Palabras del Presidente Javier Milei en el Foro Económico del NOA 2026 en Tucumán

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Palabras del Presidente Javier Milei en el Foro Económico del NOA 2026 en Tucumán

Hola a todos. Buenas tardes. En primer lugar, gracias a las autoridades de este foro por invitarme nuevamente a disertar. Y me gusta, siempre que vengo a Tucumán, siempre me gusta recordar a uno de nuestros grandes próceres de la libertad, que es Alberdi, que es el ideólogo de nuestra Constitución. Es uno de nuestros grandes pensadores, no sólo para la Argentina, sino a nivel mundial, reconocido mundialmente respecto a su labor, a su obra. Y obviamente el ideólogo de la Constitución. Y en ese sentido, lo que al mismo tiempo se conjuga con que recientemente se cumplieron 250 años de la publicación de esa obra maravillosa de Adam Smith, que dio lugar el nacimiento de la economía como ciencia, que es ese libro que se llama Investigación sobre la naturaleza y las causas y las Riquezas de las Naciones, que, en el fondo, son las bases sobre lo que pivotea Alberdi al pensar el sistema económico y rentístico de la Argentina.

Y, a la luz que además nosotros como liberales llevamos un programa de gobierno fuertemente inspirado en estas ideas, básicamente lo que tengo intención en el día de hoy es describir las contribuciones esenciales de Adam Smith en La Riqueza de las Naciones, que tienen consecuencia directa sobre la forma en la cual nosotros diseñamos nuestras políticas públicas o políticas de Estado.

Nosotros recientemente hemos estado desarrollando y presentando una idea que es esta noción de la moral como política de estado y la realidad es que cuando uno revisa toda la obra de Adam Smith, nos damos cuenta que en realidad esto ya estaba inventado, nada más que solamente lo vimos de otra manera y en otro formato. Pero, básicamente, no está hecho explícito, pero sí está implícito en la forma en la cual aborda los temas Adam Smith.

Adam Smith, básicamente, era un gran profesor de filosofía moral. Su curso de filosofía moral tenía cuatro partes. Tenía una parte que era básicamente de teología; en general, Adam Smith no solía hacer referencias a la teología porque en esa época algunas malinterpretaciones que se podían hacer eran bastante complicadas en términos de resultados a punto tal que les podía costar la vida. Por lo tanto, trataba de no… Y además a su amigo David Hume, por tener opiniones contrarias al pensamiento de la época fue marginado de varias cátedras y demás. Por lo cual, Adam Smith trata de ser bastante prudente en el tema. Eso no quiere decir que él no tuviera una posición, pero eso es parte de otra historia.

Y la segunda cuestión, la segunda parte de su curso, que era la parte de ética y justamente con eso está vinculado a una de sus obras más conocidas, que es con la que en realidad él se hizo famoso, que es la Teoría de los Sentimientos Morales, donde básicamente desarrolla el concepto de empatía. Pero si uno llega a la parte final el libro, que es cuando trata el tema de las virtudes cardinales, y ahí muestra su alineamiento con los estoicos.

Después tenía la parte de economía política, que básicamente tenemos la investigación sobre la naturaleza y la causa de La Riqueza de las Naciones, que justamente viene a cubrir esa parte del curso y la última parte tenía que ver con jurisprudencia. Adam Smith había generado material al respecto, tenía un proyecto de hacer un libro sobre jurisprudencia. Jurisprudencia en Adam Smith no es en el sentido que la entendemos hoy, como ese derecho que se va creando a partir de las sanciones de los jueces, sino que uno lo tiene que entender en la lógica de su curso de filosofía moral, que tiene que ver con la cuestión moral. Es decir, básicamente con lo que es justo, esa discusión por ese lado.

Y en ese sentido, siempre es bueno tener claro que algo puede ser legal pero no necesariamente legítimo. Cuando ustedes generan normas pero que van contra el derecho natural, eso se vuelve esencialmente ilegítimo y el resultado natural es que conduce a problemas más grandes que los que intenta corregir. Digo eso no solo es válido para el derecho, es válido para casi les diría cualquier orden de la vida.

Y esa parte de la obra de Adán Smith… él pidió que cuando se muriera las quemaran; y efectivamente sí las quemaron. Pero lo que se pudo rescatar fueron los apuntes y con eso se pudo reproducir parcialmente su pensamiento en la materia. Una suerte distinta llevó sus otros ensayos, donde por ejemplo está la historia de la astronomía, que también pidió que fueran quemados. Ahí no le hicieron caso y sí están publicadas.

Y la otra obra que se conoce de Adam Smith son todos los intercambios epistolares, donde sin lugar a dudas la parte más rica es toda la interacción con David Hume. Que además tengo la sensación de que era alguien extremadamente simpático y profundamente liberal, porque es el propio Hume que lo lleva a Inglaterra a Rousseau, o sea alguien con quien claramente pensaba distinto. Rousseau primero se lo toma bien y después de la paliza que recibe, se enoja con Hume, y dudo que Hume lo haya llevado para que le hagan unga unga. O sea, lo llevó para el debate. Tengo la sensación esa y además era muy irónico, eran tipos muy divertidos cuando uno los lee en los intercambios epistolares.

Básicamente, lo que yo quiero comentar hoy sobre Adan Smith son tres bloques que, para mí, desde mi punto de vista son importantes para entender a Adam Smith, para entender la interacción con nuestra Constitución Nacional y por qué es determinante para nuestro gobierno. No tengo una pretensión de ser, ni generalista, ni de estar en la certeza y en la verdad sobre lo que es mi opinión de Adam Smith y cómo tiene un impacto directo sobre la forma en la cual nosotros tomamos decisiones.

Básicamente, yo las contribuciones de Adam Smith en La Riqueza de las Naciones, lo pongo en la lógica de tres bloques. El primer bloque, donde lo que yo más le pondero a Adam Smith, es el hecho de que es alguien que escribió 200 años adelantado a su época. Yo solía utilizar una frase respecto a Adam Smith y es que Adam Smith es a la economía lo que Gauss a la matemática. Es alguien que se adelantó 200 años, nada más que tenía un carácter distinto. Es decir, cómo Adam Smith tenía una vocación docente muy fuerte era muy amigable y demás, en el caso de Gauss era bastante áspero- Carlos Federico- y bueno, tuvo sólo un discípulo porque no tenía paciencia para gente que pensara tan lento respecto a él. Bueno, pero ese discípulo fue Riemann, no. O sea, que el discípulo fue alguien más…

Ahora lo interesante es que yo creí que tenía una gran definición acerca de Adam Smith y la realidad es que, repasando material, biografías y demás sobre Adam Smith, descubrí que yo no era bastante original en eso, o sea que ya lo había hecho su mejor alumno, que se llamaba John Miller. Y decía que Adam Smith era el Newton de la filosofía moral. Con lo cual creo que es una definición todavía mejor que la mía.

