Palabras del Presidente Javier Milei en el 172º aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires

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Palabras del Presidente Javier Milei en el 172º aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires

Buenas tardes a todos. Quisiera comenzar agradeciéndoles la invitación y felicitándolos por el festejo los 172 años. La Bolsa de Cereales es la institución empresaria más antigua de la Argentina, engloba productores a copiadores, corredores, industriales, aceiteros, semilleros, exportadores, puertos, productores de biocombustible y toda la cadena del agro. Hago esta pequeña distinción porque vivimos escuchando que el agro no genera valor agregado y miren todo el valor que le agregan al suelo.

Esta institución fue fundada en 1854, un año después de la Constitución. Hay algo en esa fecha de fundación que me parece importante remarcar. Alberdi, el gran arquitecto de nuestra ley fundamental, lo sintetizó mejor que nadie: ‘el que no cree en la libertad como fuente de riqueza, ni merece ser libre, ni sabe ser rico’. La Constitución de 1853 fue uno de los documentos más liberales que se hayan escrito en América Latina, Alberdi la inspiró con una idea simple y poderosa: ‘la prosperidad de una nación viene de la protección de los derechos naturales del hombre para que el hombre pueda actuar en libertad y así generar su propia prosperidad y capitalizarla, es decir, la riqueza no nace del Estado’. Vaya que ustedes lo saben.

La Constitución garantizaba el comercio libre, la propiedad privada, la libre navegación de los ríos, la igualdad ante la ley y todo esto estaba orientado, como dice en su preámbulo: a promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad. Ese fue el espíritu fundamental de este país y no es casualidad que los 70 años más prósperos de nuestra historia hayan sido exactamente los que siguieron a ese documento, cuando Argentina se ganó el título de granero del mundo.

Esta ea evidencia fundamental para demostrar que las ideas importan, que las ideas cambian al mundo y que son capaces de ilustrar a la acción humana para hacer florecer el desierto.
Pero la historia no terminó aquí. Les aviso que tengo esta parte del discurso, pero hay una parte interesante que es que voy a hacer anuncios Así que les pido un poco de paciencia. Digo porque los discursos son divertidos, pero los hechos son más divertidos todavía.

¿Qué haces Nicolás querido?

Pero la historia no terminó aquí. Luego a este periodo de auge los políticos dieron por sentada la prosperidad y se dedicaron a querer reinventar la rueda e invertir el orden de las cosas, anteponiendo al Estado a las personas y sus derechos y las consecuencias quedaron a la vista de todos. Nosotros llegamos al gobierno para reivindicar la libertad económica y recuperar lo que Argentina siempre supo hacer bien y que décadas de populismo nos hicieron olvidar. Por eso es imperdonable lo que le hicieron a este sector durante décadas, porque no se trató de un mero descuido, ni pueden alegar ignorancia después de tanto tiempo. Fue un modelo sistemático de expoliación del campo para financiar al Estado, a los amigos de la política y a sus clientes. Las retenciones son la cara más visible, pero son una de las miles de cabezas de este monstruo estatal que les tiraron encima durante el último siglo y todo esto a costa de menor competitividad, menor capitalización y mayor desvalorización de la tierra. Un crimen económico por donde se lo mire.

Ese leviatán también estuvo presente en los cepos cambiarios que frenaron el potencial exportador del sector, en los registros de operaciones de exportaciones, que demoraban o denegaban permisos para exportar, generaban incertidumbre total y hacían perder contratos y mercados. En cada cupo de granos, en cada guía ganadera provincial y municipal, en cada tasa rural que subía sin ninguna contraprestación de servicios, en las prohibiciones de exportación de carne que destruyeron mercados que Brasil y Uruguay conquistaron y nunca logramos recuperar. No por nada el kirchnerismo tiene fama de ser el mejor secretario de agricultura de estos otros países porque los beneficios económicos que le trajeron el kirchnerismo a ellos fueron enormes.
Todo eso, capa por capa, durante décadas fue el modelo que defiende los que creen que el Estado sabe más que el mercado, que no es otra cosa que el juego de la libertad humana: los que creen que un burócrata debe controlar lo que entra, lo que sale y que el campo es una fuente inagotable de recursos para financiar lo que la política necesite. La Junta Nacional de Granos, creada en 1933, fue la primer gran expresión institucional de ese modelo, lo que le siguió durante un siglo fue su continuación con otros nombres, una concatenación de errores por lo que nadie jamás se hizo responsable.

Ahora bien ¿Por qué no eliminamos de cuajo todas las injusticias que aún existen hoy? Porque tenemos una regla que no vamos a romper bajo ningún punto de vista: el orden fiscal. No voy a bajar un impuesto para después tener que subirlo como ha sucedido en gobiernos anteriores porque sería mentirnos a nosotros y mentirles a ustedes y peor aún, sería dinamitar las chances de ponerle un final definitivo al robo, la chance final determinar definitivamente con este robo, que lo voy a explicar ahora.

Tampoco voy a financiar el boquete fiscal con deuda que paguen nuestros hijos y nietos y con emisión que nos devuelva el sendero inflacionario y destruya el poder adquisitivo de los argentinos, especialmente los más pobres. Eso no sería solucionar el problema, sería reemplazar una estafa por otra. Para bajar impuestos de forma sostenible necesitamos dos cosas que van juntas: equilibrio fiscal y crecimiento económico. El equilibrio fiscal ya lo tenemos y lo vamos a sostener hasta las últimas consecuencias. El crecimiento lo estamos construyendo y fue deliberadamente saboteado, el año pasado vimos la última expresión de ese mismo modelo que les acabo de describir, la locura económica llevada al extremo.

