PALABRAS DEL PRESIDENTE NÉSTOR KIRCHNER EN EL ACTO DE FIRMA DE ACUERDOS CON LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

PALABRAS DEL PRESIDENTE NÉSTOR KIRCHNER EN EL ACTO DE FIRMA DE ACUERDOS CON LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

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Señor presidente de la República Bolivariana de Venezuela, querido amigo Hugo Chávez; señores miembros de la comitiva que lo acompañan; autoridades nacionales; señores empresarios; señores integrantes del sector gremial; señores representantes de las organizaciones sociales; señoras y señores: queremos testimoniar nuestra alegría por tenerlo otra vez con nosotros en una visita tan rica en avances significativos y concretos para la integración política, cultural, económica y comercial de nuestros respectivos países. Honda satisfacción nos produce darle la más calurosa bienvenida a usted, amigo Presidente, y a su comitiva que lo acompaña en esta visita de trabajo. Esperamos que en durante su estadía se sientan como en su propia casa.

En momentos en que el mundo vive profundos cambios que se producen en medio de las tensiones internacionales, producto del crecimiento de la brecha existente entre países ricos y pobres, necesitamos estrechar lazos de unidad para fortalecer el multilateralismo. En tiempos en que América Latina en general, y la República Argentina en particular, viven momentos de cambio y buscan consolidar un crecimiento sustentable, lograr incrementar la calidad institucional, atraer inversiones productivas, incrementar su productividad, mejorar la distribución del ingreso y crear empleo decente, es necesaria la unidad para hacer del continente un territorio de paz.

Esta visita de trabajo, los temas que hemos abordado, los acuerdos que se firman, se realizan bajo estos signos y en ellos debe buscarse su significación profunda. Multilateralismo en la marcha hacia un nuevo orden mundial y continentalismo para el logro de un desarrollo sustentable con inclusión social deben ser las divisas de toda Latinoamérica, para encontrar un territorio de unidad en la acción que nos permita llevar a la práctica nuestros ideales. Es mucho el camino que falta recorrer en estos temas, pero es necesario dar con firmeza los primeros pasos.

Es evidente que el mundo no ha encontrado todavía la manera práctica de sustituir los mecanismos que fueron creados durante la bipolaridad que caracterizó la llamada guerra fría, por otro que incremente la participación multilateral en las decisiones de los países miembros de las Naciones Unidas. Ello constituye una limitante y un riesgo de crecimiento de las tensiones internacionales, es a la vez un impedimento para lograr mayor eficacia en la prevención de conflictos, la lucha contra el terrorismo con legalidad y el respaldo de la opinión pública internacional.

Multilateralismo que debe ser el nombre del instrumento más eficaz para la lucha por la paz, la seguridad, la defensa de los derechos humanos, la obtención del desarrollo y el progreso social. Multilateralismo debe ser el camino para poder ganar la batalla contra la pobreza y la exclusión, las enfermedades, el delito del narcotráfico y la degradación ambiental.

La unidad Latinoamericana debe ser la clave para lograr nuestro desarrollo sustentable con inclusión. América Latina ha sostenido en los comienzos de sus luchas los ideales de igualdad, libertad y solidaridad. Sin embargo, su acontecer la ha revelado como territorio propicio para dictaduras, fuertes conflictos internos, persecuciones y pobreza.

En nuestros países han sido aplicadas prolijamente recetas producto de consensos ajenos con pretensión de universales, con expresión de pensamiento único y la característica común de haber sido aconsejadas desde los organismos de crédito internacionales y adoptadas localmente como supuesto remedio a nuestros males. Sin embargo, o mejor dicho, producto de lo mismo, es hoy el territorio de las más grandes desigualdades. Por eso decimos que no lograremos ni nuestra unidad ni nuestro desarrollo con recetas impuestas impuestas y renunciando a nuestra autonomía a las decisiones.

Los cambios necesitan la generación de fuertes consensos, políticas internas disolventes de la tensión detallada de las realidades locales para lograr la eficacia buscada. Así como el sistema internacional requiere de una adaptación de las Naciones Unidas al nuevo contexto mundial, dotando a sus organismos de mayor democracia y transparencia para que avance el multilateralismo. América del Sur necesita avanzar hacia mayores grados de integración para que pueda triunfar la igualdad en esta lucha.

No lograremos aquello con la continuidad de discurso de subordinación ni renunciando a nuestra autonomía en las decisiones, para poder construir una nueva estrategia de desarrollo sustentable con inclusión social, incrementar la generación de empleo, aumentar los niveles de ingresos de los más pobres, darles un mejor acceso a la educación, la salud, la vivienda y los servicios vitales, debemos construir una sólida unidad continental. Desunión, fragmentación, luchas entre países hermanos, han resultado funcionales para que la pobreza y la desigualdad proliferen en nuestro continente. Mercosur, Comunidad Andina, Comunidad Sudamericana, deben ser los vehículos para lograr el retroceso de nuestros males. En el fortalecimiento de los organismos regionales y en la construcción de la unidad sudamericana está la base de nuestro futuro.

Por ello, señor Presidente, su visita de trabajo debe servir para que marchemos hacia una intensa cooperación bilateral, con el establecimiento de mecanismos aptos para promover las relaciones económicas, las inversiones, y ahondar en el intercambio cultural y científico al servicio de la creación de un sendero de cooperación e integración latinoamericana.

Debemos desarrollar proyectos conjuntos que apunten a la formación de asociaciones de empresas, promover cadenas de valor, apadrinar pequeñas y medianas empresas, establecer mecanismos de trabajo en común, proyectar y concretar inversiones productivas que incorporen tecnología y diseño a nuestra producción de bienes y servicios.

