PALABRAS DEL PRESIDENTE NÉSTOR KIRCHNER EN LA FIRMA DE LA CARTA DE INTENCIÓN DE OBRAS DE INFRAESTRUCTURA CON LA PROVINCIA DE FORMOSA

PALABRAS DEL PRESIDENTE NÉSTOR KIRCHNER EN LA FIRMA DE LA CARTA DE INTENCIÓN DE OBRAS DE INFRAESTRUCTURA CON LA PROVINCIA DE FORMOSA

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Muchas gracias, señor Gobernador; muchas gracias, intendentes, amigos de toda la provincia de Formosa, la querida provincia de Formosa, donde tantas veces se ha hablado de la exclusión, del olvido del Norte argentino y, entre las provincias que lo componen, de Formosa; legisladores; senadores del olvido de la provincia de Formosa y del Norte argentino: yo que tuve la suerte de compartir tiempos de gobernador en forma conjunta con Gildo, me tocó ver el sufrimiento cotidiano y diario para administrar Formosa, que era algo parecido a lo que pasaba en toda la Argentina pero que se profundizaba en el Norte argentino.

Yo creo que cuando uno habla de buena memoria, también hay que agregar, ahora que estamos llegando al 25 de mayo y que se están cumpliendo cuatro años, qué Argentina nos dejaron aquellos que se fueron en un helicóptero en última instancia, aquellos que la administraron durante varios años y la quebraron cultural, moral, espiritual y estructuralmente y que vaciaron al Estado argentino de contenido y aquellos que fueron los responsables fundadores de la última etapa neoliberal que empezó allá, por 1976, y que se consolidó con el golpe de aquel momento y de aquella etapa.

Por lo tanto, acá en la Argentina, creo que los análisis deberían ser extremadamente mucho más serios. La verdad es que ese 25 de mayo en el que me tocó asumir, lo hice con la fuerza y convicción de mi vida de siempre, y con el coraje también, pero sabía que estaba todo destruido, todo destruido.

Sabía que había que poner manos a la obra y trabajar con un país golpeado moral y espiritualmente en todos sus aspectos. Sabía que, a partir de ese momento, tras la conformación de lo que se ha hecho en la cultura argentina, iban a empezar a cargar sobre estas espaldas todas las responsabilidades, tratando algunos de esconderse, otros de no hablar, otros de que no los nombren por algún tiempo para poder volver a aparecer, para ver si podían volver al camino estelar de la política, entre comillas.

Empezamos a trabajar, Gildo, fuimos a Formosa, fuimos a Entre Ríos. Cuando yo veo lo que era la situación de los docentes argentinos en aquel momento, donde no solamente tenían que enseñar sino tenían que hacer de asistentes sociales por la exclusión, por al cantidad de comedores donde los pibes tenían que ir a refugiarse ante los padres sin trabajo, que no cobraban sus salarios y, como dijo el Gobernador, había 14 cuasimonedas, se olvidan, les pagaban con patacones, con lecops, cheques diferidos, todo tipo de papeles rondaban la Argentina, ni siquiera había una moneda nacional, 60 por ciento de pobreza, veintitanto de desocupación, 27 por ciento de indigencia, caída del Producto Bruto Argentino, recesión profunda.

Yo me pregunto: ¿quiénes fueron los responsables que hicieron todo esto? Porque cuando los escucho hablar hoy, muchos de los que hablan, “la construcción de la Argentina”…, todos ellos estaban. Hay algunos que fueron hasta ministros y más y todavía hablan de la educación y querían recortar los presupuestos de las universidades y de los colegios, por poco decían que los investigadores en la Argentina eran una molestia porque querían hacer un país de servicios, un país que no piense. Todas estas cosas que vamos a ir hablando durante estos días, eran las cosas que pasaban en la Argentina. Y vaciaron el Estado, claro que vaciaron el Estado, pero no solamente desde el punto de vista patrimonial, lo vaciaron desde el punto de vista moral e intelectual para poder consolidar políticas de profunda corrupción, para poder consolidar concursos amañados, para poder consolidar una estructura del Estado que más que responder al propio Estado y a los argentinos, como todavía muchos de ellos, respondían a otros intereses que no son los intereses del Estado, hablemos con claridad de todos estos temas.

Recién nosotros estamos cumpliendo cuatro años de intensa labor y este país seguramente necesitará más de una década, más tiempo todavía para seguir recuperándose, salir del infierno, del purgatorio y construir la Argentina que necesitamos.

Pero tengamos memoria cuando yo digo dónde estábamos, tengamos memoria, porque los argentinos tenemos que aprender seriamente esta lección de la historia, para ustedes y los que nos miran en la casa, que todos se acuerdan.

