Palabras del Presidente Javier Milei en la celebración del 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires
Buenas noches a todos. Es para mí un placer y un honor enorme tener la posibilidad nuevamente de estar en un aniversario de la Bolsa. Y es muy interesante lo que estaba planteando Adelmo. La verdad es que tenía dos posibles disertaciones: una, sobre la reforma que vamos a estar haciendo en la carta orgánica del Banco Central y las reformas asociadas a ello, que tienen que ver con el shutdown; que tiene que ver con la reforma del mercado de capitales; que tiene que ver con el inicio de la transformación del mercado de los seguros.
Y, básicamente, la otra parte o la otra disertación que tenía planeada, o que se iba a dar, era sobre crecimiento económico. Y las propias palabras de Adelmo me han hecho elegir -lo estaba discutiendo con el Jefe de Gabinete, digo claramente: ¿sobre qué preferís que hable? y Adelmo eligió el tema así que vamos a hablar de crecimiento económico.
Lo primero que tenemos que entender es el rol del mercado de capitales. Es decir, entender dónde estamos parados. Y no es ni más ni menos, que entender una hoja de balance, del lado izquierdo de la hoja de balance está contablemente el activo. Lo que los economistas solemos llamar el capital, ¿sí? que en el fondo no es ni más ni menos, que es el flujo acumulado de inversión; y del otro lado, lo que lo financia, está la riqueza que no es ni más ni menos, que es la acumulación de ahorro y que podría ser de terceros o de propios y esa es la diferencia entre sí es deuda o si es equity.
En ese sentido, ese es el equilibrio de stocks. Y la clave del crecimiento tiene que ver con qué es lo que hace que aumente la productividad; y lo que hace lo que aumente la productividad per cápita, que es lo que se va a manifestar en salarios más altos, en mejores niveles de vida, en menos pobres, en menos indigentes, en menos chicos pobres, depende de la acumulación de capital. Y para acumular capital, hay que invertir; es decir, convertir la hoja de balance de stock a flujos, o sea en términos de variaciones. Y esa inversión tiene que estar financiada y ese financiamiento viene de parte del ahorro.
En ese sentido, lo que hace una institución como la Bolsa, y que es complementario a los bancos y toda la estructura del sistema financiero, es canalizar el ahorro hacia la inversión. Y eso requiere, en primer lugar, un profundo respeto por el derecho de propiedad. Si violentamos el derecho de propiedad, no hay incentivos; ahorrar, cosa que históricamente en Argentina los distintos gobiernos se han dedicado a robarle a los argentinos, a vulnerar el derecho de propiedad.
Pero, al mismo tiempo, también tiene que financiar la inversión y aquel que invierte tiene que poder capturar los resultados de esa inversión, con lo cual también juega un rol fundamental el derecho de propiedad. Y es por eso que no es redundante que estemos enviando al Congreso una ley para declarar la inviolabilidad, el respeto y la defensa ultranza del derecho de propiedad. Porque respetar el derecho de propiedad es lo que va a permitir ahorrar, invertir, crecer y convertirnos en una potencia nuevamente.
Además, resulta como otras leyes, resulta interesante como principio de revelación, porque está claro que aquellos que se opongan a la defensa férrea del derecho de propiedad como postulamos nosotros, en base al orden liberal, está claro que esos son los enemigos del progreso. Véanlos hablar, véanlos actuar. Esos son los responsables de la decadencia argentina. Esos son los que violentaron el derecho propiedad. Esos son los que nos hundieron.
En ese sentido, también es importante el derecho de propiedad como mecanismo de base para el funcionamiento del sistema de precios. Una de las cosas más maravillosas del libro “Socialismo” de Ludwig von Mises, cuando demostró la imposibilidad del socialismo, era que no era posible el socialismo básicamente porque no podía hacer cálculo económico. Y el cálculo económico tiene que ver con la determinación de los precios, y es imposible determinar precios sin propiedad privada. Porque yo le puedo vender al Colo, no sé, estos micrófonos. Pero cuánto, lo que me dé, no me importa. ¿Por qué? Porque estos micrófonos no son míos. Y, es más: si el dinero que tuviera que gastar él no fuera de él, imagínense el desastre que sería, porque eso no tendría, nadie sabría lo que estaría gastando, no habría cálculo económico, no habría precios. Y si ustedes no tienen precios, no tienen un mecanismo de coordinación en la economía, no saben quiénes van a ser los que compran y quiénes son los que venden; o sea, no va a haber oferta demanda y, por ende, tampoco va a haber mecanismo de ajuste frente a esos desequilibrios. Y consecuentemente esas economías fracasarán, y es lo que pasó con el socialismo.
