Discurso del Presidente Javier Milei en el evento "Ideas para una Sociedad Libre", en Fundación Faro

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Discurso del Presidente Javier Milei en el evento "Ideas para una Sociedad Libre", en Fundación Faro.

Javier Milei: Buenas noches a todos. Quiero agradecer a la Fundación Faro y muy especialmente a su Presidente Agustín Laje por organizar semejante evento para discutir y difundir las ideas de la libertad. Las ideas no son cuestiones inertes o intrascendentes; las ideas mueven… ¿Qué pasó? Las ideas mueven… Hola profe,
¿cómo anda? Hola prócer. Las ideas mueven el mundo. Era la onomatopeya, ahora entendí. Qué equipo tengo.

Las ideas mueven el mundo, nos ordenan en nuestras expectativas, nuestros deseos y nos permiten darle sentido a un mundo cada día más complejo y también caótico. Como ha dicho Hobbes, los actos de los hombres proceden de sus opiniones.

También quisiera agradecer al Diputado nacional y exdirectora académico de esta institución, Adrián Ravier. Que no solo me ha estado acompañado en distintos eventos de divulgación económica en el último tiempo y con quien hemos publicado el libro La batalla por la Macroeconomía hace algunas semanas, gracias Adrián. Además, como parte del Congreso más reformista de la historia, ha hecho una contribución enorme en la aprobación de leyes que están haciendo posible la Argentina el futuro y por sobre todo quiero felicitarlo y agradecerle porque los próximos días va a empezar un enorme desafío, convertirse en el Portavoz del Presidente, gracias Adrián.

Esta es una labor fundamental para lo que nosotros llamamos la batalla cultural, dado que nuestra gestión está llevando adelante cambios trascendentales para la vida presente y futura de los argentinos y esto genera movimientos de todo tipo. Uno de los movimientos más notorios es la divergencia cada vez más profunda que existe entre lo que realmente sucede y lo que es informado al público por medios desprovistos de honestidad intelectual. Dentro de la cantidad de barbaridades que hemos escuchado, sufrido y padecido en el último tiempo, una de las cosas que hablaban periodistas y supuestamente serios analistas es que la economía estaba hundida en una depresión, que el consumo estaba destruido, hablaban o de estanflación. Muy interesante porque hoy se cayeron todas esas mentiras. Hoy se publicó el dato del PBI del primer trimestre: el primer trimestre mostró un crecimiento respecto al mismo trimestre del año anterior del 2,3%, situación que hace que hayamos batido un nuevo récord histórico en producción.

Al mismo tiempo, ese dato, si lo tomamos en la comparación desestacionalizada contra el trimestre anterior, la economía se expandió a un ritmo del 0,7 en el trimestre. Lo cual en términos anualizados sería una tasa en torno del 3%. Parece un número

escueto, humilde, pero la realidad es que cuando uno mira la historia argentina, los
100 años previos a que nosotros llegáramos al poder, esa tasa de crecimiento promedio anual era del 0,9%, es decir menos del 1%. Es decir que nuestro peor trimestre es tres veces más grande que lo que pasó a lo largo de los últimos 100 años de la catástrofe populista/socialista.

Pero esto no es todo, porque nosotros cuando la economía tocó fondo, allá por abril del 2024, la economía empezó a crecer muy fuertemente. Datos que los medios de comunicación se empecinaron en ocultar sistemáticamente, mientras que la economía estaba saliendo de ese piso, donde el dato relevante era ver los desestacionalizados para ver cómo evoluciona la economía, se encargaban de mostrar solamente las comparaciones interanuales. De modo tal de seguir mostrando datos negativos, cuando en realidad la mera tendencia que traía lo que es el arrastre estadístico de lo que había dejado el gobierno anterior, era una caída del 3%. Naturalmente, cuando los interanuales empezaron a dar bien, empezaron a mostrar los desestacionalizados porque los números claramente son más chicos. Es decir, hubo un empecinamiento en siempre mostrar los datos de la peor manera. Y eso en supuestos medios de comunicación que supuestamente están alineados con las ideas de la libertad, que en realidad no están aliados con nada, solamente están aliados con robar de la política vía pauta y vía extorsionar el sistema judicial.

Pero, ¿qué es lo interesante de esto? Porque nosotros siempre reconocimos que la economía había tenido una fuerte desaceleración. Y eso se explica por lo que fue el ataque de la política durante el segundo semestre del año pasado, con un Congreso que nos sancionó, tiró 40 leyes para quebrar el equilibrio fiscal, quebrar el corazón del programa, votando leyes donde aprobaban gastos sin contrapartidas de ingresos; es decir una verdadera orgía que buscaba destruir a los argentinos. No solo eso, la contraparte de eso fue que el riesgo país, o sea el riesgo kuka, se nos fue a niveles de 1500 puntos básicos. Eso sumado a la caída de la demanda de dinero, la aceleración inflacionaria, disparó las tasas de interés a la estratósfera, las tasas en pesos, y consecuentemente eso generó un fuerte freno en la economía argentina. La economía argentina, que venía creciendo a tasas en el primer trimestre del 6, acelerando hacia el 8, de repente frente a esta salvajada, donde además intentaron siete juicios políticos, donde trataron de hacer todo tipo de peripecias entre los medios de comunicación, la política y los empresaurios, haciendo destrozos en el mercado de cambios; o metiendo gente en la calle para generar terror, literalmente. A pesar de eso logramos superar ese ataque de la política que intentó llevarse puesto al gobierno y en las elecciones de octubre al kirchnerismo le ganamos 41 a 24: le sacamos 17 puntos.

A partir de eso cayó fuertemente el riesgo país. Hoy estamos en el nivel más bajo de los últimos 8 o 9 años. Con el riesgo país en torno a 420 puntos. Y esto que estoy señalando, es desde mi punto de vista, importante. Porque cuando ustedes miran los datos del PBI, ustedes tienen un fuerte crecimiento de las exportaciones, que es el atraso cambiario más loco del mundo. Porque las exportaciones desde que arrancamos crecen cinco veces más fuerte que lo que crece el PBI. O sea, verdaderamente es el atraso cambiario más loco del mundo. Mientras que el Banco Central lleva comprados, por ejemplo, desde inicio del año 11 mil millones de dólares cuando teníamos una meta para todo el año de 10 mil. Una forma rara de atraso cambiarlo.

