PALABRAS DEL PRESIDENTE NÉSTOR KIRCHNER EN EL ACTO DE FIRMA DE CONTRATOS DE INICIO DE OBRAS CON LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS

PALABRAS DEL PRESIDENTE NÉSTOR KIRCHNER EN EL ACTO DE FIRMA DE CONTRATOS DE INICIO DE OBRAS CON LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS

  • Compartilo en redes :
Señor gobernador de la provincia de Entre Ríos; señor gobernador electo; señores ministros del Poder Ejecutivo Nacional; autoridades nacionales y provinciales; señores intendentes, señor intendente de Gualeguaychú: señor Vicegobernador; señores empresarios; señoras y señores: realmente hoy es un día de intenso trabajo que hemos llevado adelante.

Venimos de un pueblo muy hermoso, muy bonito de la provincia de Buenos Aires, Bragado, allí donde hay una producción tan importante como la acería, con fábricas que hemos recuperado, con una zona productiva espectacular y donde pudimos compartir con distintos sectores de la vida política e institucional un acto de inversiones muy importantes con todo el pueblo bragadense.

Aprovecho, desde acá, desde el Salón Sur, agradecerle eternamente al pueblo de Bragado, al señor Intendente, que no es de mi partido pero que es un hombre comprometido con el país, con la Argentina, está más allá de esas pequeñas cosas y les digo que compartimos un día muy hermoso.

Ahora, nos encontramos con los hermanos de Entre Ríos. Siempre me queda el recuerdo de Entre Ríos de aquellos días agitados, Jorge. Apenas asumimos, el día 27 de mayo fuimos a Entre Ríos a ver si podíamos solucionar, no un aumento de salarios, sino meses y meses que los docentes entrerrianos no cobraban, desde ya la administración pública estaba paralizada y los “papelitos”, llena de “papelitos” la provincia de Entre Ríos, no existía la moneda nacional.

A veces nos olvidamos de las cosas que han pasado en todo el país, pero era tan dramático lo que nos tocó vivir en ese momento en Entre Ríos cuando fuimos y con la buena voluntad de todos logramos empezar a solucionar los problemas que la Argentina tenía que solucionar.

Allí fuimos, estuvimos con los docentes, con los trabajadores públicos, con productores privados y la verdad es que dolía el corazón al ver la situación en que estaban, con esos papeles sin valor. A lo que habíamos llegado con el trabajo argentino, porque el esfuerzo argentino no se pagaba, se pagaba con los “papelitos”. Esta es la realidad de esa Argentina.

Ese 27 de mayo va a quedar imborrable en mi memoria. Jorge todavía no era gobernador, pero nosotros no miramos si había un gobernador que perteneciera a nuestras filas políticas o no, eran entrerrianas y entrerrianos que estaban tremendamente angustiados, con los brazos caídos, con la industria avícola por el piso, con todo el arándano, con toda la fortaleza que había que darle, qué razón tenía y cómo se extendió hacia todo el norte argentino en forma espectacular, y son esas cosas que van quedando. Porque éstas son las cosas importantes de la vida política e institucional, las realizaciones, los hechos, las soluciones. Los discursos altisonantes han pasado de moda, han gastado, cansado y aturdido a los argentinos de tal forma que lo que valen son las realizaciones.

Por eso, Jorge, tenías razón, la vinculación a Puerto Yeruá está, es una de tus largas luchas, igual a la que se llevó en su momento con el acceso a Gualeguaychú, es decir, que siempre la peticionaron; el acceso a Concordia. Cuando fuimos a inaugurar el hospital de Concordia, qué hermoso día aquél, nos criticaban porque decían que había una parte que todavía no estaba, que faltaba la aparatología y ahora está terminado.

Estuvo parado por mucho tiempo y poner en marcha un hospital no es solamente terminar la infraestructura, hay que darle tecnología, aparatología, funcionalidad, aumenta el gasto en salud pública, para algunos es gasto público improductivo, para nosotros es vida, porque ese gasto que se aumenta ha evitado perder vidas, porque cuanta más tecnología se tiene en salud, más vidas se salvan porque mejor se detectan las enfermedades y cuanto más se detectan las enfermedades, evidentemente más se gasta. Es así, la inversión en salud es plata, no alcanza el discurso.