Por lo tanto, lo que está pasando en el Congreso tiene una importancia vital para que Argentina sea grande nuevamente. Y eso, que lo que en este momento yo estoy describiendo como lo que sería el lado derecho de la hoja de balance, la contraparte es el lado izquierdo de la hoja de balance, es lo que pasa en el lado real. Entonces ¿qué es lo que va a hacer ampliar el stock de capital de esta economía? ¿Qué es lo que va a generar la inversión? Y la contracara de eso es el crecimiento. Por eso es tan importante el entramado financiero, que permite canalizar ahorro en inversión. De aquí la importancia de las instituciones financieras y, en particular, la Bolsa de Comercio del mercado de capitales.
Dicho esto, entonces, ahora sí voy a entrar en la discusión del crecimiento económico. Naturalmente, voy a hacer una primera digresión teórica para saber de qué hablamos cuando hablamos de crecimiento. Básicamente voy a explicar esto que los economistas llamamos el palo de hockey, que aquellos que nos hemos dedicado al crecimiento económico es lo más importante para nosotros, evidentemente.
Después voy a hacer… voy a ofrecer una interpretación que a mí me parece la correcta sobre cómo mirar este proceso en base a un modelo de Oded Galor. Y, después, voy a estar presentando los resultados del trabajo que hicimos con el Doctor Demian Reidel que, no sé, mientras que lo doy o versión oral, ahí no va a haber plagio porque no van a llamar plagio a la edición de usar un corrector de texto. Así es que, no sé, salvo que después se editen con inteligencia artificial lo que yo estoy diciendo. Más allá de la humorada y la torpeza de economistas mediocres y de periodistas ignorantes, una vez que termine de plantear ese marco conceptual, voy a plantear el correlato con el diseño de políticas que llevamos a cabo y dar los fundamentos de por qué Argentina será grande nuevamente.
Para aquellos que hemos decidido especializarnos en crecimiento económico, o sea en mi otra vida, cuando era un economista serio -ahora trabajo de otra cosa-, básicamente, lo más impactante es ver eso que se llama el palo de hockey, que es la serie del PBI per cápita que fue hecho por un economista que se llama Angus Maddison, que creó un campo que se llama macroeconomía milenaria. Y básicamente muestra el PBI per cápita a lo largo de la historia de la humanidad, desde la era cristiana; y muestra que el PBI per cápita hasta el año 1800 prácticamente estuvo constante. Solamente tuvo un pequeño salto en el siglo XV y XVI. Sacado eso, básicamente, la tasa de crecimiento del PBI per cápita era del 0,02%. Es decir, se necesitaban 3500 años para poder duplicar el PBI per cápita.
Sin embargo, después del año 1800 la población del mundo se multiplicó por 10 y el PBI per cápita lo hizo por más de 15 veces. Es decir, que el PBI subió 150 veces. Es decir, que el aumento de la población tuvo como correlato un crecimiento mucho más que proporcional de la producción. Eso, en economía se llama rendimientos crecientes.
La idea es que entonces cuando ustedes se encuentran frente a esas series es: cómo explicarla; y el período donde el PBI estaba prácticamente plano, se lo suele reconocer como la era maltusiana y la época donde se dispara el PBI, se la suele conocer como la era de crecimiento endógeno. El problema es que esas familias de modelo no tenían conexión. Los intentos de Solow y Swan, verdaderamente el modelo arrojaba resultados interesantes en términos de convergencia. Es decir, que aquellos países que eran más chicos podían crecer más rápido hasta alcanzar a los países grandes o los países desarrollados, como ustedes quieran decirle. Pero tenía también otro problema, es que en el estado estacionario la economía no crecía. Y uno lo que se ve a lo largo de lo que fue el siglo XIX y del siglo XX es que la economía mundial estuvo continuamente acelerando el crecimiento. En el siglo XIX saltó a 0,66 per cápita, en la primera parte del siglo XX lo hizo al 1,06, en la segunda lo hizo arriba del 2. Si ustedes miran lo que va pasando en el siglo XXI está en torno al 3. Por lo tanto, un modelo que de estado estacionario no crece, no pareciera ser una buena hipótesis. De hecho, no lo es.