Y lo interesante es que en este contexto, además, subiendo el consumo. Cómo le debe doler a todos esos que se ha pasado diciendo que el consumo estaba deprimido. Evidentemente no pueden hacer… internalizar que la modalidad de consumo cambió.

Pero bueno, mientras ellos sigan repitiendo sus mismas mentiras nosotros vamos a seguir repitiendo las mismas verdades.

Entonces, lo que uno… Entonces, dónde tuvo el problema. Bueno, hubo una fuerte caída del 11,6% de la inversión. Lo cual es perfectamente entendible si el riesgo país se aceleró a niveles de 1500 puntos básicos, la tasa de interés tanto en dólares como en pesos se fue a las nubes, es obvio que el componente que más sufre es la inversión. Entonces, una de las cosas que hoy estuvimos trabajando con Toto y su equipo es hacer el contrafáctico de qué hubiera pasado sin este ataque de la política tan grosero durante el año pasado. Durante la segunda mitad del año pasado. Entonces, el primer ejercicio es… Bienvenido coloso, 16 mil desregulaciones. Aplauso para el coloso. Recién conté la cuenta que hiciste de las expo. Pero es interesante… Ustedes no saben lo divertido que es el chat de gabinete.

Pero bueno, lo interesante es que con Toto y su equipo lo que hicimos es hacer el contrafáctico de qué hubiera pasado si no hubiéramos tenido este descalabro de riesgo país. Entonces el primer ejercicio que uno está tentado de hacer: bueno, por lo menos no hubiera caído la inversión, o sea hubiera quedado plana. Bueno, si uno deja la inversión plana lo que arroja el desestacionalizado el trimestre y lo anualizan, la economía entonces ya no está creciendo al 3, está creciendo al 5. Es interesante, y lo más interesante de todo es qué hubiera pasado con la inversión si no hubiéramos tenido verdaderamente este ataque y hubiéramos podido continuar en la senda como veníamos evolucionando, previo a esta locura que fue el segundo semestre del año pasado. Con lo cual asimilamos con el comportamiento de la inversión que mostramos desde el segundo trimestre del 24, hasta el segundo trimestre del 25. Bueno, si no hubiera sido por esta salvajada que llevó adelante la política el año pasado, la economía estaría creciendo al 7%. Vaya que sí estamos generando las bases de un milagro económico.

Y les voy a traer mejores noticias todavía, porque evidentemente la inversión, dado este riesgo país, el cual vamos a seguir trabajando para bajarlo. Que dicho sea de paso, cuando ustedes computan el riesgo país para lo que resta de este primer mandato, si los argentinos así lo deciden, está en torno a los 60 puntos básicos. Es decir que todo el riesgo viene después de las elecciones. Por lo tanto, si los argentinos deciden seguir abrazando las ideas de la libertad, el riesgo país se va a desplomar, Argentina se va a encaminar a ser Investment grade y Argentina va a crecer como nunca lo vio antes en su historia.

Al mismo tiempo, no olvidemos que ya tenemos 150 mil millones de dólares por RIGI. Es decir y que van a empezar a entrar, motivo por el cual la economía va a acelerar. No solo esto, están las licitaciones de los corredores viales, con lo cual también vamos a tener empujando la economía desde ese lado y como si fuera poco, también va a levantar el consumo, porque básicamente lo que empezamos a ver es que quebramos esa tendencia de caída en los salarios reales y el salario real, ya lo que es el dato del mes de abril, le ganó el salario a la inflación y además, en la medida que la tasa inflación siga bajando, lo que va a ocurrir van a subir la jubilaciones. Por lo tanto, el consumo también va a despegar. Por lo tanto, abróchense los cinturones porque Argentina empieza a ser grande nuevamente.

Y ni les cuento el inflador que implica el trabajo enorme que está haciendo el Ministro de Sturzenegger desregulando, que implica liberar rendimientos crecientes. Con lo cual eso también acelera el crecimiento. Si además, seguimos este proceso de apertura que estamos apuntando, que Argentina triplique su coeficiente de apertura. Obviamente en un plazo largo, no va a ser instantáneo eso está claro. Eso también va

a generar más crecimiento. Es la idea de la división del trabajo está limitada por el tamaño del mercado, si ustedes abren la economía, agradan el tamaño del mercado, la economía va a crecer más. Y además, el enorme trabajo que estamos haciendo desde el Ministerio de Capital Humano, liderado por Sandra Pettovello. Por lo tanto, hemos encendido todos los motores del crecimiento en un contexto que además, va a hacer que suba la demanda de dinero y dado que la pase monetaria está fija, inexorablemente vamos a aniquilar la inflación.

Por eso, en este contexto que va a requerir expertise para explicarlo, y sobre todas las cosas mucha paciencia, la experiencia de Adrián como divulgador económico es una herramienta fundamental para que los cambios que está llevando adelante nuestra gestión trasciendan el plano del debate entre economistas y pueda llegar a todos los argentinos. Queremos que todos los argentinos puedan comprender el momento histórico que vivimos y logren aprovecharlo por completo. Y confiamos en vos Adrián, para lograr difundirlo de la manera correcta. También quisiera agradecer a Martín Krause, ¿cómo anda profesor? Que librazo. Bien, un diez. Aparte me gustó el capítulo que me tocó a mí. Era toda una cuestión de ególatra.

Digamos que Martín es el actual director académico y pieza fundamental de la fundación, que nos ayuda tanto a realizar eventos de esta envergadura, como a seguir dando la batalla cultural en todos los rincones del país, para seguir formando y capacitando a jóvenes y adultos de todo el territorio en las ideas de la libertad. Gracias a su gestión hoy tuvimos la posibilidad de compartir escenario y destacar la labor de dos colosos del pensamiento: el prócer Alberto Benegas Lynch (hijo), máximo prócer del liberalismo argentino; y David Friedman, un teórico insignia del anarcoliberalismo. Y como si fuera poco, hijo de Milton Friedman. Gracias, que linda charla metimos hoy.

