Discurso del Presidente Javier Milei en la Universidad de San Martín de Porres de Perú, tras recibir el Doctorado Honoris Causa
Buenas tardes a todos. Es un gusto para mí estar en Perú, en particular en el día de la asunción de la flamante Presidente Keiko Fujimori, a quien le deseo un próspero mandato. Su victoria es sin duda otro indicio del avance inexorable de las ideas de la libertad en la región.
Quiero agradecer al rector José Antonio Chang Escobedo y al resto de las autoridades de la Universidad de San Martín de Porres por este doctorado honoris causa. Es un honor integrar la distinguida lista de personalidades que han sido condecorados por esta prestigiosa institución. Tomó este noble reconocimiento como una recompensa por todo lo que hemos logrado en poco más de dos años de gobierno, pero también como una responsabilidad de seguir estando a la altura de lo que este momento histórico demanda.
Nosotros desde nuestra acción de gobierno, creo que estamos haciendo básicamente tres aportes, uno lo aplicamos todos los días en nuestras decisiones, que es el criterio de la moral como política de estado. La otra contribución que estamos haciendo es nuestra forma de entender la problemática del crecimiento económico, básicamente, días atrás junto al doctor Reidel estuvimos difundiendo el preliminar del working paper que tiene que ver con las cuestiones de crecimiento económico donde básicamente hay tres contribuciones. La primer contribución es que demostramos que puede haber crecimiento óptimo bajo rendimientos crecientes y que eso es una solución en una solución interior. Concretamente, era una idea que yo venía madurando hace muchos años que la había plasmado con distintas aplicaciones en uno de mis recientes trabajos que se llama “Capitalismo socialismo y la trampa neoclásica” y que algunas partes de la solución del trabajo requería de una matemática muy sofisticada.
De hecho, una de las tres contribuciones es propiamente una aplicación absolutamente novedosa de las barreras de Bellman, por primera vez en un artículo de crecimiento económico, para poder resolver este modelo de rendimientos crecientes. La idea de los rendimientos crecientes es lo que está detrás del crecimiento económico. Básicamente, si ustedes toman las series armadas por Angus Maddison desde el inicio de la era cristiana, y ustedes miran el PBI per cápita estuvo prácticamente constante durante 1800 años. Concretamente, solamente subió 40% después del descubrimiento de América. Y si ustedes eso lo pusieran en tasa de crecimiento anual compuesto, el mundo se expandía una tasa del 0,02% anual. Es decir que para lograr duplicar el PBI per cápita se necesitaban 3500 años.
Sin embargo, luego de la revolución industrial vivimos un periodo donde la población habiéndose multiplicado por 10, el PBI per cápita lo hizo por 15 veces. Es decir, el PBI creció 150 veces. Eso en economía, en la teoría económica, se caracteriza por lo que se llaman rendimientos crecientes y la tasa de crecimiento pasó de 0,02 a niveles del 0,66 en el siglo IXX, en el siglo XX volvió a acelerar, en la primera parte lo hizo al uno, en la segunda parte lo hizo arriba del dos y si uno mira lo que va del Siglo XXI, a pesar de todas las atrocidades que van ocurriendo, lo hace en torno al tres. Por otra parte, cuando ustedes miran la cantidad de años que se han necesitado para duplicar el PBI per cápita, conforme avanza la historia, el primero que lo logró fue Inglaterra y le mando prácticamente un siglo.
Sin embargo, conforme va pasando el tiempo, eso se logra cada vez más rápido. El caso más emblemático es China que básicamente duplicó su PBI per cápita en 10 años, porque crecía a tasas del 7%. Y después también lo hizo en 7 años, porque logró acelerar al 10. Es decir que lo que uno ve es que el ritmo de crecimiento, pese a los pesimistas, se está acelerando, y lo único que podría frenar esto es el Estado: esa es la realidad. Pero lo importante es la cuestión de los rendimientos crecientes; porque la contraparte de los rendimientos crecientes en la teoría neoclásica son las estructuras de mercado concentradas. Y desde el punto de vista de la teoría neoclásica las estructuras de mercado neoclásicas no son óptimas de Pareto y por ende son malas. Y consecuentemente la pregunta que uno debería hacerse es cómo puede ser algo malo, algo que hizo que en casi 250 años se multiplicará más de 10 veces la población y más de 15 veces el producto per cápita; y que la pobreza extrema pasara de niveles del 95% a menos del 10%. Es una pregunta razonable: ¿cómo podemos decir que es malo algo que generó tanto bienestar y sacó a tantas personas de la pobreza?