Entonces, los economistas empezaron a trabajar en esto del crecimiento endógeno. Cuando Robert Solow intentó testear su modelo dio un pésimo resultado, solamente pudo explicar el 15%. A partir de ahí, se trató de explicar el residuo de Solow. Y la realidad es que ahí se presentaron dos alternativas analíticas: una, era poner el progreso tecnológico de manera exógena, por lo tanto, era a dedo; pero bueno, era el dedo de Samuelson, lo cual no era menor. Pero sacando el chiste, después estaba la hipótesis de Chicago basada en capital humano. Pero la forma en la cual se inclinó la literatura por el progreso tecnológico exógeno hizo que el campo fuera perdiendo relevancia hacia fines de la década del 70. Hasta que apareció un economista, en realidad matemático que decidió estudiar economía, Paul Romer, y diseñó y creó la teoría del crecimiento endógeno. En uno de los modelos que hizo, que básicamente es la base de su tesis doctoral, incorporó el capital humano; y eso después fue levantado por Robert Lucas y después empezó todo el renacer de la teoría del crecimiento, en base a estos modelos de crecimiento endógeno.
De hecho, el año pasado también recibieron el Nobel de Economía tres economistas vinculados al crecimiento endógeno: la mitad del premio Nobel se lo llevaron Aghion y Howitt, por aplicar la hipótesis schumpeteriana de la destrucción creativa; y la otra parte se la llevó Mokyr, que plantea los desafíos de la biotecnología para generar crecimiento económico, en contra de todos los pesimistas del estancamiento secular. Sin embargo, siguen siendo los modelos del crecimiento endógeno y los modelos malthusianos siguen siendo, o eran hasta hace un tiempo dos bichos que laburaban distintos y era como que había que tener un modelo que cambiaba de mano de un lado para el otro.
En ese contexto, apareció un economista que se llama Oded Galor y que generó la Teoría Unificada el Crecimiento Económico en base a un trabajo empírico de Mankiw, David Romer y David Wayne, donde básicamente se ocupan de testear empíricamente y demuestran que 70 puntos del crecimiento económico vienen derivados del capital humano. Entonces, de explicar el 15 se pasa a explicar al 85 y 70 puntos explica el capital humano. Lo que hace el modelo de Oded Galor es generar un modelo donde el disparador ocurre a mediados del siglo XV, con la aparición de la imprenta. Eso permite ir acumulando crecimiento y hay un nivel de quiebre de la población en mil millones de personas, y a partir de ahí, se dispara el crecimiento económico, por efecto escala y pasa de la trampa malthusiana al periodo de crecimiento endógeno, que es la parte que sube en el palo de hockey.
Lo menciono porque una de las patas nuestra estrategia de crecimiento económico está fundamentada sobre el Ministerio de Capital Humano, donde, por primera vez en la historia de Argentina, la asistencia social dejó de regalarle el pescado a la gente para enseñarle a pescar. Y eso Adelmo tiene plena conciencia de lo que se está haciendo en el predio de Paternal, con el Ministerio de Capital Humano, donde la propia Ministra señala que mientras que antes le pedían planes sociales, ahora le están pidiendo trabajo.
Por otra parte, cualquier modelo que presente rendimientos crecientes se enfrenta a un problema, y es si yo tengo rendimiento creciente y expando, aumento, la cantidad de un insumo, el producto crece más que proporcionalmente y me encuentro con un problema de que los árboles podrían crecer hasta el cielo. Entonces eso plantea un problema conceptual grave. Por eso, los modelos tradicionales de crecimiento endógeno, basados en rendimientos crecientes, suelen tener parches para que el modelo no explote. Para el caso del Doctor Reidel y para mí, eso no era una solución cómoda. Entonces, como no nos gustaba decidimos construir un marco analítico nuevo, novedoso, que no tuviera un resultado que había que estar emparchándolo. Porque, miren, ponerles soluciones matemáticas a los modelos es interesante desde la matemática, les permite sacarse el problema encima. Pero, cuando ustedes tienen que tomar decisiones y detrás de eso está la vida de 47 millones de seres humanos, hacer esos saltos metodológicos es un poquitito más riesgoso.