Sin ánimo de desmerecer a mi gran amigo y profesor Alberto, quien sabe todo el cariño que le tengo y las múltiples veces que dialogué con su obra, hoy me gustaría honrar en especial a David Friedman que vino desde lejos. No exagero cuando digo que tenerlo en Buenos Aires es un evento de proporciones históricas para la tradición liberal en Argentina. Por eso aprovecharé este discurso para dialogar con sus ideas, cosa que hicimos hoy a la tarde. Aviso porque es como… para que estén más o menos al tanto.

David es hijo de uno de los pensadores más influyentes del siglo XX, que es Milton Friedman, Nobel de economía y una de mis referencias personales en la vida, al punto que uno de mis hijitos de cuatro patas lleva por nombre Milton. Pero David no durmió en los laureles de su linaje: lejos de esto hizo honor al desafío de su herencia y dedicó su vida a la teoría política y económica. Su obra gira en torno una idea central: es necesario expandir las ideas de libertad del hombre y los principales enemigos en esa misión son el Estado y sus variopintos apóstoles, la casta. Porque allí, en donde el individuo encuentra un límite a su libertad, el Estado ve una extensión de su poder; en donde el individuo encuentra una regulación que impide su negocio, el funcionario crea una forma de cobrar un peaje. Así, David se propuso llevar un poco más allá a la frontera del pensamiento de su padre y dedicó “La maquinaria de la libertad”, su obra más reconocida, a hacer un ejercicio de cómo podrían funcionar la justicia, la defensa, la policía, o incluso cómo podrían resolverse algo tan complejo como la contaminación, en un sistema 100% privado. Con esto apuntala una eterna discusión que el anarcoliberalismo viene dando desde sus diferentes corrientes.

A diferencia de otros autores anarcoliberales, David no basó sus premisas en la apelación a la moral, ni se inspiró en la idea del derecho natural lockeano, sino que pura y exclusivamente desde los resultados que estas soluciones traerían. Es decir, si

una sociedad sin estado genera más prosperidad, libertad y resolución de conflictos para la mayoría, eso es más que suficiente para justificarla y para ello no necesitaría invocar derechos naturales absolutos. Este enfoque fue muy fructífero en la batalla cultural, dado que permitió luchar contra los argumentos de corte… tengo que cambiar la palabra porque de hecho, me hizo una mención correcta hoy el profesor sobre no usar el término utilitario, pero argumentos que daban lugar a la intervención estatal. Nosotros en parte y bajo el sustento… Nosotros tomamos inspiración de este legado a la hora de formular nuestras políticas públicas, caracterizadas por una lógica principalmente desreguladora. Igual voy a hacer un punto, porque nosotros sí tenemos un eje central sobre la cuestión de los valores y eso lo quiero señalar la diferencia. Para nosotros no hay conflicto entre justicia y eficiencia. Es decir, nosotros adherimos a la hipótesis de Huerta de Soto, que básicamente sostiene que algo… uno no puede sacrificar la justicia en el altar de la eficiencia. Es decir, algo que es eficiente no puede ser injusto ¿Sí? y si es eficiente, naturalmente es justo.

Lo voy a hacer con un ejemplo. En aras de la eficiencia no vale todo, o en términos de conseguir el resultado. Supongamos que, es un supuesto fuerte porque no estoy en condiciones atléticas de ser parte del ejemplo, pero supongamos que yo fuera un excelente corredor. Hagamos el caso de un excelente corredor de 100 metros llanos. El tipo es fuera de serie, pero le pareció Usain Bolt. Bueno, si lo que vale es solamente el resultado y la eficiencia en conseguir el resultado, va y le pega un tiro en la cabeza y a partir de ahí empieza a ganar. Sí, va a conseguir el resultado, pero eso no sería válido. Sería una forma desleal de conseguir el resultado. Es decir, por conseguir el resultado no vale todo. Entonces, más allá de esa diferencia que después la voy a explorar, en pocas palabras sostenemos muy en línea con la obra de David que todo o al menos casi todo lo que hace el Estado, el mercado lo puede hacer mejor. Eso no tenemos diferencia.

De hecho hay una anécdota que cuenta Federico, que es fabuloso. Porque Federico fue parte de otros gobiernos, entonces una de las cosas que le preguntaron: una diferencia por ejemplo respecto del gobierno de Mauricio Macri. Entonces él cuenta que una de las cosas que se preguntaban era cómo hacer para que el Estado funcione bien. Bueno, en este gobierno la pregunta es distinta: ¿verdaderamente esto lo tiene que hacer el Estado? Lo interesante es que con el correr del tiempo uno descubre que no. Pero bueno, o sea que esto va a contramano de la lógica intervencionista, que va a tomar fuerza a principios del siglo XX, según la cual ocurre exactamente lo contrario. Los estadistas repiten una y otra vez que el mercado es inherentemente deficiente, despilfarrador, caprichoso y que la planificación central conduce a una supuesta administración racional de los recursos. O actualmente algo se han aggiornado, frente al desastre que han causado en todos lados que se metieron planificando, porque como decía Hayek, cuanto más planifica el Estado, menos planifica el sector privado y se genera un desastre; al menos ahora admiten que el sistema capitalista genera mejores resultados, pero desde una posición supuestamente altruista cuestionan que sea justo. O sea lo que dicen es que el sistema sí es más productivo, pero que ese sistema es injusto. Ahí también me gustaría hacer una referencia a Israel Kirzner, en el libro “Creatividad, capitalismo y justicia distributiva”; y es interesante lo que dice: sí, los socialistas reconocen que el sistema es más productivo, pero lo cuestionan porque dicen que es injusto. El argumento que hace justamente Israel Kirzner es: Okay, comparto. Si el sistema es injusto, no vale la pena defenderlo. Y eso por ejemplo fue uno de los elementos que a mí me inspiró a escribir mi nuevo libro, que próximamente estará disponible, que se llama “La moral como política de Estado”; es decir, cuando uno se ocupa de llevar a cabo políticas que son justas, eso deriva en resultados que son eficientes y eso trae réditos políticos y hace que las ideas se hagan populares y ganen elecciones y permitan seguir adelante. Si quieren un buen ejemplo somos

nosotros en 2025: nosotros asumimos con una motosierra, con la idea de la dolarización endógena, cosas que están en marcha, porque terminamos con el déficit fiscal, porque terminamos con el déficit fiscal, porque lanzamos la dolarización endógena, porque la profundizamos con inocencia fiscal. Además, dijimos que íbamos a abrir la economía, dijimos que en términos de seguridad el que las hace las paga, y dijimos que en términos de política internacional nos íbamos a abrir y que nos íbamos a hacer socios de Occidente, especialmente con Estados Unidos e Israel. Me parece que cumplimos todo.

