PALABRAS DEL PRESIDENTE NÉSTOR KIRCHNER, EN EL ACTO POR EL 139° ANIVERSARIO DEL PARTIDO DE CHACABUCO

PALABRAS DEL PRESIDENTE NÉSTOR KIRCHNER, EN EL ACTO POR EL 139° ANIVERSARIO DEL PARTIDO DE CHACABUCO

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Señor intendente de Chacabuco, querido amigo Darío; autoridades; amigos intendentes; monseñor; querido pueblo de Chacabuco: me siento honrado de haber sido invitado a compartir estos 139 años de Chacabuco, de venir a este pueblo lleno de historia, de historia buena, un pueblo de hombres y mujeres de la Argentina que son parte de la Argentina, que son parte viva de esta patria que muchas veces porque están en el interior de la provincia de Buenos Aires o en el interior del país, pareciera ser que no son el mismo corazón de la patria.

Para mí tienen la misma fuerza, el mismo valor, la misma capacidad de lucha las manos callosas del interior y del centro del país, todas construyeron la Argentina y todas luchan por una Argentina distinta. (Aplausos)

Venimos a ayudar y a trabajar con un joven intendente y con el pueblo de Chacabuco; venimos a que el gobierno nacional se convierta en un gobierno federal, ágil, dinámico, que trabaje junto a los hermanos y hermanas de la Argentina, y en este caso, de este querido pueblo.

Por eso le decía a Darío recién, bárbaro por las inversiones, pero ahora aunque a algunos no les guste te pido por favor que corras a los funcionarios para que en 40, 45 días las obras estén en marcha; no sólo hay que ponerlas en marcha sino también hay que estar atrás permanentemente, porque entre los tantos dolores de cabeza que tuvimos en la Argentina, uno de ellos fue la burocracia estatal y la burocracia de los funcionarios que, muchas veces, no todos, espero que cada vez sean menos, cuando se sientan atrás de una silla se olvidan de los que sufren del otro lado de la silla, entonces hay que recordarles permanentemente lo que hay que hacer para tratar de cumplimentar con la tarea que nuestro pueblo necesita. (Aplausos)

También le quiero decir al pueblo argentino, acá, desde Chacabuco, que cuando me honraron con la gran responsabilidad de conducir la Argentina, no vine ni para sentarme ni para quedarme mirando o consintiendo que siga pasando en este país lo que pasó durante mucho tiempo. Vine y vengo con las convicciones claras y no dejarlas en la entrada de la Casa Rosada, fundamentalmente vengo a jugarme entero por lo que pienso, por la Argentina que soñamos. Y cuando uno se tiene que jugar con las cosas que sueña, que piensa y las convicciones, están los que detentaron durante muchos años el poder en la Argentina, son los que miraban al costado cuando el pueblo se empobrecía y se quedaba sin trabajo día tras día, cuando veían desmoronarse a nuestra clase media, cuando veían al empresariado nacional bajar los brazos, son los que también miraban al costado cuando nuestros agricultores y la gente del campo ya no sabía cómo sobrevivir al modelo económico que había en la Argentina y son los que aún sueñan con tratar de volver para quedarse con la riqueza argentina definitivamente. Yo les pido que pongamos toda la fuerza para que nunca más suceda eso y en la Argentina podamos construir un país muchísimo más justo. (Aplausos)

Claro que me atacan, porque durante muchos años ese poder estuvo acostumbrada a tener no presidentes, sino empleados de ellos; conmigo no tiene retorno, voy a ser el Presidente de todos los argentinos defendiendo los intereses como corresponde. (Aplausos)

Por eso avanzamos con la Corte, tratando de conformar una justicia independiente; por eso avanzamos para consolidar definitivamente la lucha contra la impunidad en la Argentina; por eso avanzamos en la defensa irrestricta de los derechos humanos en el país; por eso avanzamos y entramos a dar vuelta el punto de inflexión al crecimiento de la indigencia y de la pobreza, logrando bajas importantes durante este tiempo, también a la baja del desempleo, a la inversión y al crecimiento del consumo; por eso avanzamos y defendemos a los empresarios nacionales; por eso defendemos al campo argentino; por eso no queremos que nuestros productos se rematen más como se remataban antes y que realmente atiendan y ayuden como están haciéndolo hoy, a crecer la justicia en nuestro país; por eso sabemos que en este largo derrotero de recuperar la Argentina, tenemos que seguir apostando y poner todas nuestras fuerzas desde aquellos que quieren llegar y tener la posibilidad del acceso al estudio, como aquellos que se han jubilado puedan seguir manteniendo la esperanza que el país los contiene, los entiende, los respalda y les da la posibilidad de un futuro distinto. Tenemos que volver a creer y darnos cuenta de la riqueza argentina que tenemos en nuestros jóvenes y en nuestros chicos y chicas que son de los más capaces del mundo y lo digo con toda certeza porque nos dicen donde vamos; volver a creer que nuestras manos y nuestro intelecto pueden crear un país distinto.