En medio de un programa que funcionaba con una economía que venía creciendo al 7% anual y la inflación cayendo al uno y medio mensual, la oposición nos tiró 40 leyes para romper el equilibrio fiscal, generó pánico y provocó una dolarización del 50% de los pesos que circulan en nuestra economía. Lo que ocurrió es que ese intento de golpe de Estado, coordinado entre la política (con siete pedidos de juicio político), con intentos de descontrol en la calle, más algunos que se resisten al cambio y que quieren mantener el statu quo que hundieron a los argentinos de bien con complicidad de los medios, básicamente decidieron atacar violentamente al modelo que pusimos en marcha desde diciembre de 2023. Esa situación básicamente lo que hizo fue que los individuos empezaran a desprender de los títulos argentinos. Esa maniobra, esa acción lo que derivó es que cayera el precio de los activos argentinos; por ende, el retorno, la tasa de interés que pagaban era más alto, es decir había una mayor tasa de interés. Además, esa mayor tasa de interés hacía caer la demanda de dinero; esa caída en la demanda de dinero, hizo que empezara a pegar la vuelta la tasa de inflación y se empezara a acelerar. Y, dado el mayor riesgo país, dado la expectativa de devaluación que agitaban permanentemente y dada la aceleración de la tasa de inflación, eso disparó la tasa de interés. Ese disparo en la tasa de interés lo que hizo fue cortar en seco el crecimiento que tenía Argentina.

Y, además, mientras que se frenaba la demanda y se estiraba las necesidades de capital de trabajo en la economía, tuvimos que enfrentar una corrida por el equivalente a 50% del PBI, perdón el 50% de M2, es decir una corrida nunca vista en la historia argentina, una corrida por el equivalente de 41.000 millones de dólares. Y se seneteara lo que fue la corrección de las LEFI, medida tan criticada, y la suba de encajes, el tamaño del ataque que tuvimos que soportar equivale a 70 mil millones de dólares. Jamás en la vida se había dado un ataque de semejante magnitud y jamás pudo la Argentina resistir como resistió este maravilloso modelo que diseñó Toto Caputo.

Sin embargo, no solo que nos pusimos de pie sino que además no pudieron violentar el modelo cambiario, ustedes recordarán lo que eran los comentarios de ese momento, que el tipo de cambio estaba atrasado, que el modelo no acumulaba reservas, que era imposible crecer, bueno, parece que se equivocaron porque hoy tuvimos el anuncio del estimador mensual de la actividad económica, es decir, la proxy del PBI, Argentina tiene la recesión más loca del mundo porque acaba de mostrar un crecimiento del 5,5% interanual y 3,5 desestacionalizado, rompiendo el máximo histórico de la variable.

Al mismo tiempo, también decían que este modelo, que la moneda estaba apreciada, que era incapaz de generar acumulación de reservas. Bueno, es muy interesante porque entre el día de ayer y el día de hoy el Banco Central compró 500 millones de dólares y en lo que va de este año compró $9000 millones de dólares y ya hemos cumplido con el 90% de la meta anual. ¿Qué tipo de cambio real atrasado raro que tiene Argentina?


Pero claro, ustedes podrían decir, bueno está bien, pero esto es financiero y entonces ¿qué pasa con las exportaciones? Bueno, en el día de ayer supimos que el crecimiento de las exportaciones ha sido del 33,6% haciendo un nuevo récord histórico en las exportaciones. Y, obviamente que nunca falta el agorero, porque claro, como combustible subió 85,9% que puede ser que haya algo de mérito en este gobierno que saca impuestos ¿no? entre otras cosas, sí y que libera recursos y que tiene expandiéndose fuertemente el petróleo y el gas, la minería, el RIGI (que decían que iba a ser un fracaso total) ya suma 140 mil millones de propuestas, de dólares ¿no? estoy hablando. Entonces, nada, el problema supuestamente es la industria y que estamos destrozando la industria, también esto es raro, porque si fuera así entonces no podríamos exportar nada industrial. Bueno, las manufacturas de origen industrial crecieron 43,3% es el modelo de atraso cambiario más loco del mundo claramente.

Pero también esto fue acompañado por las manufacturas de origen agropecuario que crecieron 25% y los productos primarios un 14%. Pero no solo estas son las buenas noticias. Recién, cuando venía para acá, el Fondo Monetario Internacional dio la aprobación del programa económico de Argentina y, además, si no me equivoco, eso libera mil millones de dólares. Es decir, parece que los tipos que hacen las cuentas en serio ven que este programa es mucho más consistente que los que quieren que a la Argentina le vaya mal.


Y sé cómo bajar la inflación, desde que nosotros asumimos al día de hoy la economía está 9,5% arriba por ciento arriba y si limpiamos el efecto del arrastre que traía el gobierno anterior estamos 11% arriba, eso en poco más de 2 años, es decir que la economía se estaría expandiendo a niveles del cuatro y medio por ciento promedio, cuatro y medio por ciento promedio, es interesante porque hasta que llegamos nosotros el promedio de crecimiento histórico durante el siglo previo estaba por debajo de uno, es decir estamos más que cuadruplicando la tasa de crecimiento que ha tenido la Argentina durante los últimos 100 años vaya que sí sabemos cómo hacerla crecer.

