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La Jefa de Estado agradeció “la solidaridad de los trabajadores” de todo el mundo en la disputa con los fondos buitre

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La Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner,  mantuvo esta tarde una reunión con dirigentes de centrales obreras internacionales, en el consulado argentino en Nueva York.  Los dirigentes gremiales expresaron su solidaridad con la Argentina en la disputa con los tenedores de títulos de deuda que no aceptaron los canjes de 2005 y 2010. “Argentina es un espejo donde se vieron reflejados muchísimos países del mundo”, aseguró la Mandataria, quien volvió a reclamar una regulación a nivel internacional de los procesos de reestructuración de deuda.

La presidenta Cristina Fernández ratificó que el caso que enfrenta a la República Argentina con los fondos especulativos es un “leading case” en materia de deuda soberana. Sostuvo que el problema comenzó en la década del 90 cuando “se concluyó que no había otro modelo que el que marcaba el neoliberalismo”. “Durante la década de los 90 surgen los denominados bancos de inversión”, los cuales –afirmó-, “vienen a contrariar la esencia mismo del capitalismo, porque el capitalismo necesita articular la fuerza del trabajo y del capital. El dinero tiene que pasar por el círculo de la producción, de bienes, de servicios”.

Aseguró que a partir de allí “comienza una suerte de degeneración más grande del sistema, hasta llegar a los fondos buitres, que son su máxima expresión: ya no invierten en derivados financieros, en fondos de pensión, simplemente esperan que alguien esté “muriendo” para comprar títulos de ese país a muy bajo precio y luego ni siquiera ir a reclamarlo al país, sino simplemente a litigar”. “No estamos ante un problema de ganancia rápida, estamos ante un problema de usura internacional”, enfatizó.

La Jefa de Estado resaltó que Argentina “reestructuró el 92,4% de su deuda soberana, ha pagado a la fecha 190 mil millones de dólares”, cumpliendo rigurosamente con sus pagos. Además, remarcó que si hoy cualquiera de los fondos que hacen juicio aceptaran la oferta argentina “obtendrían una ganancia en dólares de 2008 a la fecha superior al 300%”.

Aseguró que, al mismo tiempo que se pagaba la deuda, “hemos generado un modelo de inclusión social, que nos permitió superar la crisis que había provocado el default”. En ese sentido, destacó los 5 millones de puestos de trabajo creados y la inclusión previsional que alcanza al 100 por ciento.

La Primera Mandataria puntualizó que en esta etapa “Estados Unidos ha aumentado sus exportaciones a la Argentina un 260%, casi el doble de lo que ha aumentado sus exportaciones al resto del mundo”. Sostuvo que a favor del país norteamericano hay “un superávit comercial en bienes de 15 mil millones de dólares. Si le agregamos servicios, estaríamos en el doble de superávit”. “Por si esto fuera poco, Argentina ha crecido menos de 50% en sus exportaciones a EE.UU. y tenemos barreras paraarancelarias en varias cuestiones, la carne, los limones”, puntualizó. Y resaltó que “Estados Unidos es el país que más denuncias tiene ante la OMC, sin embargo viven hablándonos de libre comercio”.

Recordó que “cada seis meses llegaba un virrey diferente del FMI, a decirnos lo mal que nos portábamos los argentinos”. “Nosotros hemos tenido una voluntad de pago muy fuerte: veníamos de stand by en stand by hasta que Néstor (Kirchner) decide el pago a los organismos y la reestructuración de deuda”, remarcó.

Además, Cristina Fernández destacó la negociación con el Club de París, por el cual se realizó el primer pago por 642 millones de dólares. Sostuvo que “todo esto se hizo sin acceso al mercado de capitales: no fuimos a pedir dinero para hacer estas cosas, porque dado el default no tenemos acceso al mercado de capitales. Fue un esfuerzo puro de la sociedad argentina”.

Señaló que el modelo de reproducción del capital a través de la especulación financiera “implosionó en el mundo en 2008”. Sostuvo que “muchísimos países tienen el mismo problema de endeudamiento. No es casualidad que hayamos obtenido una mayoría aplastante en las Naciones Unidas para obtener la resolución”.