No solo eso, sino que como si fuera poco, llegamos a las elecciones de medio término con el 97% de nuestras promesas cumplidas. Con cerca de 15 mil desregulaciones llevadas a cabo y las promesas que hicimos durante la campaña, que era para todo el periodo que va hasta el 2027, las cumplimos todas antes de que culminara el primer semestre del año. Porque sacamos déficit cero, sacamos inocencia fiscal, sacamos el acuerdo Unión Europea-Mercosur, avanzamos en el acuerdo con los Estados Unidos, avanzamos en EFTA, avanzamos ahora en el acuerdo Transpacífico. No solo eso sino que además después, de que durante 40 años todo el mundo intentó una modernización laboral, nosotros no solo lo intentamos, sino que además lo logramos.

No solo eso, sino que modificamos la Ley de Glaciares, algo que hacía más de 20 años que no se podía hacer. Bajamos la Ley de Imputabilidad de los menores, algo que hacía 40 años que no se podía hacer. Acabamos de mandar los proyectos para terminar con esta carga siniestra que ha sido el default, que recuerden que la casta política defaulteó y lo festejó. Es como que ustedes se pusieran frente a sus empleados en una empresa, dijeran que la empresa quebró y la gente lo festejara. Tengamos en cuenta esto. Recuerden que a mí me trataban de loco cada vez con una de las propuestas y ahora la gente asimiló que la inflación es un fenómeno monetario, ha comprado la idea del déficit cero, ha comprado la idea de la desregulación, ha comprado las ideas de la libertad. Vaya que hemos dado un fuerte trabajo en la lucha por las ideas de la libertad.

En especial por la historia de nuestro país durante el último siglo, que ha sido marcada por esa mentalidad estatista y sus consecuencias han sido catastróficas. La planificación central de la economía no solo ha sido ineficiente, sino que incurrió en todos aquellos errores que se propuso remediar y los profundizó. Las medidas intervencionistas a cargo de burócratas y supuestos expertos, generaron resultados diametralmente opuestos a su propósito original. Un claro ejemplo fue la infame ley de alquileres, cuyo objetivo era supuestamente que mediante la regulación del mercado más personas pudieran acceder a una vivienda, pero para sorpresa de ningún liberal genuino el resultado fue que disminuyó estrepitosamente la oferta y los alquileres se hicieron inaccesibles, en especial para los que pueden pagar menos por el precio. Es decir, terminaron perjudicando justamente a los que querían beneficiar que eran los más vulnerables.

La verdad que ese ser despreciable casi te diría que ni merece ser mencionado, porque dice que el problema no es la ley, sino que fue mal aplicada y que en realidad los problemas de la aplicación fue porque el Congreso modificó su siniestra Ley de Alquileres. Bueno, o tuvimos éxito nosotros jefe.

Por eso, una de las primeras medidas de nuestro gobierno fue derogar la ley de alquileres y como resultado volvió a subir la oferta, como todos sabemos, cuando sube la oferta de un producto, a igual demanda los precios tienden a bajar, y hoy el mercado de propiedades florece. Nosotros buscamos aplicar este principio simple de respeto a la propiedad privada a todas las actividades económicas, quitando el Estado de todo

aquellos lugares que no le pertenecen - o sea, en dinámica todos -. En otras palabras, le estamos devolviendo a la sociedad un poder arrebatado mediante la coerción estatal. Lógicamente, en un primer lugar aplicamos este principio en los sectores donde el sector privado ya ha demostrado ser eficiente y exitoso. Y conocemos dichos sectores porque tenemos la ventaja de contar con la evidencia empírica de toda la historia de la humanidad de nuestro lado y sabemos que los países más libres son más prósperos. Y como principal marco para acelerar este proceso, pensamos en algo que hemos llamado la revolución de los seguros. Para nosotros, esta es una forma elegante de avanzar en la reducción orgánica el tamaño del Estado. O sea, vamos a ver brevemente de qué se trata.

Se podría decir que la libertad y la seguridad son dos extremos de un espectro dentro del cual se ha movido la experiencia humana: a mayor seguridad, menos libertad; mientras que a mayor libertad, menores niveles de garantías presentes, en el sentido de que el statu quo está permanentemente sometido a la dinámica del mercado. A largo plazo, sin embargo, a mayor libertad presente se tiene mayor seguridad futura, porque la sociedad será más próspera y podrá atender mejor sus necesidades. En cambio, la elección de la seguridad presente en desmedro de la libertad, suele traer mayor inseguridad y menos libertad futura. Un ejemplo perfecto de esto es la salida de los judíos de Egipto: quienes se arriesgaron a abandonar la certeza de cautiverio, llegaron eventualmente a la tierra prometida, mientras que quienes se quedaron siguieron siendo esclavos toda su vida a cambio de seguir recibiendo “el pescado gratis”. De ahí la inmortal frase de Milton Friedman: “no hay tal cosa como un almuerzo gratis”. Es decir, en Egipto el pueblo judío tenía garantizado el alimento; el costo era la libertad. Y a aquellos días vos que se quedaron en Egipto no les fue bien, solamente prosperaron aquellos que sí se animaron a salir de Egipto.