Pero no solo eso, también dije que era sin dinero y con dinero, es decir que también sabía cómo hacer para bajar la inflación. Me gasté la garganta diciendo que la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario generado por un exceso de oferta de dinero, ya sea o porque subió la oferta o porque cayó la demanda y/o pasaron las dos cosas. Y eso llevaba la pérdida del poder adquisitivo del dinero, y eso implicaba que todos los precios se apresaron unidades monetarias, subían. Es decir, terminar de una vez por toda con la chantada esa de la inflación multicausal.

La realidad es que cuando nosotros llegamos, la inflación venía corriendo al 1,5% diario y teníamos un sobrante monetario que era el doble de lo que había en 1975 en el gobierno de María Estela Martínez de Perón, más conocida como Isabel Perón. Y nosotros teníamos el doble de desequilibrio monetario, no es menor porque fue un contexto donde la tasa de inflación se multiplicó por seis. Pero no solo eso, además teníamos un Banco Central en una peor situación que el que tenía Alfonsín en 1989, que después terminó con una hiperinflación de 5.000% en mayoristas.

No solo eso, sino que además teníamos indicadores sociales peores que los del 2001. Además, teníamos cuatro bases monetarias venciendo en un día, teníamos cerca de 10 veces de deuda en pesos venciendo en el lapso de tres meses. Que, dicho sea de paso, nosotros no expropiamos como el Plan Bonex, no defaulteamos al estilo kirchnerista o al estilo macrista llamándolo reperfilamiento. Nosotros eliminamos todo ese desequilibrio monetario gracias a una tarea enorme entre el Presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el en aquel entonces Secretario de Finanzas, hoy Canciller Pablo Quirno, que limpiaron la hoja del balance del Banco Central y hoy la tasa inflación, de venir de niveles que podrían haberse ido al 17.000%, hoy la inflación en Argentina viaja en torno al 30%. El mes pasado bajó y este mes va a volver a bajar y vamos a volver a retornar el sendero decreciente de la tasa de inflación, porque no vamos a parar hasta exterminar a esa maldición que pesa sobre la Argentina, que es la inflación.

Pero no fue la única promesa que hice. Dije que si crecíamos la pobreza iba a caer y la pobreza, después de que sinceramos las variables macro, el tipo de cambio o ¿acaso tener una brecha del 200% indicaba que ese era el precio de mercado? Hay que ser bastante delirante para decir que llegamos y devaluamos cuando había una brecha del 200%. Y, además, había precios controlados, o sea y la contracara era que había escasez. Entonces, cuando sinceramos los precios, claro, la pobreza, la frecuencia mensual saltó al 57%. Es muy loco porque nos tratan de gobierno cruel y sin embargo, hicimos bajar la pobreza a la mitad y sacamos de la pobreza a 14 millones de argentinos. La verdad que, si este es un Gobierno cruel, que queda para todos los otros que la duplicaron, cuando nosotros la llevamos a la mitad. Vaya que este Gobierno sí saca gente de la pobreza en serio. No solo eso, sino que la indigencia pasó del 18% al 6% o sea cayó una mitad.

Y, por otra parte, todo esto fue posible por el ajuste fiscal que hicimos. Nosotros cuando llegamos nos encontrábamos con un déficit en el Tesoro de cinco puntos del PBI y diez puntos en el Banco Central, decían que era imposible que pudiéramos hacer el ajuste a lo largo del mandato y dejar en cero las cuentas. Sin embargo, yo iba con la motosierra y decían que eso era una locura, vaya locura porque pensábamos alcanzar el equilibrio fiscal financiero no en la línea operativa por el ajuste del mercado, lo hicimos nosotros y lo alcanzamos en un mes y dijeron que no lo íbamos a poder sostener y después de 29 meses seguimos con equilibrio fiscal.

Pero no solo había prometido equilibrio fiscal, bajar la inflación, hacer crecer la economía, bajar la pobreza, bajar la indigencia, también dije que el que las hace las paga y gracias a la enorme tarea de la Doctora Patricia Bullrich y hoy continuada por Alejandra Monteoliva, tenemos los mejores registros de seguridad de la historia. Estamos entre los mejores del continente americano y como si todo eso fuera poco, los piquetes que nadie pudo parar, de 9000 por días lo llevamos a cero. Vaya que también cumplimos con que el que las hace las paga.

Pero no solo eso, sino que además nunca nadie se había animado a terminar con el curro de los gerentes de la pobreza y con la valentía de la Ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y en conjunción con un gran trabajo en materia de seguridad con la Doctora Bullrich, en el primer mes de gestión terminamos con los gerentes de la pobreza y vaya que dio resultado, porque claramente las asignaciones que llegaron a la gente, aún con el mismo monto que girábamos, se habían duplicado y además como las de duplicamos, claramente le llegó cuatro veces más recursos. Es más, ¿por qué sacamos tanta gente de la pobreza? porque al haber hecho el ajuste fiscal le devolvimos 15 puntos del PBI a los argentinos de bien y no solo eso, además bajamos 2,7 el PBI de impuestos. Es decir, le devolvimos a los argentinos de bien 100 mil millones de dólares. Es decir, al haber corrido al parásito inmundo del Estado del medio, el sector privado probó que puede generar riqueza. No es Estado presente lo que genera riqueza, es el mercado presente. Es decir, ustedes, los creadores de riqueza son los que sacan a la gente de la pobreza.

Pero todo esto muestra que, sobre todas las cosas, este gobierno tiene tremenda gestión, que no es solamente una cuestión de ideas. Son las ideas puestas en práctica, porque, como dije siempre, yo sé lo que hay que hacer, sé cómo hay que hacerlo, pero sobre todas las cosas tengo el coraje para hacerlo y lo estoy haciendo, gracias a todo el equipo de gente maravillosa que me sigue y me acompaña.