Ahora ¿por qué es importante discutir a Adam Smith? Porque claramente él se adelantó 200 años, él básicamente es el que vio primero lo que en la teoría del crecimiento económico se llama el palo de hockey. El palo de hockey es un gráfico que se lo debemos a un economista que se llama Madison, que en paz descanse, donde básicamente lo que hace Madison, el campo se llama macroeconomía milenaria -es un campo que básicamente lo inventó él- y se encarga de mirar el PBI per cápita a lo largo de la historia. La primera parte la hizo entre el año 1000 y 2000 de la era cristiana, después lo hizo hasta el año cero y la realidad es que si uno mira las condiciones del hombre esencialmente no cambiaron hasta llegada la Revolución Industrial.

Esto no quiere decir que yo pienso el despegue en términos de que el momento en el que aparece la Revolución Industrial, que eso es fáctico, sino que hay algo que se genera antes. Esto lo comento porque la versión que más me gusta de la explicación del palo de hockey, que es un PBI per cápita que está estancado, con una leve mejora de 40% después del descubrimiento de América, que repartido en el tiempo que se mira esa serie implicó una mejora del PBI per cápita en términos de crecimiento del 0,02%. Es decir que necesitábamos 3500 años para duplicar el PBI. Y, en ese sentido, cuando llegamos al momento de la Revolución Industrial después de eso el PBI per cápita se multiplicó por 15 veces y además la población se multiplicó por 10. Quiere decir que hemos vivido una situación de generación de riqueza nunca vista en la historia de la humanidad.

Ahora bien, esa situación desde mi punto de vista es… los procesos de crecimiento tienen una lógica de las funciones exponenciales y es que arranca muy lento y cuando encuentra un punto de giro acelera. Yo veo a la Revolución Industrial como ese punto de giro. Sin embargo, cuando ustedes ven esos dos periodos tienen lo que se llama el periodo malthusiano, que es el del estancamiento; y después tienen el periodo de crecimiento, que nadie lo llama el periodo de Adam Smith, y yo diría que Adam Smith si la vio. Y eso en economía, primero se intentó analizar con los modelos de crecimiento de la década del 50, el modelo de Solow es el emblemático; y el problema con ese modelo es que no explicaba el crecimiento de verdad. Explicaba la transición hacia un PBI per cápita de equilibrio, pero en el estado estacionario de ese modelo no genera crecimiento; genera convergencia, pero en la realidad es que en el largo plazo no genera crecimiento.

Y toda esa discusión de la literatura hizo que para mediados de los 70, esa literatura estaba prácticamente perimida, camino a la extinción hasta que apareció un economista que se llama Paul Romer que en el año 83, siendo un matemático, alumno de Robert Lucas Jr., desarrolla la Teoría del Crecimiento Endógeno y en el año 85 lo populariza el propio Robert Lucas Jr. en lo que es las Lecturas Lionel Robbins y, a partir de ahí, los economistas empezamos a descubrir la teoría del crecimiento endógeno que es lo que permite explicar la parte del “palo de hockey” que sube. En ese contexto, ustedes tienen una teoría que explica pre revolución industrial -que es la teoría malthusiana- y después, tienen otra que son los modelos de crecimiento endógeno. La verdad que los otros modelos del medio sirvieron para llegar a los de endógenos, nada más, fue un proceso de learning por decirlo de alguna manera. Pero al margen de eso, sirve para explicar la convergencia, eso es algo bastante interesante y positivo para la luz de los problemas que enfrentamos nosotros, pero no había una unificación y hay una teoría que es la Teoría de Crecimiento Unificada que es de un autor que se llama Oded Galor y básicamente logra enlazar los dos modelos, la dinámica malthusiana y la dinámica del crecimiento exponencial y eso, él hace el foco en el capital humano.

El invento principal acá pasa a ser entonces la imprenta y desde la imprenta de Gutenberg se empieza a diseminar el conocimiento cada vez a mayor escala y eso permite una interacción que ha aparecido el pensamiento liberal y el respeto del derecho propiedad en el centro, a partir de Locke después deriva y se desencadena en la revolución industrial y a partir de ahí experimentamos. Bueno, lo que hace Galor es justamente enlazar esas dos partes.

Más allá de cómo está resuelto a las preferencias de cada uno, lo importante es: ok Adam Smith la vio. Y la verdad es que parado en el momento en que Adam Smith escribió, no había tanta evidencia como para ver por qué la había visto. Por eso es muy importante, por eso se tiene más que ganado el nombre de padre de la economía. Porque en el fondo, perdón el término, pero ¿para qué carajo hacemos economía si no es para que la gente esté mejor? Cuando ustedes van y leen un libro de crecimiento económico, salvo que sea un libro muy viejo…todos los libros de crecimiento económico tienen una frase de Robert Lucas Jr., que dice que cuando uno empieza a pensar en estos problemas no puede pensar en ninguna otra cosa más. Esa frase deriva de una charla que está dando Robert Lucas Jr. que compara dos países y dice uno está bien y otro está mal. Entonces dice bueno qué es lo que explica estas diferencias y claro es el crecimiento económico. Cuando uno se pone a pensar en eso claramente no puede pensar en otra cosa.

Previo a la Revolución Industrial no solo que vivían 800 millones de seres humanos en el planeta y vivían pésimo, más del 95% de la población vivía debajo de la línea de pobreza extrema. Hoy ese número en una población diez veces más grande es menos del cinco. De hecho, la línea de pobreza extrema la están cambiando todo el tiempo para que el número nueve se aparezca, por decir de alguna manera.

Entonces, en ese sentido, no es trivial porque estamos hablando de mejorar la calidad de vida de la gente. Y eso era lo que él intentaba estudiar en La riqueza de las Naciones, porque justamente es una investigación sobre la naturaleza y la causa de la riqueza de las naciones. Y ahí el core central que explica el crecimiento económico y que explica mucho de los temas que nosotros hoy discutimos, si yo les digo algo: a la luz de cómo vivimos hoy y quisieron explicar, bueno, necesitamos entender qué es lo que va a generar crecimiento de acá para adelante. Sin lugar a dudas un rol fundamental, ¿quién lo va a tener? La Inteligencia artificial. Bueno, lo interesante de Adam Smith es que la Inteligencia artificial es la fábrica de alfileres del siglo XXI.