Es decir, el desierto era elegir incertidumbre, pero la fe condujo a la verdadera seguridad y la libertad de aquel pueblo. En efecto, parte del éxito del estado en su expansión sobre el privado tuvo que ver con su capacidad de imponerse como asegurador de última instancia. Es decir, como red de seguridad que contenga los individuos ante la incertidumbre del mañana. Ahí, una de las cosas que a mí me gusta trabajar cuando miro este este tema, es la idea del Estado como una suerte de proveedor de seguros. Entonces, esto lo que me lo inspiró fue el debate entre Rawls, Nozick y Hayek, donde básicamente, yo tengo un montón de críticas sobre el caso de Rawls, pero hay algo que sí me parece interesante de que si ustedes tienen individuos que son adversos al riesgo frente a dos escenarios, donde ustedes en uno les puede ir muy bien y en otros les puede ir muy mal, si los individuos van, son adversos al riesgo, lo que va a hacer van a elegir es una solución intermedia. Para ustedes tener esa solución intermedia, básicamente lo que necesitan es un mercado de seguros. Y entonces, lo que hace el Estado es ofrecer ese seguro. De hecho, fíjense que la gran estrategia que tiene la izquierda en sus distintas versiones, es la campaña del miedo. Es decir, la izquierda siempre ofrece seguridad y que va a dar esto y que va a conseguir esto y que va a conseguir el otro y en realidad siempre es un fraude, nunca cumple nada. En cambio, nosotros proponemos la libertad y también, hay algo que es muy interesante. Esto… el padre de David en la segunda edición de su libro “Teoría de los precios”, donde hace una serie de contribuciones, una de las contribuciones que hace es en términos de distribución del ingreso por ejemplo. Entonces, dice, hay dos tipos de agentes, hay agentes que son más conservadores, que tienen miedo y hay agentes que son como más arriesgados. Entonces ¿qué es lo que pasa? los agentes que son más miedosos o más adversos al riesgo, terminan generando proyectos que tienen muy baja rentabilidad y por ende en esas sociedades… Ah, ¿qué hacés Ramiro? no te había visto. Entonces, esas sociedades son más pobres y aquellos que son más tomadores de riesgo, emprendedores y que se la juegan, claro, como

constituye un club al cual le puede ir bien y puede ir mal, se aseguran entre ellos y los retornos tienden al límite probabilístico y todo está muchísimo mejor. Es decir, esa libertad que implica también tomar más riesgo, cuando ustedes desarrollan los mercados del seguro, lo que va a pasar es que va a capturar el límite probabilístico y por ende, van a ser más prósperos. Por eso es tan importante sacarle el miedo a la sociedad. Y ¿qué es lo que hizo el kirchnerismo durante la campaña sucia del 23? meterle miedo a la gente. Al caso, ¿alguien pudo ir al mercado de órganos a comprar órganos?, o ¿alguien vio a los chicos comprando armas y matando otros chicos en los colegios?. O dijeron que íbamos a cerrar las universidades públicas y acabamos de dar un aumento del 28% que los medios tampoco lo informaron.

O también, que íbamos a cerrar los hospitales. Yo que sepa Mario no cerró ninguno y se la pasaron hablando del Garrahan y sucede que hoy el Garrahan está en una situación como nunca ha estado en su historia. Es decir que la izquierda, en sus distintas versiones, opera tratando de sembrar el terror. Si nosotros logramos divulgar correctamente las ideas de la libertad y sus resultados, en línea con la que propone David, lo que va a ocurrir es que los vamos a derrotar una, dos y mil veces en las elecciones. Y como dice Federico Domínguez, lograr entrar en el siglo liberal, que nos retorne a esa situación, que nos devuelva el oro que supimos tener, volver a tener ese brillo y hacer grande la Argentina nuevamente.

Por lo tanto, en este contexto de individuos aversos al riesgo, aparece el Estado ofreciendo seguros. Entonces, si la gente tiene miedo a, por ejemplo, no tener salud, ofrecen sistemas de salud. De hecho, fíjense lo que ha sido el sistema de salud en Argentina: nos cobraban una prima grande por darnos ese seguro y sin embargo muchas de las personas tenían una prepaga y estaba en el sector privado. De hecho, hay un libro maravilloso del profesor Alberto Benegas Lynch y el profesor Krause, “En defensa de los más necesitados”, que básicamente muestra el caso de la salud en Argentina, que originalmente era la mejor del mundo y en el 97% era privada. Pero al margen de eso, recomiendo ese libro todo, pero en especial ese capítulo, para que vean las mentiras de los estatistas, las personas empezaron a resolver su problema en paralelo; o sea pagábamos dos veces las cuestiones de salud. Sin embargo cuando vino el siniestro llamado la pandemia, si hubiéramos hecho las cosas como un país mediocre tendría que haber habido 30.000 muertos; sin embargo hubo 130.000. Es decir que cuando nos vivieron cobrando una prima, vivieron asustando a la gente y cuando apareció el siniestro, fallaron. Pero no solo eso, sino que además como fallaron en la solución, avanzaron sobre el sector privado. Con lo cual aquellos que habían pagado dos veces por el mismo servicio, además pagaba ahora en términos de deterioro de calidad por todos los desastres que había hecho la política en el sistema público y con un resultado de catastrófico en términos de vidas humanas. Naturalmente también vinieron a proveernos el seguro de una moneda, entonces en 1935 apareció el Banco Central, que nació de una estafa. Porque eso hay que explicárselo a la gente, que el Banco Central nació de una estafa: veníamos de una institución nefasta, creada durante un período nefasto, que fue el gobierno conservador, porque el Banco Central se inventó en 1935. Básicamente ustedes tenían que, fruto de la gran depresión los términos de intercambio se nos habían caído, había un sector muy poderoso en la Argentina que estaba endeudado en pesos oro, entonces ¿qué hicieron? Crearon el Banco Central, generaron una devaluación artificial; y no solo eso, sino que con esa devaluación artificial generaron un resultado por tenencia en el Banco Central; con esa con ese dinero le prestaron plata a los que estaban quebrados y los rescataron. La consecuencia es que Argentina, de tener una tasa de inflación promedio previo a eso del 0,9% anual, saltó al 6% anual. ¿Eso que implicó? Que después de 10 años de estar haciendo eso, básicamente los salarios de los trabajadores se redujeron a la mitad en términos reales. Como si fuera poco, ¿los

trabajadores que consumían? Alimentos. Se les ocurrió también poner la Junta Nacional de Granos, ¿para qué fue creada? Para poner un precio sostén,para que estuviera un precio por encima del equilibrio. Es decir que a los trabajadores le hicieron la doble Nelson. Para tener claro cómo. Y son dos instituciones del 30. Obviamente que después del 45 pasaron cosas y fueron utilizados en la dirección opuesta y se hicieron otro montón de desastres. Pero tengamos claro cómo son las cosas.

