a ver cómo está descompuesta el tema de la morosidad. Pero es fruto del ataque de la política, intentaron hacer un golpe de Estado, ese es el tema. ¿Por qué? Porque los bancos razonaron.
Ahora la pregunta es la gente igual necesitaba la plata y no podía conseguir en el sector formal y ¿qué se fue? Se fue a otras alternativas con las cuales sí podían tomar crédito. Y en ese contexto, donde había más inflación, menos actividad, menos empleo, menos salarios… Ah, además un elemento no menor: en general la gente se endeudaba en pesos, lo hacía 12 meses y ya por la cuota 9 o 10 ya no pagaba más nada. ¿Por qué? Porque se licuaba. Y esa licuación de capital estaba incluida, ¿dónde?, en la tasa de interés. Y como el programa económico fue más exitoso de lo que se esperaba, la licuación no fue la que se esperaba y consecuentemente…Recuerden que la primera etapa del programa económico, los analistas vivieron pifiándole siempre con que esperaba mucha más inflación que la que efectivamente había. Yo me acuerdo que, allá por enero, había un imbécil que decía que si hacíamos todo bien la inflación no podía bajar del 400%. O sea que el tipo de cambio, piso, se iba… como 400% es por cinco, deben ser como $5000 una cosa así No, todavía no está ni hoy a esos precios, imagínense cómo le erró. Pero además decía que estábamos haciendo todo mal. Bueno, está bien, le erraron todos, nadie reconoce todos los pifies que tuvieron, pero bueno, cosas que pasan.
Obviamente en esta situación, la gente terminó yendo a entidades no bancarias. Ahora, esos préstamos no son… los que están del otro lado saben que son préstamos más riesgosos. Con lo cual, es obvio que va a haber más tasa de interés. Pero claro, la coyuntura en la cual un precio sube, así como la gente puteó con el precio de los barbijos y con los precios del alcohol en gel y sí, también putea contra la tasa de interés y putea contra el usurero o contra las entidades no financieras, no bancarias para ser más precisos.
Entonces, ahora entramos en el tema de la micro, si ustedes quieren, que es lo que tiene que ver con el mercado de créditos. Miren, lo primero que hay que entender es que el portafolio de los bancos cambió. Cuando nosotros llegamos, el crédito al sector privado no financiero era entre 3 y 4% del PBI. ¿Y qué hacían con los depósitos los bancos? Le prestaban al Banco Central. Nosotros cuando tuvimos que deshacer la hiper, tuvimos que abortar la hiper, respetando todos los contratos, no con plan Bonex y todas esas cosas, ni controles de precios, ni nada por el estilo, todo lo hicimos a mercado. Que es interesante, porque dos tercios del déficit estaban en el Banco Central, que era el déficit cuasifiscal; es decir, era un negocio entre los bancos y el Banco Central, si ustedes quieren el Estado, en contra de los argentinos, de quién se apropiaba del impuesto inflacionario. Bueno, nosotros decidimos devolvérselo a la gente. De hecho, el ajuste fiscal que hicimos, más la baja de tres puntos del PBI de impuestos implicó devolverles a los argentinos 100.000 millones de dólares. ¿Qué creen, que es magia bajar la pobreza del 57 al 29? O sea, la mitad. No, no fue magia; fue devolverles la plata a los argentinos por 100.000 millones de dólares.
Ahora, en el contexto que dejaron de prestarle al Banco Central para prestarle al sector privado, bueno, iba a aparecer algo que claro, si ustedes prohíben el crédito ¿adivinen cuánto es la mora en un lugar donde prohíben el crédito? cero. Bueno, no parece ser bastante razonable esa solución. Entonces, si ustedes empiezan a crecer en crédito. Hoy estamos en 12% del PBI. Bueno, eso significa que cambiaron el portafolio y que claramente tuvieron que salir a prestar al sector privado y era una consecuencia natural del cambio del portafolio que tengan morosidad. Se los digo al pasar, saben cuánto es la morosidad, por ejemplo, en Estados Unidos, no estoy diciendo en el barrio, estoy diciendo Estados Unidos en tarjeta de crédito ¿saben cuánto es? 13%. ¿Por qué no revisamos los números? 13% es la mora en tarjeta de crédito en Estados Unidos y todo el problema en el sector bancario, por ejemplo, es de poco menos de 12. Se dan cuenta que estamos discutiendo de algo que no es un verdadero problema cuantitativamente. Siendo que, además, cambiamos el modelo de negocio de los bancos. Vamos ¿de qué estamos hablando? Nos estamos comiendo otra vez las operetas Kukas.