Y todos esos miedos y todos esos escenarios distópicos, que de hecho yo los discutí en el G7, invitado no porque Argentina fuera parte del G7, sino porque Meloni me invitó para hablar de eso, es: descartemos los escenarios distópicos, no tienen sentido, están construidos sobre mala teoría económica. Y tengo a mi favor 250 años de evidencia empírica. Y esa idea que es la idea de la fábrica de alfileres, que tiene que ver con la división del trabajo, básicamente el nombre técnico en economía, se llama rendimientos crecientes.

Adam Smith que además como era un fanático de Newton, porque un fanático intenso, no un fanático más o menos - toda la Ilustración escocesa es fanática de Newton, además -; eran tipos que primero los datos, eran tipos que lo único que les calentaba es mirar números y cosas reales, tangibles. Entonces, una de las cosas que conoce Adam Smith es una fábrica de alfileres. Entonces ustedes tienen si una persona se dedicara a hacer sola al alfiler, si fuera aún un experto, puede hacer 20 por día. Él lo que dice y observa es que, si ustedes parten la actividad en 18 y tienen 10 personas haciéndolo, una de las cosas que resulta es que la producción salta a 48.000; o sea 4800 por cada uno. Es decir, hay un incremento fenomenal de la productividad. O sea, la división de trabajo genera un aumento de productividad. Eso hace que ustedes al aumentar la cantidad de trabajo, la producción aumenta más que proporcionalmente. Eso en economía se llama rendimientos crecientes, es decir que cuando ustedes incorporan un factor, la producción crece más que proporcionalmente.

En general, cuando ustedes van a un libro de micro o un libro de crecimiento económico y demás y se describe la función de producción, no se describe de esa manera, se escribe a la malthusiana. O sea, que la producción crece, pero menos que proporcionalmente. De hecho, el primero en intentar de rebatir a Adam Smith fue Malthus. A la luz de los hechos, si ustedes hubieran contratado una econometrista en 1801, le hubiera dado la razón a Malthus. Pero es la virtud de Adam Smith, él la vio. Él vio el palo de hockey cuando el palo de hockey no existía.

Entonces básicamente cuando ustedes miran el palo de hockey, es Adam Smith. ¿Por qué? Porque la población se multiplicó por 10, pero la producción lo hizo por 150, es decir aumentó 15 veces más. Y Adam Smith no solo plantea esta cuestión de los rendimientos crecientes, sino que además dice ‘pero esto tiene un límite’, o sea esto no es que puede ir a cualquier lado, entonces no es que va a infinito. En un libro de crecimiento que se mofa de los economistas dice: solamente dos tipos de persona pueden creer que los árboles pueden llegar hasta el cielo: los tontos y los economistas. Entonces dice no es que los árboles llegan hasta el cielo, no, esto tiene un límite. Adam Smith lo limita desde dos lados, uno es el tamaño del mercado. Y esto se vuelve bastante evidente. A mí me encanta el ejemplo que usa Juan Carlos de Pablo al respecto. Supongan que ustedes son un médico. Bueno si ustedes van a vivir en una ciudad muy chiquitita en un pueblo ¿qué les conviene? ¿ser un hiper especialista de una cuestión muy particular o ser un generalista? La respuesta es obvia, tiene que ser generalista, o sea que ni merece discusión. En cambio, si viven en una gran ciudad hay lugar para que se vayan especializando en distintos campos. Bueno, es eso la división del trabajo. Ustedes se van a especializar. Esta fábrica de alfileres que hace la división del trabajo ¿por qué llega a 48.000 alfileres? Porque las puede vender, porque si no se las puede vender a nadie, va a estar limitado. Es decir, la división de trabajo entonces va a tener un choque que es el tamaño del mercado.

Cuando empiezan con todos los escenarios distópicos, dicen “no, va a dejar afuera a la gente” y la pregunta es ¿qué es lo que hace con la Inteligencia artificial? ¿inteligencia artificial para la Inteligencia artificial? No. Hacen Inteligencia artificial para que un producto tenga determinadas características, que sea de mejor calidad, con mejor precio y ¿qué hacen? se lo venden a alguien. En principio tenemos un límite. Hay 8.250 millones de personas, hay un límite, no va a cualquier lado.

Y después hay otro límite, que la teoría económica, desde mi punto de vista, lo trata mal y es que para evitar que los árboles lleguen hasta el cielo les ponen restricciones a los modelos. Eso, con el doctor Demián Reidel, nosotros lo hemos corregido en un trabajo. Ese trabajo yo lo mencioné en Davos, en la última reunión de Davos y en realidad lo que decimos es, bueno, no puede ir a infinito porque en el fondo ustedes tienen una restricción de recursos y el recurso limitante ¿Cuál es? hay un límite, es el trabajo. Ustedes no pueden trabajar más que 24 horas por día. No puede trabajar más que 24 horas por día. Es más, si lo quisieran hacer, no lo podrían hacer por mucho tiempo. Es decir, porque tarde o temprano van a colapsar con la restricción física de su cuerpo humano. Entonces, hay un límite, tampoco es ilimitado.

En el caso que hemos elaborado con Demián, el resultado es que hay equilibrios múltiples. Hay tres equilibrios. Hay un equilibrio intermedio que es inestable y hay dos equilibrios estables. Uno es, ustedes se convierten en una sociedad próspera y en otro se convierten en una sociedad miserable y todo depende de cuánto ustedes le ponen garra a laburar. Con lo cual, volvimos a Adam Smith, una exaltación del trabajo. Lo cual, también tiene que ver con su posición religiosa, sí. Que para algunos les parece una crítica, para mí me parece justamente esta ponderación y valoración del trabajo.

Ahora parece abstracto. Hay una película que a mí me encanta, que es Homo Argentum y que tiene justamente una viñeta que trata este problema. No lo trataron de manera explícita porque sabían de crecimiento, pero los tipos la vieron. Que es el caso cuando Francella está en un restaurante comiendo y viene un chico a pedirle. Entonces, el mozo del restaurante lo trata de sacar y dice: no, dejalo, y lo invita a comer y le da de comer, y después lo invita, lo lleva a comprarse un celular, lo lleva a comprarse ropa, lo lleva a comprarse zapatillas. Y la parte interesante, ¿cuál es? Que cuando lo está llevando a la casa, le dice -es brillante-: “vos sos afortunado”, le dice. “Vos tenés mucho tiempo, podés disponer de tiempo, en cambio yo estoy así…” El pibe lo mira como diciendo “vos tenés una pila, una torta de guita y el pibe está en la… Y cuando lo mira, le cae la ficha a Francella y dice: “Bueno, pero si me dan a elegir mi situación o la tuya, me quedo con la mía”.