En ese sentido, la Presidenta subrayó que “Argentina es un espejo donde se vieron reflejados muchísimos países del mundo”. Afirmó que “países como Inglaterra, como Italia, están con un nivel de endeudamiento superior a su producto bruto interno”. “Acá estamos ante un modelo absolutamente depredador, por eso es un modelo buitre”, aseveró. Y consideró que “ni siquiera le conviene a los otros fondos de inversión, porque va a generar una reacción”.

Indicó que el presidente de un país importante le comentó que el problema no eran los 1600 millones de dólares que le reclaman los fondos buitres a la Argentina, sino  dos cosas: “una escarmentar a la Argentina que tuvo un modelo de desarrollo que no se basó en las indicaciones del modelo neoliberal; pero fundamentalmente porque ustedes son la segunda reserva de shale oil del mundo”. “Algunos funcionarios dicen que se habla de argentina como la nueva arabia saudita. Con una diferencia: no estamos en una región conflictiva, no somos una nación con conflictos étnicos o religiosos, cuando tuvimos conflictos con nuestros vecinos, los resolvimos a través de Unasur”, indicó.

Destacó que, según el Financial Times, los antecedentes jurídicos del rechazo a la apelación del Citibank se basaron en “un caso entre una ONG que representa el interés de personas que no quiere que se engorde contra un restaurante”. “Esto habla de la poca seriedad, de los que se la pasan reclamando seriedad y respeto a las instituciones”, afirmó.

La Jefa de Estado remarcó que “Argentina depositó lo que debía en el vencimiento anterior, y va a volver a depositar en el vencimiento que viene”. “Hemos pagado y hoy tenemos 539 millones de dólares en un banco en Nueva York, que no han sido pagados, ni han sido devueltos”, aseguró.

Indicó que el hecho de que la sentencia de Griesa no se pueda cumplir, no se debe a que el juez “no sabe de derecho. Las cosas tienen una orientación, una dirección y un fin: tirar abajo la reestructuración exitosa de la argentina por el 92,4%”.

La mandataria comparó con la situación cuando en 2003 aplaudió el default y sostuvo que “este congreso el otro día sancionó una ley que dice que le quiere pagar al 100% de sus acreedores, que lo hará en tiempo y forma y con recursos propios”. “Fíjense que caso raro la Argentina, si en el mundo cada vez se refinancian todo el tiempo vencimientos y los países deben cada vez más, los trabajadores pierden salario, pierden empleos”, remarcó.

Aseguró que “esto está pasando también en otros lados, lo que pasa es que todavía no se produjo la implosión que se produjo en Argentina. Pero ningún país va a poder pagar el 160% de su PBI”. “Por eso la necesidad de un tratado que regule el tema de las deudas”, enfatizó.

“Yo quiero agradecer la solidaridad de los trabajadores, creo que es en defensa propia”, dijo cristina Fernández, al tiempo que consideró que “de seguir produciéndose hechos de esta naturaleza, los que van a terminar pagando son los trabajadores”.

Por último, reclamó: “Hagamos mucha fuerza en cada uno de nuestros países, para que en el curso de este año, tengamos sancionado el marco regulatorio multilateral para la reestructuración de deudas soberanas”. “Nos va no solo la vida en ello, sino la posibilidad de tener un mundo más justo, más digno, más equitativo”, enfatizó.

Participaron del encuentro, el canciller, Héctor Timerman, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, el titular y la secretaria General de la Confederación Sindical Internacional (CSI), Joao Felicio y Sharan Burrow, respectivamente; el secretario General y el presidente de la Confederación Sindical de las Américas (CSA), Víctor Báez y  Hassan Yussuff y la directora Internacional de la Federación Estadounidense del Trabajo (AFL-CIO), Cathy Feingold.

Además, estuvieron presentes los dirigentes gremiales argentinos, Hugo Yasky (CTA);  Gerardo Martínez (Uocra); Roberto Baradel (Suteba), Edgardo Llano (Asociación del Personal Aeronáutico) y Andrés Rodríguez (UPCN).

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La Presidenta junto a dirigentes gremiales de centrales internacionales