No sigamos creyendo en aquellos que aún hoy siguen hablando y son los que remataron la Argentina, que creen que en una Argentina de rodillas y subordinada va a haber un nuevo país. De rodillas y subordinada solamente habrá más llanto en la Argentina. Tenemos que tener firmeza, dignidad, racionalidad y responsabilidad pero pensando en el destino de todos. (Aplausos)

Por eso seguiremos tomando medidas como las que vamos a anunciar mañana en la Casa Rosada, para que nuestros buques vuelvan a tener la bandera nacional; vamos a defender el trabajo argentino, la industria naval y los astilleros como corresponde y terminar con la bandera de conveniencia que ayudó a quebrar la industria naval en este país, donde valía más una bandera extranjera que la bandera de nuestra patria, con todo respeto por todos los países del mundo, pero primero tiene que estar la bandera argentina y primero tiene que estar el trabajo argentino. (Aplausos)

Por eso, en el día de ayer ante la suba del petróleo, cuando vimos que las empresas petroleras que trabajan en la Argentina volvieron a aumentar los combustibles, les aumentamos las retenciones defendiendo el precio, porque tenemos que defender el bolsillo de los consumidores argentinos que son los que trabajan y producen en nuestra patria. (Aplausos)

Claro que a estos sectores no les gusta, pero qué vamos a hacer tenemos que defendernos con estos instrumentos, porque lamentablemente en la década pasada vendieron y remataron todo lo que hacía el control de la ecuación energética en la Argentina y nos quedamos sin las empresas que bien administradas hubieran defendido el patrimonio nacional como corresponde. (Aplausos)

De última, la excusa que tomaron para venderlas porque decían que daban pérdidas; hubieran echado a los gerentes ladrones pero hubieran defendido el patrimonio nacional, que es lo que tenían que hacer. (Aplausos)

Por eso ustedes lo verán día tras día, cada medida nuestra de acuerdo a nuestras posibilidades, va a ser tomada y direccionada, sin ningún lugar a dudas, rumbo a un país distinto; vamos a trabajar para una distribución del ingreso diferente. Pero también tengamos buena memoria, nos dejaron la Argentina arrasada, muchos de los que la dejaron arrasada, ustedes los ven todos los días en los medios de comunicación diciendo lo que hay que hacer, cómo hay que hacer para cuidar la Argentina. Los mismos que formaron formaron parte de un gobierno que se escaparon en un helicóptero de la Casa Rosada, hoy nos quieren venir a decir lo que hay que hacer con esta Patria, o creen que los argentinos no aprendimos la lección de la historia. (Aplausos)

Entonces nosotros les decimos que abrimos nuestros oídos y nuestros corazones a todas las opiniones de buena voluntad, que estamos dispuestos como buenos argentinos a corregir, y nuestra fe en Dios, que tenemos todos los errores que podamos cometer, pero a lo que no estamos dispuestos es a volver a ser parte de un acuerdo popular que vuelva a vender la Nación, o de un trato de buenas actitudes diplomáticas de unos con el otro en el marco de la hipocresía y no hablar de la verdad de las cosas que pasan en este país. Acá cada uno tiene que ponerse la mochila al hombro, algunos que tuvieron profunda responsabilidad con la caída de nuestra Patria, que se dejen de hacer los distraídos; lo mejor que pueden hacer es una fuerte autocrítica, porque estamos sufriendo por culpa de ellos todos los argentinos. (Aplausos).

Y aquellos, los desesperados por llegar a la conducción del Estado, que creen que van a poder llegar con esa teoría del tanto peor, tanto mejor para poder llegar, que esperan que fracasemos, no se dan cuenta que si nosotros fracasamos los que van a sufrir más son los hermanos y hermanas de esta querida tierra. Todos los días anuncian teorías apocalípticas y dicen que “ahora se viene el diluvio, ahora se viene aquello”, ¿qué diluvio?, los argentinos vamos a levantar esta Patria con toda nuestra fuerza, trabajando día tras día. (Aplausos).

Que nos digan qué hay que hacer en aquellos campos en los que creen que estamos equivocados, que aporten creativamente, que demuestren grandeza. Nosotros estamos abiertos de par en par, porque creemos en la verdad relativa, creemos que ningún sector tiene la verdad absoluta, y de la verdad relativa del hermano que está al lado o que está al frente se crea una verdad superadora que nos contiene a todos. Pero cuando uno dice que todo no funciona, que todo está mal, que está lleno de nubes el cielo, es porque realmente no saben ni qué es lo que hay que hacer, ni quieren que las cosas salgan bien; nosotros igual tenemos calidad cristiana con todos ellos. (Aplausos).

Queridos amigos: vengo a comprometerme en este querido pueblo de Chacabuco a trabajar fuertemente con el señor Intendente y la señora Vicegobernadora, a trabajar por arriba de cualquier divisa partidaria como bien dijo ella, hoy nos tiene que importar la Argentina. Muchas veces los desencuentros partidarios también nos trajeron tremendos dolores de cabezas y los acuerdos de los dirigentes también. Por eso mejor es confiar en la fuerza natural y espiritual que tiene el pueblo argentino.

Vengo a comprometerme con ustedes, porque sé que ustedes y nosotros podemos construir un país distinto y avanzar. No les vengo a pedir como en el pasado les pedían “síganme” y vieron donde fuimos. Les vengo a pedir que me ayuden, que me acompañen y que juntos podamos construir un país y una Patria distinta. (Aplausos).

Les vengo a decir que soy como ustedes, soy un hombre común, no creo esa idea loca que tienen algunos que cuando los eligen algo se creen más importante de lo que son. Hoy trabajo de presidente, mañana volveré a trabajar de abogado que es mi profesión, como corresponde. (Aplausos).

Muchas gracias Chacabuco por todo el cariño. Darío, ¡fuerza!, sos joven, tené ganas, sé abierto, trabajá con todos los hombres y mujeres de Chacabuco, piensen como piensen. Yo te voy a ayudar en todo lo que pueda para que puedas hacer una gestión que favorezca fuertemente a este querido pueblo. (Aplausos)

Como hombre del sur, como hombre de una provincia muy chica, les dejo mi corazón sureño acá, y como algunos dicen a veces para tratar de descalificarme, pero para mí es un honor cuando lo dicen, tienen un Presidente pingüino, un servidor a sus órdenes para lo que ustedes deseen. Muchas gracias Chacabuco, muchas gracias a todos, muchas gracias por este afecto y este cariño. (Aplausos).