Discurso del Presidente Javier Milei en el encuentro “Vientos de Cambio" de la Fundación Libertad y Progreso
Buenas tardes. Bueno, en primer lugar quiero agradecer a la Fundación Libertad y Progreso, y en especial a Agustín Etchebarne por invitarme a participar de este evento.
La verdad que es interesante el título de estas jornadas y hablar de vientos de cambio, porque cuando uno… Profesor Krause, placer verlo…
La verdad es que cuando uno mira cómo ha mutado el color del mapa, uno claramente se llena de esperanza. Yo me acuerdo de que cuando me metí en política y lo hice oficialmente el 22 de octubre del 2020, que hice mi festejo en Plaza Holanda, el continente estaba casi todo pintado rojo. Y la realidad es que hoy en términos de países ya somos muchos países pintados de azul, y que si siguen evolucionando positivamente las cosas para la región probablemente en octubre sumemos un país más que ocupa mucho espacio en el continente.
Ahora, al mismo tiempo, lo que tenemos que tener claro es que tampoco es que se trata solamente de ganar elecciones. Porque si uno gana las elecciones y lo que implementa como política no es consistente con lo que uno pregona en materia de ideas, y eso después no se va a plasmar en resultados y eso también es un problema. Por eso nosotros siempre decimos que el gobierno tiene tres canales o tres vías por las cuales actúa. Hay una que es muy importante, que es de donde claramente vengo yo, y que es la de la batalla cultural y que todos, de alguna u otra manera, lo vamos haciendo y vamos dando la batalla por todos los lugares que podemos, llevando las ideas de la libertad y explicando los beneficios de la libertad.
Ahora, con las ideas solo no alcanza. Porque yo me acuerdo, antes de meterme en política, una vez fui a una cena con una persona y en el medio de la cena me decía “sí muy interesante, muy interesante”, llamó al hijo y le pidió que trajera una boleta política de la que se usan para votar y me dijo “Ah maravilloso” y me puso esa boleta y me dijo “¿dónde están las ideas de Milei?” Entonces, eso significa que si queremos cambiar la realidad, no solo tenemos que involucrarnos en la batalla cultural y en la difusión de las ideas, sino que también tenemos que involucrarnos en la arena política.
Como suelo utilizar de ejemplo, ahora ya se volvió un ejemplo nostálgico, pero como hace pocos días todavía lo puedo usar: ustedes iban a un partido de Argentina, las tribunas son hermosas, los cánticos son hermosos, el espectáculo que da las tribunas es hermoso, pero la pelota no se mueve. Para mover la pelota necesitábamos a Messi haciendo goles, con lo cual ahora tenemos un problema porque se retiró. Igual gracias Lionel por tanto.
Y entonces, si uno entiende que necesita la batalla cultural, necesita también el músculo político y también necesita que en el momento que uno llega al poder tener la gestión. Y porque si no tenemos resultados, también estamos en problemas. Si uno lleva tiempo haciendo la batalla cultural, una de las cosas o uno de los desafíos más grandes que uno se enfrenta siendo policy maker, es que después tiene que ir llevar las ideas a las elecciones y tiene que lograr resultados, sabiendo que además nosotros no jugamos con toda la caja de herramientas y yo no reniego de eso. Justamente, me siento orgulloso de no jugar con toda la caja de herramientas. Por qué parte de las herramientas son moralmente despreciables. Nosotros no vamos a violentar el derecho a la vida, no vamos a violentar la libertad, no vamos a violentar la propiedad privada.
De hecho, si ustedes se fijan en el debate reciente hay muchas personas que a la luz del año electoral que se viene, y lo hacen con buena intención, queriendo que se asegure la reelección y que podamos continuar con este rumbo, piden que flexibilicemos nuestra política monetaria y nuestra política fiscal. Y la respuesta es: nosotros no vamos a hacer eso. Nosotros no vamos a flexibilizar nuestra política fiscal, el resultado fiscal no se negocia; y tampoco vamos a negociar la política monetaria, porque no vamos a parar hasta terminar de derrotar la inflación.
Si lo tuviera que poner en una frase “al populismo no se le gana haciendo populismo”. Esto es, no hay sustituto para las buenas políticas, no hay sustituto a hacerlo moralmente correcto, no hay sustituto a llevar a cabo políticas que sean justas. Y lo que tenemos que hacer es mantenernos en ese rumbo y que elijan los argentinos. Qué mejor que por primera vez los argentinos van a tener un verdadero menú de opciones donde se pueden mostrar ideas y resultados. Porque, si hay algo que ha demostrado este Gobierno es que cada una de las cosas que hemos prometido, las hemos cumplido. Llegamos a la elección de medio término habiendo cumplido con todas las promesas de campaña y no solo eso, presentamos nuestro partido por primera vez en 24 distritos y ganamos en 16 de los distritos y le sacamos 17 puntos de diferencia al maldito kirchnerismo.
Por lo tanto, las buenas políticas no se negocian y estará en manos de los argentinos si quieren volver al pasado, si quieren volver a abrazar el fracaso, o si quieren continuar con esta transformación que hará grande a la Argentina nuevamente.