Hoy estaba dando de baja la concesión de los ferrocarriles Roca y Belgrano Sur, y algún periodista dijo “se tendría que haber hecho antes”, lo hicimos con todas las de la ley, como corresponde con todas las causales. Ahora, ¿por qué no se preguntaron antes por qué se dieron las concesiones en el ‘94 a quienes se las dieron? ¿Por qué no se quejaron cuando dijeron “ramal que cierra ramal que para” y vaciaron todos los ferrocarriles en la Argentina? ¿Por qué decían que era un proyecto transformador y revolucionario que los ferrocarriles pasen totalmente a manos privadas? ¿Por qué desintegraron el país permitiendo que se desintegren los ferrocarriles? ¿Dónde estaban, señores, en este tiempo y en ese momento que lo permitieron, cuando muchas voces del interior, como las nuestras, se levantaban pidiendo que el ferrocarril se mantenga, que se haga el ferrocarril Transpatagónico, en mi caso, y veíamos que en vez de hacer se desconectaban las pocas provincias que quedaban conectadas a través del ferrocarril, que era un elemento de crecimiento, de acercamiento, de mantenimiento de muchos pueblos y la posibilidad de ir uniendo la Argentina? Se montó toda una estructura.

Nosotros fuimos y seguiremos dando todos los pasos que tenemos que dar: lo hicimos con Aguas Argentinas, nos decían que no, que cómo íbamos a rescindir el contrato de Aguas Suez, que eso nos dejaba una pésima imagen internacional. Lo hicimos y ahí esta Aguas funcionando, y hay miles y miles de argentinos que están recibiendo agua, como la obra que inauguramos el otro día en La Matanza donde entregamos más de 300 mil conexiones de agua para argentinos que no tenían agua a metros del Obelisco. Lo hicimos con el Correo Argentino, y allí está funcionando hidalgo nuestro Correo como corresponde.

Seguiremos dando pasos, no en un sentido ortodoxo de un pensamiento no plural en cuanto a las inversiones, porque sabemos que son importantes las inversiones del Estado y las privadas, pero sí con un sentido de Patria, de Nación, de integración, que los intereses trabajen para la Argentina como corresponde. 1.121 por ciento aumentó la inversión en Formosa de 2002 hasta la fecha y tiene razón Gobernador, hemos cumplido con una gran parte del compromiso de reivindicación histórica formoseña.

¡Claro!, puede ser que al gran mundo no le interese eso, ya sé que las noticias que pueden interesar en Formosa es cuando puede haber algún problema, es muy difícil ir a ver cuánto ha mejorado Formosa, cuánto han mejorado el ciento por ciento de las provincias. Hay que buscar donde las cosas por allí no salen como todo el mundo espera, que salgan bien, a veces, lógicamente, hay que ir corrigiendo errores, pero a veces también hay que tener la mirada hidalga de ver lo que se ha hecho en este país.

Cuando le pagamos al Fondo Monetario Internacional, queridos intendentes, nos decían “se están quedando sin reservas”, ahora se quejan porque tenemos 40 mil millones de reservas los argentinos y nos dicen que tenemos demasiadas reservas. Yo me pregunto, ¿por qué antes nunca teníamos reservas, porque eran gobiernos sanos, buenos honestos los que administraban? ¿Por qué antes había corridas, por qué allá por los 80 hubo corridas donde el dólar cambiaba de un precio a otro con un salto espectacular de un día para otro donde ganaban los que estaban informados? O no nos acordamos de las corridas bancarias que había en la Argentina donde los que se manejaban en el centro de la City eran los que hacían los grandes negocios. ¿Eso no era corrupción o qué era?, a perjuicio y espalda de todos los argentinos que teníamos que soportar la inflación y la devaluación encubierta permanente.

Esos mismos personajes son los que hablan hoy, esos mismos personajes son los que aparecen estructurando, muchos de ellos hasta en listas en la Capital Federal, creyendo que la gente se ha olvidado de ellos. La gente, con todas las cosas que tiene y con todo lo que está luchando para que Argentina salga adelante, en el fondo sabe perfectamente quiénes son. Pero creen que los argentinos no tenemos memoria.

