PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA NACIÓN, DOCTOR NÉSTOR KIRCHNER, EN EL ACTO DE HOMENAJE A LOS MAESTROS ARGENTINOS “MAESTRO ILUSTRE AÑO 2003”, REALIZADO EN EL SALÓN BLANCO DE LA CASA DE GOBIERNO

PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA NACIÓN, DOCTOR NÉSTOR KIRCHNER, EN EL ACTO DE HOMENAJE A LOS MAESTROS ARGENTINOS “MAESTRO ILUSTRE AÑO 2003”, REALIZADO EN EL SALÓN BLANCO DE LA CASA DE GOBIERNO

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Señores gobernadores; señor jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; señores ministros de los Poderes Ejecutivos nacional y provincial; señores jefes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad; autoridades nacionales y provinciales; señores miembros de la comunidad educativa; señores dirigentes gremiales; amigos, amigas: los argentinos estamos profundamente agradecidos y conmovidos por la actitud que tiene en general la docencia argentina y, en particular, la actitud de quienes hoy representan al conjunto de la docencia en nuestro país. En una Argentina donde las cosas son muy difíciles para dar solución a muchísimos problemas, para poder impartir educación, para poder llegar a abrir la escuela y hacer sentir de cerca la mano del maestro, como una mano que llega de la comunidad a aquellos que están incluso más aislados del conjunto social, la tarea, la conducta que llevan ustedes adelante es absolutamente elogiable.





Por eso creo –lo digo honestamente- que esta Casa Rosada, que ha visto desfilar personajes de todo tipo y calidad, se oxigena con la presencia de todos ustedes porque entra el sacrificio, el esfuerzo, la capacidad, la honestidad y la gran entrega. Muchas gracias realmente por estar acá.





También me emociona profundamente que esté presente la señora de un dirigente de la calidad de don Alfredo Bravo, con quien la mayoría de las veces hemos discutido, pero discutido desde la verdad relativa, con afecto, con respeto, sabiendo de su conducta de ejemplo en la política argentina, en la docencia argentina y en la actividad gremial que le tocó llevar adelante.





No sé si es el momento pero recuerdo y guardo con Alfredo Bravo una anécdota muy importante, muy vital de los años dolorosos de la Argentina, allá en los primeros momentos después de sucedido el golpe de 1976. Alfredo era el secretario general de la CTERA, que se había fundado por el ’73 ó ’74, y uno de sus mayores colaboradores era el señor Labolita, de la ciudad de Las Flores, que fue detenido por el proceso militar en ese momento. El hijo del señor Labolita, muy amigo mío, un chico muy capaz, de trabajo y de esfuerzo, fue a buscar a su padre que estaba detenido porque su hijo militaba en política y porque acompañaba a la conducción gremial; fue a buscar a su padre a Las Flores y nunca más lo vimos. Lo buscamos juntos con Alfredo y con otros amigos y hasta el día de hoy nunca hemos tenido noticias, pero tuvo la valentía y la presencia en un momento muy difícil de Argentina de no dejar un solo paso por dar. Estas son conductas muy importantes.





No sé si el padre de Carlos, que nos escucha en la ciudad de Las Flores porque él está allá todavía con su familia, va a recordar estas actitudes –era muy amigo de Alfredo- de solidaridad, de desprendimiento, en momentos tan difíciles, que coadyuvan a construir una república con una cultura absolutamente diferente.





Discúlpenme que lo haya recordado, pero creo que es la mejor forma de homenajear a Alfredo porque todo el mundo sabe lo que fue en la docencia, en sus luchas gremiales; todo el mundo sabe lo que significó en la política argentina, con esa vehemencia, con esa pasión; lo que muchas veces tuvo que soportar por buscar justicia, inclusive a veces con la incomprensión de algunos; y también están todas estas cosas que nadie las conoce, que hacen grandes a los grandes.





Realmente les quiero agradecer vuestra presencia acá y le estaba diciendo a Daniel que me acaba de convencer, no los dirigentes que están acá. Uno anda con tantas cosas en la cabeza, él me venía conversando –no sé si me confundiste- y diciendo: ¿por qué no adelantamos el Incentivo Docente en vez de 3 cuotas en 2? Creo que me convenció, aunque ahora veo que llego al despacho y me arrepiento. (Risas)





Muchísimas gracias por estar acá. Hoy en nuestras escuelas la tarea del docente muchas veces se ha convertido también en la de auxiliar social, por la situación socioeconómica de la Argentina; basta recordar la tarea que están haciendo, cómo se multiplica. He recorrido muchas escuelas y sé que no es como hace 20 ó 30 años atrás cuando el docente estaba dedicado de lleno a la tarea pedagógica, a impartir la enseñanza, sino que hoy encuadrar dentro de la educación formal a muchos chicos es muy difícil por la tremenda situación económica que nos toca vivir. Es decir que tenemos que trabajar, y con Daniel lo vamos a hacer en forma intensa, para revertir fuertemente este sistema, avanzar sobre este daño terrible que tenemos, para que nuestros docentes definitivamente puedan dedicar toda su capacidad a la capacitación, a la formación, a impartir educación y podamos ir allanando con políticas de contención y activas la situación que viven los padres de estos chicos que muchas veces buscan –según mi impresión- otros mecanismos y no la educación formal para formarse porque creen que por allí no tienen salida o la angustia que están viviendo los lleva a no tomar con fortaleza y decisión el camino que tendrían que tomar. Ustedes lo saben bien, no quiero abundar en temas que seguramente los manejan muchísimo mejor que yo.





Esta es una decisión absoluta que tenemos y otra decisión en la que estamos trabajando con Daniel es generar criterios de capacitación muy importantes, como buscar nuestras mil escuelas más pobres del país e impartir en ellas enseñanza de computación para darles elementos e incentivos a los chicos, para motivarlos en el sentido de que van a tener un instrumento de defensa absolutamente superior a los que tienen hoy.





En esto hay que tener mucha pasión, mucha fuerza y mucha decisión. No creo que la Argentina tenga una sola posibilidad de salir adelante sino se consolidan los esquemas de educación, salud y contención social, que es un tema central. (Aplausos)





Nosotros confiamos muchísimo y voy a trabajar a la par de la gestión que Daniel va a llevar adelante porque sé que ama la educación, que la conoce profundamente y creo que podemos empezar a subir el primer escalón después de tanto tiempo de retroceso.





Muchas gracias, ésta es la casa de todos los argentinos y Dios quiera que cuando nos juntemos dentro de un año podamos hablar de logros interesantes, importantes y que conjuntamente y en forma solidaria estemos afrontando decididamente el hecho de rendir la materia más importante que tenemos los argentinos que es mejorar la calidad de nuestra educación, lo que va a llevar a mejorar la calidad del sistema institucional y las posibilidades que todos tenemos.





Muchísimas gracias y a vuestras órdenes.