Dicho esto, entonces hay un tema muy importante que tiene que ver con los resultados. Una de las cosas que más trabajo demanda es convencer a la sociedad de ser libre. Parece mentira, pero es la parte más difícil de las ideas, en abrazar las ideas de la libertad. De hecho, una de las hazañas más grande de la historia de la humanidad en materia de la libertad está narrada en el segundo libro de la Torá o segundo libro del Pentateuco, el libro de Chemot o Éxodo, que cuenta odo lo que es el éxodo, lo que es toda la salida del pueblo hebreo de Egipto. Y la realidad es que claro cuando uno se lo imagina dice, no, bueno, salieron todos. Y eso es todo un tema, porque no es así: solamente uno de cada cinco salieron. Esto es importante: hubo gente que prefirió quedarse en la esclavitud, mientras que se aseguraba la casa y comida. Y solamente uno de cada cinco decidieron salir; y además cuando ya habían cruzado el Mar Rojo y caminaban hacia la tierra prometida, también se quejaban por lo duro que era el camino.
Entonces, si nosotros no mostramos resultados, se hace difícil acompañar. Porque en el fondo, nosotros lo que estamos proponiendo es un escenario que tiene riesgo. Es decir, el otro tiene la seguridad, son esclavos, pero se aseguraron casa comida. Y en el fondo es lo que hace el Estado, es un vendedor de seguros y lo que hace es proponer la idea de que puede asegurar todo. O acaso, ¿qué es? no es tan rudimentario para solamente ofrecer casa y comida. Entonces, ofrece salud, educación, defensa. Ofrece un montón de cosas. Todo un montón de servicios que lo podrían satisfacer el sector privado si tuviéramos mercados de seguros completos y profundos. Algo en lo que estamos trabajando con Federico, lo que llamamos la revolución de los seguros. Porque si yo entiendo al Estado como un proveedor de seguros, en la medida que yo desarrolle el mercado de seguros, que sea completo, que sea profundo, entonces la necesidad de contar con Estado es menor. Y si necesito menos Estado, puedo bajar impuestos y puedo crecer más y además, seguramente esa prestación el sector privado lo hará mucho mejor.
Hay un libro hermoso que escribió el doctor Martín Krause, junto a nuestro prócer de la libertad, el profesor Alberto Benegas Lynch hijo, que se llama “En defensa de los más necesitados”. Es interesante ver el capítulo de salud, cómo el sistema de salud en Argentina lo organizó el sector privado. Sin embargo, vean cómo nos han lavado el cerebro que a las obras de infraestructura le dicen obra pública. Pero el problema radica en que nosotros proponemos un modelo que tiene incertidumbre, que tiene riesgo. Bueno, también vamos a tener que explicar que el sharpe ratio nuestro es mejor que el de los zurdos, es decir, la relación renta/riesgo, para los que no hacen finanzas.
Nosotros lo solíamos explicar con las diferencias en términos de crecimiento, en términos de PBI per cápita, en términos de pobreza, comparando países más libres versus países menos libres. Pero eso le sigue resultando abstracto a la gente, y es por eso que es tan importante la gestión. Y por eso también quiero mencionar el artículo maravilloso que publicó este domingo El Coloso, Federico Sturzenegger, en La Nación sobre por qué no nos pueden entrar por ningún lado, no tienen forma de sostener el relato, porque con los datos les estamos ganando por goleada, a pesar de la suciedad de los corruptos periodistas y medios de comunicación que apuestan al fracaso permanente de la Argentina.
Por lo tanto, yo tengo esperanzas y confío en los argentinos. Porque no puede ser que un conjunto de delincuentes mentirosos tapen el sol con un dedo. Mientras que ellos sigan diciendo sus mentiras, nosotros vamos a seguir repitiendo la verdad como decía Ludwing Von Mises.
Y es por eso que, lo que voy a hacer, en línea con el artículo que escribió Federico el domingo, es mostrarle que hoy no solo somos los representantes de las mejores ideas sino que, además, no solo somos promesas, somos un montón de resultados. Y eso, quiero hacer un especial agradecimiento a cada uno de los miembros del equipo, a cada uno de los miembros del Gabinete. Personas brillantes, trabajadores y sobre todas las cosas grandes personas. Porque sin ellos, no podríamos estar llevando a cabo este milagro que es el resurgimiento de Argentina.