Consecuentemente, nos pusimos a trabajar en un marco analítico distinto. La idea subyacente es muy simple y es… En general, todos acá que hayan estudiado economía, si hicieron un buen curso de microeconomía, habrán llegado a estudiar equilibrio general. Y cuando estudian equilibrio general, el primer modelo que estudian es el modelo de Robinson Crusoe. El modelo de Robinson Crusoe, si ustedes se lo toman en serio, es bastante ridículo porque parece que Robinson fuera un tremendo bipolar. Para poder usar el teorema de separación y poder tener así un vector de precios, es un esquizofrénico, es bipolar el pibe. Porque un día, en un momento se tiene que poner el bonete de consumidor, y en otro momento se tiene que poner el bonete de productor, y entonces ahí determinar cómo…En realidad es más fácil, es más simple el problema, pero está mal planteado en la teoría económica. Y eso fue lo que con Demian a nosotros no nos gustaba y empezamos a reformular. La realidad es que ustedes, las empresas son de alguien, los papeles que ustedes pueden estar comercializando, atrás hay dueños de esa gente, hay alguien que es dueño de esos papeles, que decidió ahorrar y no de repente consumir. Por lo tanto, lo que hay que entender es el proceso decisorio y el proceso decisorio también implica que las personas son dueñas de las empresas. Y así como tienen empresas, también consumen. Entonces cuando ustedes consideran esto ¿qué es lo que ocurre? Ustedes, en la medida que van consumiendo más, cada unidad de consumo adicional le reporta un nivel de satisfacción menor. Técnicamente, se llama utilidad marginal decreciente. A ver, ¿cuánto pagarían por un vaso de agua en el medio del desierto de Sahara a plena luz del día? Y un montón. Por el segundo, pagarían bastante menos, por el tercero muchísimo menos, después de que se tomaron 50 litros, si le traen un vaso de agua se lo tiran por la cabeza. ¿Okay? Es decir, la utilidad marginal es decreciente. Ustedes, la satisfacción que derivan de cada unidad de consumo adicional es cada vez menor.
Ahora, generar una unidad de consumo adicional, digo, alguien lo tiene que producir y si alguien lo tiene que producir, por más que ustedes tengan rendimientos crecientes, les demanda cada vez más tiempo de trabajo y cada vez más tiempo de trabajo demanda que van a tener cada vez menos ocio y si ustedes tienen cada vez menos ocio, el nivel de… ustedes, no les da lo mismo ganar el mismo sueldo, por decirlo de alguna manera, ganando 100 que ganando 500 mil. Bueno, entonces, o a mismo sueldo no le da lo mismo, trabajar más o menos. Bueno, quiere decir que conforme ustedes van trabajando más tiempo, el ocio se les hace ¿qué? cada vez más valioso. Entonces, en la medida que ustedes van consumiendo más, les derivan cada vez menor satisfacción y conforme van poniéndole más trabajo, tienen menos socios y cada vez la desutilidad de eso aumenta. Bueno, llega un momento que saben qué, se empata. Por lo tanto, lo primero que le voy a decir y que es una de las contribuciones que tiene el paper, es que el modelo tiene una solución interior. Es decir, los árboles no crecen hasta el cielo. Digo, eso no es un punto menor, porque quiere decir que lo que estamos pensando tiene, por lo menos tiene asidero en el mundo real.
Ahora eso no queda ahí, porque eso es para mostrar que ustedes pueden tener una solución con rendimientos crecientes, que sea interior, que no explote; pero, ahora tenemos que explicar el crecimiento. ¿Qué pasa cuando yo ahora quiero crecer? Yo voy a poder acumular capital y voy a poder acumular trabajo. Bueno, cuando ustedes hacen esa extensión, ahora el modelo pasa a tener equilibrios múltiples; y, concretamente, se van a encontrar que el modelo tiene tres equilibrios: tiene un equilibrio de trampa de pobreza; tiene un equilibrio de prosperidad, esos dos equilibrios son estables; y tiene uno intermedio que es inestable. Esto quiere decir que ustedes, según cuáles sean los parámetros, o se vuelven prósperos o se vuelven pobres.
Ahora, ¿de qué depende de que ustedes se vuelvan pobres o se vuelvan prósperos? Y eso depende de la cantidad de capital, es decir a diferencia de los modelos anteriores de convergencia, donde no importaba la escala, ahora sí importa la escala. Es decir, el tamaño ahora sí importa. No es que ustedes van a converger de cualquier manera, no: necesitan una escala mínima. Si no, se hunden.