Nosotros nos propusimos responder esa cuestión y tratar de internalizar qué era lo que estaba fallando en los modelos tradicionales de crecimiento económico y que era lo que nosotros proponíamos para salir de esas trampas. Perdón que me voy a poner un poco neoclásico, hoy no voy a estar tan austríaco, pero me pareció que, dado la magnitud de la distinción y las menciones a mi trabajo académico como economista, valía la pena entrar por este lado. Y, después va a aparecer el austriaco quédense tranquilos, lo van a percibir rápidamente. Pero lo interesante aquí, es que los modelos neoclásicos suelen tener… Ustedes han visto el modelo de Robinson Crusoe. El modelo de Robinson Crusoe, Robinson por un lado decide que consumir se cambia el bonete, se ponen de productor y decide qué producir. Entonces, el modelo tiene algunas cosas interesantes, como una primera visión de un modelo de equilibrio general muy simple. Pero, eso extendido a modelos más complejos tiene una serie de dificultades importantes. Concretamente, el problema radica es que cuando ustedes trabajan con la idea de la mano invisible, pero puesta en formato Pareto, es decir en el formato neoclásico, donde cada uno de los agentes guiados por su propio interés conduce al bienestar general, en el formato neoclásico requiere que cada individuo esté maximizando y si ustedes lo ponen en el formato matemático de la maximización, una función convexa no tiene un máximo. Básicamente, en ese… salvo que tengan una solución de esquina. En esa solución de esquina tendrían que entonces todo quedaría en mano de una sola empresa y ya probamos también la solución en las manos de un solo individuo, se llamó comunismo. Era el Estado, no podía calcular precios, fracasó.
Por lo tanto, ¿cómo es la forma de computar este problema? Lo que a nosotros nos parece es que esa separación, esa bipolaridad que muestra el señor Robinson Crusoe, se tiene que resolver dentro del propio Robinson Crusoe. Es decir, en el momento en que Robinson Crusoe decide qué consumir, también al mismo momento está decidiendo cuántas veces se sube al árbol para bajar cocos y comer. En ese contexto ¿qué es lo que sucede? En la medida que ustedes van consumiendo más, la utilidad que derivan de ese consumo es cada vez mayor, pero proporcionalmente es menor. Ustedes van teniendo utilidad, su utilidad sube, pero sube decrecientemente. Pero, al mismo tiempo, para conseguir esa unidad adicional de consumo, ustedes tienen que entregar más trabajo. Es decir, tienen que entregar ocio. Y esa desutilidad del ocio conforme van trabajando más horas, esa desutilidad es cada vez mayor. Entonces ustedes cada unidad de consumo que suben tienen más utilidad, pero crece decrecientemente. Pero al mismo tiempo que van trabajando más la de su utilidad crece decrecientemente, entonces llega un momento que lo que ustedes ganan por una unidad más de consumo queda equilibrado con lo que pierden por entregar una unidad más de ocio. Y ese momento es el momento donde ustedes se encuentran el límite de producción. Ustedes van a estar maximizando su utilidad, a pesar que el formato de la función de producción sea creciente, porque el problema es lo que ustedes están entregando en materia de ocio. Porque para producir necesitan trabajar y, por ende, necesitan entregar ocio. Y eso les permite conseguir un máximo.