No era solamente cuestión de estabilizar, cuestión de poner la calle en orden y terminar con los curros. Sino que, además, también teníamos que sentar las bases del crecimiento. Y también, así como creamos un ministerio absolutamente novedoso, que es motivo de admiración en el mundo, como es el caso de Capital Humano, creamos también el Ministerio de Desregulación, al cual entre nosotros lo llamamos el Ministerio de los rendimientos crecientes. Y vaya a qué se puede llamar gestión, que los inútiles que no hacen nada nos vengan a decir que no gestionamos, cuando nosotros a lo largo de 29 meses hicimos 15.000 desregulaciones que es equivalente a hacer reformas estructurales. Vaya que sí nosotros generamos algo para mejorar la calidad de vida de los argentinos.

Y, al margen de eso, yo hice un conjunto de promesas en la campaña del 25. Si bien yo no estaba en ninguna lista, salí a defender nuestro proyecto de abrazar las ideas de la libertad y de ser el país más libre del mundo. Es nuestro objetivo, es a lo que apuntamos. Y de estar entre los peores países del mundo en libertad económica, hoy estamos en el pelotón del medio todavía de la mitad para abajo, pero ya estamos en el pelotón del medio. Es decir, falta mucho para hacer, pero también hay que reconocer que hicimos un montón. Es como el tema de la pobreza. Nosotros no decimos que somos Suiza, sabemos que hay cerca de 30% de argentinos pobres. Pero lo importante es que vamos en la dirección correcta, que 27, más de un cuarto de la población de los argentinos salieron de la pobreza. Es decir, la dirección es la correcta. ¿Falta por hacer? Sí, claro, falta mucho por hacer.

Y durante la campaña yo tomé compromisos con los argentinos. Por ejemplo, me comprometí al equilibrio fiscal y entonces, mandamos un Presupuesto y esa Ley de Presupuesto incluye déficit cero, pero no déficit cero en el operativo, déficit cero el de verdad, pagando los intereses. Eso hace que la deuda no crezca. Por lo tanto, la relación deuda-producto es no creciente. Dado que crecimos, decayó. Y entonces la relación deuda producto pasó de niveles del 159% o 157, de 157 pasó ahora, que quebramos el 70, 69 y si sacáramos al sector público del medio de niveles del 100% cayó a niveles del 39. Es decir, somos pagadores seriales.

Es más, no les gusta mirarlo en términos de relación deuda-producto; desde que asumimos, la deuda consolidada entre el Tesoro y el Banco Central cayó 10 mil millones de dólares y si ustedes le quitan el efecto de la apreciación cambiaria por los títulos que tenemos en CER, que le gana la inflación, la contracara es que los títulos de CER, si limpiáramos ese efecto, pagamos deuda por 35 mil millones de dólares más. Es decir, que desde que asumimos pagamos 45 mil millones de dólares de deuda. Es decir, algo inédito en la historia argentina.
Pero no solo me comprometí a tener equilibrio fiscal, también me comprometí a que hubiera libre elección de moneda, bien a la Hayek, como está en su libro La Desnacionalización del Dinero. Después me preguntaron a qué moneda convergería, dije, yo seguro que al dólar y le pusieron dolarización. Pero propongo que vean la entrevista original que me hace Pablo Rossi en La Nación y yo hablo de, justamente, competencia de monedas. Y una de las cosas que hicimos fue generar la competencia de monedas. Pero, sin embargo, veíamos que los argentinos no se ponían a usar los dólares. Y la verdad que hay un montón de dólares en colchón, fuera del sistema y que si entraran el sistema podrían hacer mucho para crear un mercado de capitales robusto y para que la economía tenga financiamiento para crecer. Que, dicho sea de paso, cuando nosotros llegamos el crédito al sector privado no financiero era 3, 5 puntos del PBI y hoy son 13, Que demuestre lo contrario. Es decir, le devolvimos a los argentinos la presunción de inocencia y eso les permite usar libremente los dólares que tienen en el colchón sin que nadie los persiga, son libres de usar los dólares como se les dé la gana.

Pero no solo eso. Dije si los números me daban íbamos a ir por una modernización laboral. Durante 40 años en Argentina se intentó modernizar el mercado laboral y nadie lo pudo hacer. Y los únicos que pudimos hacer eso en la historia fuimos nosotros. Gracias a ese enorme equipo que tenemos con Manuel Adorni, con Karina Milei, con Santi Caputo, con el Colo Santilli, que son los que manejan la cuestión política y después de 40 años donde todos fracasaron, nosotros metimos la Ley de Modernización Laboral. Vaya sí que somos buenos gestionando y generando resultados.

Y no solo eso. Otra promesa de campaña fue que íbamos a bajar la Ley de Imputabilidad. Decían “no, es imposible, no lo puede lograr nadie” Después de buscar hacer eso durante 50 años, los únicos que lograron eso fuimos nosotros. Y nosotros cumplimos entonces, en un mes y medio, mitad de diciembre y durante el mes de febrero, todas las promesas de campaña. Vaya que este gobierno sí que hace delivery y que tiene gestión.

Sin embargo, nosotros hacemos una gran apuesta por la minería y obviamente por el petróleo, por el gas, por todo el sector agropecuario, sí y obviamente que también por la economía del conocimiento y en ese contexto, había un impedimento que tenía que ver con la cuestión de los glaciares y cuando todo el mundo esperaba que no pudiéramos sacar la Ley de Glaciares, también sacamos la Ley de Glaciares. Vaya que la Argentina está cambiando.