Y lo importante es cuáles son los elementos que determinan esa escala mínima. Es decir, para ustedes llegar a esa escala mínima tienen que entonces tener un stock de capital mínimo y para tener un stock de capital mínimo, necesitan antes ¿Qué cosa? generar ingresos y ahorrar. Por lo tanto, si ustedes tienen una sociedad que despilfarra el dinero, que no ahorra, por más que generen ingresos, no van a poder crecer. Si ustedes tienen un gobierno asquerosamente populista que genera 15 puntos de déficit fiscal en término del PBI, se van a estrellar. No, ahora no, antes. Nosotros salimos de eso justamente. Nosotros hicimos ese ajuste, que los malditos populistas dejaron plantada la bomba. Sí, voy a terminar este mandato y voy a ser reelecto y voy a tener 4 años más. Y te voy a dar una mala noticia adicional: estamos sentando las bases para 100 años de liberalismo, por lo tanto, si no te gusta, andate a Cuba.
Por lo tanto, un primer mecanismo para generar prosperidad fue cerrar el déficit fiscal para recuperar el ahorro y recuperar el financiamiento a la inversión. Recuperar el derecho de propiedad es fundamental para justamente volver a generar interacción entre ahorro e inversión.
Pero aun así tengo que generar ingresos y para generar ingresos, necesito trabajar. Por lo tanto, aquellos populistas que impulsan la cultura del antitrabajo, también nos están hundiendo; aquellos que promueven la vagancia, aquellos que promueven castigar al que trabaja y beneficiar al vago, esos son los que hicieron que Argentina se estuviera hundiendo durante los últimos 100 años.
Por lo tanto, es importante el ahorro, es importante la inversión, es importante la cultura del trabajo, para no caerse en el equilibrio que nos conduce a la pobreza, para no violentar esa escala mínima. Pero no solo eso, porque eso hace que no vayamos al equilibrio de trampa de pobreza. ¿Y qué es lo que nos va a llevar hacia el otro equilibrio? Que podamos ganar dinero, que tengamos incentivo a invertir, es decir que respetemos el derecho de propiedad.
Y el derecho de propiedad, tal consta en el Pacto de Mayo, tiene que ver con dos aristas. Una, es el tamaño del gasto público, porque el tamaño del gasto público implica impuestos, por lo tanto, resulta fundamental no solo generar el ahorro. No es lo mismo alcanzar el equilibrio fiscal metiéndoles un ajustazo, el equilibrio del Tesoro que teníamos de cinco puntos de déficit del PBI, no solo que lo hicimos bajando el gasto, sino que bajamos tanto el gasto que, por primera vez en la historia, un gobierno les devuelve a los argentinos de bien 3 puntos del PBI. O sea que le devolvimos 8 desde el Tesoro y 10 desde el Banco Central.
Y lo importante, es que no es solamente la cuestión del respeto del derecho de propiedad, de no ser saqueados vía impuestos. Hay otra forma de robo que es vía la regulación. Si ustedes, por ejemplo, tuvieran un edificio donde se alquilan oficinas y ustedes les viene un imbécil y le mete la ley de control de alquileres ¿qué es lo que va a pasar? Claro, el primer año no, mientras que están los contratos no pasa. Pero después ¿Qué pasa? Se retrae la oferta, sube el precio de los alquileres, se deteriora la calidad de los departamentos, de las oficinas. Entonces, terminan pagando más caro y menos cantidades y como ustedes tienen regulado, tienen un exceso de demanda y supuestamente que querían proteger a los más vulnerables, solamente consiguen viviendas aquellos que están en condiciones de pagar más. Con lo cual, además, le arruinaron la vida a los más vulnerables. Por eso, es tan importante el Ministerio de Desregulación. Dicho Ministerio en estos días, ha llegado a las 16.500 desregulaciones. Miren cómo le sacamos la bota del Estado de encima.
Por lo tanto, respetando el derecho de propiedad y desregulando, devolviéndole libertad a los individuos, les permite llegar a un equilibrio más alto.
Por lo tanto, el modelo resuelve la cuestión de los rendimientos crecientes de una manera legítima; no solo eso, sino que además muestra la trampa de la pobreza, muestra lo nocivo del populismo de castigar el ahorro, de castigar el trabajo, de meter regulaciones y reventarles la cabeza a impuestos. Porque eso lo que hace es correr la escala mínima y aumenta las chances de que ustedes se metan en la trampa de pobreza. Y si logran salir, al nivel al que pueden aspirar es más bajo.