Eso resuelve el primer problema de tener una solución interior, donde ustedes pueden conseguir un máximo, pero a pesar de tener una función de producción con rendimientos crecientes. ¿Por qué? Porque lo integramos adentro de la decisión del consumidor, e ingresa dentro de la función de utilidad, vía el efecto de la utilidad que causa poner cada vez más ocio. Y eso es una solución estática. El problema es cuando van a una solución dinámica; la solución dinámica lo que va a implicar es que aparece en equilibrios múltiples. Y el problema es que ustedes van a tener tres equilibrios: van a tener dos que son estables y uno que es inestable. Van a tener uno con trampa de pobreza, donde la población se vuelve pobre; y van a tener uno donde la población alcanza la riqueza. Esos dos equilibrios son estables, y hay un equilibrio intermedio que es inestable. Entonces la pregunta es qué nos lleva hacia un equilibrio o hacia otro equilibrio. Entonces acá lo interesante es qué es lo que determina la escala mínima: hay un nivel de capital que determina la escala mínima debajo del cual nos hundimos en la pobreza inexorablemente. Ese nivel de escala mínima tiene asociado un nivel de capital; y ese nivel de capital tiene asociados dos elementos: tiene asociado mi voluntad de trabajar; si yo soy un vago - no sé qué palabra, ¿se usa vago acá también? -, Okay, si soy un perezoso, en términos de slang domésticos sería vago, es decir si no me gusta trabajar me hundo. Esto lo decía Friedman: tenemos una sociedad que cada vez castiga más el que trabaja y favorece al vago. Bueno eso no termina bien: se llama justicia social. La justicia social es injusta, porque implica un trato desigual frente a la ley y además es robarle a uno para dar a otro. Bueno, eso no termina bien, la gente frente a esa situación prefiere valorar el ocio. Si voy a consumir de todas maneras, la solución que tiene más ocio domina. Bueno, eso en términos dinámicos es un desastre.
Es decir, ahora también ustedes podrían estar trabajando, pero ahorrar poco. Es decir, una sociedad que ahorra poco o porque le gusta despilfarrar, o porque pondera el consumo presente, o porque su tasa de preferencia intertemporal es demasiada alto, tal que luce como un miope. Si ustedes no trasladan consumo al futuro, es decir no ahorran, no acumulan capital, consecuentemente también se hunden.
Es decir, que es importante la cultura del trabajo y es importante la cultura del ahorro. Es decir, sociedades que piensen en el largo plazo y esos elementos se vuelven fundamentales. Ahora, eso es una de las partes. Entonces, si yo tengo sociedades que ahorran poco, o sociedades que básicamente no les gusta trabajar, o sociedades populistas, lo que va a hacer hundirme y les doy un ejemplo, Argentina, era un país desarrollado a inicios del siglo XX. Cuando nosotros llegamos estaba de la mitad de la tabla para abajo e íbamos camino a convertirnos Cuba con escala en Venezuela. Eso es lo que nos dejó el legado del populismo. El populismo destruyó la cultura del trabajo, destruyó la cultura del ahorro. Entonces, eso tiene que ver con este equilibrio malo. ¿Cómo uno entra al equilibrio bueno? desde la batalla cultural, promoviendo la cultura del trabajo, la cultura del ahorro, de pensar en el largo plazo, pero también es importante el respeto del derecho propiedad. Nosotros hemos enviado… tenemos algo que se llama el Pacto de Mayo y el primer punto del Pacto de Mayo es el respeto al derecho de propiedad y el derecho de propiedad ustedes lo pueden atacar de dos maneras, hay una que es bien violenta y que es muy clara, que es el caso de los impuestos. Cuando ustedes cobran impuestos, a mí no me gusta por ejemplo decirle contribuyente al pagador de impuestos, no, yo le digo pagador de impuestos. Nadie paga los impuestos voluntariamente, se pagan a punta de pistola, es coacción pura. Es decir, si ustedes no pagan los impuestos van presos. Consecuentemente, por eso se llaman impuestos. No se pagan voluntariamente. No hay tal cosa como un contrato social, es mentira. Los pagan porque si no, van presos, es así de simple.
Esa es una forma de atacar al derecho de propiedad. La otra forma de atacar al derecho propiedad es con una regulación. Por ejemplo, supongan que ustedes tienen un edificio donde se dedican a arrendar departamentos, por ejemplo, oficinas. ¿Qué pasa si viene un político y les pone un control de alquileres, un control de rentas? Lo que va a pasar, es lo que pasó en Argentina. Vino un imbécil, puso una ley de control de alquileres y se retrajo a la mitad la cantidad de alquileres y subió violentamente el precio. En definitiva, ese imbécil que quería defender a los más vulnerables dejó en la calle a los más vulnerables. Porque, dado que la curva de demanda tiene pendiente negativa, solamente consiguieron departamentos aquellos que estaban dispuestos a pagar más por eso. Consecuentemente, tiró a la calle a millones de personas, justamente, con menos recursos, que era lo que podían pagar aquellas propiedades que estaban a precios más baratos. O la forma de degradar también el precio es dejando que se deteriore la calidad de la vivienda en alquiler.