Pero no solo eso, obviamente, cuando uno mira el tema de lo que tiene con la morosidad, ustedes pueden separar entre empresas y familias, ya sea en las entidades bancarias y en las no bancarias. La verdad es que cuando ustedes miran la morosidad en las bancarias, tanto empresas como familias, siguen siendo números ligeramente debajo de 12%. ¿Es un problema? No. Mucho menos si vengo de cambiar el modelo de negocio. De hecho, hay que también hacer el learning. Los bancos habían dejado de actuar como bancos en Argentina. Consecuentemente, hay que estar volviendo a aprender y la verdad que para un sector que está volviendo a aprender, ese nivel de morosidad la verdad que es bajo. Es más, cuando dicen: “la gente está atestada de deuda”. El crédito al sector privado no financiero en Argentina es 12%. Vayan al barrio y el que menos tiene de crédito al sector privado no financiero en términos de PBI es 70%. ¿De qué estamos hablando? Y traten de no cruzar la Cordillera, porque de ese lado es 120. No miren Estados Unidos porque es 150%. ¿Cómo me van a venir a decir que la gente está atestada de deuda? Hay que ser muy precario intelectualmente para comerse ese caramelo, vamos. Suena emocionalmente muy fuerte. Pero ¿por qué no miran lo que es el crédito el sector privado no financiero en el resto del continente? No bajan de 60 a 70%; nosotros tenemos 12 y decimos tenemos un problema de deuda. Verdaderamente son una caricatura.
Puedo entender que en la tradición política Argentina mientan los políticos Ahora, ¿los periodistas son tan imbéciles y los economistas profesionales son tan imbéciles que también se comen esos versos? Los economistas peor, porque se supone que primero habría que mirar los datos. Cuando miran la morosidad en las entidades no bancarias, para sorpresa si ustedes quieren, no tiene un nivel de morosidad distinto del que hay en el sector bancario. Donde sí hay un problema es en el sector de empresas y familias. Pero lo que también hay que entender ahí que los riesgos son distintos, que los costos del recupero son distintos, que son un segmento que tiene problemas para acceder al mercado formal. Con lo cual es un mercado mucho más complejo y le pegó más fuerte el tema del frenazo que tuvo la economía en el segundo semestre. Pero además quiero hacer un tema, antes de ver las cuestiones puntuales del 2026, y es la hipocresía kirchnerista. Porque este segmento del que estamos hablando es un segmento que está caracterizado por ser de bajo monto, y alta tasa de interés.
Ahora, la pregunta es, bueno no les gusta no sé, tarjeta naranja y demás, bueno, no le gusta, Okay. Se los compro. Bueno, en la época del kirchnerismo había créditos de baja de bajo monto y altas tasas, por ejemplo, Efectivo Sí y Credilogros. ¿Saben qué? Los niveles de morosidad eran sustancialmente más grandes que lo que hay ahora, sin embargo, claro. Debe ser por la tonelada de guita que ponen los medios nadie decía nada. Con lo cual, se están quejando por algo que en la época de ellos era tres veces peor. El nivel de hipocresía que hay que soportar es verdaderamente espeluznante.
Ahora, pero hay, además, el efecto Mundial. Si ustedes se fijan, una de las cosas que genera los problemas de créditos ¿Qué pasa?: vino el Mundial. ¿Saben que hicieron muchos? Iban a cadenas de venta de electrodomésticos y ¿qué hacían? se llevaban televisores para el mundial. Bueno ¿qué creen que está pasando ahora? bueno, dejaron de pagar muchos. Esa morosidad está en el 50%. Es decir, agarraron, se compraron televisores para ver el mundial y después veían si pagaban o no. Bueno, ahora no pagaron. Pagaron la mitad. La pregunta es ¿ustedes creen que los que hicieron eso, no sabían lo que estaban haciendo? O acaso no les había pasado lo mismo en el año 2022 ¿Qué, se enteraron que eso pasa ahora? Vamos ¿por qué cree que la gente come vidrio y es tonta? Ahora, después voy a hacer un punto sobre esto.
