Hoy se conmemoran 122 años de la creación de la Escuela Superior de Oficiales de la Armada Argentina (ESOA), una institución emblemática en la historia de la educación militar naval de nuestro país y un pilar fundamental en la formación de los cuadros superiores de la Armada.
Fundada en 1904 bajo la dirección del Capitán de Navío Félix Dufourq, la ESOA nació con la misión de profundizar la formación teórica y práctica de los oficiales en áreas estratégicas para la defensa nacional, tales como artillería, balística, torpedos, minas submarinas y electricidad. Desde sus orígenes, la institución ha demostrado una notable capacidad de adaptación a los desafíos de cada época, acompañando la evolución tecnológica y doctrinaria de la Armada Argentina.
A lo largo de su trayectoria, la Escuela atravesó distintas etapas que reflejan su crecimiento y consolidación institucional. A fines de la década de 1920 se trasladó a la Base Naval Río Santiago, bajo la dependencia de la Escuela Naval Militar. En 1942, los cursos comenzaron a dictarse en la Base Naval Puerto Belgrano, en vinculación con el Comando de la Flota de Mar. Posteriormente, en 1950, adoptó la denominación de Escuela Politécnica Naval y, en 1978, consolidó su estructura actual en la Base Naval Puerto Belgrano, donde continúa funcionando como Sede Educativa Universitaria Escuela de Oficiales de la Armada (SEU ESOA).
En la actualidad, la ESOA integra la Facultad de la Armada (FDAR) de la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF). Desde este ámbito académico, desarrolla una tarea estratégica orientada a la formación integral del Personal Militar Superior, la producción de investigaciones científicas y técnicas en el campo naval, y la promoción de actividades de extensión universitaria, fortaleciendo la transferencia de conocimientos y los vínculos interinstitucionales.
A 122 años de su creación, la Escuela Superior de Oficiales de la Armada Argentina continúa siendo un referente de excelencia académica y profesional, formando líderes comprometidos con la defensa nacional y la preservación de la soberanía marítima. Su legado histórico inspira a las nuevas generaciones de oficiales que, con vocación de servicio, disciplina y profesionalismo, asumen el compromiso de servir a la Patria.