Es más, sin ir más lejos, ayer le ganamos 13 votaciones a los kukas y a los enemigos del progreso en la Cámara de Diputados. Vaya que eso también es gestión. Trece a cero le ganamos. Ustedes saben lo que es meterles un trece a cero a los kukas. Porque primero intentaron voltear la sesión. Lo pusimos a votación, le ganamos. Fuimos por Hojarasca, que implica eliminar cerca de 100 leyes que les cagan la vida a los argentinos y que está llena de kioscos. Lindo despiole y lindo desafío era sacar Hojarasca. Y hablábamos con el Colo, ¿tenemos los números? Sí, sí, lo vamos a lograr y vaya que lo logramos. Sacamos la ley de Hojarasca. Pero no solo eso, también aprobamos en Diputados ¿no? lo que tiene que ver con los subsidios, sí, lo que tiene que ver con la zona frías y, además, como si fuera poco, metimos 10 leyes, 10 votaciones que tienen siete acuerdos comerciales, son dos convenios y una situación más vinculada al comercio. Es decir, le metimos un trece a cero. Ustedes saben lo que es, de venir de que nos llenaran la canasta todo el tiempo, que el año pasado nos hicieron de todo para tratar de voltear al Gobierno y al plan económico. Y después dicen que no hay gestión, ¿qué quieren que hagamos? Porque casi que les diría que mi equipo de gobierno son como los Rolling Stones o son Gardel con guitarra eléctrica.

No sé, porque a mí me llama la atención las críticas de los que hundieron al país o de los que no hicieron nada. Porque es delivery todo el tiempo.

Ya tenemos dictámenes de senadores sobre propiedad privada. Aquellos que hayan leído todo el conjunto de lo que es el Pacto de Mayo, hay todo un eje central sobre la propiedad privada. Porque básicamente, si ustedes conjugan el principio de apropiación originaria de Locke, con el principio de no agresión, es decir, la defensa del derecho a la vida, la libertad y a la propiedad, la contracara de eso es que ustedes van a asignar eficientemente los recursos y si ustedes respetan la libertad, respetan la vida, respetan la propiedad, respetan la palabra, los contratos, no mentir, la contracara de eso es que vamos a progresar. No solo que vamos a ser eficientes, sino que vamos a ser deficientes dinámicamente porque vamos a crecer. Como dice el Viceministro Daza, Argentina va a ser la economía que más crezca durante los próximos 30 años, Argentina va a ser grande nuevamente, vamos a convertirnos en un país desarrollado y dos tercios de esa mejora se van a ver en 10 años. Por lo tanto, argentinos a las cosas, porque vamos a ser grandes nuevamente.

Pero, si queremos ser grande nuevamente hay que liberar la propiedad privada. Hay que restaurar la propiedad privada y la restauración de la propiedad privada se hace de dos maneras. Una, desregulando. Siempre me gusta usar el ejemplo…supongan que ustedes tienen un edificio y se dedican a los alquileres. Si les aparece un imbécil, tipo Lipovetzky, que les pone la Ley de Alquileres y le regula los precios de los alquileres, la consecuencia natural es que los más vulnerables no puedan conseguir un apartamento, un lugar donde vivir. De hecho, nosotros eliminamos esa nefasta ley y se duplicó la cantidad de viviendas para alquiler y el precio cayó el 30% en términos reales. Claramente eso genera valor. Es decir, ustedes desregulan y le devuelven propiedad privada, porque le devuelven libertad a la gente y eso genera bienestar.

No es solamente pagar la deuda en tiempo y forma, No reperfilarla aun cuando sea en moneda propia. No es solamente. Ahora también es bajar impuestos, nada de eso de “hay que pagar los impuestos alegremente”. Los impuestos son un robo, nadie los paga por gusto. Entonces nuestra misión es achicar el Estado. ¿Para qué? Para bajar impuestos. Y de eso les quiero hablar hoy.

En este momento les quiero anunciar que vamos a bajar las retenciones de trigo y cebada de 7,5 a 5,5% a partir de junio de 2026. Pero no solo eso. Sería injusto si nos olvidamos de la soja. Y a partir de enero del 2027, según venga la recaudación, vamos a bajar entre un cuarto de punto y medio punto por mes de manera continuada hasta el año 2028, si nosotros reelegimos.

Y, no solo les voy a estar bajando retenciones al sector agropecuario también le vamos a bajar a la industria, a partir de julio de 2026 hasta junio del 27 a la industria automotriz, a la industria petroquímica, a maquinarias, vamos a ir a cero y eso va a estar siendo informado por el Ministerio de Economía, el cronograma, en estos días, o sea que vamos a seguir bajando retenciones. Vamos a seguir achicando el tamaño del gasto público, para poder devolverle a los argentinos de bien el dinero que les corresponde. Que se achique el Estado, que se agrande el mercado, para que tengamos más libertad y, por ende, más prosperidad.

Por lo tanto, ahora podemos volver a enfocarnos en el futuro. El campo proyecta uno de sus mejores años en la historia, con cosechas y exportaciones récord, a pesar de las retenciones y a pesar de tantos años de tipo de cambios distorsionados por el cepo. Este sector es un tractor que va para adelante, sin importar la adversidad y nuestra meta es sacarles del camino cualquier estorbo que haya puesto la política. Y acá quiero decirles algo, que para este sector tiene una importancia histórica. Se está terminando el calvario de que el funcionamiento del país entero dependa del agro.