Y lo otro, cuando ustedes veían el Mundial, ¿qué veían también en paralelo por todos lados? Apuestas online. Y obviamente, eso también trajo morosidad. Es decir, ese problema que están viendo que no es un problema agregado, sino que es un problema puntual dentro de un segmento del sector no bancario, asociado a dos tipos de operaciones. Con lo cual eso también hay que tenerlo en cuenta.
Y ahora empezamos más sobre la naturaleza de los individuos. Nadie fue a esos mercados con una pistola en la cabeza, lo hicieron libremente, es un acuerdo entre partes, entre el prestamista y el prestatario. Si ustedes quieren el acreedor y el deudor, se pusieron de acuerdo en un monto y una talla de interés. Es un contrato entre privados. La experiencia dice que cuando ustedes meten al Estado en un mercado de privados, en general, el daño suele ser más fuerte que la medida que ustedes están proponiendo para mejorar. O sea, el remedio termina siendo peor que la enfermedad. Y ¿qué dice la evidencia? Porque hay gente que dice “no, pobre, la gente no sabía dónde se metía”. Bueno, les cuento algo. Esto está testeado en Indiana, con un experimento controlado, lo hizo un economista que se llama Hunt Allcott. Tomaron un grupo de deudores, dijeron “No, pobre estos deudores no sabe lo que pasó” y a un grupo le condonaron la deuda y al otro se la dejaron. Si entonces el problema es que no sabían lo que estaba pasando, ese grupo que le condonaron la deuda, se quemó con leche, ve la vaca y llora, ¿no? Les voy a decir algo, después de una determinada cantidad de meses ¿adivinen qué pasó? Volvieron a endeudarse y volvieron a mostrar el mismo patrón que los que no habían sido rescatados. Es decir, no es que no saben; si saben. Y además el experimento muestra que los deudores tienen claro. Lo que sí hacen la diferencia entre deudores experimentados y novatos: los experimentados saben bien lo que tienen que hacer; y los novatos son los que a veces se la pegan.
Ahora, quiere decir entonces que hay un learning, si el Estado se mete en el medio, rompe el learning. Y si rompe el learning estamos peor, no mejor. Y eso es muy interesante, porque uno podría ver esto, también hay un trabajo, que es de Karlan, - perdón, pero es muy difícil de leer-, (Mullainathan y Ben Roth), que hizo sobre países en desarrollo como India, por ejemplo, u otros más, sobre la solución paternalista. ¿Cuál es la solución paternalista? Que lo pague el Estado. ¿Cómo terminó? mal. Terminó mal. Es decir, el remedio fue peor que la enfermedad. No solo que abortó el proceso de learning, sino que, además, genera un problema de moral hazard.
Es decir, y si ustedes toman decisiones y se equivocan y va a pagar el Estado ¿Cuál es el incentivo a pagar? ¿Cuál es el incentivo de hacer un buen préstamo? Si yo hago un préstamo muy riesgoso, con mucha tasa de interés, si sale bien, cobro y, si sale mal paga el Estado. Ahora, paga el Estado, no es “paga el Estado y es un marciano”, paga el Estado y es el resto de los ciudadanos. Entonces, la pregunta es ¿por qué hay que meterle la mano en el bolsillo a toda la ciudadanía para rescatar a los bancos, para rescatar a las entidades no bancarias? ¿Por qué el problema, quién lo tiene? el que dio el crédito. Entonces, es raro. Progres raros que tenemos en Argentina ¿Qué están haciendo? lobby por las entidades no bancarias. O sea, están haciendo lobby por los usureros, por ejemplo. Qué increíbles que son. Son progres raros. Estigmatizan al usurero, lo convierten en un mercado repugnante y después lo quieren salvar. Son raros ¿eh? Créame que me cuesta entenderlos. O sea, tienen como una cosa, así como disfuncional en la cabeza. Es decir, están tratando de salvar a los bancos. Están tratando de salvar entonces al usurero. Es buenísima, es buenísima, nunca se me hubiera ocurrido ese nivel de progre.
