PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA NACIÓN, DR. NÉSTOR KIRCHNER DURANTE EL ACTO DE PRESENTACIÓN DEL NUEVO PROYECTO DE LA LEY DE EDUCACIÓN NACIONAL, QUE SERÁ ENVIADO AL HONORABLE CONGRESO DE LA NACIÓN, EN CASA DE GOBIERNO.

PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA NACIÓN, DR. NÉSTOR KIRCHNER DURANTE EL ACTO DE PRESENTACIÓN DEL NUEVO PROYECTO DE LA LEY DE EDUCACIÓN NACIONAL, QUE SERÁ ENVIADO AL HONORABLE CONGRESO DE LA NACIÓN, EN CASA DE GOBIERNO.

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Señor Vicepresidente de la Nación; señores Presidentes de ambas Cámaras legislativas; señores Gobernadores; señores ministros del Poder Ejecutivo nacional; señores Intendentes; autoridades nacionales, provinciales; señores legisladores; representantes de la Confederación General del Trabajo; de la CTA; de los gremios docentes; representantes de todas las organizaciones empresariales; organizaciones sociales, de derechos humanos; de todas las organizaciones libres del pueblo, presentes aquí: yo les quiero confesar que Daniel me cambió la línea argumental, para que vean que somos democráticos, no nos supervisamos, pero que ganas de seguir escuchándote cuando decías: “imagino, imagino...”. Yo decía, bueno... la verdad es que Dios quiera que podamos imaginar esa Argentina que vos soñás, que yo sueño y sueñan todos los argentinos.

Pero recuerdo que a dos días de comenzar el mandato, el día 27 ó 28 de mayo de 2003, con Daniel fuimos juntos a la provincia de Entre Ríos y la verdad es que no imaginábamos que había tanto abandono, tanto olvido de la educación y de los docentes en dicha provincia y fuimos a tratar de ponerla en marcha, a tratar de solucionar el olvido institucional, una realidad que quebraba el alma verla allí: lo entrerrianos enfrentados entre sí, los docentes de la mano de Dios, al igual que los chicos y toda la estructura educativa, y por ende de la provincia. A los cuatro días tuvimos que ir a San Juan, y así a distintos lados, y la verdad que no imaginábamos hasta qué punto había llegado nuestra decadencia en nuestro querido país.

Y una Ley de Educación como está, que tiende y que fue discutida por miles de argentinos, por distintos sectores de la sociedad argentina, va a ser un instrumento fundamental, pero tenemos que entender que no puede ser algo estanco. Esto nos va a permitir empezar a construir un sistema educativo con contenido, con pluralidad, con capacidad de debate; formar a argentinos no para una Argentina del pensamiento único, sino formar a argentinos para la construcción de una Argentina, que plural ante el mundo, pueda tener - hacia adentro y hacia fuera - el lugar que le corresponde; formar a argentinos en el marco de la inclusión social. De poco va a servir esta ley si nosotros no logramos consolidar la recuperación argentina, de poco va a servir esta ley si nosotros no logramos seguir el proceso de inclusión, la recuperación de la autoestima de los argentinos, que podemos, que nos podemos equivocar, que podemos desacertar, pero que en el marco de la realidad relativa podemos construir, que podemos cualificar el debate.

Me siento honrado, les puedo asegurar, que todos ustedes, más todos los que han participado y seguramente nos están escuchando o viendo en algún canal o nos leerán mañana en algún diario, pero que fueron partícipes de la construcción de esta ley, porque sé que es el inicio de un camino que soñamos que sea profundo, que sea firme, que podamos ir conteniendo a la sociedad argentina, en el marco del proceso de profundización del cambio, que hay que hacer en este país en forma permanente. Porque para hacer cambios tienen que ser permanentes, tienen que ir adecuándose, tienen que ir evolucionando.

Una ley, que todos ustedes saben, va a tener el financiamiento, porque ya hemos previsto los 6 puntos del Producto Bruto Interno para poder financiar hacia el 2010 todo este proceso de transformación educativa, que tiene que ir acompañado por la investigación, que es fundamental promover a nuestros investigadores. Estamos conversando con toda la gente del sector, con gremios, con investigadores, cómo insertamos hacia adelante, presupuestariamente, definitivamente también, el financiamiento de la investigación en la Argentina, que es fundamental. No sólo impulsar que vuelvan los investigadores, sino poder tener un financiamiento que nos de un marco estratégico para hacer un país distinto. Si no profundizamos la investigación, si no profundizamos la formación de investigadores, de chicos jóvenes, que puedan acceder, acá en la Argentina, no como nos pasó en las últimas décadas en que lamentablemente tuvieron que buscar otros horizontes, tampoco vamos a poder consolidar un perfil de país diferente.