Pero lo importante es que ustedes podrían generar dos tipos de equilibrios, o sea los dos son estables, nada más que uno es trampa de pobreza y el otro ustedes van a ser ricos. Y entonces ahora me van a empezar a entender qué es lo que estoy queriendo transmitir: cualquier equilibrio intermedio es inestable. O se van para el lado de la riqueza o se van para el lado de la pobreza. Pero el factor determinante que los mueve hacia un lado o hacia el otro es que laburen. Y si ustedes durante 100 años estuvieron fomentando la vagancia en base a esa inmundicia de la justicia social, y ustedes estuvieron fomentando el parasitismo, lo lógico era que nos íbamos a estrolar. Llámese 2023, Argentina del 2023, iba camino a hacer Cuba con estación intermedia en Venezuela.

Es decir, 100 años de esto de fomentar la vagancia, el parasitismo de tanta idea de izquierda, porque esencialmente la izquierda es una idea de parásitos. Es decir, son gente que tienen inherente no laburar, porque si laburan se sienten explotados; si son jefes, son explotadores; y si están desempleados, son desafortunados. Entonces, ¿qué hacen? Parasitan el estado. Lo único que hacen en su vida es desarrollar retórica para que ustedes se sientan culpables de la miseria de ellos y entonces comerles el bolsillo.

Y eso, a los argentinos se les presentó dos opciones de cambio. Había una opción más radicalizada que era la que representaba y representa La Libertad Avanza y había una no radicalizada, que tenemos el honor de tener aquí con nosotros a quien compitió conmigo, la Doctora Bullrich y que tuvo la grandeza que cuando la gente prefirió más la opción más radicalizada, en lugar de optar por una situación miserable decidió involucrarse con este cambio radical que hemos impulsado nosotros; con el cual estamos haciendo el mejor gobierno de la historia, pero esto es gracias a que la Doctora Bullrich decidió poner sus cuestiones personales al costado por construir una Argentina mejor. Así que muchas gracias Doctora Bullrich.

Por lo tanto, los que salieron de la trampa de pobreza y esquivaron el equilibrio ese intermedio que nos llevaba hacia Cuba, en realidad es mérito de los argentinos porque pusieron las pelotas y tuvieron las pelotas de cambiar. Nosotros lo único que hacemos es interpretar ese cambio.

Por lo tanto, la fábrica alfileres está más presente que nunca, pero con distintos formatos. Y lo otro que hace Adam Smith es, porque también hay que entender que en su época digo, bueno, cómo hago para que este modelo no explote, crea la Teoría del Valor Trabajo y de esa manera le queda todo el modelo atado en el trabajo. Nosotros con Demian pudimos hacer una versión acorde a la teoría del valor con la que trabajamos hoy.

Ahora, ¿Adán Smith solamente generó eso? no, no generó solamente eso. Además, describió el progreso tecnológico. Piensen que La Riqueza de las Naciones la escribió entre 1766 y 1776. O sea, describió el progreso tecnológico. Él describió el progreso tecnológico de dos maneras: Una era lo que hoy nosotros llamamos el learning by doing. Dice, bueno, ustedes agarraron… no solo que cuando particionaron la cantidad de actividades empiezan a perder menos tiempo en cambiar de una actividad a otra, o sea, hay un ahorro de tiempo, sino que además ustedes aprenden a hacerlo mejor y cada día lo van haciendo mejor y cada día mejor, mejor, van siendo más productivos porque van aprendiendo a hacer mejor su trabajo con el correr de la actividad. Pero en un momento, usted descubre que hay una forma de tanto que aprendieron a hacerlo que les permite dar un salto de productividad para ahorrarse tiempo. Porque en el fondo, el trabajo no es ni más ni menos que el ocio puesto a disposición en el mercado. Entonces, ¿qué es lo que ocurre? en ese contexto donde ustedes valoran su tiempo hacen una mejora y eso hace un salto de productividad. Eso se llama progreso tecnológico, con la misma cantidad de tiempo producen más. O sea, con la misma cantidad de insumo producen más, o pueden producir lo mismo, pero trabajando menos, o con menos insumos, eso es el progreso tecnológico. Es decir, el señor Adam Smith lo había visto.

Ahí una de las cosas que me pasó revisando todo este material para la conferencia que dimos ayer en el Palacio Libertad, es que descubrí que cuando Adam Smith era rector de Glasgow le había asignado un taller en Glasgow a James Watt, o sea al inventor de la máquina de vapor. Es decir que Adán Smith la vio y la plasmó en un modelo que dijo: “Bueno, si vamos por acá, esto va a generar riqueza”. O sea, el tipo ya la había visto. Es decir, estaba interactuando con el de la máquina a vapor. Es como Julio Verne, Julio Verne sí, claro, ¿por qué? Porque se relacionaba con científicos, eso también hay que tenerlo en cuenta de lo bien que la vio Adam Smith.

Otra cosa que también es muy importante es que Adam Smith, dentro de las virtudes que él considera, que es la prudencia, que es de la que se deriva el interés propio, hay dos dimensiones de lo que él llama la prudencia. La prudencia, lo primero que sugiero es que cuando utilizamos los términos de Adam Smith pensemos en cuando él escribió y pensemos que Adam Smith era un tipo súper erudito, que sabía latín, que sabía griego y que sabía griego antiguo. Entonces él se pasaba mucho tiempo eligiendo las palabras. Por ejemplo, para Adam Smith, simpatía es algo bastante similar y lo alinea con el significado griego de compasión; y que, en la terminología que usamos hoy, por ejemplo, es la empatía. Esto después lo vamos a usar más más adelante, en la última parte que es cuando después nos metemos en política, en el diseño de políticas de Estado.

En ese sentido, cuando ustedes trabajan los modelos tradicionales del ahorro, lo único que hacen, un modelo por ejemplo de Solow, ustedes aumentan el ahorro y lo que aumenta es el PBI per cápita de estado estacionario, pero una vez que llegan al estado estacionario la tasa de crecimiento no se modifica. Es decir que tienen un salto de una vez y para siempre, después tienen que converger, eso es un elemento de segundo orden, pero no modifica la tasa de crecimiento de largo plazo. Solo modifica la transición dinámica, se van de este PBI per cápita a uno más alto, van a converger y se terminó.