El primer gran desafío que tuvimos que enfrentar era el de bajar la inflación y, en ese sentido, después de años y años batallar y pelear y tratar de explicar la naturaleza monetaria de la inflación, era el problema más acuciante de los argentinos. Y esto también es interesante porque como plantean el debate las fuerzas del mal, que vendrían a ser los que están del otro lado. Y tengo motivo para decir la fuerza del mal, porque destruyeron un país,
Entonces, fíjense que la tasa inflación se fue acelerando, cuando nosotros llegamos la tasa de inflación ya directamente viajaba al uno y medio diario; pero al margen de eso y que íbamos camino a una hiperinflación, la demanda más importante de la sociedad era bajar la inflación. Y entonces, más allá de lo que era la tendencia y que se iba o no a 15.000 o 17.000 por ciento; a esos que agarran y comparan el dato puntual sin describir de dónde venían, la respuesta es mostrarle cómo era la tendencia y qué hizo cada gobierno en Argentina desde que llegó el siniestro kirchnerismo. Entonces, por ejemplo, Néstor Kirchner llegó con una inflación del 3,7% anual y se fue con una del 8,5% anual. Es decir que la incrementó en un 129,7%. Cuando llegó la presidiaria, llegó con 8,5% de inflación y se fue con el 26,9%,, es decir que la aceleró un 216,5%.
Por otra parte, cuando llegó Mauricio Macri, llegó con 26,9% y se fue con 53,8%. Es decir, la duplicó y ahí también hay una lección muy importante, que la señal a Federico en el artículo del domingo, dice “la economía ya se venía expandiendo el 5%, la inflación estaba en el 1,4%, la pobreza había bajado al 26%, todo estaba funcionando bien, pero los medios se dedicaron a crear la idea de que era un caos y que todo iba a explotar y terminó explotando. Gracias malditos periodistas del 95% por habernos traído a Alberto Fernández. La parte buena es que después trajo un liberal libertario.
Obviamente, un liberal libertario no iba a llegar a la Presidencia en condiciones normales de presión y temperatura. A su vez, mi predecesor recibió la inflación en 53,8 y la dejó en 211,4%. Es decir, que la incrementó en un 293% y nosotros la recibimos en 211,4% y al día de hoy viene viajando al ritmo del 30. Es decir, que la bajamos en un 85%. Vaya que hemos cumplido la promesa de bajar la inflación.
El segundo punto. cuando yo me presentaba en los debates, me presentaba como economista liberal libertario especialista en crecimiento económico con y sin dinero. Por lo tanto, decía que sabía cómo hacer para bajar la inflación, cosa que estamos haciendo, que estamos cumpliendo, y además que también sabía cómo hacer crecer una economía. Esto no es un dato menor porque, cuando nosotros llegamos, Argentina hacía 12 años que no crecía. Y cuando nosotros miramos, por ejemplo, en el período 2011-2015, en todo ese período, la Argentina creció 1,5%. La OCDE lo hizo al 7,8% es decir que caímos en términos per cápita y caímos contra la OCDE, es decir cada vez estábamos más lejos del mundo.
A su vez, en el gobierno de Mauricio Macri, entre el 2015 y el 2019 la economía cayó 3,9%, mientras que la OCDE lo hizo al 8,9. Es decir, de vuelta, tuvimos un muy mal desempeño no solo contra la OCDE, sino ya contra nosotros mismos y contra, en términos de PBI per cápita. Por otra parte, en el gobierno que me precedió, la tasa de crecimiento de todo el período fue 3,8%, pero lo único que hizo fue rebotar lo que había caído con Macri. Mientras que la OCDE lo había hecho 5,4.
Ahora, lo interesante es que estamos haciendo nosotros. Bueno, lo primero que yo les diría es que sería muy injusto que miráramos los datos promedios anuales, siendo que tenemos estimadores de frecuencia mensual y que pueden permitir medir de mejor manera qué es lo que pasó. Porque, ¿qué es lo que ocurre? Nosotros cuando llegamos, la economía traía un arrastre estadístico de -3%. Porque la economía venía cayendo. Entonces, si la economía venía cayendo y ustedes computan el promedio, el promedio que están observando de PBI es más grande que lo que verdaderamente dejaron. Entonces, si nosotros estamos sacando las cosas del pozo, evidentemente toda la primer parte queda como subestimado el trabajo que hacemos.
Entonces, nosotros cuando miramos lo que pasó con el estimador mensual de la actividad económica, es decir el proxy del PBI, y lo miramos el desestacionalizado, diciembre contra diciembre, el primer año crecimos 6,7%; el segundo año lo hicimos 3,5%. Es decir que en los dos primeros años generamos un crecimiento de 10 puntos porcentuales. Pero no solo eso, sino que además suponiendo que se cumplen las hipótesis de mercado que hay tanto para este año como para el año que viene, durante nuestro gobierno o primer gobierno, estaríamos haciendo subir el PBI en un 17%. Es decir, no solo estaríamos subiendo en términos per cápita, sino que también estaríamos casi triplicando al crecimiento de la OCDE. Vengan a decirme que no sé hacer crecer una economía ahora.