No solo eso, la tercera contribución que tiene el artículo -y esto es pura y exclusivamente gracias a Demian, que es físico - es haber incorporado por primera vez en un trabajo las barreras de Bellman, herramienta con la cual es posible resolver este modelo. ¿Qué quiere decir esto? Que cada una de las cosas que hacemos por el equilibrio fiscal, en la batalla o cultural y en el capital humano, fomentar la cultura de trabajo, fomentar que se trabaje, fomentar el ahorro, desregular, bajar impuestos, son nuestra estrategia de crecimiento económico. Por lo tanto, ahora lo que voy a hacer es entrar a discutir de por qué Argentina va a ser grande nuevamente.
Básicamente, para que ustedes inviertan, las empresas que invierten, porque el valor lo crean los empresarios, no lo crea el Estado, no los crea el parásito, los crean los emprendedores como ustedes, no los parásitos del Estado. Y para crear valor, podría decir que los key value drivers…en términos generales, ¿no? Porque si me puedo en particular, se hace interminable. En términos generales, tiene que ver con la existencia de flujo de fondos y hay un rol de los impuestos, hay un rol de la tasa de interés y hay un rol de la tasa de crecimiento.
Flujo de fondo: para que haya flujo de fondos tiene que haber negocios. En la medida que le fuimos quitando el peso del Estado a los argentinos de bien, empezaron a aparecer nuevas oportunidades de negocio. Y, en ese sentido, hoy no solo nuestro motor del crecimiento es el campo, desde la agricultura, desde la ganadería, sino que además nos encontramos con nuevos motores de crecimiento. Todo lo vinculado al gas y al petróleo. Y no me vengan a decir que era fruto de haber nacionalizado YPF porque la acción de YPF en ese momento costaba 3 dólares y hoy cuesta 15 veces más.
No solo eso, sino que, además, tenemos la minería. Tenemos lo que tiene que ver con el cobre. Piensen el caso de Chile, exporta 60 mil millones de dólares. Nosotros exportamos solamente 5 mil y tenemos 70% de la cordillera. Algo habremos hecho mal y es que durante casi 100 años nos hemos vivido cagando sistemáticamente sobre la propiedad privada.
¿Pero qué podemos esperar de gente parásita que nunca hizo un puto negocio en su vida? No la quiero respetar, claro. Obviamente el parásito vive de apropiar. Pero dicho esto… Che, ¿por qué no te alquilas un salón y te vas a hablar si tenés tantas ganas de hablar? En la época que yo no era Presidente, daba conferencias para 1000, 2000, y hasta he metido hasta 10.000 personas. Tenés una carrera si te gusta hablar tanto, kuka.
No solo eso, también quiere decir que y nosotros exportamos 5 mil millones de dólares. Miren todo lo que tenemos para multiplicar nuestra producción de cobre, nuestra producción de litio, todo lo que tiene que ver con los minerales raros. No solo eso, todo lo que tiene que ver con el uranio y la energía nuclear y es que estamos en condiciones de generar reactores nucleares modulares pequeños o intermedios, con lo cual, nos vuelve a poner en la vanguardia del progreso tecnológico en materia nuclear.
Además, todo lo que está floreciendo la economía del conocimiento. La posibilidad de tener energía barata con clima frío, para desarrollar la Inteligencia artificial. Vamos, si no somos grandes nuevamente es porque no queremos y/o somos unos boludos.
El otro tema es el de los impuestos. Tal como señalé, nunca en la historia de la Argentina ustedes vieron que un gobierno haya bajado o eliminado cerca de 20 impuestos y les haya devuelto a los argentinos de bien tres puntos del PBI. Pero no nos vamos a quedar ahí, en la medida que la economía siga creciendo vamos a seguir bajando los impuestos y, no solo eso, si logramos la reelección y seguimos transitando el sendero de crecimiento que estamos llevando actualmente, le vamos a estar devolviendo a los argentinos de acá al 2031, 500 mil millones de dólares en baja de impuestos.
El otro punto es la tasa de interés. La tasa de interés, que es un mecanismo de coordinación intertemporal, básicamente uno de los componentes que ustedes pueden encontrar es el riesgo país. Cuando nosotros llegamos al poder el Riesgo País estaba en torno a los 3000 puntos básicos. Y gracias al trabajo extraordinario hecho por el Ministro de Economía, Toto Caputo, el mejor ministro de Economía de la historia argentina, hoy el riesgo país está en torno a los 400 puntos básicos.