Consecuentemente, una de las cosas que nosotros hicimos más bien asumimos fue borrar la ley de alquileres. Bueno, se duplicó la oferta y cayó 30% el precio en términos reales, es una de las medidas que funcionaron mucho, muy rápido. Al margen de eso, ¿por qué cito esto? Porque si ustedes tienen la economía sobre regulada al nivel máximo al que pueden acceder y llegar de PBI per cápita, cuanto más regulan es más bajo. Es decir, el modelo tiene una solución cerrada, pero cuanto más regulan y más castigan el derecho de propiedad, a lo que pueden llegar es más bajo. Entonces ustedes lo que van a ver que aquellas economías que están más sobre reguladas son las que menos crecen. Si quieren un ejemplo muy concreto de eso es básicamente la Unión Europea, donde cada regulación que imponen a diario es un disparo el crecimiento económico.
Por lo tanto, este modelo permite encontrar trampa de pobreza, permite encontrar crecimiento con rendimientos crecientes, pero sin que nos acusen de creer que los árboles pueden llegar hasta el cielo. Es decir, el modelo tiene una solución cerrada y para poder conseguir y determinar esa solución cerrada, innovamos. Que en realidad esto, la verdad de estricto rigor, es mérito de Demian Reidel, mi coautor que es físico, que encontró que las barreras de Bellmann permitían resolver ese problema. Entonces, mientras que todos los modelos de crecimiento endógeno con rendimientos crecientes utilizan parches para que los árboles no crezcan hasta el cielo, en este modelo los árboles no crecen hasta el cielo porque básicamente lo que termina actuando como factor limitante es la pérdida de ocio. Es como si yo les dijera, quién de ustedes está dispuesto a aceptar un trabajo en el cual le voy a pagar 120 millones de dólares por año. ¿Quién está dispuesto a tomar ese trabajo? ¿todos? Bueno, eso yo se lo voy a pagar el 31 de diciembre. Es decir, cuando termina el año calendario. O sea, arrancamos el primero de enero, se los pago el 31 de diciembre y además requiere que trabajen 24 horas por día. ¿Cuántos aceptan ahora el trabajo?
No lo pueden cumplir fácticamente, es imposible. Porque el nivel de desutilidad que van a tener entregando todo ese ocio es que se mueren. Entonces el modelo no podía dar cualquier cosa. Solamente había que encontrar la matemática que lo resolviera: se llama barreras de Bellman.
Por lo tanto, es interesante porque, si ustedes se fijan, nosotros basamos nuestra estrategia de crecimiento en tres pilares: por un lado, en la desregulación; en segundo lugar, en el capital humano y, tercero, en la apertura de la economía. Pero, claramente, antes había que estabilizar la economía, antes tenía que funcionar el sistema de precios. Entonces, por ejemplo, vean qué importante, nosotros cuando llegamos ahora viene la aplicación en la práctica del modelo. Cuando nosotros llegamos a la función nos encontramos que teníamos un déficit fiscal consolidado de 15 puntos del PBI, cinco en el Tesoro y 10 en el Banco Central.
Yo había hecho campaña con una motosierra y prometía cerrar el déficit fiscal en un año. Todo el mundo decía que era imposible; bueno, nosotros no solo que lo logramos en un año, gracias al Ministro Luis Toto Caputo, el Presidente del Banco Central Santiago Bausili y quien está hoy aquí como Canciller, que en aquel momento era el secretario de Finanzas, cerramos el desequilibrio fiscal en un mes. Cerramos el desequilibrio del Tesoro en un mes; bajamos el gasto público 30%; redujimos los ministerios a la mitad. Entonces, no solo eso, sino que además en la medida que la economía se empezó a expandir, bajamos los impuestos e hicimos lo que nunca hizo ningún gobierno en la historia argentina que fue devolverle a los argentinos tres puntos del PBI en baja de impuestos. Y en 6 meses cerramos el desequilibrio fiscal del Banco Central. Por lo tanto, en seis meses habíamos hecho un ajuste fiscal de 15 puntos del PBI y en lo que subsiguió llegó a 18 puntos del PBI. Es decir que nosotros hicimos un ajuste que le devolvimos al sector privado 100.000 millones de dólares. Entonces, no es magia que haya caído la pobreza. La pobreza cuando llegamos, que la sinceramos, era del 57% en la frecuencia mensual; hoy es del 29%. Es decir, sacamos a 14 millones de argentinos de la pobreza. La indigencia que era del 20%, hoy es del 6% y, básicamente, teníamos 70% de los niños pobres y hoy es 42.