En cambio, en la Teoría del Crecimiento Endógeno, cuando ustedes generan un salto en el ahorro, lo que se genera es un salto en la tasa de crecimiento. Entonces vienen a un sendero de crecimiento y van a ir a uno más alto, con lo cual el PBI per cápita ya va a ser más alto, pero eso no es que en algún momento se frena. No, eso se vuelve permanente. Eso no es menor a los efectos de lo que pasó en la historia de la humanidad, en los últimos 250 años. De eso es lo que nos ocupamos mirar los tipos que hacemos crecimiento económico. Bueno, yo digo hacemos, cuando era un economista serio hacía esas cosas, después me dediqué a otra cosa. Me metí en política, terminé por voluntad de los argentinos siendo el Presidente de la Nación.

Entonces, quiere decir que hay un rol importante para el ahorro. Bueno, esto no es trivial, porque del otro lado tenemos a los cavernícolas, tenemos a los mandriles, tenemos a los keynesianos que ¿qué es lo que quieren hacer todo el tiempo? hay que fomentar el consumo, el consumo, el consumo, el consumo, el consumo, el consumo, es multiplicador, es multiplicador, es multiplicador y la realidad es que, si ustedes reducen el ahorro, el ahorro es consumo futuro. O sea, cuando ustedes ahorran, el ahorro financia la inversión y eso es lo que genera que aumente el producto per cápita. Porque aumenta el stock de capital per cápita y, por ende, el producto per cápita. Por lo tanto, fomentar el consumo en detrimento del ahorro lo que hace es reventar el crecimiento económico.

Por eso estos salvajes cuando se fueron nos dejaron 15% de déficit fiscal en términos del PBI, 5 en el Tesoro y 10 en el Banco Central. Obviamente, que como además Argentina era un defaulteador serial, tenía además el acuerdo caído con el Fondo ¿lo financiaba cómo? emitiendo dinero y en el año 2023 las bestias que a lo largo del último periodo en el que estuvieron en el gobierno y esperemos que haya sido el último de la historia, para lo cual trabajamos intensamente, financiaron 28% del PBI con emisión monetaria. Pero, en el último año, emitieron 13 puntos del PBI. Por eso la inflación viajaba al uno y medio diario. Es increíble que esos caraduras que dejaron la mayorista en 54% diario, perdón mensual, que anualizado da 17.000, vengan y se quejan si tenemos uno mensual, que es 13 anual.

Y además no pueden decir que recién ahora empecé a hablar de la mayorista, porque vengo hace tiempo hablando desde el inicio de la mayorista, porque es la que se anticipa. Es decir, con lo cual tarde o temprano, si seguimos haciendo los deberes y se terminan de corregir… la corrección de precios relativos, fruto de las bestialidades que hizo el Gobierno anterior, ¿saben qué? Inexorablemente la inflación se va a terminar en la Argentina.

¿Cómo lo logramos? Nosotros dijimos que íbamos a ir a déficit cero el primer año y dijeron que eso era imposible, que, con suerte, con mucha suerte y muchas agallas, podíamos llegar a equilibrio a final de mandato. Afortunadamente nos topamos con un señor que le dicen Toto y puso las cuentas en orden en un mes.

Y el desastre del Banco Central lo arreglamos en seis meses. Y la base monetaria desde mediados del 2024 no creció más. Por lo tanto, cuando se limpie los efectos del money overhang como consecuencia de haber tenido control de capitales, cuando se limpien los rezagos de la política monetaria y cuando se limpia el desastre que causaron durante la segunda mitad del año pasado, tratando de voltear a un gobierno, cuando todo eso pase es de esperar que, para el mes de agosto de este año, la inflación minorista arranque con cero. Les guste o no les guste.

Obviamente, la economía es una ciencia social, no es una ciencia natural, o sea no es física, pueden pasar cosas en el mundo, puede generarse un salto en el precio del petróleo, puede generarse un salto en el precio del gas. Okay, eso puede pasar; puede pegar un salto el nivel de precios, que se manifiesta transitoriamente como una mayor inflación, pero mientras que ustedes sigan manteniendo el equilibrio fiscal y apretada la política monetaria, como estamos haciendo nosotros desde mediados del 24, inexorablemente, poco más temprano o más tarde, la inflación se va a terminar en la Argentina.

Por lo tanto, tenemos el tema de los rendimientos crecientes. Nos estamos preparando para la inteligencia artificial, tenemos el progreso tecnológico, tenemos la exaltación del ahorro, tenemos la exaltación del trabajo. Y, ahora viene otra parte que a mí me encanta, y que es parte también de la discusión de la teoría económica y es el segundo bloque que yo quiero abordar sobre Adam Smith, que es la supuesta contradicción en Adam Smith entre la fábrica de alfileres y lo que es la idea de la mano invisible. La mano invisible, la realidad, es que algunos creen que hace referencia al creador, otras a la oferta y la demanda, otros al equilibrio general, otros al laissez-faire, otros al óptimo de Pareto. La realidad, es que más allá de la metáfora que utilizó Adam Smith que es brillante, porque inmortalizó su obra. Creo que la gran mayoría no leyó La Riqueza a las Naciones, se jactan de leer a Keynes y no lo leyeron. Así que, La Riqueza de las Naciones que es un poquito más viejo, dudo que alguien les haya metido la mano con mucho ánimo salvo que les guste la historia del pensamiento económico, a algunos nos gusta. Pero lo importante, es que la idea de la mano invisible, cómo fue tratada por los economistas neoclásicos. La idea de la mano invisible es el orden espontáneo, no fue original en la idea del orden espontáneo Adam Smith. Era algo de la época. Estaba en Mandeville, estaba en Hume, estaba en distintos autores. La idea del orden espontáneo estaba flotando y era parte de un debate que tenían en la época, muy especialmente en Escocia, una Escocia que como consecuencia de unirse a Inglaterra y abrirse al comercio y que el puerto escocés era mucho más barato que Bristol, sí. Entonces, empezaron a comercializar el tabaco que venía de Estados Unidos, de Virginia, de Carolina del Norte, Carolina del Sur, de New Jersey, de New York, de Massachusetts, y eso generó una explosión de riqueza en Escocia. Entonces los aristócratas escoceses eran gente que se había llenado de guita con el comercio, no eran como los ingleses. Entonces, los tipos le pusieron mucha fuerza a la educación; de ahí es donde la Ilustración escocesa toma mucha relevancia y lo interesante es que lo mismo que pasa en toda sociedad que empieza a prosperar, ¿empieza a haber qué? Un conjunto de envidiosos, hijos de remil puta, que empiezan a clamar por la distribución del ingreso.