Además, sigue bajando la inflación, por lo tanto, no solo va a seguir bajando la tasa en dólares, sino que además también va a seguir bajando la tasa en pesos. Y como no vamos a negociar de ninguna manera el equilibrio fiscal, la relación deuda-producto va a seguir cayendo, va a seguir cayendo el riesgo país y tarde o temprano nos vamos a convertir en investment grade.
Finalmente, tenemos la tasa de crecimiento y, en términos de tasa de crecimiento, los motores que nosotros tenemos encendidos y a toda máquina son tres: el primer motor de crecimiento es el capital humano. Tal como dije, cambiamos la lógica de la política social: dejamos de regalarles el pescado para enseñarles a pescar. Hemos integrado en el mismo ministerio niñez y familia. Obviamente que por la naturaleza de los problemas en salud es un ministerio; pero está integrado niñez y familia, salud, educación. Vean qué interesante porque si ustedes no miden, no saben de qué se trata los problemas. Y empezamos con las pruebas Aprender. Una de las cosas que nos había pasado durante el kirchnerismo, es que nos echaron de las pruebas PISA; y nos echaron por haber sesgado la muestra. Es decir, teníamos resultados malos, pero aun habiendo sesgado la muestra a donde podía dar mejor. Esto es interesante porque si ustedes amplían la muestra, los resultados que tienen que conseguir son peores, porque tenían un problema de muestra. Y, además es muy difícil mejorar un punto por año, porque básicamente, por ejemplo, si van a evaluar en sexto grado ya tienen 5 años atrás. Entonces es como que tiene mucha inercia, tiene mucho peso. Sin embargo, a pesar de haber ampliado la muestra, los rendimientos en Matemáticas quedaron iguales, con lo cual relativamente es una mejora, porque ampliamos la muestra y no cayó; sino que además se subieron 10 puntos en las evaluaciones de Lengua. Miren si estamos mejorando la calidad de nuestro capital humano.
No solo eso, también estamos mejorando el capital humano porque cuando sinceramos la economía, de 57% de pobres pasamos a 29; los indigentes pasaron de 20% a 6, y los chicos pobres de 70% pasaron a 42. ¿Queda por hacer? Sí, obvio, falta un montón. ¿O creen que voy a revertir 100 años de decadencia en dos años y medio? Claro que queda, queda un montón. Pero vamos por el camino correcto.
Y no solo eso. Una vez que ustedes terminan la educación, tienen que entrar en el mercado laboral. ¿Por qué no entraban? ¿Por qué no conseguían trabajo nuestros jóvenes? Porque el sistema estaba hiperregulado, entonces claro, no podía salir nadie. Consecuentemente, no entraba nadie. Y por eso nos encontramos cuando llegamos con más de 50 por ciento de la economía en el segmento informal. Y también le recuerdo a aquellos que hablan como si hubiéramos heredado a Suiza, les cuento que el 30% de los trabajos formales se encontraban debajo de la línea de la pobreza. Es decir que en la Argentina kuka ni siquiera haciendo un trabajador formal alcanzaba para salir de la pobreza.
Por lo tanto, estamos trabajando en reinsertar a aquellos que se cayeron del sistema y que los que terminan tengan herramientas para entrar, pero eso no se podía lograr sin una ley laboral más ágil, más flexible, más en línea acorde a los tiempos que corren. Y contra todos los pronósticos y respecto al fracaso de, ya no solo de todos los gobiernos del regreso de la democracia, ni siquiera los militares pudieron y tuvieron las pelotas de hacer una modernización laboral, como la que sí sacamos nosotros, después de haber ganado las elecciones intermedias.
Por lo tanto, también estamos avanzando en que esos individuos que entran en el mercado laboral puedan tener lugar y aquellos que han caído del sistema, poder reinsertarse y eso, lo que nos va a permitir, es mayor cantidad de personas para entrar al mercado laboral y con mayores calificaciones para ser más productivo.
El segundo motor de crecimiento es, básicamente, el Ministerio de Desregulación, o sea, el ministerio de los rendimientos crecientes, es Federico Sturzenegger todos los días tirando a la mierda 17 regulaciones. 16,500 en dos años y medio. La máquina de generar libertad, la máquina de la prosperidad desde el Ministerio de Desregulación.