Durante décadas el campo fue el pagador de última instancia de la Argentina. Cuando había crisis, subían las retenciones; cuando faltaban dólares, desdoblaban el tipo de cambio: cuando había inflación, precios máximos sobre su producción. Siempre el mismo sector financiando los platos rotos del resto. Esto se está terminando, no porque el campo vaya a dejar de ser el motor que siempre fue, sino porque eso es adefesios dejaron de existir y porque, por primera vez, otros sectores van a crecer con la misma fuerza. Vamos hacia un país en el que el agro finalmente pueda ser libre, gracias a que el resto de la economía también lo será. Y eso no le va a quitar poder ni recursos, sino que va a potenciarlo como nunca antes. Es decir, en la medida que se vayan expandiendo otros sectores y sean competitivos, se les va a sacar esa carga que le impusieron durante tantos años. Vamos a liberar cada día más al sector, un sector que tanto ha hecho por el país y que tanto lo han castigado.

Comprendo también que la velocidad que estamos teniendo para resolver el principal reclamo del sector no es la ideal. Les agradezco la paciencia, pero mientras seguimos construyendo las condiciones para eliminar más y más las retenciones, seguimos avanzando con otros reclamos y necesidades del sector. Desde que asumimos, eliminamos el impuesto PAIS, bajamos aranceles sobre insumos y maquinarias, creamos el RIMI con un apartado específico para el campo, un tratamiento especial sin monto mínimo inversión para que equipos de riego, mallas antigranizo, bienes semi movientes e infraestructura deficiencia energética. En palabras de nuestro Ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger: “En 10 años vamos a ver una Patagonia verde gracias a la cantidad de hectáreas sembradas que pasarán a existir por el acceso al riego”. Repito: el desierto va a florecer y ustedes van a ser las manos que cumplan con esta gran misión de la libertad.

Todas estas inversiones se amortizan en un solo año y, además, el IVA generado en las inversiones productivas se devuelve a los tres meses y no en 5 años como antes. Todo esto es capital de trabajo que vuelve rápido al productor, para que pueda seguir invirtiendo y mejorando su productividad. Y hay algo más que cambia la ecuación para el sector. Argentina por primera vez en décadas se está abriendo el mundo. Firmamos el acuerdo con la Unión Europea, ayer firmamos siete acuerdos más, estamos también un acuerdo comercial con Estados Unidos. Los rendimientos crecientes que liberamos de la mano del Ministerio desregulación ¿cuál es el límite que tiene? La división del trabajo, los rendimientos crecientes. Es el tamaño del mercado. Si nosotros además abrimos mercado, vamos a acelerar aún más la tasa de crecimiento. Y además esto se complementa con capital humano y nosotros tenemos un Ministerio de Capital Humano que se ocupa del ser humano desde el momento en que nace. Por eso arranca con niñez y familia, después está el cuidado en la salud, para que los chicos puedan llegar al colegio en condiciones de asimilar los contenidos. Y vamos a un sistema a lo Gary Becker, que lo estuvo anunciando en el día de ayer el profesor Álvarez. Y además le estamos dando mayor flexibilidad al mercado laboral, para que pueda ser absorbida las nuevas generaciones que entran en el mercado laboral. Un mercado laboral que el 50% prácticamente estaba en el sector informal.

Pero, además, no ignoramos que hubo gente que se cayó el sistema y la Ministra Sandra Pettovello hizo algo maravilloso, convocó a las empresas para que justamente capaciten personas en oficios para que puedan tener trabajo. Esto no es un punto menor, esto es Gary Becker puro. Cuando ustedes leen el libro de Gary Becker, Capital Humano, ustedes tienen dos tipos de formación, tienen formación general y formación específica. Entonces, la formación general no la da una empresa, la empresa solamente va a dar formación específica porque es de la que se puede apropiar del resultado. Es decir, van a invertir en ustedes si se puede apropiar del resultado. Les va a pagar mejor, van a ser más productivos, pero van a tratar que sea en algo que le sirve a la empresa, no en algo que sea general tal que ustedes se capaciten y se van. Es bastante lógica la ecuación. Bueno, son las propias empresas las que están capacitando a la gente.
Es decir que, no solo estamos generando las condiciones para que personas bien formadas intelectualmente, psíquicamente, físicamente puedan ingresar al mercado laboral, sino que aquellos que fueron víctimas de esta Argentina del saqueo, puedan reinsertarse nuevamente al mercado de trabajo. El Ministerio de Capital Humano no forma esclavos, decidimos cambiar la lógica de la política social, la política social no es repartir alegremente planes sociales, la política social no es regalarle el pescado a la gente, la política social es enseñarles a pescar y que tengan si quieren su propia empresa pesquera, es decir, no queremos esclavos queremos individuos libres, entonces, con individuos formados, libres en una economía abierta y desregulando y generando respeto por la propiedad privada, habrá rendimiento creciente, habrá crecimiento económico y Argentina será grande nuevamente.

Porque, hay que reconocerlo, cuando llegamos éramos una de las economías más cerradas del planeta por importaciones y exportaciones que eran la mitad del promedio regional, Argentina, dado el ingreso que tiene, el ingreso medio, debería tener un coeficiente de apertura de casi del 100%, o sea, exportaciones más importaciones deberían ser prácticamente equivalente al tamaño del PBI. Sin embargo, está debajo de 30%, tendríamos que estar más que triplicando nuestra inserción al comercio porque la inserción al comercio es tener que competir, servir al prójimo, combinar el mejor precio es elevar la calidad de vida. Y esto, digamos, al campo le costó carísimo ¿no? Porque la maquinaria le costó carísima, se hizo inaccesible, los insumos caros, la tecnología restringida, bueno, hoy estamos eliminando todas esas barreras.