Y esto también hay que decirlo. El motivo que mueve a los socialistas es la envidia. Y se lo tienen que decir a la en la cara hasta que sientan vergüenza de ser zurdos. Porque en el fondo, si yo me gané el dinero de manera honesta, sirviendo al prójimo con bienes de mejor calidad o a mejor precio, soy un héroe y no le tengo que dar explicaciones a nadie. Y quién es el otro para decir qué voy a hacer con mi bolsillo.

Hay un par de frases de Sowel que son fabulosa, dice: ¿Qué es la justicia social? Envidia más retórica. Y en un momento se pregunta Sowel ¿desde cuándo un pecado capital como la envidia se convirtió en una virtud? Es decir, y esto no es menor, porque esto después es lo que vamos a discutir en el plano moral, que es la forma en la cual nosotros pensamos las políticas. Pero lo más interesante de todo esto es en ese contexto estaba Mandeville que decía bueno el progreso tiene que ver también con virtudes bastante non santas, o sea una mala interpretación de cómo funciona el sistema. Por eso Adam smith labura la teoría de los sentimientos morales, ya ahí empieza a desarrollar la idea de la mano invisible y la termina de plasmar en el funcionamiento del sistema económico, en La Riqueza de las Naciones. Pero también tenían del otro lado a Rousseau que decía: “no, no, el progreso económico trae aparejado determinadas virtudes que es mejor ser un salvaje” y hablaba del buen salvaje. No por nada cuando aplican el socialismo terminan en una sociedad primitiva. Entonces la idea de la mano invisible que toma la teoría neoclásica es que, obviamente que cada uno siguiendo su propio interés conduce al máximo bienestar, eso está en Smith. Pero Smith no dijo lo que tienen que hacer es lo que hacen los neoclásicos, que dice OK, mi preocupación es que el equilibrio exista, que exista, que es único, que sea estable. Pero ahora pretendo que sea óptimo, entonces las funciones de las cuales se deriva el equilibrio tienen que ser óptimas y eso implica que tengo que optimizar o maximizar utilidad, sujeto restricción presupuestaria en los consumidores, y tengo que maximizar beneficios en los productores. Y ahí salen las funciones de demanda de bienes y oferta de factores en el primer caso, en el segundo sale la oferta de bienes y la demanda de factores. Y esas funciones, si encuentran un equilibrio, ahora además es óptimo.

Ahora, el problema de esa función es que cuando ustedes toman para tener un máximo beneficio, el máximo beneficio, implica que esa función para que sea única, tiene que ser estrictamente cóncava. Es decir que los rendimientos marginales tienen que ser decrecientes. Entonces parece que hay una contradicción en Adam Smith que tiene que ver con el hecho de que él trabaja con los rendimientos crecientes, por lo tanto, no son funciones maximizables salvo en el borde, y no es coherente con la idea de la mano invisible. El problema no es Adam Smith, el problema es cómo lo interpretaron los neoclásicos.

Por eso yo hago todo un punto en el discurso de Davos sobre la eficiencia, y digo la visión correcta es la de Hans-Hermann Hoppe, porque él deriva la optimalidad desde el principio de apropiación de Locke y el principio de no agresión. Y eso a ustedes le permite derivar un óptimo sin tener que sujetarse a una estructura matemática. Por lo tanto, esa controversia de que Adam Smith tiene una contradicción, está mal, es perfectamente consistente. Y además ustedes lo pueden resolver a la Hoppe y si lo quieren resolver en términos matemáticos, también esa solución la hicimos con el doctor Reidel. Yo les hago una pregunta: ¿las empresas que son, un ente autónomo que hacen las cosas porque…? ¿Ustedes creen que, por ejemplo, si fueran las empresas como está planteada la teoría neoclásica, quiere decir que ustedes ponen a manejar una empresa, una computadora y un empresario, y es lo mismo? Bueno, está claro que eso es una estupidez.

Dicho eso, les hago una pregunta, las empresas ¿qué son, entes abstractos que no son de nadie? ¿Para qué tiene un empresario una empresa? ¿Qué es un juego? No, a ver, no, un divertimento, no sé, qué hago, me lleno de quilombos para conseguir insumos y generar un producto y por nada. ¿Quiénes son los dueños de las empresas? los empresarios y los empresarios ¿qué son? ¿Son marcianos? no, son seres humanos que consumen cosas, que se divierten, que hacen algo. Por lo tanto, lo que pasa en una empresa tiene impacto en la vida del empresario, de los que tienen acciones de esas empresas. Consecuentemente, ese split entre lo que es el consumidor y el empresario es una tontería. Es útil como herramienta matemática, se llama teorema de separación, es lindo. Pero, ustedes ¿se pusieron a pensar alguna vez en serio el modelo de Robinson Crusoe? Cuando ustedes ven el modelo Robinson Crusoe, ¿qué pasa en el libro de texto? no, primero miran a Robinson Crusoe como consumidor, después miran a Robinson Crusoe como empresario y después como si tuviera un problema de personalidades múltiples… Interactúa entre él y determinado precio equilibrio. La vida de Robinson era si se subió o no al árbol a bajar los cocos. Y entonces se fijaba más o menos cuánto laburo le costaba y cuánto coco quería. No es que Robinson consumidor planea y además la restricción de presupuesto de Robinson ¿qué iba a comer en la isla si no eran los cocos? y para tener los cocos tenía que laburar. No pueden escindir eso, eso es la teoría económica neoclásica, no escinde y eso está mal y por eso aparece esta figura fantasmagórica del óptimo de Pareto que se lleva de patadas con la fábrica de alfileres. O sea, estos tipos dicen, creen que hay un conflicto entre la mano invisible y la fábrica de alfileres. No. Si son empresarios los mismos. De hecho, los austriacos dicen, todos somos empresarios.

Entonces, la realidad, lo que acabo de demostrar es que no existe esa inconsistencia, y que en realidad esto hace que seamos partidarios de la libre competencia, del mercado libre. En eso Adam Smith también tenía una posición muy pro competencia, de fomentar la competencia. Tenía una idea de lo que era el precio de equilibrio, que lo llamaba precio natural; tenía una idea del precio de mercado y que esas cosas las llamaba… fíjense lo fanático que era de Newton que hablaba por ejemplo de reposo y gravitación, que tiene que ver reposo es cuando encontraron el equilibrio y la gravitación es cómo van hacia el equilibrio. O sea, con lo cual Adam Smith manyaba de matemática en serio. Pero todo esto, digámoslo, una de las partes que hace Adam Smith es aniquilar a los mercantilistas, es decir a los proteccionistas, a todos los prebendarios. Entonces me voy a tomar la licencia de poder leerles algo para ver que avanzado estaba Adam Smith, que las vio todas. Lo voy a tomar de un libro así nadie cree que es parte de mi malicia.