Claramente falta mucho, pero hemos avanzado en la dirección correcta. No solo porque lo que logramos en términos de caída de pobreza e indigencia y pobreza infantil, sino que, además, la inflación que cuando nosotros llegábamos corría al uno y medio diario. Ojalá, el poco lúcido antecesor que tuve, supiera calcular el interés compuesto de cuánto es uno y medio diario. ¿Alguien tiene una calculadora para que esa persona se dé cuenta cuando dice que 17 mil por ciento anual era imposible? Digo, porque le venía corriendo ahí al lado. De hecho, la inflación mayorista dio 54% mensual, eso anualizado la 17 mil.
No sé el 54, pero sí claramente… nosotros teníamos cuatro bases monetarias venciendo en un día; teníamos el equivalente en deuda en pesos por 10 bases monetarias venciendo a menos de 30 días; teníamos un desequilibrio monetario que era el doble del Rodrigazo, que implicó multiplicar por seis la inflación de un momento para el otro, y eso hubiera implicado multiplicarlo por 12; teníamos una quiebra del Banco Central peor que la que teníamos en la previa a la hiperinflación de Alfonsín en el 89; y teníamos indicadores sociales peores que lo del 2001. Al lado de eso el infierno parecía un lugar confortable.
Pero ¿qué es lo importante de esto? Que le devolvimos al sector privado 18 puntos del PBI. Y eso es equivalente a haber aumentado el ahorro. Y esto también es importante, porque cuando tuvimos que hacer el ajuste, si ustedes lo hacen esperando que que venga el crecimiento futuro y lo hacen tomando deuda, es cobrar impuestos a las generaciones futuras, usted le estaría pasando la cuenta de la fiesta de hoy a sus hijos, a sus nietos, y gente que quizás todavía no nació, lo cual es profundamente inmoral. Subir los impuestos cercena la libertad, también es profundamente inmoral. Por lo tanto, lo que nosotros hicimos es bajar el gasto público le devolvimos libertad a la gente.
Y funciona. Porque hoy la tasa de inflación en Argentina está en torno al 30%, y vamos a seguir manteniendo nuestra política fiscal dura. Ayer vino la Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, y antes de reunirse con parte del equipo, ella estaba con su staff y nosotros gran parte del equipo de gobierno, y previo estuvo en mi despacho. ¿Saben qué hay en mi despacho, en la mesa donde yo trabajo? Una motosierra. Miren si tengo compromiso con el equilibrio fiscal.
No solo eso, mañana que vuelvo a Buenos Aires me pongo a escribir el discurso que voy a dar en Cadena Nacional el jueves, donde explico la reforma del Banco Central, donde básicamente el Banco Central va a volver a tener como misión fundamental, preservar el valor de la moneda. Este domingo que pasó publiqué un artículo en un diario que se llama Clarín y el título era 12 trillones, Bueno, un número de 20 cifras. O sea, cerca de 13 trillones. Bueno, esa es la inflación que tuvo Argentina desde 1935 hasta hoy. Es más, cuando Argentina dejó la convertibilidad y dijo que esta vez iba a ser diferente y que iban a manejar el Banco Central con criterios de prudencia, eficiencia y no sé qué más, acumulamos 168 mil por ciento de inflación. Bueno, vamos a terminar con 91 años de estafa y no solo eso, porque va a volver a ser la función del Banco Central preservar el valor de la moneda, va a estar prohibido financiar de manera directa o indirectamente al fisco, se lo considera una estafa y al ser considerado una estafa va a ser una asociación ilícita, por lo cual van a ir presos el presidente del Banco Central y el directorio, el poder Ejecutivo y diputados y senadores que aprueben presupuestos que implique déficit fiscal financiados con emisión monetaria. Porque es una falsificación. La falsificación de dinero es un delito penal y además no excarcelable. Por lo tanto, aquellos que decidan violar el equilibrio fiscal van a terminar presos.