Dicho esto, por ejemplo, la Carta Orgánica del Banco Central, la original, no lo que tiene ahora que deberíamos pensar cómo cambiarla. No, bueno, porque la bruta de Marcó del Pont a un instrumento de política económica, le asignó cinco objetivos. Es como que no da la matemática. Pero bueno, nada. ¿Qué podemos pretender de alguien de un Banco Central kirchnerista? Casi que si uno lee la Carta Orgánica actual por cualquier motivo puede emitir dinero. Así estábamos, nos dejaron plantado una hiper. Pero, lo que quiero decir es que el artículo 3 de la Carta Orgánica del Banco Central, decía que era misión fundamental del Banco Central de la República Argentina defender el valor de la moneda. Me parece que no les salió, porque le sacamos 13 ceros a la moneda, le podríamos sacar tres más y que dicho sea de paso, la inflación es un impuesto no legislado, Milton Friedman dixit. Entonces, vean que como el Estado empezó a violentar… primero ¿Quién firmó el contrato para decir que quiere Estado? lo cual es una definición, pero supongamos que fracasamos como sociedad para vivir en paz ¿sí? Entonces, como fracasamos, entonces, tenemos estado para que no nos matemos. Pero, fíjense esta institución, el Banco Central, nació de una estafa y además, nos siguió estafando durante 90 años. No solo eso, sino que no les alcanzó con eso a los políticos. Por ejemplo, en el año 89 hicieron un plan Bonex. ¿Era el 89, fue, no? Si no me equivoco. Que implicó en el momento, una pérdida de capital para los depositantes de 90%. No les alcanzó con eso, porque después nos robaron con el corralito, corralón, Alcatraz, que además, no les alcanzó con eso. Hay muchos acá que son chicos, pero lo que somos más grandes, los billetes decían convertibles de curso legal. Quiere decir que estaban respaldados por dólares. Bueno, sacaron esa ley y se manotearon la reservas del Banco Central que en ese momento eran 14,500 millones de dólares, que puesto en plata de hoy la política le robó a los argentinos $30,000 millones de dólares. Tremendo numerito. ¿Se quedaron en eso? No, no se quedaron en eso. Ustedes ¿qué hacen, qué ahorran para cuando son mayores, no? la jubilación, bueno, fueron y se afanaron las jubilaciones, estatizaron el sistema de jubilaciones. Que dicho sea de paso, cuando nosotros llegamos al poder el fondo de garantía de sustentabilidad tenía un valor de 25 mil millones de dólares. Gracias a los liberales hoy el fondo de garantía de sustentabilidad de los jubilados es de 80 mil millones de dólares.

Pero no se quedaron en esa expropiación. Si ustedes recuerdan, vino el default también. Obviamente que se afanaron las jubilaciones. No solo eso, sino que además después vino el blanqueo de Macri. Yo me acuerdo que un señor que desde el resentimiento vive opinando todo el tiempo horrible del gobierno, que me juró que iba a ser todo para destrozarme, decía que el blanqueo de Macri era maravilloso. Yo decía: mire, tengan cuidado porque esto es Argentina y qué pasó con el blanqueo: después vino el kirchnerismo y a los que blanquearon, ¿qué hizo? Los embocó a todos. Pero no solo eso: Macri tiene el récord además defaulteó la deuda en pesos. Pequeño detalle, lo llamaron reperfilamiento: se llama default. Entonces lo que quiero decir es que el Estado tiene un historial enorme de estar violentando el principio de no agresión continuamente. No por nada los argentinos tienen en los colchones 400.000 millones de dólares. Es decir que cada uno de los seguros que nos ofrece el Estado en realidad son todos mecanismos por los cuales los delincuentes de los políticos nos roban. Por lo tanto, en la medida que uno va mejorando el mercado de seguros, algo que con

Federico llamamos la revolución de los seguros, una de las cosas que va a pasar es que le vamos a poder ir sacando funciones al Estado. ¿Por qué? Porque va a estar el seguro. Y al estar el seguro, cuál es el punto: necesito menos Estado y si necesito menos Estado, necesito menos impuestos. Y si tengo menos impuestos, voy a crecer más. Es otra forma también de acelerar el crecimiento económico. Mirá todos los muertos que te estoy tirando para que expliques. Qué laburo vas a tener, Adrián.

Entonces en eso nosotros somos diferentes al comunismo y otras formas de utopismo: no estamos obsesionados con crear ningún tipo de hombre nuevo, ni de rebelarnos contra el orden natural. Por eso no renegamos de la necesidad de las personas por un mínimo de seguridad. o que proponemos es que esa red de seguridad hoy provista por el Estado, que es ineficiente por ser el resultado del dirigismo político, se traslade progresivamente, y a medida que el mercado de seguros lo permita, ir mutando hacia el sector privado. Quizás no en su totalidad, eso lo va a determinar la tecnología, porque al fin y al cabo soy minarquista en la práctica (aclaro: en la práctica). Pero partiendo de la axioma de que todo lo que hace el Estado puede ser hecho mejor por el mercado, haremos lo posible por permitir el desarrollo de mercado de seguros para distintos sectores que garanticen esos servicios de forma masiva, efectiva y económica. Por eso tan importante es los esfuerzos teóricos como los de David Friedman, porque extienden la frontera en lo posible y nos permiten a nosotros como gobierno preguntarnos si eso funciona. Esto nos abre la posibilidad de buscar soluciones nuevas a problemas viejos, a los que en Argentina durante décadas se les dieron respuestas equivocadas y en los cuales el Estado siempre tuvo un monopolio. Entonces algunos podrían argumentar que sería imposible, pero ese argumento lo escuchamos desde el primer día de nuestra gestión para todo lo que hicimos y demostramos con mucho esfuerzo que era posible. De hecho, hay una de las conferencias brillantes de Federico - hoy se me dio por citarte Federico, hoy te tocó a vos -, una de las cosas que cuenta Federico es que lo empezaron a llamar sobre el tema del ajuste. Entonces le decían: bueno, ¿cuánto tenés que ajustar? Cinco puntos en el Tesoro. Ah, lo mismo que nosotros. Dice: Bueno, ¿cómo podemos hacer? Bajar, qué sé yo, como mucho un punto por año. Y entonces Federico le dice: Bueno, nosotros ajustamos cinco en un año. Pero no solo en un año: nosotros hicimos ese ajuste en un mes. Por eso seguimos teniendo después de… ¿cuántos meses llevamos de gobierno, 28 29? No sé, ¿30? Bueno, durante 29 llevamos equilibrio fiscal.