Volviendo a las cosas que se firmaron, se firmó el acuerdo con la Unión Europea, el mercado más grande para los productos agrícolas argentinos y ya lo estamos aprovechando en tiempo récord. Para poner un ejemplo ilustrativo, a los pocos días de entrar en vigencia el acuerdo, los productores argentinos capturaron el 80% del cupo de exportación de miel, una clara demostración de la ambición y la capacidad de nuestra gente y de hacer llorar a la verdad amarela, y si, bueno, si no la agarraron. Pasa que había que ponerle clima de Mundial.
También avanzamos en un acuerdo de, perdón Pablo por hacerte trabajar horas extras, también avanzamos en un acuerdo de libre comercio con EFTA, tenemos un acuerdo con Singapur tratándose en el Congreso y estamos avanzando en un acuerdo comercial con los Estados Unidos, es más, nuestro objetivo con Estados Unidos es llegar a un tratado de libre comercio y lo vamos a buscar y vamos a lograrlo.

A esto se le suma una lista de desregulaciones para el sector. Como, por ejemplo, el permiso para que ingresara Starlink al país para que así cualquier argentino pudiera acceder a internet sin importar su ubicación. Pensar que la miopía política de turno bloqueaba el ingreso de una tecnología tan revolucionaria para nuestro país y cada una de estas conquistas, cada traba eliminada, cada facilitación para importar tecnologías, significa un crecimiento de productividad, de competitividad y de exportaciones y esto es, por primera vez se da en un contexto de una conquista activa de mercados. El tema de Starlink es impresionante. Sugiero buscar en la cuenta de X de Federico Sturzenegger el mapa argentino previo a liberar el ingreso de Starlink y ahora. No había internet por ningún lado y cuando hoy miran el mapa está lleno de puntitos azules, que son aquellos que tienen internet, algo que hoy es tan importante.

Además, estamos avanzando con las obras de infraestructuras que nos debíamos hace décadas. Entendemos que la inversión en infraestructura es imprescindible para mejorar la productividad, pero sabemos que hay que hacerlos con la mayor participación del sector privado posible, porque cuando la mayor porción de la torta la maneja el Estado los recursos de los pagadores de impuestos pasan por las porosas manos de los políticos. Frase de Bastián, las porosas manos de los políticos. Bueno, hay alguien que está presa por eso.

En ese sentido, estamos avanzando en las distintas licitaciones de obras viales para poner a punto las principales rutas que conectan el interior productivo del país con los puertos. Estamos hablando de entregarle la concesión al sector privado del mantenimiento de 21.000 km de rutas. Ya se hicieron la licitación de 9.000 que arrancan a mitad de año. La construcción, el último dato, estuvo 12 arriba. Es más, industria estuvo 5 arriba. 14 de 15 sectores de la EMAE dieron para arriba. Vamos que Argentina está creciendo como pedo de buzo.

Ante los que quieren volver al déficit, cualquier otro camino es un espejismo que sólo producirá más pobreza en el largo plazo. Pero acá hay que internalizar algo clave que ya mencioné, ese crecimiento no depende exclusivamente del campo, y vamos camino a liberarlo de una vez por todas para liberar su verdadero potencial.

Argentina está viviendo un proceso de transformación de su comercio exterior que no tiene precedentes. El boom de energía y minería…parece que de algo sirvieron los viajes de Pablo y de mi hermana a reunirse con mineros allá, cuando arrancó el gobierno, a Canadá y mantener reuniones con el sector minería. Vaya que está funcionando y que está traccionando. Qué lindo los resultados que traen en cada viaje. Fíjense, en el último viaje con Toto, fuimos, viajamos y nos vinimos con una inversión de 10 mil millones de dólares por parte de Chevron. Vaya qué productividad que tienen nuestros viajes. Y pensar que cierta persona ridícula decía que para pagarle más a los jubilados había que terminar con los viajes, que son dos chirolas con 50. Pero bueno, son las desproporciones de la chicana política, que además encima, muy efectista pero muy ignorantes. Si supieran hacer la cuenta no estaríamos como estamos. A ver, vamos a ser sincero. En condiciones normales de presión y temperatura, yo no sería presidente. Eso yo lo tengo claro.

Gracias, pero es verdad. Uno no se puede enojar con los datos. La realidad es, yo soy el primer presidente liberal libertario del planeta. Algo raro acá pasaba para elegir a un economista y, además, libertario. Es obvio, estábamos por pegarnos la piña del siglo. Tenía a favor la dominancia estocástica. Ya sabíamos que el otro terminaba mal. Entonces, los argentinos son inteligentes, saben hacer las cuentas y pintaron el país de violeta y parece que acertaron porque estamos haciendo grande a Argentina nuevamente.

Así es que, volviendo al tema de energía y minería que estamos viviendo, va a generar décadas de miles de millones de dólares de superávit comercial en los próximos años, solo en esos dos sectores. Además, nos va a permitir depender menos de la volatilidad mundial en el rubro fertilizantes, dado que gracias al boom del gas ya se anunciaron inversiones en nuevas fábricas de urea, lo que va a beneficiar aún más al sector.

Cada dólar que entra por Vaca Muerta, por la minería, por los acuerdos de inversión, es un dólar que amplía la base fiscal y acorta el camino hacia la Argentina sin retenciones.
Cada ley que aprobamos para potenciar cualquier aspecto de nuestra economía nacional, es un paso más que ayudará a eliminar las retenciones al agro.

