Palabras del Presidente Javier Milei en la inauguración del Museo del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín

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Palabras del Presidente Javier Milei en la inauguración del Museo del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín

Buenos días a todos. Quiero agradecer a la Fundación del Museo Granaderos por haber hecho esto posible. Es verdaderamente un honor participar en calidad de Presidente de los argentinos y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas en un acto tan solemne y de tanta trascendencia simbólica.

Este año nuestro Gobierno saldó una deuda histórica, que nuevamente puedan ser los propios granaderos quienes custodien el sable corvo del General San Martín, y que sean ellos quienes lo preservan para todos los argentinos presentes y futuros. Tenemos la convicción de que no hay mejor lugar en el mundo para esta invaluable reliquia que bajo la firme tutela de sus queridos soldados. Pues son los herederos de quienes pelearon codo a codo con nuestro prócer de la libertad de nuestra patria y de América.

Cuando devolvimos el sable donde pertenece, algunos dijeron que lo alejábamos de la gente. La realidad los desmintió: desde febrero está expuesto de forma libre y gratuita. Le hemos dado un lugar de descanso definitivo en esta casa, donde pertenece, para que miles de argentinos, en especial nuestros niños, puedan conocer su historia, así como todo aquello que representa. Porque el sable no es una pieza de museo asimilable a cualquier otra, es el símbolo material más poderoso de la Nación argentina, es la espada que le trajo libertad a tierras donde había sometimiento y que nos recuerda que esa libertad es inclaudicable. Es un emblema nacional que refleja que la libertad se conquista todos los días y que debe ser protegida cada día, y es esa misma vigilancia eterna con la que los granaderos guardarán la integridad del sable de su fundador.

Hoy damos otro paso, agrandando el legado de este valeroso cuerpo, inaugurando con orgullo el Museo del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín, para que otras reliquias de nuestra historia puedan contar su testimonio.

El Museo propone un recorrido por más de ocho salas de dos siglos de historias. Desde la creación del Regimiento —el 16 de marzo de 1812— pasando por su bautismo de fuego en el combate de San Lorenzo, la preparación del Ejército Los Andes en El Plumerillo, el cruce de Los Andes, las campañas libertadoras y las grandes batallas que llevaron a la independencia de gran parte de nuestro continente.

A lo largo de sus salas, quienes vengan a visitarlo podrán encontrarse con objetos patrimoniales, documentos, uniformes, pinturas originales, maquetas, escenografías, recreaciones audiovisuales y espacios interactivos que permiten aproximarse a los acontecimientos y protagonistas de nuestra historia. Gracias nuevamente a la Fundación Granaderos y a quienes lo hicieron posible.

Para nuestro Gobierno, este tipo de acontecimientos va mucho más allá de su valor simbólico, que es inconmensurable: representa un llamado constante a estar a la altura, y debemos actuar con contundencia cuando se encuentra bajo amenaza todo aquello por lo que nuestro Libertador y nuestros padres fundadores lucharon. Ya lo dijo el General San Martín: «Cuando la patria está en peligro, todo está permitido, excepto no defenderla».

Por eso, el jueves pasado anunciamos un conjunto de medidas para defender nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, sus mares circundantes y sus recursos naturales ante los avances de proyectos petroleros ilegales e ilegítimos. Firmamos un decreto que agilizará las sanciones contra quienes explotan nuestros recursos sin autorización. Además, enviaremos al Congreso un proyecto de ley para ampliar las fuerzas de esas sanciones y hacerlas más abarcativas. Con esta ley, quienes provean servicios a empresas vinculadas a la explotación ilegal de recursos argentinos no podrán contratar ni con el Estado ni con privados en nuestro país.

Por otra parte, el proyecto incluirá otras herramientas necesarias para fortalecer nuestra capacidad en el Ejército y en el ejercicio de nuestra soberanía, como la creación del Consejo de Seguridad Nacional. En esta línea, gracias a una reasignación de recursos que no pone en juego el superávit, estamos avanzando con el desarrollo de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego e inversiones en telecomunicaciones. Desde el anuncio en cadena nacional, ya abrimos procesos sancionatorios contra 60 empresas y personas que operan directa o indirectamente la cuenca Malvinas sin nuestra autorización.