Esa gran Concordia que estaba llena de hermanos desocupados pero que a uno lo tomaban de la mano, lo abrazaban y le daban una fe como queriendo decir “vamos a dar la batalla”, esta batalla que recién comienza, porque yo siempre digo que el cambio recién comienza.

Es decir, somos todos parte de una nueva historia y de la construcción de una nueva historia en la Argentina, a cada uno le va tocando vivir distintas etapas pero, evidentemente, Concordia sufrió, sufrió mucho Entre Ríos y por ahí Concordia fue una de las localidades que más sufrió.

Igual que el agua en Paraná, espero que pronto esté terminada esa obra para ir allá a inaugurarla, porque es otra obra importantísima que la hemos llevado adelante con el esfuerzo de los gobiernos provinciales, nacionales y municipales.

Realmente vemos cómo va evolucionando el proceso argentino. Yo creo que este mes vamos a superar los 18 mil millones de recaudación, es decir, que la economía se está moviendo, que quienes tienen que pagar sus impuestos los están pagando y esto es muy importante no sólo para la Nación, sino llegar a ese récord de recaudación histórica que esperamos llegar este mes, récord de recaudación histórica (APLAUSOS). Son fondos que se coparticipan con los municipios, con las provincias, es decir, que llegan a todo el país y que vuelven a los argentinos.

También, nuestras reservas, gracias a Dios, se siguen consolidando, han ido creciendo, estamos en 40.400 millones de dólares; algunos dicen “no, por qué tienen tantas reservas ahora si se podrían tener menos” y todo lo demás o que no vamos a ser un país serio. Ya no queremos más que se hable del “efecto tal”, del “efecto tequila”, del otro efecto. Siempre las crisis argentinas tuvieron efectos externos.

Nosotros decidimos renegociar con fuerza la deuda externa privada y ahorrar 70 mil millones de dólares de deuda; nunca en la historia del pueblo argentino se ha podido ahorrar 70 mil millones de dólares de deuda y cuando le pagamos y le dijimos chau al Fondo es porque tomamos la decisión de tener la decisión en el país. Es decir, se imaginan ustedes que...la noticia parecía “hay que ver cómo han hecho las cuentas los argentinos porque nos vienen a revisar las cuentas los integrantes del Fondo Monetario Internacional”, que eran los que nos implementaron las políticas que con ayuda de buenos alumnos que tenía en la Argentina, llevaron a la Argentina al desastre que todos recordamos. Hay que tener muy buena memoria.

Esto lo charlábamos mucho con Jorge, hay que tener buena memoria. Porque los argentinos muchas veces reciclamos problemas porque a veces olvidamos las cosas que nos pasaron y nos sucedieron y, aparte, también a veces olvidamos quiénes fueron los responsables de esas cosas, no con ánimo vengativo ni mucho menos, pero cada uno tiene que hacerse cargo en la historia de las cosas que le fue sucediendo y pasando.

Algunos hablan como si fueran paracaidistas húngaros hoy, como si nunca hubieran estado en nada, llegan, hablan –con todo respeto por los húngaros- y fueron responsables de pésimas administraciones, de endeudamientos, de desequilibrios institucionales.

No es que yo lo quiera recordar, pero es bueno que los argentinos que están acá y los que están en sus casa tengan muy buena memoria.

Estábamos viendo cómo solucionar un compromiso que tiene la Nación con la Caja de Previsión de Entre Ríos, la Caja de los Jubilados, y comentábamos también cómo le hemos dado diez aumentos a la jubilación mínima, cómo hemos dado aumentos a la jubilación global, cómo hemos logrado que un millón de argentinos que habían quedado afuera en la década del 90 por el proceso de inclusión jubilatoria tengan derecho a la jubilación. Tantas cosas hemos logrado juntos.