Naturalmente también vamos a cuidar la independencia del Banco Central, blindando a las autoridades del Banco Central. Hoy requiere dos tercios del Senado para remover a un funcionario. Va a necesitar dos tercios del Senado y dos tercios de la Cámara de Diputados. Por lo tanto, cuando venga un político y quiera a su antojo echar al presidente del Banco Central, no va a poder. Por lo tanto, el Banco Central va a estar armado con el poder suficiente como para resistir cualquier embate político, vamos a aniquilar de una vez por todas la inflación, vamos a terminar con ese robo siniestro que es la emisión de dinero sin respaldo.
Además, esta ley también tiene algunas características sobre prohibir letras intransferibles y que solamente se puedan distribuir utilidades genuinas, solo para pagar deuda. Es decir, se terminó el Banco Central que estafa. Y al mismo tiempo estamos devolviendo el ahorro: eso favorece la acumulación de capital.
Lo otro tiene que ver con la cultura del trabajo: nosotros no hemos dejado de dar nunca la batalla cultural pero lo más interesante es la experiencia desde Capital Humano: desde Capital Humano siempre nuestra intención fue que la política social tenía que dejar de ser de regalarle el pescado a la gente y enseñarle a pescar. De hecho, la frase tan famosa en Chicago de Milton Friedman, “no hay tal cosa como un almuerzo gratis”, es una reflexión o una referencia tomada en torno a la Torá. El pescado gratis era Egipto, el pescado es gratis era la esclavitud: nosotros no queremos ciudadanos esclavos, nosotros queremos ciudadanos libres. Y por eso cambiamos el formato de la política social. Por eso dejó de ser ministerio… ¿cómo se llamaba antes el Ministerio, como era que se llamaba? pero no, antes era, una época fue de bienestar, otra… seguridad social, no, se llama de Capital Humano. Ya solamente eso rinde culto a Gary Becker. Pero no solo eso, nosotros, recientemente la Ministra de Capital Humano tomó un predio y se puso de acuerdo con empresas para revalorizar ese predio y en ese predio se hacen capacitaciones sobre oficios. ¿Qué es lo interesante? Cuando la Ministra Pettovello llegó a la función, básicamente la gente le pedía planes sociales, hoy la gente le pide trabajo. Es decir, estamos saliendo del equilibrio inmundo en el cual nos hundíamos en la pobreza. La gente quiere trabajar, la gente quiere vivir dignamente, la gente dejó de ser esclava, la gente quiere ser libre y eso nos va a llevar al equilibrio bueno.
No solo eso, la otra parte es la desregulación. El Ministro Sturzenegger ya lleva desregulada 16.500 reformas, 16.500 desregulaciones, quita 17 regulaciones por día. Es decir, es la máquina de la libertad, es la máquina de los rendimientos crecientes: eso es lo que va a generar el crecimiento. En el fondo los rendimientos crecientes eran lo que Adam Smith llamaba la fábrica alfileres, dada la división del trabajo. Y esa división del trabajo estaba limitada por el tamaño del mercado.
Esto es muy interesante, porque si ponen los rendimientos crecientes el límite que tendrían hoy, ¿cuál es? El tamaño del mercado. Y la forma de implementar más rendimientos crecientes, es decir más crecimiento, es agrandando el mercado. Y ¿qué es lo que estamos haciendo? Estamos abriendo la economía argentina. Hoy la economía argentina, dado su nivel de ingreso, es la más cerrada del mundo, tiene un coeficiente de apertura de menos del 30% y debería tener uno del 90%. Y por eso, después de 25 años, tuvo que llegar un Presidente liberal para que el Mercosur se moviera y obtuviera el acuerdo con la Unión Europea. No solo eso, tenemos un acuerdo con Estados Unidos, tenemos un acuerdo con EFTA, estamos firmando el Acuerdo del Transpacífico, estamos abriendo la economía argentina, estamos potenciando los rendimientos crecientes. Entonces ahorro, trabajo duro y capitalismo. Y eso genera prosperidad.