Es decir, nos hemos dedicado a hacer posible lo que la política decía que era imposible. Y también, gracias al trabajo de David, también sabemos que un sistema así sería provechoso en términos de beneficios políticos y si con datos adjuntos logramos hacer posible lo imposible, al menos sería interesante convertirlo en un debate para que en algún momento antes de descartarlo por inercia o por conceptos preestablecidos, nos animemos a discutir estas cosas. Pero, así como reconozco la enorme inspiración que David Friedman generó en mí personalmente y en las políticas que estamos llevando adelante, considero que debo ser honesto intelectualmente y seguir enriqueciendo el debate, que no es otra cosa que profundizar el proceso de descubrimiento a la Hayek, no. A diferencia de David, que se dedicó a desarrollar el argumento en términos de eficiencia, hoy creo que el énfasis debe ser puesto sobre los valores morales del capitalismo para dar la batalla cultural y para ellos son centrales las ideas fundacionales de John Locke en torno al derecho natural, en conjunción con los valores judeos-cristianos, las máximas éticas del estoicismo y el derecho romano. En ese punto, que es lo que nosotros definimos como la moral como política de Estado, nosotros tenemos cuatro pilares. El primero tiene que ver con hacer lo que es justo, tiene que ver con los valores éticos y morales, tiene que ver con lo justo. Nosotros no creemos en el relativismo moral. Entendemos que la moral en distintos lugares puede ser distinta, pero hay valores que no son negociables. Por eso,

una pata de nuestros valores son los valores judeos-cristianos. Es más, nosotros nos apalancamos y nos basamos sobre los diez Mandamientos, sí, en la versión judía. La versión que está en el libro de Shemot, que está en la parashá itró, donde por ejemplo la libertad está consagrada en el primer mandamiento. Porque está escrito de manera distinta a la versión más popularizada. En la versión hebrea, el primer mandamiento dice: yo soy tu Dios, el que te sacó y te liberó de la esclavitud de Egipto. Es decir, no es el mismo. Hay una consagración de la libertad. El sexto mandamiento dice no matar, es decir, respetar la vida. El séptimo dice no levantar falso testimonio, que además eso es peor que robar porque qué es el que le sigue. En ese sentido vuelve a tomar relevancia la definición de liberalismo del profesor Alberto Venegas Lynch hijo, el liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión. Es decir, con estas cosas no se joden. Y en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad. Eso es lo que nos va a devolver la prosperidad.

Y no solo eso. Lo otro sobre lo que nosotros nos basamos es la filosofía griega, el derecho romano, en especial en Ulpiano. En términos de análisis de eficiencia, obviamente que está la cuestión de la eficiencia paretiana en términos estáticos, con la cual tenemos discrepancias con la interpretación neoclásica. De hecho por eso me gusta tanto la demostración de eficiencia de Hans-Hermann Hoppe, porque básicamente deriva la optimalidad sin tener que recurrir a las estructuras topológicas que usa la economía neoclásica, que hace que cuando no se mapea la realidad con esa estructura topológica, se lo llama falla de Mercado. Es bastante arrogante, ¿no? Porque es como que el modelo está perfecto y si la realidad no coincide, el problema es de la realidad, no del modelo. Es decir algo que no les recomiendo para la toma de decisiones. Porque imagínense que, yo me imagino siempre cuando trabajaba en el sector privado, bueno ahora trabajo para el sector privado de alguna manera, para que crezca y prospere, sacándole la bota del Estado. Pero yo me imagino si hubiera ido y llevaba, no, bueno, pero el modelo y es como que el modelo y la realidad, si no mapea, la realidad está mal. Y hay que torturar la realidad, para que se parezca al modelo. Es un disparate eso: si ustedes hacen eso, una empresa van a perder un montón de dinero. Eso en una empresa no pasa, ¿saben por qué? Porque el órgano más sensible va a crujir. Es decir el bolsillo. Entonces no van a tener mucho tiempo para hacer esas cosas. Es más, ¿dónde sobrevive el socialismo como idea? En la academia, porque no paga ningún costo. Es decir, ahora cuando ustedes esas cosas la quieren llevar a la vida real, se ha pagado con miseria y con vidas humanas.

Sin embargo, esto es interesante porque cuando uno los quiere enfrentar, el socialismo una de las cosas que hace es, toma la moral como la piedra angular desde la que tracciona todo el debate político. Es decir, ellos se asumen altruistas, ellos se asumen superiores moralmente. Entonces, si no les damos la discusión en términos de si el sistema es justo o no, vamos a seguir perdiendo como vinimos perdiendo durante los últimos 100 años antes de que llegáramos al poder. Es decir, si el socialismo debatiera desde la eficiencia, perdería el debate en segundos dado que sus resultados quedaron a la vista de todos durante el siglo pasado con millones de muertes de hambre, de frío o a punta de fusible, es decir se cargaron 150 millones de seres humanos. Por eso deben apelar a la moral para justificar semejantes atrocidades bajo el manto de un supuesto bien común superior. Quiero, no me voy a salir porque si no me voy a sacar. Todo el mal que generaron lo envuelven en retórica altisonante y argumentan que es por un bien mayor. Dicen que el robo está bien si es contra los ricos, dicen que la criminalidad debe ser tolerada porque no es justo castigar a una teórica víctima de la sociedad y así con todos los temas. Lo padecimos acá ¿no? con la doctrina zaffaroni y que algunos periodistas estúpidos la defendían sin darse cuenta

que la defendían. Me ha pasado tener que debatir eso en un programa de televisión, pero bueno, es difícil también lidiar con tanta gente con déficit de iq y egos enormes.