Pero eso no es todo. Porque, también es cierto que cuando nosotros llegamos los niveles de pobreza estaban en niveles absurdamente elevados y t ambién, es cierto que estaban profundamente subestimados. El INDEC mide la pobreza en términos semestrales. Consecuentemente, el 42% que dejó el gobierno anterior, en realidad estaba muy subestimado. Porque, de vuelta, computa un promedio de una variable que estaba explotando hacia arriba. El mejor indicador que ustedes tienen es que el gobierno anterior controlaba precios. Entonces, muy lindo los precios que tenían, pero el problema es que cuando ustedes iban a las góndolas, esos productos no estaban. O, tenían racionamiento de energía, nos quedábamos sin nafta. O, teníamos que ir al supermercado y cuando comprábamos aceite nos podíamos llevar más que dos botellas. Es decir, que había detrás de todo esto, no solo ocultaba la pobreza debajo de una frecuencia demasiado extendida para una variable que estaba creciendo tanto, sino que además no estaban sincerados los precios. Naturalmente, nosotros creemos en el sistema de precios y lo primero que hicimos fue sincerar los precios. Nosotros tomamos en ese caso, ya sincerada la pobreza y tomada en la frecuencia trimestral, la pobreza saltó al 53%. Si lo tomamos en la frecuencia mensual, saltó al 57%. Hoy, ese número es 28%. Esto quiere decir que los desalmados liberales, los no empáticos liberales, los crueles liberales, sacaron a 14 millones de personas de la pobreza.
Naturalmente no solo mejoraron las condiciones en términos de pobreza, también mejoraron en términos de indigencia y de niveles del 20% pasaron el 6%, es decir, cayó en dos tercios la cantidad de indigentes y los chicos pobres pasaron del 70% al 42%. La verdad es que la foto todavía sigue siendo mala, pero la película es la mejor película de la historia. ¿Ustedes se imaginan lo que estarían diciendo si estos logros en materia social lo hubiera hecho el peronismo? Hoy por lo menos el 50% de las calles de Argentina llevarían mi nombre. Pero, claro, no soy peronista.
¿Ustedes se dan cuenta el esfuerzo que hacen esas basuras con micrófonos, los sicarios, por tapar todo esto? Porque yo días atrás recuerdo que hice un posteo, porque están todo el tiempo con que “el consumo no arranca, el consumo no arranca”. Y el tema era: miren muchachos, están los datos de cuentas nacionales y el consumo privado está en récord histórico. Y entonces salió una periodista, una ignorante, una bruta, una analfabestia, salió a torearme por X, a decirme que yo deliraba, y que mis ministros me vendían el diario de Yrigoyen. ¿Y cuál era su prueba argumentativa frente al dato de cuentas nacionales? Una encuesta pedorra de un enemigo de 1000 casos, hecha telefónicamente. Verdaderamente el trabajo que hacen los periodistas porque se mantenga el statu quo corrupto decadente argentino es enorme. Entiendo que les duele que les saqué la pauta; entiendo que el kirchnerismo generó un desastre con la pauta y otros gobiernos también, que los hizo adictos a las pautas y ese sector se expandió más de lo que debía, a condiciones de mercado. Entonces ahora están muy enojados porque les corté la pauta.
Además, también hay que reconocer son de izquierda. Odian nuestras ideas. Desean que nos vaya mal, porque significa que si nos va bien, ellos estuvieron equivocados toda su vida y prefieren que nos vaya mal, además de los negocios de ellos, porque si no tienen que dedicarse a otra cosa. Digo eso al margen del odio que pueden tener hacia mi persona, que les digo algo, lo puedo entender. Hasta les puedo dar argumentos adicionales para que me odien más.
La otra mentira flagrante de estos delincuentes, que son socios además de los políticos que nos hundieron, porque ahí no son solo los periodistas, el que llena el sobre también es un corrupto. Y, en algunos casos, muchos de ellos son políticos y no son solo políticos. También hay empresarios. Sino vean el conjunto de delincuentes que salieron a pegarme cuando hablé de Don Chatarrín de los tubitos caros.
Muchos periodistas de un medio, que se jacta de ser liberal, que verdaderamente cuando uno escribe parece Página 12 más que ser liberal. Muchos salieron a defender a lo que ahora se sabe que pagaban coimas a los kirchneristas. Sin embargo, no salieron a pedir disculpas por todas las cosas que me dijeron por lo que dije de Don Chatarrín.
Dentro de estas cosas están con esto de que el modelo no genera trabajo. Bueno, una de las cosas maravillosas que muestra el artículo de Federico es que primero, ¿cuánto es la tasa de desempleo? Bueno, la tasa de desempleo hoy es 7,8%. Ahora, en el primer trimestre, o sea el comparable del 2023 era 7%. Con lo cual, no hay mucha diferencia que digamos, en especial porque también hubo un fuerte aumento de la PEA; detalle no menor. Y además, el promedio histórico de la serie de Argentina de desempleo es 9%. Así es que difícilmente uno podría decir que este modelo no genera trabajo. Y de hecho este modelo sí generó trabajo y generó 500.000 puestos de trabajo en el sector privado, les guste o no les guste. Y además a eso le tienen que sumar que echamos a más de 70.000 empleados públicos. Entonces, cuando se ponen a fijarse bien, el sector privado generó en lo que va de este gobierno 600.000 puesto de trabajo.