Y la pregunta es, ¿pero todavía no hablamos de crecimiento? bueno, Argentina no crece desde el año, no crecía desde el año 2011. Si ustedes toman los 100 años previos a que nosotros llegáramos al poder, la tasa de crecimiento promedio fue del 1%. Argentina lleva 26 meses seguidos creciendo. Argentina, si tomamos el estimador mensual de la actividad económica, que es un aproxy del PBI mensual en términos desestacionalizados, Argentina en los dos primeros años creció 10%. En realidad, casi 11. Es decir, que estamos quintuplicando la tasa de crecimiento de la que traíamos hace 100 años.
Es decir, el modelo está funcionando. Pero no solo eso: hay algo muy interesante también. Bueno, pero ¿qué dicen los números de este año para poder empezar a pensar hacia adelante? Porque alguien podría decir: “bueno estás en niveles de PBI máximo histórico, máximo histórico de consumo, máximo histórico de exportaciones. Pero el PBI del primer trimestre creció 2,3%”. Nosotros el año pasado tuvimos un embate político muy fuerte, donde el Congreso envió 40 leyes destinadas a romper el equilibrio macroeconómico; intentó un golpe de estado con siete intentos de juicio político; además sembraban el terror en las calles; y no sólo eso, sino que además en complicidad empresaurios, o sea empresarios prebendarios, medios de comunicación, periodistas corruptos, profesionales que son sicarios del mal, trabajaban para que todo volara por los aires. No les fue bien porque la elección ganamos 41 a 24, o sea le ganamos al kirchnerismo 41 a 24. Eso, si hubiera sido una presidencial, implicaba ganar en primera vuelta. Eso gracias al trabajo de mi hermana que creó un partido. Miren: en Argentina crear un partido puede demandar más o menos 7, 8 años; mi hermana creó 24 partidos en 6 meses, uno por cada distrito; y de los 24 distritos ganamos en 16. Vaya que sí sabe hacer cosas la pastelera. Digo eso porque es un apodo despectivo que le puso un dirigente político, pero parece que no pudo tener el éxito que está teniendo ella con pintar de violeta el país.
Pero al margen de eso, la tasa desestacionalizada del PBI fue 07, eso anualizado da tres ahora. Si ustedes se fijan, eso se dio con una caída fuerte la inversión como consecuencia del ataque político que tuvimos el año pasado. Si la inversión en lugar de caer hubiera permanecido constante, el PBI se estaría expandiendo al 4, si lo hubiera hecho como lo hizo a lo largo del siglo XXI estaría el 5, y si lo hubiera hecho como lo está haciendo durante nuestro gobierno la economía se expandiría el 7%. Además, ese número es consistente con el hecho de que Argentina con un riesgo país de 500 puntos básicos podría crecer a 7%. Hoy el Riesgo País en Argentina está en torno a los 400. Si nosotros logramos la reelección, porque el Riesgo País de esta administración está en torno a los 50 puntos básicos, Argentina va a poder crecer muy fuertemente, va, sin lugar a dudas, a duplicar su PBI en 10 años y lo va a cuadruplicar en 20. Argentina va a dejar de ser una historia de fracaso y Argentina va a ser grande nuevamente.
Pero, básicamente, alguien puede estar preocupado por la coyuntura y le digo “mire, la coyuntura también va a mejorar”. Primero porque las exportaciones crecen cinco veces más rápido que el PBI. Digo, por si lo quieren mirar del lado de la demanda, no. Por otra parte, volvió a crecer el salario real, con lo cual eso va a potenciar el consumo. En la medida que la inflación cae, las jubilaciones, las pensiones en términos reales aumenta, por lo tanto, eso también motoriza el consumo. Además, tenemos en la materia de la inversión, el régimen de grandes inversiones que lleva 45 mil millones de dólares aprobados, pero ya hay anuncios por 150 mil millones de dólares. Por lo tanto, vamos a tener una gran cantidad de inversiones.
No solo eso, sino que además estamos licitando toda la infraestructura vial, con lo cual vamos a tener también un fuerte impulso de todas las obras de infraestructura, pero hechas por el sector privado. Y además la caída de la tasa de interés y la baja de impuestos, eso también va a generar gran cantidad de valor. Consecuentemente, están dadas todas las condiciones para que Argentina tenga un gran desempeño. Y eso deriva de la forma en la cual se toman decisiones. Que es la otra de las contribuciones que tenemos, que es esto de la moral como política de estado.