El centro de nuestra labor debe ser incrementar las oportunidades de trabajo para nuestros pueblos. En esa línea se enmarca el acuerdo de asociación en materia petrolera entre PEDEVESA y ENARSA, para la instrumentación de un plan de negocio conjunto, que se evidencia ya en la apertura de dos estaciones de servicio y expendio de combustibles. Hacia allí apunta el segundo acuerdo para el abastecimiento del fuel oil y gasoil entre Camesa y de PEDEVESA, en el marco del convenio integral de cooperación que firmáramos el 6 de abril de 2004.

Así se pudo concretar la finalización de las tareas de mantenimiento de la primera unidad PDV Marina realizadas por Astilleros Río Santiago, y se abre camino la realización de nuevos trabajos de mantenimiento y la posible construcción de buques petroleros tipo Panamac. En esa vía, Invap, Imedic y el Ministerio de Salud de la República Bolivariana de Venezuela avanzarán para la provisión de equipos de medicina nuclear e incubadoras, y en el equipamiento de ascensores para hospitales por parte de la empresa argentina Ascensores Servas SA. Nuestros respectivos ministerios de Salud aportarán en ese sentido a través de la cooperación y la investigación la formación de recursos humanos y el desarrollo y la aplicación de nuevos proyectos.

En materia de cooperación en el sector agrícola, la concreción del primer embarque de ganado en pie en el marco de lo acordado en la Declaración de Isla Margarita del 23 de julio de 2004, marca la importancia del apoyo recíproco.

La puesta en marcha del proyecto de Televisión Sur y el avance en las negociaciones para que las empresas de construcción argentina participen en la reconstrucción y extensión de autopistas en el país, son pruebas de todo lo que podemos hacer y lograr juntos.

En ese sentido, la instrucción a nuestras cancillerías para convocar a la V Reunión de la Comisión Mixta Permanente Argentino – Venezolana, aporta a asegurar la continuidad y profundidad del impulso a la relación de cooperación en la promoción del desarrollo social y económico, y en el combate contra la pobreza y la exclusión social.

Sin que en esta resumida enunciación se agoten las iniciativas que compartimos, basta para probar el gigantesco campo que la colaboración bilateral nos abre, propicio para que nuestros pueblos incrementen su bienestar.

Sabemos que lograr un mundo con más democracia y con más igualdad no es ya un problema que aqueje sólo a los países más pobres, esperamos que los países más desarrollados estén dispuestos y sepan encontrar el modo de ayudar a extender la igualdad y evitar que la brecha entre pobres y ricos se agigante.

Pero sabemos que lo central, por lo menos para el caso de nuestros países y en el caso de América Latina, sobre todo en América del Sur, es que nuestros pueblos comprendan y defiendan los cambios que tienen por finalidad encontrar soluciones propias a nuestros propios problemas.

En el compromiso de nuestros pueblos está la garantía del éxito de los esfuerzos que realizamos para lograr reducir drásticamente la pobreza y terminar con la exclusión social. En el marco de nuestro desarrollo sustentable con empleo, producción e inclusión, esta visita tiende a fortalecer la coordinación y la búsqueda del objetivo de fortalecer la unidad latinoamericana.

Para finalizar, nos interesa muy especialmente agradecer el constante apoyo que usted, su gobierno y el pueblo de Venezuela, han dado a los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa de la soberanía por las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer las instituciones democráticas requiere articular políticas activas, generadoras de desarrollo sustentable, con miras a consolidar un nuevo paradigma que dote a las transformaciones económicas de un fuerte contenido ético. La unidad entre la República Argentina y la República Bolivariana de Venezuela debe contribuir al logro de tales de objetivos. Su visita de trabajo constituye un importante hito en ese camino.

Querido amigo Presidente, nuevamente muy contento de que esté usted aquí en su casa, su país, la República Argentina que lo acoge como un hijo más. Creo que América Latina, los países de América del Sur, tanto la Comunidad Andina como el Mercosur, estamos en un momento de inflexión histórica, donde podemos demostrar si somos capaces de sentar las bases de la construcción de los espacios que nuestras regiones requieren. Confío plenamente en sus conceptos, en su visión, en el entendimiento de que es fundamental, desde la verdad relativa de cada uno de nuestros países y de sus necesidades relativas, encontrar el espacio superador que nos permita contener decididamente a la región y convertirla en una voz en el mundo, donde definitvamente nos tengan en cuenta como una región con ideas comunes, con intereses comunes e integrada solidariamente. Está en nosotros encontrar respuestas a ese desafío.

Nos toca vivir este tiempo de la historia donde a las expresiones permanentes de deseo que hemos tenido tenemos que acompañar realizaciones como las que estamos expresando en el día de hoy. Realidades concretas, que nuestros pueblos vean que somos capaces de articular acciones y decisiones que permiten generar inversiones productivas, empleo, trabajo, solidaridad e integración. Ese es el camino que nos requieren nuestras sociedades.

Creo que es un paso central y esencial el que estamos dando hoy. Seguramente, como lo hemos conversado, tenemos que dar muchos pasos rápidamente y estamos dispuestos a hacerlo. Sabemos también que tenemos que profundizar y enamorar de esta idea al resto de los países de la región que no están. Hay que encontrar el marco de profundizar estas acciones para que definitivamente los habitantes, nuestros hermanos de América del Sur, se den cuenta de que están teniendo una dirigencia a la altura de la historia.

Querido amigo presidente Chávez, esta es su casa y Dios quiera que podamos seguir trabajando de esta forma, pensando en las sociedades, en nuestra gente y en nuestros países, pensando en que la solidaridad es el camino y el rumbo para superar los tantísimos problemas que tenemos.

Muchísimas gracias por estar aquí. (Aplausos)