Ahora. Claro, pero ¿qué es lo que hacen? porque son brutalmente deshonestos intelectualmente. Miren, que el 50% del mercado laboral estaba en la informalidad, no fue algo que inventamos nosotros. Fue algo que nosotros recibimos. Por eso, habiendo tenido el respaldo que tuvimos en las elecciones en octubre del año pasado, nos mandamos por las reformas imposibles. Una de las reformas imposibles ¿Cuál era? la modernización laboral y a pesar de que no tenemos mayoría en las dos Cámaras. O sea, porque no la tenemos ni en Diputados, ni las tenemos en Senadores. A pesar de ello, logramos pasar una ley laboral, una ley de modernización laboral, que ni siquiera se pudo lograr durante gobiernos militares. Vaya que nosotros hemos estado haciendo posible lo que todo el mundo consideraba imposible.
Eso lo que está haciendo es dejar las puertas abiertas para la formalización. Entonces una de las cosas que dicen es “no, bueno, pero los salarios no crecen”. Es mentira eso. Si yo tomo el salario real del sector privado formal, podría decir que está empatado. Y si miro los del sector público, están bajando. ¿Acaso eso no era algo que estábamos buscando? Pero la parte deshonesta es que están dejando la mitad del mercado laboral afuera, y que cuando ustedes toman el sector informal, los salarios del sector informal están literalmente volando, le han ganado a la inflación más de 60%. Entonces no es que los salarios no suben, hacen una cuenta deshonesta, omiten la variable que da bien. Lo que hace esta gente es brutal, hacen cherry picking, es ir buscan esa variable. Por ejemplo, yo tomo el EMAE, en el EMAE tengo 16 rubros, por decirlo de alguna manera. Hay una parte que es sector público, esa da para abajo. Esa queremos que de para abajo. Ahora, después, yo tengo de los 15 sectores que me quedan tengo 13 expandiéndose. Entonces ¿qué van? A los sectores que no se están expandiendo, por ejemplo, industria, que está empatado. ¿Y qué es lo que hacen? Miran dentro de industria al que le va peor, llámese textil. Y a partir de ese cherry picking hacen la falacia del todo por la parte, ¿qué hacen? Generalizan.
Bueno, no puede ser que nos traemos todas las mentiras de este conjunto de delincuentes. No porque afecten a mi persona. Miren, yo les digo algo: yo voy a seguir haciendo lo que me comprometí, yo ya tengo mi futuro asegurado. Es decir, yo haciendo lo que corresponde estoy asegurando mi futuro, voy a vivir de dar conferencias. Ya no es un problema mío, lo estoy diciendo por los propios argentinos. Quieren volver al modelo del pasado. Okay. Lo bueno que esta vez no es como el capítulo de Los Simpson donde ustedes tienen dos candidatos y que cuando le sacan la máscara es el mismo; es decir que era el partido del Estado contra el partido del Estado, nada más que uno era con buenas formas y otro con malos modales.
Esta vez, ustedes van a tener las ideas de la libertad, las ideas del progreso, las ideas de la prosperidad. Del otro lado van a tener el modelo decadente y esta vez, no solo le vamos a tirar las ideas por la cabeza, sino que además le vamos a tirar los datos. Si no ganamos, es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos. Ahora, todo lo que estaba a mi alcance y de mi equipo, lo estamos haciendo. Es decir, por lo tanto, a veces parece como un poco injusto. Eso se lo escuchaba decir a Agustín con mucha sabiduría. Están todos pendientes de la reformita que él, que está hablando, quiere que se haga y que si no se hace esa está todo mal. Y no se fijan en todas las cosas que se hizo. Es interesante el caso ¿no? de la mujer adúltera, cuando todos lo quieren apedrear y Jesucristo dice “el que esté libre de pecado que levante la primera piedra”. La pregunta es, todos los que pasaron antes, mucho para criticar no tienen por qué fracasaron todos. Y los que vivieron de la tribuna y nunca hicieron nada. Yo les cuento algo y es que cuando ustedes están en la tribuna, todas las jugadas terminan en gol. Porque si la hace bien termina en gol ¿O vos estás ahí adentro pateando? o sea ¿vos lo haces mejor que Messi?
Pero al margen de eso, la pregunta es ¿a quién de ustedes en el mejor de sus sueños se le hubiera ocurrido que en dos años y medio de gobierno hubiéramos hecho 17.000 desregulaciones como las que hizo Federico? Con lo cual, cuando vengan a decirme lo que falta, que alguien venga y me recite las 17.000 desregulaciones de Federico y ahí empezamos a hablar. Vamos a ver, porque es tan fácil hablar.
Lo otro, que también es un tema sumamente importante es haber alcanzado el equilibrio fiscal. Nosotros cuando llegamos teníamos un déficit fiscal en el tesoro de cinco puntos del PBI. Nosotros hicimos campaña con una motosierra y yo decía que íbamos a llegar a déficit cero. No déficit cero de mentira en el primario; déficit cero en la línea financiera. Y decían que era imposible, que no íbamos a llegar, que con suerte lo íbamos a poder llevar a un punto del PBI negativo al final del mandato. Bueno, como lo definieron como imposible ¿qué hicimos nosotros? Dijimos: lo vamos a hacer posible. Planeábamos hacerlo en un año. Gracias a ese gigante que es nuestro Ministro de Economía, Luis Toto Caputo, lo logramos en el primer mes de gestión.