Dice: “Por cierto, el libre comercio entre los países era un anhelo demasiado ambicioso, incluso idealista. Con su habitual pragmatismo, Smith sostiene que esperar que el libre comercio sea completamente restablecido en Gran Bretaña, es tan absurdo como esperar que se establezca Utopía y Oceana. No solo están los prejuicios del público, sino algo más difícil de conquistar, los intereses privados de muchas personas que se oponen”. Ahora vamos a quiénes son los que se oponen. “Esas personas eran parte de la tribu de monopolistas, después de comparar a la compañía de las indias orientales con un ejército que podía intimidar al parlamento”. Es decir, los reguladores intimidando a los representantes del pueblo, una cosa bien, bien violenta lo que describe. Dice: “describe como los monopolistas aplaudían y premiaban a quienes defendían sus privilegios. Por el contrario, la desatada insolencia de los furiosos y desilusionados monopolistas se dejaría caer sobre lo que quisieran alterar esos privilegios, poniendo incluso su vida en peligro”. Pasaron 250 años y la relación con esta manga de delincuentes sigue siendo la misma.

Es decir, si ustedes…vamos a hacer la pregunta al revés, ¿ustedes están en contra de la libertad? ¿ustedes están a favor del robo? Bueno, la pregunta es ¿por qué tiene que aparecer un político que cercene su libertad, de que puedan disponer de sus bienes como se les dé la gana? Es más, si ustedes tuvieran dos bienes idénticamente iguales, idénticamente iguales, cuya única diferencia fuera el precio y uno es más caro y uno es más barato ¿cuál comprarían? el más barato. O sea, que ustedes elegirían eso. Entonces la pregunta es ¿por qué un político se va a arrogar la facultad de cercenar su libertad para que compren un producto de mayor precio y de peor calidad y que para que no lo puedan hacer levanta a una pared de modo tal que ustedes puedan ser robados? ¿está claro que es una inmoralidad? está claro que están condenando a la gente a tener precios más altos, están condenando a la gente a tener menos salarios, están condenando a la gente a tener menos producción, menos consumo presente y menos futuro y además le cercena la libertad. Y ustedes perjudican a casi 48 millones de personas para salvar a tres chorros. Dicho esto, está claro que es profundamente inmoral, pero, además, porque va contra la libertad, porque va contra la propiedad, además es ineficiente porque si ustedes pudieran gastar 100 en algo que le están cobrando 400, se ahorran 300 y reasignan los recursos hacia otro sector que es más productivo y por ende va a poder pagar mayores salarios, habrá más productos a menores precios con mayores salarios o sea aumenta el bienestar.

Entonces, la medida no solo que es eficiente, sino que además dijimos que era justa, es eficiente y además ganan 48 millones de personas y pierden un conjunto de chorros. Ahora la pregunta es como tal cual dice acá, ahora los que defienden estas barbaridades van a ser aplaudidos y ponderados por los monopolistas, es decir, por los empresarios prebendarios que le ponen tonelada de guita los periodistas y entonces ustedes se encuentran con que ustedes hacen algo por el favor digamos que es a favor de los argentinos de bien y se encuentran con que lo están sacudiendo los periodistas y que atrás de eso están prebendarios, todo en contra de los argentinos de bien y además, los políticos chorros porque si un empresario prebendario dice “no, bueno, pero yo llegué y esa restricción estaba”, minga.

Entonces, pero vos sabés entonces que es injusta, si vos sabés que es injusta, si alguien viene y la quiere remover, no le tiras un torpedo en la cabeza te la bancás y decís “ok, listo” pasaron 80 años de industria infante, digamos, me hice una brouchet con todos los argentinos, pero, OK, vino alguien y quiso cambiar las cosas. Pero, la pregunta es, si hay una barrera que puede ser manejada por el gobierno, que les permite vender algo cuatro veces más caro, la pregunta es, ustedes creen que en los otros gobiernos había ángeles que decían “ay, mira esto” o le habrán dicho “vení acá entre 100 y 400 hay una diferencia enorme”, se acuerdan que alguien dijo que podía hacer quebrar una empresa, esa empresa no quebró, las condiciones de competencia no cambiaron, eso se lo dijo para la de aceros planos, para la de los tubos los puteaban por televisión, pero después se compraban esos tubos y la tonelada de tubo en lugar de pagarse 1400 dólares se pagó 4000 y eso lo pagan todos los argentinos porque ese era, los caños por donde se transportaba el gas.

Entonces, la pregunta es ¿están a favor además de la corrupción? bueno, parece que hay políticos empresaurios y periodistas que están a favor de precios más altos, de salarios más bajos, de menores empleos, de peor calidad, y sobre todas las cosas, más pobres, más indigentes, pero arriba además de todo eso de la corrupción. Por eso tienen a favor políticos, empresaurios y los que se llenan los sobres hablando en favor de los delincuentes. En el fondo, el método es más o menos el mismo, en esa época se cargaban con su vida. Bueno, ahora le hacen una carnicería mediática porque tienen que defender los intereses de los delincuentes del sistema. Porque entre bomberos no se van a pisar la manguera. Así que miren si Adam Smith sigue vigente.

Y, después otra parte que a mí me parece súper interesante… con lo cual yo no estoy atacando a los empresarios, yo estoy atacando a chorros. Lo que pasa que son tan perversos que dicen “ataca a los empresarios”. No, no ataco a los empresarios, no ataco a la gente honesta; ataco a la gente deshonesta. Me parece que es una pelea que vale la pena.

Y, después, la otra discusión que hay sobre Adam Smith, que se llama la controversia de Adam Smith, que pone en disputa la contribución de Adam Smith en la Teoría de los Sentimientos Morales y la contribución de Adam Smith en la Riqueza de las Naciones; porque dice que las virtudes que se plantea, que es la simpatía, lo que hoy llamaríamos empatía, en la teoría de los sentimientos morales está empatada con la idea del interés propio y que eso plantea una incoherencia. En realidad, no hay tal incoherencia. El problema es que los zurdos haciendo gala de lo que hacen siempre, que es la falacia el espantapájaros, los zurdos, esto lo hacen muy recurrentemente, dicen “Usted dijo tal cosa” y le pegan a partir de lo que supuestamente usted dijo en función de lo que ellos dicen que ustedes dijeron. Y uno suele caer en la trampa de agarrar y querer contestarle que eso que dijo no lo dijo. Son todas las artimañas con las cuales suelen jugar sucio los zurdos en el debate. Y una de las cosas que hicieron con el concepto de Adam Smith es confundir el concepto de empatía o en la terminología de Smith de aquel momento, simpatía, con la idea de la benevolencia. Una cosa es que yo me ponga los zapatos del otro y entienda racionalmente el dolor de la otra persona y lo acompañe, porque entiendo que la situación es dolorosa; a la idea de la benevolencia, entendida como meterle la mano al bolsillo a alguien. De hecho, una de las virtudes que menciona Adam Smith es la benevolencia y aclara que benevolencia es cuando ustedes la hacen con la propia, no con la ajena.