Lo veíamos con Filmus días pasados cuando había algunas empresas industriales fuertes de la Argentina –me lo comentaba la gente de Volswagen y de Peugeot- que decían que tenían demanda de mano de obra pero que muchas veces les faltaba que nuestros chicos tengan el oficio. Ustedes saben que en la década del 90 se sacaron las escuelas técnicas y gracias al trabajo que realizó Daniel Filmus, las escuelas técnicas están de vuelta y los chicos van a tener una herramienta para acceder con capacitación a excelentes empleos que están apareciendo en la industria en la Argentina.

Por eso, hay que tener muy buena memoria, hay que ver cuáles son las cosas que se hacen, las cosas que se van realizando porque así se va construyendo un país, así se fueron construyendo los grandes países y así esperamos el 10 de diciembre de 2007 salir del infierno para pasar a discutir la Argentina estratégica, es decir, ya saliendo del infierno empezar a discutir la Argentina estratégica, esa Argentina que rinda las asignaturas pendientes que tiene –que son muchas-, sepa valorar lo logrado y sepamos seguir ese esmero que tenemos que tener de mejorar día tras día.

Siempre hay que mejorar en la vida, nunca hay que darse por conforme, siempre hay que tener propuestas superadoras; uno mismo, no importa si no encuentra la propuesta superadora en otro lado, seamos nosotros, por lo menos nosotros los que hoy tenemos responsabilidad de conducir la Argentina con amplitud, con pluralidad, de hacernos permanentemente la autocrítica y no tener miedo a hacernos la autocrítica. Si nos equivocamos, corrijamos los errores, no hay nadie perfecto ni nadie puede tener la capacidad de creer que nunca se va a equivocar. Nosotros somos seres humanos, tenemos el don de la imperfección y yo les puedo asegurar que cada final de día trato de ver en qué nos pudimos haber equivocado para corregirlo, para no causarles daño a los argentinos. Porque el capricho de una clase dirigencial, nos trajo muchas veces muchísimos dolores de cabeza.

Por eso, así como la gente tuvo tan buena memoria en las elecciones recientes, fundamentalmente en este caso estamos hablando de la provincia de Entre Ríos, esperemos que también todos los hermanos y hermanas de este país, no importa a qué partido pertenezcan, tengan una alta dosis de buena memoria; no importa si va Cristina, voy yo, no importa quién es el candidato, lo que importa es el proyecto y la política que llevemos adelante, porque eso nos va a consolidar la construcción de un proyecto colectivo.

Pero yo, Jorge, amigos todos que estamos acá, senadores, trabajadores, esos gorros amarillos que a mí me llenan de orgullo (APLAUSOS) porque los economistas opositores me dicen que el gasto en obra pública es un gasto improductivo, que no sirve. Claro, el que va a vivir en una vivienda no sirve, el que trabaja allí no sirve, el que mueve la economía argentina no sirve, la infraestructura no sirve, las obras fundamentales que son para la construcción de la Argentina no sirven.

Yo les puedo asegurar que de los 70 mil trabajadores de la construcción a los casi 500 mil trabajadores, más los indirectos que existen, esos gorritos amarillos son el sinónimo de esa Argentina que nosotros soñábamos cuando hacíamos la campaña y que hoy son miles y miles de trabajadores que han vuelto a trabajar, que han podido reconstruir la felicidad y el amor de su casa y que han vuelto a tener la dignidad de ganarse el esfuerzo con su propio sustento, con su propia calidad, con su propia técnica, así que, son la expresión de la Argentina que está en movimiento y que se mueve.

Estos gorritos amarillos no existían, habían desaparecido de la Argentina porque decían que querían construir un país de servicios en la década del 90, país de servicios, lo demás no servía.

Por eso, es muy importante tener buena memoria y siempre miro el 28 de octubre y hago una reflexión y le decía a mi compañera de todos los tiempos, le decía a Cristina: “Mirá, yo sueño con que el 28 de octubre, una vez que se exprese el pueblo argentino, los argentinos de una vez por todas demos una lección de memoria para adentro y para afuera de la Argentina”. “¿Y por qué me decís eso?”, me dijo. “Porque yo espero que ese día las urnas en la Argentina estén llenas de muy buena memoria, porque allí habremos generado un punto de inflexión y estaremos construyendo política y moralmente un nuevo país”.

Muchísimas gracias y a vuestras órdenes. (APLAUSOS)