No solo eso, aniquilamos el déficit cuasifiscal de 10 puntos del PBI en 6 meses y eso lo hicimos sin expropiar, no hicimos un Plan Bonex, no hicimos ni un corralito, ni un corralón, ni un Alcatraz. No apretamos a nadie para que nos renegociaran la deuda, lo hicimos todo a mercado, lo hicimos respetando los derechos de propiedad. Por lo tanto, cuando vienen otros a hablar de velocidades comparadas, es bastante injusto. Porque si vos expropiaste, si vos tuviste corralito, corralón, atrapaste a todo el sistema… bueno, mire, nosotros lo hicimos respetando el derecho de propiedad. Eso no es una diferencia menor. Lo hicimos sin tener la hiperinflación antes, que licuara, que hiciera todo el trabajo sucio antes. Y lo hicimos así porque, de esa manera, evitamos que la pobreza llegara a niveles del 90%. Con lo cual los verdaderamente empáticos hemos sido nosotros.
Y, claramente esto tiene consecuencias. Porque la contracara de haber alcanzado el equilibrio fiscal, que yo no sé si se recuerdan, pero decían que ese superávit era mentiroso y los que no decían que era mentiroso, decían que teníamos partidas sub ejecutadas, o que estábamos acumulando deudas, o que reconocían el logro, pero decían que no era sostenible. Bueno, vamos para el tercer año y seguimos teniendo equilibrio fiscal y vamos a seguir teniendo equilibrio fiscal. Y mientras yo sea Presidente de la Nación, va a seguir habiendo equilibrio fiscal.
Y eso tiene consecuencias. Porque eso significa que la relación deuda/producto es no creciente. Y cuando tomamos la neta entre sector público, cuando asumimos estaba en torno a 100 y hoy está debajo del 40%. El riesgo país, que estaba en torno a 3000 puntos básicos, está en 500 puntos básicos. Pero si ustedes toman el riesgo de esta gestión es de 80 puntos básicos el riesgo país. Con lo cual con esos niveles de riesgo país, si nosotros logramos la reelección y logramos dejar a los orcos detrás, vamos a empezar a crecer a tasas del 7 y 8% por año y en 30 años nos vamos a convertir en una de las grandes potencias del mundo.
Voy a hacer una nota al pie de página sobre las críticas al resultado fiscal, porque hay cosas que son increíbles. Miren, yo desde que tengo conciencia y que hago el trabajo de economista. Bueno, ahora no voy a decir que soy economista porque sería insultarlo a Adam Smith y a todos los que vinieron atrás y han hecho un trabajo tan noble. Pero, siempre cuando vi los números fiscales, siempre se hizo en base caja. Digo, porque hay algunos imbéciles que ahora hacen todo un punto de que el déficit no es ese, porque en realidad hay que medir lo devengado. O sea, hay que cambiar la metodología que se usó regularmente. ¿Y por qué hacen eso? porque son deshonestos intelectualmente. Hay mucha deuda de la que nosotros tenemos que es cero cupón. Entonces, la deuda que es cero cupón, claramente si ustedes quieren imputar los intereses los intereses no están. Por la naturaleza del instrumento. Entonces, estos impresentables mentirosos que nunca en su vida hicieron nada, además, nada, solo hablaron. Y si hubieran conseguido el resultado, hubiera sido buenísimo. Por ejemplo, los que están dentro de nuestro barrio, por decirlo de alguna manera o nuestros amigos, son los mismos que llevaron al liberalismo a reuniones que sobraba gente en un ascensor ¿no?
Pero al margen de eso, es interesante porque cuando ustedes tienen un cero cupón, cuando ustedes anotan la deuda como la notan a face value, los intereses están incluidos ahí. Es decir, lo que está pidiendo esas personas que reclaman eso, están pidiendo que hagan doble contabilidad. Y cuando yo miro la deuda, la deuda sigue cayendo. De hecho, la deuda está creciendo en dólares si ustedes quieren, de 550.000 millones cayó 500.000, y ahora está subiendo; ese efecto que están viendo de suba es porque se está apreciando la moneda, porque es deuda en pesos, que está emitida con CER. Entonces, en la medida que la moneda se vaya apreciando porque el modelo es exitoso, van a tener un efecto sobre la deuda. Pero no se puede ser tan bruto. Me sorprende, no sé si es mezcla, no sé si es por bruto, por malas intenciones o la mezcla. Pero de vuelta, aun así el número está nominalmente menor al que había antes.