Además, presentamos una denuncia penal contra las empresas involucradas en el proyecto de Sea Lion bajo una presunta licencia otorgada por el gobierno ilegítimo del Reino Unido, y se suma algo todavía más contundente: muchas de las principales empresas de servicios petroleros del mundo ya se pronunciaron a favor de nuestro justo reclamo. No van a participar en ningún proyecto en el territorio usurpado. Es importante entender que este tipo de servicios son brindados por pocas empresas en el mundo, por lo que dicho anuncio tiene una relevancia internacional trascendental.

Y, si se preguntarán por qué, es sencillo. Porque esas empresas saben que participar en Vaca Muerta, una apuesta segura y rentable en territorios soberano, vale más que arriesgarse en una cuenca en disputa. Nada de esto es casualidad. Es producto de medidas concretas que hemos tomado como gobierno para poner en valor Vaca Muerta. Es gracias al RIGI, gracias a haber modificado la ley de Hidrocarburos, gracias a haber abierto la economía, gracias a una política fiscal-monetaria sólida. Es gracias a haber pagado nuestras deudas y gracias que el mundo vuelve a creer en la Argentina.

Y si no hubiéramos hecho nada de esto, defender nuestro reclamo soberano con herramientas económicas y diplomáticas simplemente no sería posible, y Argentina se vería relegada, como sucedía en el pasado, a vociferar reclamos que el resto del mundo le daba igual tomar por válidos o no.

Por eso, estaremos enviando en los próximos días el proyecto de ley al Congreso y esperamos que el Congreso los sancione, porque Malvinas es una causa nacional y creo que estamos haciendo honor al General San Martín.

No es de un gobierno ni de un partido, con esto no puede haber grieta alguna. Hoy todos los argentinos juntos tenemos que disponer las herramientas con las que contamos para defender nuestra soberanía. Por eso es necesario remarcar que San Martín no liberó medio continente con discursos, lo hizo con acción efectiva, cruzando la cordillera, con logística, con disciplina y entrenando con mucho esfuerzo un cuerpo militar que no existía hasta el momento.

Y lo hizo también anteponiéndose a veces sus ideas a los de los propios locales que torcían y operaban en favor de la corona española, que hoy en esta causa lo hacen por los ingleses. De aquella gesta aprendimos que sin decisión ni ejecución es posible avanzar en nuestras justas luchas. Porque las declaraciones tienen que estar respaldadas por los hechos y las acciones para no ser discursos vacíos, y la soberanía de un país no debe ser un relato dirigido desde un atril, sino que debe ser construida y defendida en distintos ámbitos. La soberanía nacional se defiende haciendo crecer la economía de nuestros compatriotas e invirtiendo en la defensa y protección de nuestro suelo y nuestra Patria.

Y todo esto lo vamos a llevar adelante a pesar de las quejas de quienes dedicaron años a quitarle relevancia internacional a nuestra Nación. Nosotros vinimos a dar vuelta a la página y a reconstruir una patria próspera, bien defendida y preparada para el futuro, porque sin riqueza no se puede potenciar nuestra defensa y, sin defensa, no se puede proteger nuestra riqueza.

Por eso, empezamos por donde se debe, reconstruyendo la Nación desde cimientos sólidos sobre los cuales se proyectará esa Argentina grande que queremos volver a hacer.

Cuando el General San Martín forjó a sus granaderos a caballo, no solo creó un cuerpo de caballería de élite: esculpió en el alma de esos hombres un código de humildad, coraje y amor a la Patria. Esa misma estirpe, ese mismo coraje, volvió a despertar más de un siglo después en las trincheras de nuestras Islas Malvinas. Nuestros soldados, entre quienes se contaban 10 granaderos, fueron los herederos de esa epopeya, representando con firmeza el legado de los valores sanmartinianos.

Es precisamente ese espíritu el que representa este sable y el resto de los objetos aquí exhibidos que componen las páginas gloriosas de nuestra historia. Esos objetos que hoy, desde su nueva casa, nos siguen demandando honor al legado del General San Martín y a todos los que entregaron su vida por nuestra patria.

Que Dios bendiga a los granaderos, que Dios bendiga a los argentinos, que las fuerzas del cielo nos acompañen y viva la patria. Muchas gracias a todos.