Nosotros tomamos decisiones en base a criterios éticos y morales y esa es la matriz decisoria. Y eso está por encima de la eficiencia económica y la eficiencia económica está por encima de la utilidad política. Cuando ustedes toman políticas que son justas, esas políticas también son eficientes. Es falso que algo que sea injusto pueda ser eficiente: si algo es justo, también es eficiente y si es eficiente tiene que ser inexorablemente justo. Eso hay un trabajo hermoso del profesor Jesús Huerta de Soto que se llama “La teoría de la eficiencia dinámica”.
Y cuando ustedes toman medidas justas, que además son eficientes, eso después va a derivar en votos. ¿Cuáles son los cuatro pilares sobre los que nosotros nos basamos? primero, sobre la filosofía griega. Es decir, la concepción del hombre en la filosofía griega. Nos basamos en el derecho romano. Nosotros somos grandes propulsores de los derechos naturales. Es más, nosotros cuando hablamos de eficiencia en lugar de usar el criterio paretiano, lo planteamos con el criterio Hans-Hermann-Hoppe, donde si ustedes respetan los derechos naturales, respetan el derecho a la vida, la libertad, a la propiedad, es decir, tienen el principio de apropiación de Locke y el principio de no agresión, con esos elementos ustedes derivan la optimalidad sin tener que recurrir a estructuras topológicas para hacer la demostración matemática.
Y, además, nosotros tenemos una posición alineada con los estoicos. Siempre mi ejemplo favorito es el rey Salomón: el rey Salomón era un estoico. Porque cuando llega el reino, le pide al Creador, básicamente le pide sabiduría para poder distinguir el bien del mal; le pide coraje para poder elegir el bien; le pide templanza para mantenerse en el camino del bien. Y cuando llega a una posición de poder es importante el criterio de justicia, de actuar de manera justa. Cuando ustedes hacen eso, las políticas económicas son justas, por ende, son eficientes y eso va a traer tarde o temprano los votos. Ahora, cuando ustedes parten de la eficiencia del político de capturar votos, eso deriva en ineficiencia económica y por ende en injusticia y termina mal.
Y el último punto es, tampoco inventamos nada, ya estaba en las tablas de la ley. Estaba en los mandamientos que le entregó el Creador a Moisés en el monte Sinaí, cuando bajó de la montaña y estaban los diez mandamientos. De hecho, en el primer mandamiento, estoy citando el Éxodo, cuando el Creador le entrega los 10 mandamientos, el primer mandamiento lo que hace es una declaración de libertad. Le dice: “yo soy tu Dios, el que te sacó de la casa de la esclavitud, el que te sacó de Egipto”. Es decir, el primer mandamiento declaraba la libertad.
En los mandamientos también está no matarás, o sea el respeto a la vida. No robarás, el respeto a la propiedad. No levantar falso testimonio. Le vendría bien eso a los periodistas tomar esa reflexión, pero les gusta más defender a los de izquierdas, que les ponen plata.
Por lo tanto, si ustedes abrazan los valores judeos cristianos, ustedes van a derivar políticas que son justas y esas políticas justas son eficientes y van a derivar en maximización del crecimiento económico y, por ende, va a traer prosperidad y esa prosperidad también les va a traer acompañamiento electoral.
Sin embargo, cuando ustedes toman los antivalores, que son la envidia, el odio, el resentimiento, es decir todo sobre lo que se va hacia la izquierda, lo natural de abrazar esa ideología siniestra, creada por un satanista declarado, lo que va a generar es lo que generó siempre: miseria, odio, hambre, guerra.
Por lo tanto, está clara cuál debe ser la elección: es la filosofía griega, el derecho romano, el derecho natural, los estoicos y los valores judeocristianos. Si uno toma decisiones en base a esos elementos, ustedes traerán prosperidad y vamos… Nosotros fuimos expulsados del paraíso, no podemos volver al paraíso, pero sí podemos hacer que el paraíso vuelva a la tierra. Está eso no solo en el judaísmo, sino en el cristianismo. De hecho, el propio padre nuestro dice “hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. Venga nosotros tu reino”. Nosotros no podemos volver al paraíso porque fuimos expulsados, pero podemos hacer cosas que repliquen el paraíso. Si nosotros respetamos la tabla de la ley el paraíso va a venir a nosotros, la prosperidad vendrá a nosotros, por lo tanto, viviremos mejor y en paz. Muchísimas gracias.