Y por eso mismo no podemos regalarles el terreno de la moral. No podemos dejar en sus manos algo tan precioso para cualquier sociedad funcional como la definición del bien y del mal, porque se apoyarán en esta piedra angular para hundir todo lo demás.

Un argumento excesivamente pragmático, por otra parte, deja la puerta abierta a debates que sigan girando en torno a la violación de los derechos de propiedad en nombre de sistemas que supuestamente son superadores, aunque no lo sean.

Y en este terreno fue fundamental la obra de Murray Newton Rothbard, de Israel Kirzner y Jesús Huerta de Soto, que nos enseñaron que si el capitalismo produce mejores resultados es pura y exclusivamente por ser moralmente superior.

Hay un trabajo de Jesús Huerta de Soto que es extraordinario, que es la teoría de la eficiencia dinámica. Sugiero enfáticamente leer ese trabajo.

Y es justamente gracias a una alineación férrea entre la legislación y la moral que se garantiza el crecimiento económico de una población. Cuando estos dos pilares no coinciden, solo se obtiene pobreza y estancamiento. Es decir, que algo sea legal no lo hace necesariamente justo. Cuando el derecho natural coincide con el derecho positivo, ustedes tienen leyes que son justas y el resultado es la prosperidad.

Cuando el derecho natural no coincide con el derecho positivo, el resultado son leyes injustas, y eso tarde o temprano va a socavar las bases morales y los valores de la sociedad, y se va a terminar hundiendo.

Mejor ejemplo que nosotros no hay.

Es así que nuestras divergencias con David no son tanto teóricas como retóricas y estratégicas. La demostración utilitaria de la posibilidad del anarco liberalismo nos sirve para construir, o eficiente, para construir la fundamentación moral del mismo y para pensar políticamente en la convergencia hacia ese polo.

Así, nuestra visión está puesta sobre el horizonte, sobre un mundo en el que la libertad humana florezca en todos los rincones del globo y, por qué no, más allá de los límites de la Tierra también, porque gracias a genios como Elon Musk estamos pensando en terrerizar Marte. Así es que no nos alcanza con el globo terráqueo. Vamos por más. Nuestra visión está puesta... Perdón, vuelvo al discurso.

Esta es nuestra misión porque amamos al hombre con todas nuestras fuerzas y vemos en el futuro universo de posibilidades que pueden ser exploradas, y entendemos que el principal enemigo a combatir es esa pulsión cobarde, pusilánime y triste que ve en la libertad humana un peligro a exterminar, un enemigo encarnado por la tiranía de un Estado desbocado, ansioso de pisar las cabezas que osen hacer uso de su libertad natural.

En Argentina conocemos de sobra los estragos que esta ideología nefasta ha causado y dedicamos toda nuestra gestión a desandar ese camino.

Creemos firmemente que estamos dando un buen ejemplo en ese sentido. Hemos encarado un ordenamiento inédito de las cuentas públicas, demoliendo la inflación y

dándoles a los argentinos la libertad de planificar sus vidas como se les antoja, en el marco del respeto a la vida, la libertad y la propiedad.

Hemos realizado más de, estamos en 16.000 desregulaciones que les permiten a los individuos emprender, crecer e invertir sin tener que pedirles permiso a los funcionarios para respirar o, peor aún, pagarles coimas. Creamos el RIGI, un Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, que motorizó la modernización de toda nuestra economía gracias a darles reglas claras y previsibles a los inversores.

Y ahora estamos en vías de aprobar el súper RIGI, que va a darle un marco similar a industrias hoy inexistente en el país, preparando a nuestro país para satisfacer las demandas de un mundo que aún no existe, pero que se aproxima a toda velocidad.

De hecho, tenemos en este momento en el Congreso dando vueltas 19 proyectos. Y tenemos que fumarnos que aparezcan periodistas diciendo: "El Gobierno está inmovilizado". No solo que ya recontra sobrecumplimos todo lo que prometimos al inicio cuando llegamos al poder, sino que además redoblamos la apuesta para las elecciones de medio término. Cumplimos todo allá por marzo o abril y ahora estamos yendo por más.

Y dicen: "El Gobierno está inmovilizado". Qué cosa. Nunca vi algo tan agresivo a los ojos. Pero bueno, parece que la falta de pauta les hace mal.

Entonces, lo que quiero decirles con esto es que el camino de la libertad no es ilusión de intelectuales encerrados en su torre de marfil ni un cuento para niños; es el camino que la Argentina ya está transitando y que esperamos que todo el resto del mundo también comience a transitar. Porque el futuro requiere de la cooperación y del comercio entre todos los hombres libres del mundo para acelerar la prosperidad a la que podemos acceder como especie.

Esta es la lucha que estamos dando: una batalla en todos los frentes, la batalla cultural, la batalla política y la batalla en la gestión. Y no nos detendremos hasta que la Argentina sea el país más libre del mundo, el país en el que los ciudadanos tengan el mejor nivel de vida, el mejor nivel de ingresos y disfruten de todos los frutos de la libertad humana.

Por todo esto, quiero agradecerles sinceramente a todos los presentes, tanto a los oradores: David Friedman, Alberto Benegas Lynch (h), Adrián Ravier, Martín Krause y Agustín Laje, como a los oyentes, por darnos su tiempo para atender a estas ideas, porque ustedes serán los encargados de aprenderlas y repetirlas a quienes tengan oídos para ellas.

Ustedes son nuestro legado, así como David es el legado de su padre, Milton.

Todo esto es por ustedes, así como toda nuestra gestión se trata de eso, porque tenemos una convicción firme: el liberalismo es una ideología por y para el futuro, pues es allí donde brilla con más fuerza la llama de la libertad y, con su luz, nos inspira a expandir este presente.

Muchísimas gracias a todos. Que Dios los bendiga, que las fuerzas del cielo nos acompañen y ¡viva la libertad, carajo!

¡Viva la libertad, carajo! ¡Viva la libertad, carajo! Muchas gracias.

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Discurso del Presidente Javier Milei en el evento Ideas para una Sociedad Libre, en Fundación Faro