La otra cosa que suelen cuestionar es la sustentabilidad del sector externo y eso también es impresionante, porque hoy es la primera vez que Argentina tiene una situación en la cual las exportaciones crecen entre 5 y 6 veces más que lo que crece el PBI. Y, en realidad, crece en todos los sectores. Porque si yo miro… A ver si lo encuentro. Bueno, ahora no lo encuentro, cosas que pasan. Pero, si ustedes se fijan, estamos creciendo en todos los aspectos. Por ejemplo, en lo que son las exportaciones primarias: energía, minería, pymes industriales, tenemos un buen exportador por todos lados. Economía del conocimiento. Miren donde ustedes miren, hay un exportador. Sería el atraso cambiario más loco del mundo con las exportaciones creciendo tanto. Verdaderamente cuesta entender que en dos años y medio…entiendo que le hayan errado, pero que no puedan salir de repetir los mismos errores desde que hemos asumido. La verdad es que cuesta creer que puedan ser tan toscos que no puedan entender. Además, yo les hago una pregunta, ¿qué es eso de estar mirando la estupidez del tipo de cambio real, la serie del tipo de cambio real? Primero, esa serie tiene mucha volatilidad, porque cuando ustedes tienen gobiernos populistas, tienen salida de capitales, tienen un montón de problemas, obviamente que el tipo de cambio real se va a las nubes, y cuando ustedes tienen un gobierno que hace bien las cosas obviamente la moneda se aprecia.
Lo primero que tendrían que entender es que hay un problema de volatilidad, y que con tanta volatilidad tomar el promedio bastante tonto. Es más, ustedes para que ese tipo de cambio real… Supongan que por alguna… Porque para conocer ese número, tendrían que saber las preferencias, con lo cual tendrían que saber la pladulación, cómo evoluciona en el mundo. Tendrían que saber la tecnología, el progreso tecnológico, las dotaciones y cómo evolucionan las dotaciones. Porque de esa manera, ustedes podrían determinar el conjunto de precios relativos y a partir de ahí, hacer un juicio de valor si ese precio es correcto o no. Me temo que no conocen toda esa información para hacerlo. Creo que un señor que se llamaba Friedrich Von Hayek me estaría apoyando en esta moción. Yo creo que le dieron el premio Nobel de economía 1974 por estas ideas. Pero al margen de eso, en el libro La fatal Arrogancia justamente explica esta situación. Porque la verdad es, que para poder sacar ese número habría que ser omnisciente, omnipresente y omnipotente. O sea, ser Dios. Y claramente que eso es algo que se nos escapa como humanos y mucho más lejos está todavía si son políticos.
Dicho esto, el punto es: ahora supongamos que algunos de nuestros colegas es un iluminado, un bendecido por el Señor, el Señor extiende la mano y le dice a ese consultor: “el tipo de cambio real es el del año, no sé, 2007”, por decir algo. Ahora, la pregunta es: Okay, ese era el tipo de cambio real, pero el problema es que las condiciones de oferta y demanda de todos los bienes de la economía para todo el mundo, para cada uno de los individuos del mundo, ¿son las mismas? ¿Qué pasaría si yo les digo que me cambien el celular que tienen ustedes ahora por uno del 2007? Por lo menos me pegarían una patada en la cabeza por estafador. Entonces, ¿cómo se les ocurre creer que pueden extender eso? Pero hago una pregunta más obvia: si hemos bajado 30% el gasto público en términos reales ¿cómo no van a esperar que la moneda se aprecie? Es un resultado de manual. Entonces, eso es lo que veo, es la precariedad.
Y si en el medio, además, hicimos modificaciones en materias regulatorias. Por ejemplo, en la Ley Bases sacamos el barril criollo y ahora dicen “ay, cómo se expande el sector petrolero”. Y claro, sacamos el barril criollo del medio. O cómo se expande todo el sector energético, cambiamos la Ley de Glaciares y ahora, claro, se expande el sector minero. Eso es equivalente a como si ustedes hubieran descubierto recursos naturales ¿qué crees que va a pasar con la moneda? Se va a apreciar, va a haber reasignación de recursos, van a tener ganancia de productividad, obvio Y obvio que la economía va a crecer a velocidad distinta, porque a ustedes le habían puesto el freno de mano y ahora la liberaron. Y, además, cuando ustedes abren la economía fomentan la competencia y todos los corruptos que vivían del subsidio lamentablemente o se reconvierten o quiebran. Pueden elegir ser Lumilagro, reconvertirse y volver a competir o pueden decidir ser Gomita lumínica. Y dicen “no, bueno, si yo no puedo cobrar los neumáticos cuatro veces más caro y joder a los 47 millones de argentinos, no juego”. Y, además, el día que se va a votar la Ley de Modernización Laboral, el día anterior, te tiro 920 trabajadores a la calle, a ver si te rompo el gobierno. Esto se trata de poder y de dinero. Por eso es tan importante y tan interesante el libro de Albert O. Hirschman que se llama Salida, voz y lealtad. O sea, o putean, hacen ruido, se van, o se la bancan y siguen desde adentro Bueno, eso va en cada uno. Lumilagro decidió reconvertirse y hoy es una empresa exitosa. Gomita lumínica decidió querer romper. No le salió bien, nosotros seguimos adelante.
La otra estupidez casi irritante es: “la economía viaja a dos velocidades”. Mire, hay un libro hermoso. El otro día tuve una reunión con diputados y senadores, el día previo a la sesión en la cual metimos la ley para reformar la carta orgánica del Banco Central, metimos Inocencia fiscal 2, metimos el tratado sobre patentes y el tratado con Singapur. Menos mal que somos un gobierno que no hace poco y que está inmóvil.