Estamos todos ante un gran desafío, pero estas son las cosas que debemos debatir en nuestro país; estamos ante un gran desafío de poder, yo digo con absoluta humildad, lo charlamos siempre con Daniel, mientras analizábamos este proceso, después de la 1420 poder dar una discusión a fondo. Hubo muchos intentos, se fueron frustrando por distintas circunstancias, políticas, históricas, institucionales que nos tocaron vivir y que fueron durísimas, pero creo que hoy están generadas las condiciones para lograr un proyecto educativo inclusivo, con justicia social, con perspectiva, con autoestima, con respeto. El respeto uno del otro no significa caer en la hipocresía del abrazo fácil, sino de la discusión fuerte por la idea, porque en la Argentina también nos faltan hombres y mujeres con convicciones, decididos a discutir y a debatir por la convicción, lo que no significa que nos alejemos uno del otro. Discutimos por una visión, y los hombres y mujeres que discuten por visiones y por convicciones, no desde la presión, desde la idea, desde el convencimiento y la persuasión, son los que hacen y generan los grandes países.

Yo creo que en la Argentina hay una calidad humana, institucional y dirigencial, en las distintas organizaciones libres del pueblo para poder lograrlo, y creo que lo vamos a lograr entre todos. Claro con la pasión lógica de que uno defiende lo que cree, pero eso es muy bueno, a veces uno tiene más razón que otras veces, pero siempre va a aportando a la construcción de un país distinto. No siempre uno tiene la razón ni la verdad absoluta sobre cada tema que se va a resolver, por más que en un determinado momento de la historia, circunstancial y temporal, le toque tener la iniciativa de la construcción del Estado, como me toca a mí. Eso es la transición, somos los pasantes de la historia institucional argentina. Lo importante es instalar definitivamente ese criterio de discusión en la sociedad.

Hoy siento realmente una profunda alegría y una profunda emoción, me siento emocionado porque ver el resumen global de lo que significan las expresiones de todos ustedes, que nos honran aquí con su presencia en su casa, que es la Casa de Gobierno, en este Salón Blanco que hoy se dignifica, como con tantos hechos que han sucedido en los últimos tiempos, con vuestra presencia; que nos permite demostrarle al mundo que los argentinos somos capaces de comenzar a discutir temas que van a definir con claridad política el Estado que va permitir la construcción de la Argentina que pretendemos los argentinos: la reconstrucción económica, la distribución del ingreso, la igualdad de posibilidades, la disminución de la pobreza, la disminución de la desocupación, la consolidación de un país con una industria nacional fuerte, la reconversión productiva, la capacidad de competitividad, la autonomía en la globalización, la capacidad de discutir, de construir en el marco del MERCOSUR Y Latinoamérica espacios concretos que nos representen ante los otros grupos y sectores del mundo; la posibilidad y la construcción muy fuerte del espacio latinoamericano, ayudar a construir esa identidad cultural tan fuerte; la posibilidad de poder integrar La Quiaca a Tierra del Fuego, y de Tierra del Fuego a La Quiaca, y de La Quiaca a Capital Federal, que los argentinos del interior profundo dejen de mirar a la Capital Federal como a París, alejada por las circunstancias y el olvido.

Esta ley de Educación que sé que va a ayudar a la reincorporación del norte argentino, tan golpeado y tan dolido, con tanta exclusión. Esta ley de Educación que tiene que ayudar a la construcción de un sistema profundamente democrático, absolutamente alejado de las culturas feudales, esto va ayudar porque le va a dar decisión, va a dar inserción, va a generar la aparición de dirigentes en todo el país.

La transformación educativa, la verdadera ley educativa va a dar esas posibilidades concretas para que los argentinos se puedan ir cualificando y recuperando, como les decía, la autoestima.

Por eso, queridos amigos de los distintos sectores presentes, muchas gracias, no del Presidente a los argentinos, por un segundo muchísimas gracias de la Argentina a los argentinos, y de los argentinos a la Argentina, que nos permitimos y nos animamos a dar este debate, y lo vamos a tener también sobre otros temas. Hemos empezado a avanzar en la Justicia, pero nos falta muchísimo, es un tema que lo tendremos que construir. Tenemos que avanzar en la construcción de políticas de seguridad con inclusión social, con criterio, con apertura, pero devolverle la convivencia a la sociedad argentina. Tendremos que discutir las pautas de la consolidación de un proyecto cultural, que nos permita revalorizar valores que fueron, muchas veces, dejados de lado por políticas oscurantistas. Claro que hay asignaturas pendientes por doquier en la Argentina, pero saben qué es lo importe, que ahora las podemos empezar a discutir, y podemos empezar a soñar que entre todos podemos construir una Argentina diferente.

Si logramos coordinar las políticas de Estado, creo que cuando una sociedad acuerda las políticas de Estado las distintas alternancias que tiene el sistema democrático no hacen más que profundizar la construcción de un país absolutamente distinto y diferente que nosotros nos merecemos.

Les quiero agradecer profundamente vuestra presencia, les quiero decir que nos animemos fuertemente a la construcción de un país diferente. Los abrazo a todos en la construcción de la Argentina que nosotros soñamos. Muchas gracias.