Finalmente tenemos, y esto ya estaba en Adam Smith. Adam Smith, que hablaba de la fábrica alfileres, que no era ni más ni menos que describir- los rendimientos crecientes-, decía que la división del trabajo, los rendimientos crecientes, están limitados por el tamaño del mercado. Por lo tanto, si ustedes abren la economía, el tamaño del mercado se expande y, por ende, pueden crecer más. Hoy Argentina tiene un coeficiente de apertura de menos del 30%, cuando por su tamaño de ingreso debería tener un coeficiente de apertura de más del 90%. Por lo tanto, estamos iniciando el sendero de hacer la economía argentina cada vez más libre, cada vez más abierta. Firmamos el acuerdo de la Unión Europea-Mercosur después de 25 años que estuviera atascado, y de que fueran a las reuniones a decir discursitos lindos y no resolver nada. Bastó que hubiera alguien que tuviera ganas de empujar la agenda aperturista para que esto funcionara.
No solo eso, también estamos en el acuerdo con los Estados Unidos, donde vamos avanzando y lo vamos perfeccionando día a día. Está el acuerdo con EFTA, está el acuerdo Transpacífico. Es decir, estamos trabajando para que Argentina sea una economía más abierta, más competitiva y eso nos permita crecer más. En definitiva, hay oportunidades de negocios para que Argentina crezca.
Además, parece que a algunos el traje del equilibrio general les queda muy grande. La mediocridad de economistas anda con eso de la K, unos que crecen mucho, otros que crecen poco. Parece que nunca en su vida estudiaron un proceso de crecimiento. ¿Ustedes qué creen? ¿Qué todo crece proporcionalmente? Verdaderamente, de pasarse años estudiando modelos con un solo agente, de un solo bien, parece que quedaron estúpidos y algunas partes se olvidaron de mirarlas. Y, en ese sentido, es como el progreso tecnológico. El progreso tecnológico no es neutral. El día que Edison inventó la lamparita está claro que se expandió el sector de la lamparita, “mire qué bien que no va” y, bueno, el sector de velas quedó postergado. Ahora también es cierto que eso no se da de un día para el otro, no es instantáneo. El problema es que cuando ustedes meten regulaciones para castigar a las lamparitas, y claro el fabricante de velas se queda mirando el techo. Y en lugar de tratar de competir o de reconvertirse, va y le pide un político corrupto que lo proteja. Bueno mire, se acabó la joda de los parásitos protegidos, ahora van a tener que competir. Llegó el momento de competir.
Primer punto. Primero porque el comercio es más eficiente. Si yo tengo un bien que en el mercado vale 100 y un empresario corrupto se pone de acuerdo con políticos corruptos para poder cobrarlo 400. Si ustedes tienen una empresa, cuidan 920 puestos de trabajo, digo, si les quieren tocar el privilegio le tiran los trabajadores a la calle el día que se va a tratar la ley de modernización laboral para generarle una crisis. Dicho esto, dicho esto, no es así, sino otra del mismo. Cuando ustedes abran, claramente esa ineficiente quiebra, pero el consumidor ahora ese bien en lugar de pagarlo 400, lo paga 100. Ahora, tiene 300 en la mano que lo va a gastar en otros bienes de la economía y eso es lo que va a generar son puestos de trabajo de mejor calidad en otros sectores de la economía, que sí quiere la gente. Claro, pierde el corrupto del empresario, el corrupto del político, pero ganan 47 millones de argentinos y los 920 trabajadores tendrán que ir a trabajar a otro sector. Por eso es tan importante un mercado laboral flexible y también, es importante no estar frenando el progreso tecnológico, porque si no, cuando hacen el catch up tecnológico, en el medio sí, va a dejar una transición.
Entonces y lo otro que hay que entender es que hay que perderle miedo al progreso tecnológico. Si los luditas tuvieran razón, aquellos que le tienen miedo al progreso tecnológico tuvieran razón, y que se destruyen puestos de trabajo y no se crean más puesto de trabajo, dado que todo este proceso de crecimiento virtuoso arrancó allá por el 1800, y dado que la población se multiplicó por 10, hoy la tasa de desempleo debería ser del 90%; y, sin embargo, eso no ha ocurrido. Por lo tanto, todo ese lobby ludita tiene que ver con un conjunto de corruptos que no quieren competir, que quieren seguir teniendo prebendas. Eso también en Argentina se terminó.
Por lo tanto, tenemos todas las condiciones para crecer, tenemos todas las condiciones para ser grandes nuevamente. Lo único que necesitamos es volver a renacer nuestro espíritu emprendedor. Si hacemos eso, vamos a hacer a la Argentina grande nuevamente. Que Dios los bendiga a todos, que las fuerzas del cielo los acompañen y ¡viva la libertad, carajo!
Muchas gracias.