Por eso cuando yo digo que el 28 de octubre la Argentina va a demostrar con mucha fuerza, porque esa es la fecha clave, el 28 de octubre, ahí se vota por los dos modelos: el modelo de la transformación, del cambio o el modelo neoliberal de la concentración y del país para unos pocos; el modelo de la pluralidad y la diversidad o el modelo de la concentración económica y las políticas monopólicas; el modelo de una Argentina inclusiva donde siga generándose trabajo e industrialización, un crecimiento de nuestra actividad primaria con desarrollo de valor agregado, en fin, manufacturas industriales, un fuerte crecimiento de todo nuestro sistema de inversión pública integrar al país como corresponde, porque hoy tenemos saturadas nuestras rutas, venimos atrasados en inversión durante años; una Argentina donde aún no se resisten a la historia, aún en la propia década del 50, con otro tiempo y otras necesidades, obviamente, que se hicieron muchísimas escuelas en el primer gobierno del general Perón, nosotros tenemos 700 escuelas que se han construido durante estos cuatro años en la Argentina entre todos los argentinos y las llevó adelante el Ministerio de Planificación conjuntamente con el Ministerio de Educación, con ese gran ministro que es Filmus, que sin hacer ningún tipo de grandes gestos y demás, trabajando fuertemente, trabajando con muchísima fuerza, planificaron y llevaron adelante estas escuelas en toda la Argentina, escuelas en toda la Argentina, no en un determinado lugar, en todo el país.

Fíjense ustedes la inversión en educación. Es decir, nuestros docentes que hoy tienen el mínimo de 1.040, en un acuerdo que llegamos conjuntamente con la CTERA para ir avanzando y que hemos avanzado muchísimo, a pesar de que todavía hay que avanzar muchísimo más para que tengan la retribución que todos deseamos quienes son artífices de la educación de nuestros hijos, pero hoy ellos tienen un papel protagónico en la Argentina, participaron activamente en la Ley de Educación, una verdadera innovación plural en la Argentina, participaron activamente en la recuperación de la educación técnica para esos chicos que no tienen trabajo porque les falta oficio y las empresas lo demandan y conjuntamente con la CTERA también trabajamos fuertemente para que 6 puntos del Producto Bruto Interno hacia el 2010, el año del Bicentenario, que creo que es el punto de inflexión de la Argentina, vayan destinados a la inversión educativa.

Después no importa, habrá causalidades o casualidades de cosas que suceden y pasan pero que son propias de las cosas que pueden pasar en la Argentina, pero lo concreto es que las grandes políticas se van implementando con toda nuestra fuerza.

Una Argentina donde se volvieron a discutir convenios colectivos, donde se vuelve a discutir el crecimiento, donde participan activamente trabajadores y empresarios, una Argentina que se va desendeudando, si Dios quiere la Argentina, que empezó con un 170 por ciento de relación deuda-producto, va a estar a fines de 2007 bajando a un 59, 58 por ciento de la relación deuda-producto en este proceso de desendeudamiento que estamos llevando adelante.

La indigencia menos de un dígito y la desocupación también y eso que por estacionalidad podría haber subido un poco más, sin embargo sigue marcando una tendencia declinante. La pobreza está en un 26,9, número tremendo todavía, pero estaba en el 60 por ciento.

Entonces, yo me pregunto, pero lo hago abiertamente, me parece bárbaro dar el gran debate entre los proyectos que este país lleva adelante y es nuevamente la historia, pasó ya hace más de cincuenta años y vuelve a pasar ahora, los que queremos construir una Argentina con fuerza, integrada, con justicia, con equidad, con una alianza policlasista entre los trabajadores y la clase media, con movilidad ascendente y con el nacimiento de empresarios nacionales y los que quieren un proyecto dependiente, los que se alegraban cuando venían las misiones del Fondo prácticamente a pisotear la propia dignidad de todos los argentinos.

Nosotros queremos una Argentina que recupere esa dignidad que tuvimos en aquellos años felices, pero también recordarnos que antes que empiece el proyecto neoliberal acá en la Argentina, la deuda externa argentina era de 6 mil millones de dólares.

Nadie habla de eso tampoco y los responsables de las distintas negociaciones de deuda y demás, muchas veces todavía nos quieren dar lecciones.

Por eso les digo argentinos, a ustedes que nos están mirando y a los que están acá: fuerza y convencimiento en las cosas que estamos llevando adelante; fuerza y convencimiento para corregir los errores que podamos cometer; fuerza y convencimiento para sumar pluralmente a todos los argentinos; fuerza y convencimiento para buscar en el marco de la verdad relativa la verdad sintetizadora que nos convoque a todos; fuerza y convencimiento para no caer en la confrontación inútil que nos pueden provocar; fuerza y convencimiento para seguir construyendo una Argentina que en la diversidad le pueda dar respaldo y respuesta a las miles de decisiones y esperanzas que se esperan de los gobiernos que vendrán sucesivamente en la Argentina para construir la Argentina que nosotros deseamos; fuerza y convencimiento para reconstruir la unidad Latinoamericana, para reconstruir el MERCOSUR, para generar una relación que nos permita tener una voz hacia el mundo fuerte y decidida, tener fe en nuestras propias convicciones, tener fe en nuestras propias ideas, volver a creer en los pensamientos, con muchísima fuerza todos estos temas.