Y la otra mentira que dicen es que es una sociedad egoísta. Y mezclan individualismo con egoísmo. Y eso es falso. El individualismo significa que ustedes reconocen que cada uno de ustedes son únicos e irrepetibles; aún con sus gemelos serían distintos. Por lo tanto, hacen una confusión, buscada, de asociar el individualismo con el egoísmo. O sea que el egoísmo es una situación en la cual ustedes, con tal de conseguir su objetivo, están dispuestos a todo. Y eso no es válido, porque el propio Adam Smith pivotea sobre John Locke y dice “acá se respeta la vida, la libertad y la propiedad privada”. Cuando él habla de jurisprudencia, que es la versión moral de la justicia, no vale todo.

Es decir, ustedes hay cosas que las pueden hacer y no las hacen porque está mal. Supongan lo siguiente: Ustedes son un corredor de 100 metros. ¿Cuál es el problema que tienen? Un señor que se llama Usain Bolt. Ustedes tienen un problema que ese señor es una cosa extraordinaria, porque encima hasta se da el lujo de que le saca tanto a los demás que se da vuelta y los mira. O sea, perdón el término, pero les gana y encima, además, los mea. Perdón, pero digo, es un fuera de serie, es extraordinario. Y el tipo que sale segundo parece un pelotudo. Bueno, ustedes frente a esa situación, ¿qué es lo que van a tratar de hacer? Y, van a tratar de correr cada día mejor a ver si le pueden ganar. La solución egoísta es ganarle a cualquier precio, es: le pueden pegar un tiro en la cabeza y entonces ganan. Bueno, esa solución no está permitida. Otra solución es cortarle la gamba, esa solución no está permitida. Es decir, hay un concepto de derecho negativo: hay cosas que ustedes no pueden hacer y eso implica respetar la vida, la libertad y la propiedad. Ustedes si quieren ganar tienen que correr mejor que él, no matarlo, no hacer como los socialistas que le quieren llenar la mochila de piedra.

Por lo tanto, no solo que no existe esa controversia en Adam Smith, sino que cuando ustedes van y leen la última parte del libro La teoría de los sentimientos morales, es muy claro Adam Smith. Él habla de la virtud, o sea las virtudes de los estoicos. O sea, Adam Smith era un estoico. No es menor eso porque quiere decir que ustedes hay soluciones… Les voy a dar un ejemplo: nosotros entramos en el año electoral, o sea el año pasado, apretando la política fiscal, apretando la política monetaria y liberamos el cepo.

Miren lo que hicieron los populistas: hicieron explotar el gasto público, lo financiaron con emisión monetaria, que es una estafa, y como se les escapaba el tipo de cambio lo corregían cercenando más la libertad, con más cepo. Eso está mal. Porque va contra la libertad, porque va contra la propiedad. Y nosotros no estamos dispuestos a hacer esas cosas. ¿Lo puede hacer la política económica? Sí. Pero somos estoicos: no estamos dispuestos a hacerlo violentando la vida, la libertad y la propiedad.

Porque si ustedes, la política que aplican es injusta, tarde o temprano termina mal. Por eso Argentina se estaba hundiendo. Por eso nosotros hacemos este planteo de la moral como política de estado. La moral como política de estado implica que lo importante son los valores morales, la ética, la moral, eso está por encima en todo el momento de diseñar una política y eso tiene que ver con la filosofía griega, con el derecho romano, con la rectitud de los estoicos, que esa parte Adam Smith la ponen en términos de autocontrol, sí. Ustedes podrían hacer un montón de cosas. Probablemente el que pierde todas las carreras con Usain Bolt tiene la capacidad de agarrar un revólver y reventarle los sesos de un tiro, pero no lo hace porque sabe que le tiene que ganar en la cancha.Hay gente que tiene problemas con ganar en la cancha y entonces, tradea favores arbitrales. No solo eso.

Pero al margen de eso, al margen de eso y después hay una cuestión de valores. Nosotros no validamos el relativismo moral, no es que vale cualquier cosa. Es decir, sí en una época de la historia digamos la esclavitud existía. Bueno, pero nosotros no estamos a favor de eso, estamos en contra de la esclavitud. Matar gente para nosotros está mal, por más que para los socialistas en pos de su supuesto bien común de la idea que tienen ellos, si tienen que matar personas no les importa. Les parece que bueno, es un costo necesario. ¿Por qué? Porque ponen el colectivo por encima del individuo y si el individuo no le cierra, lo liquidan. No, no, de vuelta y ahí es donde juega un rol fundamental los valores judíos cristianos. Se respeta la libertad o el primer mandamiento como está presentado en la Torá, dice adorarás a tu creador, al que te sacó de Egipto. Es decir, el primer mandamiento en la versión original consagra la libertad, pero también consagra no matarás, consagra no robarás, no codiciarás los bienes ajenos, en los pecados capitales condena la envidia, la ira. Entonces, no es que vale todo. No, no. Hay cosas que no valen. Hay cosas con las que no se jode. No se jode con la vida, no se jode con la libertad, no se jode con la propiedad.

Si ustedes entonces, obran acorde a los valores de Occidente, la cuestión de la eficiencia surge naturalmente por el solo hecho de respetar el principio de la propiedad privada, el principio de apropiación de Locke junto al principio de no agresión y eso hace que la gran mayoría prospere y se beneficie. Por lo tanto, cuando ustedes obran de manera justa, no hay tensión entre los valores éticos y morales, la eficiencia y el utilitarismo político. Sin embargo, cuando hay tensión, significa que eso es injusto y esa política no merece ser llevada a cabo aun cuando le rindan votos.

Nosotros, ustedes pueden decir: esas son palabras. No, no son palabras, son hechos. Porque nosotros lo estamos haciendo en la vida real y sabemos que, si nosotros nos mantenemos rectos, el resultado, aunque cueste en el corto, va a ser que vamos a hacer a Argentina grande nuevamente. Muchísimas gracias.

 

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