En la previa de eso, hablé con nuestros legisladores y una de las cosas que hicimos, les regalamos a cada uno de ellos un ejemplar de la economía en una lección de Henry Hazlitt. Y esto es interesante, porque ¿qué es lo que dice? Cuál es la diferencia entre el buen economista y el mal economista. El mal economista mira solo un mercado y un período, mientras que el buen economista hace equilibrio general, no solo mira un mercado, sino que mira todos los mercados y no solo en un periodo, sino que lo hace intertemporalmente. Es decir, varios periodos. Es decir, mira los efectos hacia los costados y hacia adelante.
Entonces, cuando ustedes, si yo les digo: bueno, va a haber progreso tecnológico, va a haber un shock tecnológico. Y ustedes lo ponen adentro del modelo de equilibrio general, bueno, mire, el día que Edison inventó la lamparita, bueno, los productores de velas tienen que ir a la quiebra. Y estamos bastante contentos con las lamparitas, por decirlo de alguna manera. Entonces, es obvio que van a tener reasignación de recursos. De hecho, Schumpeter ¿de qué hablaba? De destrucción creativa. El día que ustedes generan un progreso tecnológico donde generan un producto de mejor calidad a un mejor precio, y hay alguien que va a ir a la quiebra. Y entonces ¿qué quieren, prohibir el progreso tecnológico? Vamos a estar complicados si hacemos eso. Pero bueno, acá tenemos una fauna ludita abundante.
Pero no solo eso, nosotros estamos entonces potenciando el progreso tecnológico. Que, dicho sea de paso, si logramos reformar la ley de sociedades y logramos… ¿qué hacés Pablo? Qué política internacional estamos llevando, ¿no?
Y si logramos llevar los cambios en materia societaria que, para la Inteligencia artificial que está promoviendo Federico, puede ser que podamos replicar el caso de Irlanda y podamos hacer saltar solamente en un año nuestro PBI en un 26%. Vamos, vamos, abracemos las ideas de la libertad. Pero no solo eso, tenemos descubrimiento de recursos naturales, porque es básicamente lo que estaría pasando. Eso va a cambiar la asignación de recursos. También va a cambiar la asignación de recursos si yo desregulo, va a cambiar la asignación de recursos si yo genero baja de impuesto. Voy a tener cambio en la asignación de recursos si bajo el riesgo país, baja la tasa de interés. Entonces, obviamente que uno tiene que entender la naturaleza de la reasignación de recursos y eso también les va a explicar lo que pasa en el mercado laboral. Porque cuando nosotros hablamos de los puestos creados, ellos dicen “no, pero el sector, el sector formal. Esos son informales”. Miren, los trabajos informales también son trabajo ¿eh? Y, además, vienen subiendo fuertemente. En algún momento usé otra frase: “pedo de buzo”.
Pero, al margen de eso, esto es importante. Si ustedes se fijan se ha generado esta sensación de turbulencia, lo mismo que le hicieron a Macri. A Macri se lo hicieron después de la reforma previsional, a nosotros nos hicieron lo mismo después de la modernización laboral. La diferencia es que cuando a Macri le tiraron 14 toneladas de piedra, retrocedió. Bueno, nosotros decidimos acelerar más.
Ahora si ustedes están generando la sensación de que va a haber una crisis o que pueden volver los orcos, entonces queda la sensación de que esto es transitorio y no es que es permanente. Y si ustedes es transitorio ¿van a estar contratando gente de manera permanente o transitoria? Es obvio. Por eso crece tanto el mercado informal. Obviamente que cuando en octubre del año que viene le volvamos a ganar y generemos… Mire, con el mismo resultado de las últimas elecciones, pasaríamos a tener mayoría en Diputados y tendríamos una cámara de Senadores a dos de lograr la mayoría. Si con todo esto hice esto, imagínense con ese número.
Por lo tanto, esto es lo más interesante de todo. Vamos a encarar un año electoral en el cual todas las promesas de campaña fueron cumplidas. Se cumplieron con todas las promesas de campaña de las elecciones de medio término, y vamos a llegar con menos inflación, con más crecimiento, con más empleo, con mejores salarios, con menos pobres, con menos indigentes. Y entonces los argentinos van a poder comparar entre el modelo del fracaso, con toda una pátina de sentimentalismo y emocionalidad; y una persona que habla como puede, se come las eses, a veces usa un lenguaje poco ortodoxo, pero que tiene un montón de resultados. Yo confío en los argentinos y creo que vamos a ganar, vamos a poder confirmar el cambio, vamos a meternos en este sendero que va a hacer que Argentina en 20 años sea un país desarrollado, en 30 años sea una de las potencias mundiales y que en 40 años sea el país más grande del mundo.
Por eso, como digo siempre, que Dios bendiga a los argentinos, que las fuerzas del cielo nos acompañen y viva la libertad carajo, viva la libertad carajo, viva la libertad carajo. Muchas gracias a todos.