El Presidente Néstor Kirchner en la empresa Suola, en Villa Soldati

PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA NACIÓN, DOCTOR NÉSTOR KIRCHNER, EN EL MARCO DE SU VISITA A LA EMPRESA SUOLA S.A.

  • Compartilo en redes :
Señor vicepresidente de la Nación; señores ministros del Poder Ejecutivo Nacional; querido Daniel Filmus que aparte de ser ministro es el candidato de las ideas, de la dignidad y del nuevo país de la Argentina. (APLAUSOS); querido presidente de Suola Guillermo Verdiquio: muchas gracias a usted, familia y trabajadores por el extraordinario recibimiento, por el afecto, por el cariño, porque nos hemos sentido en familia y porque vimos manos argentinas trabajar productos argentinos para Argentina y el mundo. Nos sentimos honrados y dignificados, el trabajo que vimos en esta fábrica, en la mayoría todos chicos jóvenes trabajando, volviendo a recuperar la esperanza y la dignidad de poder ser, me ha emocionado profundamente. Los quiero felicitar y felicitar a todos los trabajadores del calzado y a los trabajadores en particular de aquí, de esta fábrica.

Ustedes saben que la vida nos va poniendo siempre ante disyuntivas donde cada uno tiene que ir asumiendo sus responsabilidades históricas. Yo vengo absolutamente convencido, vengo desde un lugar muy lejano, desde la periferia de la Patria, y vi como este país se fue quebrando, vaciando, se fue quedando, los trabajadores se fueron quedando excluidos del sistema productivo.

Creo en la Argentina del trabajo, del esfuerzo, creo en la industria nacional, creo en un país que recupere sus propias herramientas, como cree Daniel, cuando trabajamos juntos en esas horas para renegociar la deuda externa privada y ahorrar 70.000 millones de dólares de deuda, o cuando dijimos basta al Fondo Monetario Internacional, le pagamos, le dijimos chau hasta luego, queremos recuperar las manos y las herramientas de nuestra dignidad para dirigir nuestra economía y poder conducir nuestro país. Son temas realmente importantes y vitales.

Hoy, que hayamos recuperado 10.000 puestos de trabajo del calzado, les puedo asegurar que me llena de orgullo y de honor por el esfuerzo que han hecho los empresarios, los trabajadores y sus dirigentes sindicales para volver a recuperar una industria que estaba en el piso.

Realmente después de las cosas que pasaron uno se siente muy bien, se siente muy feliz pero recién ahora estamos tratando de salir del infierno.

Acuérdense ustedes que siempre hay visiones distintas de país, hay argentinos que creemos en el trabajo argentino, que creemos en nuestros pibes, que creemos en la capacidad y en nuestros recursos humanos, que creemos en los industriales nacionales, que no queremos que nos vendan el trabajo argentino afuera sino que lo vendan adentro y que queremos realmente competir en el mundo y competir internamente con todas las posibilidades. Y hay otros que creen en otros modelos, en otras ideas, nosotros defendemos estas ideas desde el convencimiento de que estas ideas fueron generando la nueva Argentina que estamos construyendo. Ese cambio que recién comienza, esa pobreza que bajó del 60 por ciento al 26,3, esa desocupación que bajó del 27 al 8,3, esa indigencia que bajó del 28 al 8, ese desendeudamiento que ha tenido el pueblo argentino, esa posibilidad de volver a hacer, que los chicos vuelvan a las universidades; el derecho de volver a tener vivienda propia, el derecho de volver a sentirse argentino en la Argentina, el derecho de sentir otra vez la patria de América Latina como una patria nuestra donde todos los países solidariamente tenemos que ayudarnos para construir una unidad y una solidaridad que nos permita ser.

Les quiero asegurar que vengo feliz a esta fábrica de trabajadores e industriales argentinos, vengo feliz y convencido de que este es el camino, no creo en otro camino. El día que me tocó asumir como Presidente dije que no iba a dejar las convicciones detrás de un sillón sino que venía a defender esas convicciones.

Daniel, hoy estás dando una dura batalla, una dura batalla por las ideas, no importa un voto más o un voto menos, lo importante es tener firme la idea, alta la bandera, clara la divisa y más claro el rumbo que necesita tener la Argentina para la felicidad de todos los argentinos. Las adhesiones van llegando, los argentinos no tengo ninguna duda que tienen en claro cuál es el rumbo y el camino que tienen que seguir. Lógicamente volver a reconstruir la conciencia nacional, volver a reconstruir los espacios es una larga tarea. Todos nosotros tenemos una gran fe en tu capacidad, en tu esfuerzo y te vamos a seguir apoyando siempre con toda nuestra voluntad, incondicionalmente para llevar adelante las políticas que hay que construir aquí en la Capital Federal y en toda la Argentina.

Y a todos los argentinos, estamos dando un paso ahora, les pedimos que nos ayuden siempre, y que nos ayuden mañana, con mucha fuerza, y nos den la fuerza que necesitamos para que el día 28 de octubre también llenemos de buena memoria las urnas de la patria para que el cambio sea definitivo y la Argentina se encamine definitivamente para la felicidad de todos los argentinos. (APLAUSOS)

Por eso en cada tribuna que tenga, con toda la vocación democrática que tenemos, con todo el amor y la pasión que tenemos, con toda la voluntad de convivencia que tenemos, seguimos llamando con toda nuestra fuerza a votar a Daniel, porque Daniel es la síntesis del país y del cambio que recién comienza. Daniel es la esperanza de la nueva Argentina, es la esperanza de construir un país para todos, es la esperanza de construir un país con trabajo, con industria y con inclusión social. Por eso nosotros estamos trabajando fuertemente para que él pueda tener la iniciativa política.

Y a todos los porteños, pedirles como siempre el acompañamiento, la mano solidaria, para seguir construyendo una patria que debe ser la Capital Federal pero también debe ser toda la argentina.

Muchas gracias hermanos y hermanas por compartir este momento, muchas gracias por compartir esta instancia, muchas gracias señor secretario general del Sindicato y muchas gracias trabajadores, los abrazo fuertemente con mi espíritu sureño, y como dijo uno, a algunos les molesta pero vengo de la tierra de los pingüinos y a mí no me molesta que me digan pingüino, soy así.

Muchas gracias. (APLAUSOS)