La Ley de Glaciares potenciará al campo. La Ley de Modernización Laboral potenciará el cambio. Es el crecimiento del conjunto de la economía lo que nos va a permitir eliminarlas de forma permanente, más rápido lo que cualquier otro gobierno hubiera podido hacerlo.

Quiero hacer una nota adicional sobre esto, porque la baja de impuestos es parte del plan. De hecho, el Ministro Caputo y con su equipo, ellos desarrollaron un escenario asumiendo que nos quedamos trabajando hasta el 31. Es decir, si nos renuevan el contrato el año que viene y en caso de que sea así y podamos seguir manteniendo estas reformas, porque tal como vienen las cosas las proyecciones del Fondo Monetario Internacional, a lo largo de este Gobierno, vamos a haber crecido 20%. Después de tanta decadencia, estaríamos generando en 4 años, lo que antes hubiera demandado 20. Y si ese escenario se cumple y creemos que podemos sobrecumplirlo, sobre todo si logramos terminar de una vez por todas que el kirchnerismo no vuelva nunca más, le vamos a estar devolviendo a los argentinos de bien en baja de impuestos, el equivalente a 500 mil millones de dólares. Vaya que sí va a haber una revolución de la riqueza en Argentina.

Volviendo a la institución. La Bolsa de Cereales lleva 172 años demostrando que las instituciones sólidas y los mercados libres son el cimiento del progreso. Nosotros estamos haciendo lo mismo desde el Estado, poner las cuentas en orden para que los mercados funcionen sin distorsiones, vamos en esa misma dirección.

Sé que esperan mucho, la frustración del año pasado es justa y la entiendo, pero sepan que en ningún momento dejé de tener esto en la cabeza, el orden que construimos es el andamio desde el cual vamos a construir la Argentina que ustedes, el sector más competitivo de nuestro país, se merecen.

Dicho sea de paso, no solo que el año pasado soportamos una crisis descomunal, un ataque, un shock político brutal, la situación en el mundo hoy es complicada y sin embargo, Argentina es el país del G20 mejor posicionado frente a esta crisis. ¿Por qué? Porque Argentina con el equilibrio fiscal y con una balanza comercial energética que pasó de ser deficitaria en 5 mil millones, a ser superavitaria en 9 mil millones de dólares, Argentina es el país del G20 mejor preparado para absorber este shock. Y, mientras que en otros tiempos nos hubieran llevado puesto, nosotros llevamos 9.000 millones de dólares comprados en el Banco Central. Somos la moneda que más se apreció, porque si además no hubiéramos comprado el dólar hoy estaría debajo de 1.100. Y no solo eso, sino que, además, la tasa de interés, después de haber tocado niveles del 250% en el medio del ataque kuka, hoy está en el 23%. Es decir, está bajando la tasa de interés y para que no se aprecia tan aceleradamente la moneda, estamos comprando dólares a mansalva. ¿Cuándo pasó eso en la historia argentina? No me vengan a decir que ya la vieron, no la vieron nunca. Esto lo decía Toto recurrentemente, decía “no bueno, esto yo ya lo vi”. No lo viste nunca en tu vida, salvo que tengas más de 125 años. Entonces esto es la primera vez que está pasando, saquémonos de la cabeza el chip derrotista, volvamos a pensar en grande.

Pero hay que entender que el crecimiento depende del capital, depende del trabajo en su formato de capital humano, depende de la tecnología, pero esencialmente depende del espíritu empresarial. La clave es que ustedes se animen, los grandes héroes del progreso son los empresarios Y ustedes son nuestro sector emblema de la economía. Si ustedes se animan, vamos a lograr el sueño de ver grande a la Argentina nuevamente.

Pero, además hoy es un día muy especial. Hoy en el calendario hebreo es el 6 de Siván. Es el día en que el creador entregó la Torá, en el monte Sinaí, a Moshé. Y por eso en esta fiesta, se celebra una fiesta llamada Shavuot. Y es importante que tomemos el mensaje de esta fiesta. El nombre Shavuot también hace referencia a las semanas que se contaron entre la salida de Egipto y la entrega de la Torá. Y esto es lo que nos enseña que es que, aunque Dios sacó al pueblo hebreo de Egipto de manera milagrosa, igual fue necesario atravesar un proceso y recorrer el camino hasta el monte Sinaí. Es decir, no es instantáneo. No hay atajos para hacer bien las cosas. No podemos caer en la trampa y en la mentira de creer que esto es como resolver el ejercicio en la hoja. En la hoja es fácil hacer las cuentas, es fácil hacer la estática comparada, es fácil hacer el ejercicio de optimización dinámica, es fácil resolver los ejercicios de dinámica comparada. Pero hay que entender que lleva tiempo, lleva laburo. Durante 100 años hemos intentado los atajos, por eso siempre terminamos mal. Entonces, del mismo modo, en nuestras vidas no alcanza solamente con querer cambiar o liberarse. Hace falta esfuerzo, preparación y crecimiento constante para poder alcanzar algo verdaderamente elevado.

Necesitamos sacar el chip de la derrota de nuestra cabeza. Tenemos que animarnos a ser grandes nuevamente. Pido que tengan el coraje para ser los que pongan de pie a la Argentina. Que Dios los bendiga a todos, que las fuerzas del cielo nos acompañen, viva la libertad carajo y muchas gracias a todos.

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Palabras del Presidente Javier Milei en el 172º aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires