PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA NACIÓN, DOCTOR NÉSTOR KIRCHNER, EN LA LOCALIDAD DE BRAGADO, PROVINCIA DE BUENOS AIRES

PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA NACIÓN, DOCTOR NÉSTOR KIRCHNER, EN LA LOCALIDAD DE BRAGADO, PROVINCIA DE BUENOS AIRES

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Señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires, querido amigo Felipe; señor Intendente Municipal de Bragado, querido amigo Orlando Costa; ministros del Poder Ejecutivo Nacional y Provincial; señores intendentes de distintas localidades; señoras, señores; senadores; Aldo; amigos: hoy siento una profunda emoción -se lo decía ayer a Cristina- vengo a cumplir con la palabra empeñada.

Cuando allá por el 2003 vine a Bragado con algunos amigos aquí, a decirles de un sueño que teníamos de conducir la Argentina, algunos me miraban y decían: “y éste, quién es”, era la realidad. Pero me recibieron en el Club con tanto cariño, con tanto afecto donde realizamos ese día el acto, me escucharon con tanta atención, que fue uno de esos días que sentí que desde un lugar a veces distinto, de crecimiento, de pelea por la idea por la nueva Argentina, se podía construir una nueva alternativa.

Vinieron a escucharme hombres y mujeres de Bragado, algunos que pensaban como yo, otros que querían escuchar cómo pensaba y otros que no pensaban igual pero también querían escuchar qué era lo que estábamos pensando, qué era lo que estábamos diciendo para la Argentina. Nunca voy a dejar de estar agradecido a Bragado, por esa atención, por ese afecto que tuvieron aquel día. (APLAUSOS)

Cuando el Intendente de Bragado me dijo: “lo estamos esperando con los brazos abiertos, queremos que venga a Bragado”, le dije: “es una de las invitaciones que recibo con mayor satisfacción, porque realmente tengo unas ganas bárbaras de ir a Bragado, confundirme con la gente de Bragado, abrazarme con los bragadenses, comentarles qué es lo que estamos haciendo por la Argentina y lo que estamos luchando por la provincia de Buenos Aires.

Quiero agradecerles a todos los bragadenses que estuvieron allí en la calle, allí en la Municipalidad, acá en el acto, muchas gracias por tanto cariño, por tanto afecto, por tanta solidaridad. (APLAUSOS)

Ustedes saben que la lucha por la construcción de la nueva Argentina tiene un alto grado de responsabilidad y madurez de todos nosotros. Tenemos que tener la fuerza de alcanzar banderas superadoras que nos contengan a todos. No nos debemos dejar llevar a luchas ridículas que la vieja dirigencia política sigue sosteniendo, por ver cuál o qué partido va a gobernar la Argentina, una provincia o una localidad.
Acá lo fundamental es devolverle al país, a la provincia y a las localidades, el sentido de contención de la gente, que la gente sienta que la localidad es de ella, que la gente sienta que la provincia le pertenece y que la gente sienta que la nación es de todos; este es un tema central y fundamental. (APLAUSOS)

Tener en claro que mucha veces esos manejos de ver quién tiene nada más que la iniciativa política, fueron permitiendo que en la Argentina avance un proyecto político que nos destruyó. Tenían miedo muchas veces de hablar, miedo a levantar banderas nuevas y distintas y algunos creen que nosotros todavía no tenemos memoria. Hay que tener memoria, pero no en el sentido de venganza y rencor, sino para no repetir los viejos errores, porque acá, la Argentina del discurso nos llevó muchas veces a grandes fracasos. Nosotros queremos hacer la Argentina de los hechos, de las realizaciones, la Argentina que genere un punto de inflexión y que pueda construir el país que todos nosotros queremos. (APLAUSOS)

Vengo hoy a Bragado con toda la pasión, la fuerza y a decirles que me ayuden. Les pido que me ayuden, porque hay muchos intereses, queridos hermanos y hermanas que se mueven, hay intereses que no quieren que la Argentina cambie, hay intereses que quieren seguir conservando los privilegios, hay intereses que quieren que la Argentina crezca pero que crezcan unos pocos; hay intereses que quieren tener, que quieren apoyar o lograr que hayan dirigentes que sirvan a los interesas que ellos representan. No quieren tener a dirigentes que tengan una voz fuerte, con decisión, con coraje, que se jueguen al lado de la gente por un proyecto que definitivamente sea abarcativo de toda la sociedad y que toda la sociedad se sienta contenida. Contra esos intereses sin la ayuda del pueblo no se puede. (APALUSOS)

Decirles también que con amor, con pasión, con afecto, con una alta comprensión, con la facultad y la fuerza de sumar en pluralidad, podremos construir una Argentina distinta. No creernos ninguno de nosotros dueño de la verdad absoluta, saber que construimos con la verdad relativa. Sabemos que tenemos que escuchar al otro, sabemos que tenemos que sumar todos nuestros esfuerzos para ir construyendo felicidad.

Imagínense ustedes la profunda alegría que hoy sentimos cuando estamos entregando la llave de una casa; no es solamente una casa, es la familia que encuentra el lugar de reposo, que encuentra la mesa donde se vuelve a juntar, es donde el trabajo los vuelve a unir.

Cuando veía que había dirigentes que se paraban en las tribunas y decían “hemos abierto cientos de comedores”, yo decía: cuándo se terminará la Argentina que se alegra por inaugurar comedores, si bien por allí no quedaba otro motivo u otra posibilidad que hacer eso.

La Argentina que nosotros deseamos y que ustedes quieren, que son luchadores, productores, trabajadores, estudiantes, profesionales, es la que queremos nosotros también. No tengo ninguna duda, es la Argentina aquella donde la familia se vuelve a juntar al mediodía y a la noche en la mesa del hogar para comentar las cosas del día con amor, con cariño y con afecto. (APLAUSOS)

La familia argentina, ente central de nuestros esfuerzos -y ustedes lo saben- qué más quiere volver a ese viejo apotegma que tuvimos durante tantos años, que era que el padre sabía que el hijo iba a estar mejor que él, y el abuelo sabía que su hijo y que su nieto también iban a estar mejor que él. No como pasó en el pasado reciente, donde los pibes jóvenes se tenían que ir a refugiar a la casa del viejo o del abuelo. Queremos devuelta que el hijo pueda estar mejor y pueda llevar adelante el esfuerzo del padre y del abuelo, porque se recupera la pirámide que la sociedad argentina necesita. (APLAUSOS)

Nuevamente, esas manos ajadas de los productores o de los que trabajan en la acería o en forma particular, individual o en el Estado saben que su esfuerzo está para que el pibe vaya a estudiar, para que pueda encontrar un rumbo o para que pueda encontrar un futuro. En un momento hermanos nos mataron las esperanzas, la alegría de ser, la ilusión. Qué nos puede quedar a los seres humanos si perdemos esa ilusión de mejorar, de sentirnos que cada día podemos estar un poco mejor, si nos hicieron perder hasta la autoestima, nos querían hacer creer que éramos los peores del mundo.

No es que seamos los mejores del mundo, pero que somos buenos, somos buenos y que tenemos fuerzas tenemos fuerzas, que tenemos coraje, capacidad y formación, no tengan ninguna duda que lo poseemos.

Le comentaba a mi compañera de todos los tiempos: mirá aquel que habla y el que dice tal cosa; cómo duele a veces ver a aquellos que se escaparon por la puerta de atrás y nos dejaron el país prendido fuego que todavía sigan hablando. Claro que nos duele, cómo no nos va a doler si los que hicieron esto son de todas las ideas políticas, no hay un responsable solamente, hay muchísimos responsables y la memoria del pueblo lo tiene que tener en claro.

Por eso, cuando recién decíamos de las obras importantes para la región, hay una obra que me desvela y espero estar licitándola en los próximos tiempos, que es la obra de la construcción Las Flores – Bragado, la cuenca del Salado, que es una obra fundamental para recuperar tierra importantísima, tierra rica, tierra argentina que puede producir, generar trabajo y riqueza.

Está muy bien siempre tener una ayuda memoria y los oídos abiertos, es importante, voy a escuchar lo de la Ruta 42. (APLAUSOS)
Creo que por los tiempos que vienen el que más se tiene que acordar de la Ruta 42 es Daniel Scioli que me parece que va a ser el gobernador de la provincia de Buenos Aires. (APLAUSOS)

También les quiero decir que el señor Intendente de esta querida localidad de Bragado, tiene mi corazón y los brazos abiertos para llevarme todas las inquietudes que las distintas organizaciones de Bragado, piensen como piensen, necesiten. Lo importante es trabajar para todo Bragado. Cuando con él nos tomamos de la mano con fuerza lo hicimos pensando en los bragadenses y en la provincia de Buenos Aires, como lo hace Aldo permanentemente también conmigo. (APLAUSOS)

Decía Felipe recién que vendrán nuevos tiempos y nuevos gobernantes. Todavía no está definido quién nos va a representar, si Cristina o yo, si un pingüino o una pingüina, Felipe me corrió, está bien. Pero les pido algo, se los pido encarecidamente por todas las horas de desvelo que tuvimos, hermanos y hermanas: yo confío plenamente en el pueblo argentino, sé de la recuperación de la Argentina, la recuperación en la lucha contra la indigencia, la pobreza, la desocupación, el crecimiento argentino durante cinco años consecutivos que llevamos, del crecimiento de la recaudación, reservas históricas por más de 40 mil millones de dólares, la reconversión de la deuda privada, donde ahorramos 70 mil millones de dólares, el “chau, chau” que le dijimos al Fondo Monetario Internacional que durante tanto tiempo nos tuvo acosados. Cuando hablamos de la recuperación, de las heridas, o hablamos de la producción del campo en algo que tiene mucho que ver, no es de la provincia de Buenos Aires sino es del país todo, y tuvo mucho que ver en la recuperación de la educación en las escuelas técnicas, donde el ministro Daniel Filmus hizo una tarea excepcional para que los chicos puedan recuperar el oficio para llevar su trabajo adelante; tenemos empresas que demandan mano de obra y a los chicos les falta el oficio. Todas estas cosas las fuimos haciendo para la Argentina entre todos.

Yo les pido para que realmente haya un punto de inflexión de cambio en el país, que el 28 de octubre tengan buena memoria.

Claro que tenemos que avanzar en los ferrocarriles, pero si me permiten, con la sinceridad con que me gusta hablar, en un país donde se decía”ramal que para ramal que cierra”, que los destruyeron, que los quebraron, que los fundieron, es una tarea que nos cuesta bastante para recuperarlos. Ahora vamos mandar un proyecto de Ley a la Cámara de Diputados de la Nación, que en las próximas horas va a ser el organismo central de los Ferrocarriles Argentinos para empezar a recuperar plenamente la conducción como corresponde. (APLAUSOS)
Pero es una lucha porque los han vaciado durante años.

Todas estas cosas que ustedes van recordando y vamos intercambiando en este hermoso diálogo que tenemos, el único diálogo que tenemos que tener entre el pueblo y gobernantes circunstanciales, pasantes de la historia, quiero que las recuerden.

El día 28 de octubre, pueblo bragadorense, este patagónico, les pide que tengan buena memoria. Espero que el día 28 de octubre a las 20 horas, cuando esas urnas se abran, estén llenas de buena memoria y estoy seguro que la Argentina habrá entrado a cambiar definitivamente y otro tiempo, otra historia estará por comenzar. (APLAUSOS)

Muchas gracias Bragado, muchas gracias a ustedes, muchas gracias a la gente que estuvo en el Palacio Municipal, muchas gracias a la gente que estuvo en la calle, muchas gracias Aldo, muchas gracias Gobernador, muchas gracias señor Intendente de Bragado por su plena pluralidad y convivencia democrática, muchas gracias a todos los productores y a todos los trabajadores, a todos los intelectuales, a todos los estudiantes.

¡Viva Bragado, viva la provincia de Buenos Aires, viva la Patria!
Gracias. (APLAUSOS)