Claro, yo hace un tiempo atrás dije que me iban a atacar, pero quédense tranquilos, claro que me van a atacar, me tienen que atacar y me van a atacar fuertemente los que no quieren que la Argentina cambie, van a tratar de atacarme de cualquier manera. Pero no se hagan problema que yo, la verdad, que a cada ataque le seguiré respondiendo con caridad cristiana pero con ideas y con fuerza y cada ataque artero me dará más fuerza y más ganas para seguir trabajando y yo lo hago con mucha felicidad, vivo con alegría la oportunidad que me dio el pueblo argentino, vivo con ganas y sé que falta muchísimo. Espero que el 10 de diciembre de 2007, podamos salir del infierno y pasaremos al purgatorio.

Seguramente, cuando lleguemos a la Argentina que todos pretendemos, muchos de nosotros estaremos colaborando y militando activamente, no desde lugares de decisión política importantes, pero sí en la importante tarea de participar siempre activamente por que la Argentina siga creciendo, con humildad, con ganas y con fuerza.

Porque la historia la escriben todos, no se escribe alrededor de alguien, se escribe alrededor de todos; la historia la construimos todos, no solamente algunos; la historia la escriben los que tienen la potencialidad de poder informar y los millones y millones de argentinos que tienen la posibilidad de comunicarse y ven la realidad más allá de tener acceso o no a ciertas posibilidades y la verdadera historia siempre fluye, fíjense ustedes, sino, cómo muchísimos hechos y muchísimas realidades realmente la historia las fue reivindicando.

Por eso estamos ante un momento histórico y yo les pido que tengamos mucha fuerza y muy buena memoria. Ya se verá si decidimos y llevamos entre todos que sea un pingüino, una pingüina, una pingüina o un pingüino, sea quién sea, el futuro candidato a presidente de los argentinos el 28 de octubre por este espacio político amplio que nosotros representamos que es el Frente para la Victoria, la concertación plural, el Partido Justicialista, todos estos sectores que están convocándose, la fuerza de los trabajadores que nos acompañan, es decir, con esa amplitud que a nosotros nos interesa y nos importa construir.

Como dijo Luther King, yo tengo un sueño, yo sé y estoy seguro que en el amanecer del 28 de octubre, donde ya las palabras, los discursos tediosos, las agresiones y demás se terminan, cada argentino, los que me están viendo acá y los que están en sus casas, van a salir de sus casas con esa vocación transformadora y revolucionaria y en toda la Argentina van a confirmar su vocación de cambio, van a profundizar la construcción de la Argentina con equidad, con justicia social, con autonomía en la globalización, con integración latinoamericana, con desarrollo industrial, con educación, con trabajo, con crecimiento de nuestras universidades, con crecimiento de nuestras empresas, con crecimiento de las esperanzas, con la decisión de que el padre esté mejor que el hijo, que el hijo esté mejor que el padre y que a la larga el hijo llegué mucho más lejos de lo que llegó el padre porque el padre hizo todo para que su hijo esté mucho mejor y el abuelo pueda ver como la cadena generacional de la familia va creciendo. Y sé que ese día, desde Tierra del Fuego hasta Jujuy, la buena memoria va a rebosar las urnas con un sentimiento creador que nos va a dar la posibilidad a los argentinos de creer mucho más en nosotros mismos porque habremos recuperado la autoestima y estaremos más allá de cualquier manipuleo que nos quieran hacer.

Porque el 28 de octubre se terminan todas las actitudes gesticulares, las campañas de descrédito, el creer que se puede influir sobre la voluntad y se puede inducir a la voluntad de un pueblo a tratar de castrar la posibilidad de cambio y el pueblo argentino les va a demostrar que cree en el pueblo, que cree en sí mismo y que es capaz de generar realmente una fuerte demostración de que en la Argentina la memoria existe definitivamente.

Yo creo mucho en ese 28 de octubre y les puedo asegurar que lo espero con una gran paciencia porque hay mucho que hacer, mucho que trabajar, pero sé que ese 28 de octubre los argentinos y las argentinas estaremos llegando a nuestras casas, después de haber cumplido nuestro deber cívico, sabiendo que le dijimos a la Argentina “seguí marchando”.

Muchas gracias. (APLAUSOS)