A 214 años de la Batalla de Tucumán, recordamos una de las victorias más trascendentes de nuestra historia, cuando el Ejército del Norte, bajo el mando del General Manuel Belgrano, logró detener el avance de las fuerzas realistas en uno de los momentos más críticos de la lucha… pic.twitter.com/bF0qtVh4Nn
— Casa Rosada (@CasaRosada) September 24, 2026
El 24 de septiembre de 1812 se libró la Batalla de Tucumán, un episodio clave de la historia argentina en el que el Ejército del Norte, al mando del General Manuel Belgrano, logró detener el avance de las fuerzas realistas comandadas por el Brigadier Pío Tristán, en un momento crítico para la causa patriota.
Luego del Éxodo Jujeño, el Ejército del Norte recorrió más de 360 kilómetros hasta llegar a Tucumán. El pueblo jujeño había abandonado sus tierras para privar de recursos al enemigo, mientras que al llegar a territorio tucumano las tropas encontraron el apoyo de una población comprometida con la lucha por la independencia.
Belgrano, pese a encontrarse en inferioridad numérica y haber desobedecido las órdenes del Triunvirato, asumió el riesgo de enfrentar a las fuerzas realistas. El 24 de septiembre, en el Campo de las Carreras, patriotas y realistas protagonizaron un intenso enfrentamiento.
Durante el combate, desarrollado en medio de una gran confusión, distintos factores incidieron en el curso del enfrentamiento. Entre ellos se destacó el accionar de la caballería patriota, integrada en buena medida por gauchos de la región, cuyas cargas contribuyeron a desorganizar a las fuerzas realistas.
Tras el combate, las fuerzas patriotas lograron capturar prisioneros, municiones y banderas realistas. La victoria fortaleció la figura de Belgrano y elevó la moral de quienes sostenían la causa revolucionaria. En agradecimiento a la Virgen de la Merced, cuya protección había invocado antes del combate, Belgrano la proclamó Generala y Patrona del Ejército y le entregó su bastón de mando. Días después, envió al Triunvirato las banderas y estandartes capturados durante la batalla para que fueran colocados en su templo.
La victoria en Tucumán permitió frenar el avance realista sobre el actual territorio argentino y representó un punto de inflexión en la guerra por la independencia. El triunfo reafirmó la voluntad de los patriotas y alimentó la esperanza de que la causa independentista podía sostenerse.
La Batalla de Tucumán constituyó un antecedente fundamental en el proceso que condujo a la Declaración de la Independencia de 1816 y consolidó el liderazgo de Manuel Belgrano, cuya actuación resultó determinante en uno de los momentos más críticos de la Revolución.
A 214 años de aquella gesta, recordamos el compromiso y el valor de Belgrano, de los integrantes del Ejército del Norte y de todos aquellos que participaron en la defensa de la libertad y la soberanía, dejando un legado fundamental en la construcción de la Nación argentina.