Ahora, lo peor de todo, que este tipo de políticas destrozaron al mercado de crédito. Cuando fue la salida de la convertibilidad ¿qué es lo que hizo la política? Rescató a las familias y a las empresas no. Las empresas dijeron “bueno, son grandes se ponen de acuerdo” y resolvieron el tema. La familia no, tuvo la pesificación. La pregunta es: dígame quién pudo conseguir un crédito hipotecario desde ese momento hasta hoy, sacando solamente un pequeño lapso dentro del gobierno de Macri. Es decir, esa situación de no permitir que los privados se arreglaran entre ellos trajo como consecuencia crédito al sector privado no financiero de tres puntos del PBI. Es decir, mataron el crédito, mataron en el fondo el crecimiento económico. Nosotros llegamos y estábamos al borde de una hiperinflación, hacía más de 11 años que el PBI no crecía, 12 años, y todo lo que había habido había sido recuperación cíclica más término intercambio en la nube. No es gratis, perdimos 23 años de nuestra vida por la solución paternalista populista. Pero, además, lo peor de todo es que es injusto. Si yo, con mi contraparte, hago una operación y yo me equivoco ¿por qué carajo tiene que pagar todos ustedes? Es inmoral, en especial es inmoral: si yo me puse de acuerdo para hacer esa transacción, no, si me equivoco, pagan ustedes. Es una locura.
El problema ahora ya no es un problema de que rompieron el mercado de créditos, no es un problema que además en términos dinámicos generan un desastre, un desastre por el moral hazard, un desastre por la asignación de recursos, un desastre porque nos hunde sin poder crecer, nos hace más pobres, nos hace la vida miserable. Porque si de última decidimos eso, jodete, porque lo decidiste. Pero no, además es moralmente incorrecto, es injusto. Entonces ¿de qué estamos hablando? ¿Vamos a ser tan pelotudos de volver a comernos las operetas del socialismo del siglo XXI? Miren los países desde al lado y son las mismas operaciones. No puede ser que nos traguemos siempre el mismo verso. O nos ponemos los pantalones largos o nos fundimos. Maduramos como sociedad, abrazamos los valores judeocristianos o nos destruimos. Lo quieren entender, bárbaro. Está la posibilidad de decidirlo el año que viene. Quieren volver a la solución populista, bueno, tiene un destino, se llama Cuba. ¿Quieren ser un país grande? va a haber que abrazar las ideas de la libertad y ponerse los pantalones largos.
Sin embargo, aún a pesar de que no tenemos la culpa de esto, estamos trabajando para ayudar. Una de las cosas que hicimos es… a ver ¿cómo es la forma de extender plazos? ¿cómo hacen para lograr extender duration? bajando la tasa, no. Bueno, ¿qué hicimos? bueno, el riesgo país lo llevamos en torno a los 500 puntos básicos. Eso bajó la tasa de interés en dólares y, además, la inflación sigue bajando. Consecuentemente, hoy la tasa de interés que durante el período electoral estaba en 150 por ciento, hoy es 20. Vamos. Miren si hemos ayudado. Bajar la tasa de interés, permite extender los plazos. Y hoy el sistema financiero se está coordinando para estas deudas renegociarlas al 20 y algo por ciento, a tres años. Vaya que la macro hizo su trabajo para arreglarle el problema a los morosos.
Pero no solo eso, además estamos trabajando en lo que tiene que ver la transparencia y la información. En materia de transparencia esta regulación existía; de hecho ¿sabe quién puso estas regulaciones de que ustedes puedan ver el costo financiero, lo que están enfrentando y todo al momento de tomar un crédito? Mi ministro de Desregulación cuando era Presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger. Es decir, con lo cual, lo que hicimos es tomar esa herramienta y la volvemos a poner sobre la mesa. Pero no es que no estaba y estamos complementando para que haya una mayor educación financiera.
Por lo tanto, no se coman la curva de los políticos corruptos y mentirosos. No nos comamos otra operación con un mercado repugnante, entendamos que la alternativa, en términos de política económica, era un desastre. Si yo le da hacía caso a la mayoría de los imbéciles economistas econochantas con credencial y hubiera bajado la tasa de interés, si hubiera inyectado un montón de dinero, en un caso de caída de la demanda de dinero hubiera generado un exceso de oferta monstruoso y generábamos un desastre. Sin embargo, nos bancamos la corrida más grande de la historia argentina, los argentinos lo entendieron y nos validaron en las urnas ganándole a los kukas por más de 17 puntos.
Pero, como además tenemos pasión por arreglar problemas, además contribuimos con políticas que bajen la tasa, que baje la inflación, que aumente el PBI, que aumente los plazos, mejorar la transparencia y educar a la gente. Es decir, a diferencia de lo que muestran los corruptos del lado de enfrente, que hundieron al país, los corruptos de los periodistas mentirosos y ensobrados, nosotros estamos trabajando por hacer Argentina grande nuevamente. Muchas gracias y ¡viva la libertad, carajo!
